sábado, 11 de enero de 2014

En un lugar de la mancha

Esta semana el Sol nos deleitó con una de las manchas solares más grandes de los últimos años. Estas manchas gigantescas son perfectamente normales durante los años del máximo de actividad solar, que nuestra estrella está experimentando desde el 2013. Esta mancha, o mejor dicho complejo de manchas, como se ve en la foto, es tan grande que sin dificultad pude verla a simple vista (usando filtros especiales para observar el Sol, naturalmente). Así la pude fotografiar el martes, desde casa, en horas de la tarde, usando simplemente mi cámara compacta y el susodicho filtro.


Ya he comentado aquí que las manchas solares son regiones menos calientes de la superficie del Sol. No mucho: en lugar de 5500 grados pueden estar a 4000, mucho más caliente que el hierro fundido. Así que se ven oscuras simplemente por contraste con el resto del Sol. Este enfriamiento localizado es un fenómeno magnético, producido por campos muy intensos que "congelan" el hirviente plasma. Tan intensos que pueden "explotar", en forma de llamaradas y erupciones. Un par de horas antes de esta foto, la mancha 1944 produjo una de estas explosiones en dirección de la Tierra, lo cual produjo abundantes auroras en las regiones polares. El observatorio espacial solar SOHO registró este video de la erupción propagándose en el espacio interplanetario. (El Sol, señalado por ese circulito blanco, está enmascarado destrás del círculo azul un poco más grande. Es un gif animado, paciencia hasta que cargue...)


La abundante "nieve" que se ve en las imágenes se deben a partículas subatómicas aceleradas por el frente de la explosión. Afortunadamente ninguna de estas cosas representa un problema grave para la vida en la Tierra, ni el campo magnético, ni la radiación, ni la lluvia de partículas. La atmósfera y la magnetósfera de la Tierra nos protegen. Los astronautas, en cambio, tienen que buscar refugio durante estos eventos. Fanáticos del Sol están invitados a visitar SpaceWeather y SolarHam...

El miércoles por la mañana volví a observar la mancha, esta vez a través del Newtoniano de 114 mm, tras el excelente filtro solar de Orion que creo no se fabrica más. La foto está tomada con la misma Lumix, apuntando en el ocular. Observen cómo la rotación del Sol se ha llevado la mancha hacia la derecha, y ha aparecido una nueva manchita en el extremo izquierdo, que el día anterior no se veía.


En esta imagen las manchas se ven un poco más nítida, y se distingue algo de su compleja estructura. Telescopios y cámaras especiales son capaces de detectar extraordinarios detalles. Busquen en Google que vale la pena (una buenísima está acá). La mancha es gigantesca, como ya dije. El diámetro del Sol es 100 veces mayor que el de la Tierra toda, así que estas manchas son varias veces mayores que nuestro planeta.

¡ATENCIÓN! Nunca, NUNCA, mire el Sol directamente sin usar un filtro adecuado. Ni a ojo desnudo, y mucho menos usando binoculares o telescopios. Se destruirá el ojo irremediablemente. Sí es seguro usar un par de binoculares para PROYECTAR el Sol en una hoja de papel, y las manchas se ven fenómeno. Googlear y aprender.

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