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29/11/2025

El Homúnculo de Don Guido

¿Cómo de Don Guido? ¿No es el Homúnculo de Gaviola, Enrique Gaviola? Sí, la rara nebulosa que rodea la inusual estrella Eta Carinae se conoce mundialmente con el nombre de Gaviola, que la describió así en sus trabajos pioneros a principios de los 50s. Pero vean esto. Hace poco, revisando papeles de Gaviola en el Archivo Histórico de la Biblioteca del Instituto Balseiro, encontré su cuaderno de notas del observatorio de Bosque Alegre, correspondiente a los años en que se hicieron las observaciones. Es un típico cuaderno de laboratorio, con dibujos, indicaciones de cómo usar los instrumentos, pruebas de medición, espectros que alguna vez estuvieron pegados, observaciones seguramente valiosas, como este espectro de una nova en Puppis:

Hay cosas misteriosas, como la nota la pie de la página del 13 de diciembre de 1943 (abajo, izquierda): un recordatorio para llevar tul negro para las colmenas. Traté de averiguar, pero nadie recuerda una actividad de apicultura en Bosque Alegre. 

La imagen de la derecha es la página del 8 de enero de 1944, y comienza diciendo que fue «a Bosque con el Dr. Beck». Hay varias observaciones apuntadas: R Doradus, la Nova Puppis que seguía brillando, otra cosa que no logré identificar, y Eta Carinae, que se convertiría en su estrella favorita. Ese día descubrieron la nebulosa a su alrededor, y está descripta con una nota que denota la sorpresa o curiosidad por el objeto observado, porque la acompaña un triple signo de exclamación:

La descripción dice "nube planetaria elíptica!!!" Por supuesto, luego descubrirían que no era una nebulosa planetaria, pero por el tamaño y la forma la primera impresión es esa. Y en el margen izquierdo, en tinta verde, hay una aclaración de Gaviola. Dice: "letra del Dr. Beck". Es decir, juntos hicieron la foto, y Beck señaló que había un objeto extraordinario. Abajo dice: "Poco expuesta. Tomar espectros con más exposición". Por supuesto, Gaviola volvería una y otra vez sobre esta estrella, y sus espectros de la pequeña nebulosa lograrían fama mundial. 

Pero, ¿quién era este Beck, que Gaviola tan respetuosamente llamaba "doctor" hasta en una libreta de notas? Guido Beck era un físico bohemio que estudió física en Viena, con la supervisión de Hans Thirring, quien había hecho un importante trabajo en Relatividad General en 1918: había descubierto el "arrastre gravitacional" que produce un cuerpo en rotación. En diciembre de 1925, hace exactamente 100 años, Beck publicó la primera solución exacta de las ecuaciones de Einstein que mostraban la posibilidad de las ondas gravitacionales, algo que Einstein había conjeturado, y que luego rechazó, y más tarde se desdijo, en otra fascinante historia que ya hemos contado


En 1928 Beck se fue a Leipzig, donde hizo lo que sería hoy un postdoc con Werner Heisenberg, en los años en que estaban fundando la nueva física cuántica. En la década del 30 Beck se mudó varias veces más, obligado por las persecuciones nazis. Estuvo en el Laboratorio Cavendish de Cambridge (trabajando con Rutherford), en Odessa (donde lo nombreron jefe del Departamento de Física Teórica) y luego en Francia, donde lo agarró la Segunda Guerra Mundial y fue hecho prisionero. Escapó y se fue a Portugal. Entonces, Gaviola recibió cartas de sus antiguos profesores de Alemania, James Franck y Albert Einstein, pidiéndole ayuda para sacar a Beck de Europa. Gaviola acababa de hacerse cargo del Observatorio de Córdoba, y tenía planes de convertirlo en un instituto de astrofísica de primera línea. Así que se trajo a Beck a Córdoba. Años más tarde, cuando murió Balseiro (y Beck ya estaba en Brasil), Gaviola lo invitó a Bariloche, para dar las materias de física teórica mientras él se hizo cargo de las experimentales. Vivió aquí muchos años, y causó una gran impresión en los alumnos: el tipo se sabía toda la física de memoria, y daba las clases de Electromagnetismo, Mecánica cuántica, Mecánica estadística, Radiación y otras sin usar un papel, escribiendo directamente en el pizarrón (cosa que yo soy incapaz de hacer, por supuesto). Me contaron sus alumnos que daba las clases en castellano, ya que era un hombre cultísimo, y hablaba perfectamente alemán, inglés, francés, español e italiano (y seguramente también yiddish, sospecho). Era, además, una persona encantadora, extrovertido y amigable, y les llevaba masitas a los alumnos en los exámenes. Todo el mundo lo llamaba Don Guido. Se aficionó al mate y a usar poncho, montaba a caballo en el Centro Atómico, y hacía camarilla con Gaviola contra la burocracia de las autoridades.

La llegada de Beck revolucionó la física teórica en Argentina y en Brasil (a donde se fue, lamentablemente, por falta de apoyo institucional en la década del 50, y luego regresó tras su paso por nuestro Instituto). Apenas llegó, con Gaviola empezaron a organizar cursos de verano en Córdoba, en los que se formaron Balseiro, Sábato, Bunge, Alsina, Mossin Kotin y muchos otros de esa primera gran generación de la física argentina. «¿Cómo que no tienen una sociedad de Física?», les dijo ni bien desembarcó. Y en 1944, en una confitería de La Plata, con Gaviola y un montón de estudiantes, crearon la Asociación Física Argentina. Uno de los principales y más hermosos edificios de Instituto Balseiro, donde se encuentra el Salón de Actos y varias aulas, lleva su nombre

Como ya he contado, Beck dirigió la tesis de Mario Bunge, quien a su vez formó a Andrés Kálnay, que en Córdoba inició la escuela de física teórica durante la dirección de Maiztegui, en la que se formarían los físicos argentinos que participaron en el descubrimiento de las ondas gravitacionales en el observatorio LIGO: Gaby González (vocera del experimento al realizarse el histórico anuncio) y Mario Díaz. Allí hizo también su doctorado el graduado del Balseiro Jorge Pullin, quien también colabora con LIGO (hace tremendos cálculos de la colisión de agujeros negros) y es el marido de Gaby González. Su tesis fue dirigida por Reinaldo Gleiser, que es el padre de Pablo Gleiser, mi amigo con quien hice el video sobre las supernovas. Kálnay, que emigró tras la infame Noche de los Bastones Largos, fue un asiduo colaborador del Centro de Física Teórica de Trieste, del cual fue miembro asociado, como yo mismo. Beck, además, es mi propio tatarabuelo académico. En San Pablo, poco antes de venir a Bariloche, Beck dirigió la tesis del gran Moysés Nussenzweig (autor de las teorías definitivas del arco iris y la gloria), con quien compartí oficina en una de mis largas estadías en Estados Unidos. Todo tiene que ver con todo. 

 


Tengo que mostrar esta foto del Homúnculo, en placa de vidrio, que también está en nuestro Archivo Histórico. No no sé si es la primera que tomaron, pero por algún motivo Gaviola la guardó consigo toda su vida:

04/05/2024

Cúmulos y nebulosas de Carina

La semana pasada comentamos la lejanía de la estrella x Carinae, la más lejana visible a simple vista. La encontramos en el cielo junto a un famoso cúmulo abierto, NGC 3532, el Pozo de los deseos, vecino a la magnífica Gran Nebulosa de Carina. Mostré esta foto, que hice en enero desde la estepa patagónica, una noche de inusual airglow:

Es una región magnífica del cielo austral. La escena mide unos 6 grados de ancho, más o menos como los tres dedos medios con el brazo extendido. Está dominada por la Nebulosa de Carina (NGC 3372), una gran región de formación estelar a 7500 años luz de nosotros. Brilla con los colores característicos de la fluorescencia del hidrógeno (rojo) y del oxígeno (azulado). Sus átomos son irradiados por la radiación ultravioleta de cientos o miles de estrellas jóvenes, muchas de ellas monstruosamente grandes, como la extraordinaria Eta Carinae. Arriba y a la izquierda está el otro protagonista de la escena, el gran cúmulo abierto NGC 3532, un ejambre de centenares de estrellas a unos 1500 años luz de la Tierra. A alguien le parecieron las monedas que se tiran a una fuente para pedir deseos, y lo bautizó wishing well cluster, que en castellano se traduce en general "el pozo de los deseos", aunque tendría más sentido "la fuente de los deseos", ¿no? A su lado, pero mucho más lejos y sin relación física con él, está la coloradita cefeida x (equis) Carinae, que a 14 mil años luz es la estrella más lejana visible a simple vista. Las de 3532 son estrellas jóvenes, si bien no tanto como las que están embebidas en la nebulosa; tienen todas ellas unos 300 millones de años, y unas cuantas ya se ven de un color rojo que delata su madurez. Una de ellas me llamó la atención por ser mucho más colorada. Resultó ser una estrella de carbono. Acá la marqué en un recorte, además de x Carinae:

Un pedacito de NGC 3532 fue la primera imagen tomada por el telescopio espacial Hubble, la que dejó a todos diciendo "algo no está bien".

La gran nebulosa 3372 y el cúmulo 3532 se roban la escena, pero hay una cantidad de personajes secundarios que completan el encanto de esta densa región de la Vía Láctea. Hice una versión anotada para guiarnos:


NGC 3293 es otro de los cumulitos que rodean a la Nebulosa de Carina. Es más denso y más joven que 3532. Sus estrellas son casi todas gigantes azules, salvo una supergigante roja, que debe ser muy masiva para haber evolucionado tan rápido (el cúmulo tiene 12 millones de años apenas). Algo de nebulosidad se extiende hasta allí, y el cúmulo parece estar asociado al vecino NGC 3324, cuya propia nebulosidad está catalogada como IC 2599. Su forma redonda parece un perfil (mirando hacia la derecha en la foto), y a veces se la llama Nebulosa Gabriela Mistral, porque se le parece. Fue una de las primeras imágenes difundidas por el telescopio Webb, hace un par de años. 

Otros dos cúmulos embebidos en la nebulosidad de la cual nacieron están completamente desconectados de esta compleja región: NGC 3603, 3579 y 3576. Más chiquito aún, el 3572.

Y las estrellas brillantes de esta región son también hermosas, variadas y coloridas. Eta Carinae es la monstruosa estrella de 100 masas solares que hace 200 años explotó casi como una supernova, y sobrevivió. Su capullo de polvo caliente, llamado el Homúnculo, es lo que vemos brillando de color naranja. Cuando lo disipe (dentro de pocos años) seguramente la veremos de un azul rabioso. Brillando a magnitud 4, y a 7500 años luz de distancia, también es una estrella muy lejana visible a simple vista. 

Parecida en brillo y color es otra estrella gigante (variable tipo Mira), w Carinae. La vemos superpuesta a la nebulosa, pero es mucho más cercana, a 1400 años luz. Y otra estrella parecida en brillo, pero más blancuzca (es una subgigante amarilla), es u Carinae, todavía más cercana, a apenas 95 años luz. Con y Carinae se completa un arco de estrellas de cuarta magnitud w-η-u-x-y que es fácil de identificar en el cielo (hace poco una de las chicas de Osiris me decía que siempre le parece que forman una corona). 

Y ahora, algunos detalles técnicos. La foto fue hecha con mi Canon T7i (sin modificar) y un teleobjetivo Canon 200mm 1:2.8 L, diafragmado a f/3.2. Como era la primera vez que lo usaba hice exposiciones a 2.8, 3.2 y 4.0. La verdad que funciona muy bien incluso completamente abierto a f/2.8. Para esta imagen usé las de 3.2 porque tenía más exposiciones (son 20 de 30 segundos). 

Además de nueva cámara y lente, usé un nuevo software de procesamiento, Siril. ¡Es buenísimo! Es bastante fácil de aprender (hay tutoriales) y muy poderoso. Me resultó más fácil e intuitivo que PixInsight, por ejemplo, e igualmente versátil. El procesamiento que hice es bastante básico, y el resultado es buenísimo. Entre varias cosas que me gustaron:

  • Convierte las imágenes raw a fits y hace todo el procesamiento en 32 bits, lo cual preserva el rango dinámico que requieren las fotos astronómicas aún mejor que los tif de 16 bits (como los que produce Sequator, que después hay que seguir procesando en Photoshop o Gimp).
  • Permite calibrar el color usando fotometría online: con el nombre del objeto fotografiado, identifica las estrellas y corrige el color, lo cual es magnífico. 
  • La identificación de estrellas, que en inglés se llama plate solving por razones históricas (en castellano se podría decir calibración astrométrica, pero se usa plate solving), permite superponer una grilla y un catálogo de objetos en la imagen:

  • Puede usar StarNet para separar las estrellas de la nebulosidad, lo cual permite procesar ambas por separado, y después recombinarlas. Esto es buenísmo, porque algunas de las herramientas que usamos para aumentar el contraste en las nebulosas, por ejemplo, producen defectos en las estrellas, y viceversa. 
  • Tiene una cantidad de herramientas de postprocesamiento que apenas empecé a explorar, pero las que usé son muy fáciles y útiles. Por ejemplo, se puede hacer zoom en el histograma y representarlo en escala logarítmica, para ajustar los tonos, cosa que en Photoshop es medio a ciegas. Y muchas cosas más: remoción interactiva del brillo del cielo, saturación protegiendo el fondo, descomposición en wavelets para un contraste selectivo por escalas, gran velocidad en todo lo que hace, en fin, me encantó.

Creo que me queda todavía una foto más de la sorprendentemente productiva noche en Los Juncos. Ya aparecerá.

27/08/2022

Raras estrellas en Carina

Hace un par de semanas conté una simpática casualidad: a apenas 1.5 grados de Eta Carinae, una de las estrellas más raras de la Galaxia, hay otra estrella del mismo tipo de rareza, AG Carinae

Mientras revisaba la bibliografía sobre esta clase de estrellas, llamadas LBVs (variables luminosas azules), me empezaron a aparecer las otras poquitas que se conocen. Tenían nombres raros, de catálogos muy especializados. Me llamó la atención en primer lugar Hen 3-519, porque decían que era una gemela de AG Car. ¿Dónde estaría en el cielo? Me llevó un buen rato encontrarla, y resultó que estaba... ¡también en Carina! ¡A tan sólo 16 minutos (media luna) de AG Car! Es una estrella de décima magnitud, y sólo pude identificarla en el caos de estrellas de Carina gracias al catálogo Gaia cargado en Cartes du Ciel y mi foto registrada en Astrometry.net:

Hen 3-519 está a más de 20 mil años luz de nosotros, y tal como Eta Car y AG Car, también tiene una nebulosa alrededor, producto de una erupción anterior:

También está catalogada como WR 31a, donde las iniciales significan "Wolf-Rayet", que es una clase de estrellas gigantes que tienen espectros con líneas de emisión, además de las líneas de absorción comunes en todas las demás estrellas (como las líneas de Fraunhofer del Sol). Las estrellas LBV son parecidas a las WR, y si bien no está del todo clara la relación entre ambas, se cree que son etapas consecutivas, muy breves, en la evolución final de las estrellas muy masivas. 

En un artículo de revisión sobre LBVs encontré una tablita con las estrellas de esta clase que tienen "homúnculos" alrededor. Se conocen sólo 9 en la Vía Láctea y 5 en la Nube Mayor de Magallanes (LBVs, entre seguras y candidatas, se conocen unas 50 en todo el universo). En la lista estaban, obviamente, Eta Car, AG Car y Hen 3-519. Estaba también P Cygni, una estrella famosa que tuvo su erupción en el año 1600, cuando fue clasificada como "nova" (antes era invisible, en la era pretelescópica). ¿Y las otras? Atención a esto: estaba también HR Carinae. ¡Otra LBV en Carina! ¿Y las otras? ¿Sher 25? ¡En Carina! ¿Wra 751? ¡En Carina! De las nueve, seis están en Carina, muy cerca entre sí, y todas aparecen en mi foto de 2016:

La única que no se llega a distinguir individualmente (en esta foto hecha con un teleobjetivo de 100 mm) es Sher 25, que está en un pequeño cúmulo con nebulosidad designado NGC 3603:

Sher 25 es la estrella arriba y a la derecha del cúmulo, rodeada de unos filamentos de nebulosidad. Hace rato que tengo anotado este cumulito para fotografiarlo con el telescopio. Ahora que sé que alberga a esta estrella notable subrayo la anotación. A ver cuándo.

¿Por qué tantas de las variables luminosas azules están apretadas en 6 grados de cielo? No tengo ninguna explicación, salvo tal vez que la Gran Nebulosa de Carina es una de las regiones más grandes de formación estelar de la Vía Láctea. Me detengo aquí, con el asombro de la casualidad.



La foto de Hen 3-519 es de NASA/ESA/Hubble/Judy Schmidt. La de Sher 25 es de NASA/ESA/O'Connell/Paresce/Young/WFC3/STScI/AURA. Las otras son mías.

El interesante artículo sobre LBVs es un preprint de 2020 bastante mal escrito, espero que cuando salga publicado sea más legible: Weis & Bomans, Luminous Blue Variables, arXiv:2009.03144v1.

13/08/2022

El futuro del Homúnculo

No se hagan los rulos: Betelgeuse no está a punto de explotar como supernova, como los medios sensacionalistas repitieron hasta el cansancio justo antes de la cuarentena covid en 2020 (y también en 2011). Le faltan como 100 mil años. Conocemos estrellas que están mucho más cerca de explotar. Una vieja conocida es Eta Carinae, una estrella descomunal que en el siglo XIX ya tuvo una explosión y sobrevivió. Durante esa erupción produjo la notable nebulosa Homúnculo, tal como la bautizó Enrique Gaviola. Eta Carinae está en medio de la Gran Nebulosa de Carina, rodeada por un diamante de grandes cúmulos estelares, en una de las regiones más hermosas de la Vía Láctea austral.

Hay pocas estrellas como Eta Carinae (hasta hace no mucho creíamos que era única). Yo no tenía mayor idea de cuáles eran, sólo había leído que eran apenas un puñado. El telescopio espacial Hubble me sorprendió con su foto aniversario 2021, precisamente con una estrella tan parecida a Eta Carinae que hasta tiene su propio "homúnculo" alrededor.


Esta es AG Carinae, y se calcula que la nebulosa fue producida en una erupción similar a la de Eta Carinae (la masa es similar a la del Homúnculo, unas 15 masas solares), pero hace 10000 años. Muy posiblemente así se verá el Homúnculo dentro de 100 siglos. AG Carinae tal vez esté un poco más cerca del final que nuestra vieja conocida Eta Car. ¡No hay que perderla de vista!

La nebulosa es preciosa y me dieron ganas de fotografiar la estrella, pero lo que me llamó la atención fue que AG Carinae, por supuesto, ¡también está en la constelación de Carina! ¿Acaso ya la tendría fotografiada? Resultó que sí, porque AG Car está apenas a un grado y medio de Eta. ¡Está en la foto que puse arriba! Por suerte AG Car es una estrella relativamente brillante y no me costó encontrarla:

AG Carinae es una estrella notable, casi tan extraordinaria como Eta Car. Es inmensa, con una masa inicial estimada en 100 masas solares como Eta, y una masa actual de más de 50 masas solares. También, como Eta, brilla con una luminosidad de casi un millón de veces la de nuestro solcito. El nombre, AG, delata que se trata de una estrella variable. Cuando hice la foto, en 2016, brillaba a magnitud 7, por debajo del umbral que permitiría verla a simple vista, pero en sus irregulares máximos ha alcanzado la magnitud 5.5:


Así que, oficialmente, AG Car califica como estrella visible a simple vista, al menos durante los máximos. ¿A qué distancia está? Hay una controversia sobre esto, pero me inclino a pensar que está muy lejos, realmente lejos. Es lo que indican los sucesivos catálogos de Gaia, cada vez más exactos y precisos. Según Gaia DR3 (recién publicado), AG Car se encuentra a 16000 años luz. ¡A la pucha! ¡Habrá que revisar la nota sobre la estrella más lejana! (En la foto señalé también a x Carinae, una de mis favoritas candidatas a estrella más lejana, que a magnitud 4 se encuentra a 15 mil años luz según DR3.)

Eta Car y AG Car pertenecen a una clase especial de estrellas, llamadas LBVs (iniciales de variables luminosas azules, en inglés). Son azules, son variables y son muy luminosas, pero no hay una caracterización completa de ellas, precisamente porque se conocen tan poquitas. En un par de semanas cuento algo más, porque hay otra sorpresa.



A propósito del Homúnculo, me contó recientemente Santiago Paolantonio durante su visita a Bariloche, que han identificado las placas de vidrio originales de fotos y espectros hechas por Gaviola a principios de los 1950s. Lo cuenta en una nota de su blog Historia de la Astronomía. Siendo una nebulosa tan joven, con una evolución tan rápida, seguramente son muy valiosos estos originales, que podrán ser estudiados con tecnología moderna.  

La curva de luz de AG Carinae está hecha en la AAVSO.

La foto de la nebulosa de AG Carinae es de NASA/ESA/STScI.

16/04/2022

Las muchas capas de Eta Carinae

Eta Carinae, ya lo sabemos, es una de las estrellas más extraordinarias de la galaxia. En 1843 sufrió una explosión comparable a una supernova, pero sobrevivió. A su alrededor se formó una notable nebulosa, el Homúnculo, que hemos visto expandirse al pasar los años. No sólo es una favorita de los aficionados, sino también de muchos especialistas en estrellas masivas. El Homúnculo, que en buena medida oculta la estrella que le dio origen, es hermoso y complejo, y ha sido estudiado en todas las longitudes de onda del espectro. Un video reciente muestra una visualización 3D basada en observaciones realizadas por los telescopios espaciales Hubble, Spitzer y Chandra, desde los rayos-X a la radiación infrarroja (en la cual Eta Car es el objeto más brillante del cielo).

Aunque no podemos ver directamente a Eta Car, la radiación que se filtra a través del Homúnculo nos ha enseñado mucho sobre ella. Sabemos que adentro hay no una estrella sino dos. Una de ellas es un mastodonte que pesa 30 veces más que el Sol. Pero es una pulga al lado de la estrella principal, la que explotó en el siglo XIX: un monstruo de 100 masas solares, una de las estrellas más pesadas del universo. Brilla millones de veces más que el Sol.

La causa de la Gran Erupción de Eta Carinae sigue siendo un misterio. Existen varias explicaciones posibles, por supuesto, los astrónomos no se van a quedar de brazos cruzados. Una posibilidad es que Eta Carinae haya sido inicialmente un sistema triple. La estrella principal actual se habría formado por la fusión de dos grandes estrellas muy cercanas entre sí, cayendo una sobre la otra empujadas por la más lejana tercera (que hoy es la estrella menor). Varias peculiaridades de la forma y las velocidades de distintas partes del Homúnculo pueden ser explicadas en este escenario. El modelo ganó cierta fortaleza el año pasado, con la publicación del resultado de una simulación. En el lenguaje corriente una simulación es una alteración de la causa o el objeto de algo, pero en las ciencias naturales significa un experimento matemático hecho en la computadora usando las leyes de la física. El resultado es asombroso, porque se produce un homúnculo muy parecido al verdadero, incluso rodeado por las muchas capas que mencionamos (que en otros escenarios corresponden a erupciones previas a la del siglo XIX). 

¿Sabremos algunas vez qué pasó realmente en 1843? Hace unos años escuché una conferencia de un experto brasileño, Augusto Daminelli, quien sostiene que dentro de unos 10 años la parte más densa de la nube que oculta a Eta Carinae se disipará, y la veremos en todo su esplendor. Seguramente las nuevas posibilidades de observación irán agregando piezas al rompecabezas de una de mis estrellas favoritas.



El video de la reconstrucción 3D del Homúnculo es del canal de la NASA. La parte del principio (que me salteé arriba) muestra la posición de Eta Car en nuestro cielo austral.

Los papers, de los cuales tomé la ilustración del sistema triple y el video de la formación del Homúnculo, son:

Portegies Zwart & van den Heuvel, Was the nineteenth century giant eruption of Eta Carinae a merger event in a triple system?, Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, 456:3401-3412 (2016).

Hirai et al., Simulating the formation of Eta Carinae’s surrounding nebula through unstable triple evolution and stellar merger-induced eruption, Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, 503:4276-4296 (2021).

25/09/2021

Pretty pictures

Pasando el plumero al archivo de fotos me encontré con tres que hice a manera de prueba con el pequeño Orion ST80, un refractor acromático de 80 mm (F/5), que normalmente uso como telescopio de guiado. Las voy a compartir aquí, aunque no sean nada del otro mundo, porque son lindas fotos y ponen en evidencia las posibilidades y ciertas limitaciones de un refractor bastante bueno.

Primero lo primero: la Gran Nebulosa de Carina. A falta de guiado, tuve que hacer exposiciones cortas: son 103 de 7 segundos, unos 12 minutos en total. No está mal, pero la aberración cromática en las estrellas azules es bastante fea.


Esta foto mide unos 3 grados de ancho, como 6 lunas: se aprecia el enorme tamaño de la nebulosa en el cielo, algo que con el SCT de 20 cm no alcanzo a fotografiar. La nebulosa está cruzada por dos grandes brechas oscuras que forman una V, fácilmente visible a simple vista en el telescopio. No son regiones faltas de nebulosidad, sino nubes oscuras y frías, de gas pero también de lo que los astrónomos llaman polvo, y que es más bien un humo: granos submicrométricos de moléculas di- o triatómicas, o incluso más complejas. En el interior de estas nubes, y a partir de su material, se forman nuevas estrellas y sus planetas. Hay otras nubes oscuras de formas caprichosas dispersas en el gas brillante de la nebulosa. La más llamativa es la que tiene forma de ojo de cerradura, dentro de la V. A su alrededor está la parte más brillante de la nebulosa, cuyo gas está excitado por varios cúmulos de estrellas jóvenes muy energéticas. Entre ellas se destaca, a la izquierda de la Cerradura, la famosa Eta Carinae, una de las estrellas más notables del universo, envuelta en su propia nebulosa. Es una estrella naranja, pero la aberración cromática la hace aparecer azul en la foto. 

Todos los aficionados saben que la Gran Nebulosa de Carina está rodeada por cuatro grandes cúmulos, que están entre las joyas del cielo austral: Theta Carinae, enorme por su proximidad, NGC 3114, NGC 3532 ("soberbio" lo llama Burham), y el pequeño pero encantador NGC 3293. Esa noche, después de la nebulosa, le tocó el turno a NGC 3532, a veces llamado el Pozo de los Deseos:

Son 7 exposiciones de 7 segundos. El efecto de difracción en las estrellas brillantes está agregado en postproducción, como para probar. La más brillante (arriba y a la derecha del cúmulo) es x Carinae, una cefeida clásica de cuarta magnitud (V382 Car). Es también una estrella extraordinaria: una rara hipergigante amarilla, tan luminosa que es la estrella más lejana que vemos a simple vista. Ya hemos escrito sobre ella, pero corresponde actualizar su distancia. Hace un par de años reportamos que de acuerdo a la segunda edición de datos de Gaia estaba a 6597 años luz. Resulta que según la tercera edición, la distancia es más bien de 14946 años luz. ¡A la pipeta! Es el doble de la distancia a Eta Carinae. Vamos a revisar estas cosas, en algún momento. El cúmulo está a unos 1500 años luz.

Para terminar nos movemos hacia la Cruz del Sur, y aprovechamos el gran campo visual del ST80 para meter en la misma foto a la estrella Mimosa y el encantador cúmulo Joyero, ambos habitués del blog:

Cerquita de Mimosa (Beta Crucis) vemos la también notable DY Crucis, el Rubí de la Cruz, la estrella más roja del cielo. Está cerquita, justo arriba de Mimosa.

El ST80 es un telescopio muy lindo para observar, y también funciona fenómeno como telescopio guía. Para fotografía, como se ve, tiene bastante aberración cromática. Es el telescopio que usé para fotografiar el eclipse solar del 2019, pero lo reemplacé por una lente de fotografía un poco más corta pero menos aberrante, para el eclipse de 2020.



Si se ponen a buscar datos sobre x Carinae, no la confundan con X Carinae, que es otra estrella, mucho más cercana. Es mejor usar sus sinónimos: V382 Car o HD 96918. La nomenclatura estelar es medio de locos.

Las fotos son mías, y las puse en resolución completa para quien quiera descargarlas y revisarlas en detalle.

31/07/2021

Le ciel austral

Mi amiga Karen Hallberg me mandó unas ilustraciones de un libro de astronomía que pensó que podían interesarme. No sabía la fuente, pero no me costó averiguar que eran de un notable libro de Amédée Guillemin, Le ciel, de 1877. La más hermosa de las láminas es además la que más me llamó la atención:

Esta notable litografía está firmada por Philippe Benoist, artista francés discípulo de Daguerre, (el pionero de la fotografía). Representa la Vía Láctea austral, acompañada por las Nubes de Magallanes, alzándose verticalmente sobre un paisaje marino. Es una vista familiar desde nuestras latitudes a comienzo de la noche en otoño. Me pregunto cómo habrá hecho Ms. Benoist para crear este grabado. ¿Habrá viajado alguna vez a los mares del sur? ¿Se habrá basado en mapas estelares? En todo caso, su hermoso trabajo manual es tan impactante como las astrofotografías con paisajes que hoy nos hemos acostumbrado a ver pero que, apenas hace un par de décadas, no existían. Y en una época en que la fotografía astronómica estaba en pañales, seguro que inspiraba a los lectores como hoy nos fascinan, por ejemplo, las de Jorgelina Álvarez.

Cualquier aficionado se da cuenta además del enorme realismo de la representación: las estrellas no son puntitos pintados así nomás, ¡sino que son realmente las estrellas del cielo austral! Reconocemos inmediatamente la Cruz del Sur y sus Punteros, el Saco de Carbón, y las brillantes Canopus (arriba) y Achernar (a la derecha). Cuando noté esto empecé a mirar con más detalle, y entonces vi algo extraordinario: Eta Carinae se ve mucho más brillante que ahora, se ve como una estrella de primera magnitud. 

Vemos que brilla casi como Gamma Crucis. Considerando la dedicación del artista me animé a hacer una "fotometría" aproximada, que me dio una magnitud 1.15. Este brillo corresponde a la primera etapa de la erupción que sufrió la estrella en el siglo XIX. Eta Carinae brilló con magnitud 4 durante siglos. A principios del siglo XIX tenemos las primeras sospechas de su variabilidad, con algunos observadores reportándola de primera magnitud. Las primeras mediciones sistemáticas y confiables son las de John Herschel, quien le dedica una larga sección en su monumental paper Results of astronomical observations made during the years 1834, 5, 6, 7, 8 at the Cape of Good Hope, donde dice "no existe otro objeto celeste que reúna más puntos de interés que esta estrella y la gran nebulosa que la rodea.".

Durante 3 años sus observaciones dan un promedio de 1.2. Así es como la vemos en la ilustración, y estamos seguros de que es antes del 1 de diciembre de 1837. ¿Por qué? Porque fue la última vez que Herschel la vio así. La vez siguiente que la observó, dos semanas después, Eta Argus (como se la llamaba entonces) había aumentado una magnitud y brillaba "decididamente más que Rigel". Fue el comienzo de la Gran Erupción que formó el Homúnculo. La estrella alcanzó y superó el brillo de Canopus en abril de 1843, y luego se apagó a lo largo de unos 20 años. Para 1877, la época de la quinta edición de Le ciel, ya era una estrella invisible de 8a magnitud. Fue como una pequeña supernova, pero la estrella sobrevivió, y alrededor de 1890 ocurriría la Pequeña Erupción, que se alcanza a ver en esta curva de luz.

Guillemin, por supuesto, discute la rareza de esta estrella, y muestra una curva de un tal Loomis, que trató de forzar una periodicidad inexistente con un período de 70 años, usando dos observaciones singulares de Halley y de Lacaille siglos antes de la Gran Erupción:

La naturaleza de la Gran Erupción permaneció en el misterio hasta las observaciones espectroscópicas y fotográficas de Enrique Gaviola en el Observatorio de Córdoba, 100 años después, que mostraron que había sido un evento explosivo que formó el Homúnculo. Hoy sabemos también que Eta Car es un  sistema binario, formado por dos estrellas monstruosas con una órbita muy elongada, similar a la del cometa Halley en tamaño y forma. La colisión de sus vientos estelares produce una verdadera periodicidad de brillo (especialmente en rayos X), pero con un ciclo mucho más breve que el de Loomis, de sólo 5 años.

Me pregunto si existirá alguna ilustración equivalente a la de Benoist correspondiente a la Gran Erupción. No pude encontrar nada, así que la simulé y me quedó así, con Eta Argus más brillante que Canopus:



La curva de luz es de Frew, The historical record of  η Carinae I. The visual light curve, 1595–2000, The Journal of Astronomical Data 10:1-76 (2004). Súper interesante. 

El libro de Guillemin también se consigue en la web, y es fascinante: Guillemin, Le ciel: notions elementaires d'astronomie physique, 5ème ed. (Hachette, Paris, 1877).

El reporte de Herschel también está muy bueno: Herschel, Results of astronomical observations made... at the Cape of Good Hope. (Smith, Elder & Co., London, 1847). 

Allí leemos que el 16 de diciembre de 1837 Eta Argus lo sorprendió con un brillo 3 veces mayor que sus registros de tres años anteriores. Luego, el 28 de diciembre, la ve mucho mayor que Rigel y comparable a Alfa Centauri. Alcanzó un máximo el 2 de enero de 1838, idéntica a Alfa Centauri (la tercera estrella más brillante del cielo nocturno). A partir de allí disminuyó un poco el brillo, y el 22 de enero estaba entre Arturo y Beta Cen (5a y 12a, resp). El 14 de abril la compara con Aldebarán, la 15a. Hasta allí llegan sus observaciones, pero refiere una carta que le envió el Rev. Mackay, quien le informa que en marzo de 1843 alcanzó y superó en brillo a Canopus, la 2a estrella más brillante del cielo. 

A lo largo del siglo XX Eta Carinae fue aumentando de brillo, especialmente desde la década de 1940 cuando permitió su estudio por parte de Gaviola. Hoy en día está nuevamente en la cuarta magnitud, y sigue aumentando. Hace un par de años vi una charla de un especialista, quien sostiene que pronto el Homúnculo se habrá disipado lo suficiente para que Eta Car brille con todo su esplendor.

La tercera edición (1866) de Le ciel tiene una versión distinta de la vista del cielo austral. Es un paisaje más tropical, y si bien el cielo se ve menos realista, Eta Car está igualmente brillante. El scan es de menos calidad y no alcanzo a entender el nombre del artista, pero se reconoce que es distinto. 



04/11/2017

De Crux a Carina

Hace mucho que no comparto aquí alguna astrofoto mía. Falta de tiempo y de buen cielo en Bariloche, por un lado. Y las pocas que tengo están sin terminar de procesar. Pero tengo algunas, y simplemente fueron quedando postergadas. Hoy traigo estas dos, de una de mis regiones favoritas del cielo: de la Cruz del Sur a la Gran Nebulosa de Carina. Si bien desde nuestra latitud están permanentemente sobre el horizonte, en esta época del año están muy bajitas de noche y altas de día. Aquí están, así no las extrañamos.


Es impresionante la cantidad de estrellas ¿no? Todo el mundo sabe reconocer la Cruz del Sur, aunque es la constelación más chiquita del cielo. En esta foto puede costar un poco identificarla. Desde un sitio oscuro podemos ver que está directamente sobre la banda difusa de la Vía Láctea. Aunque a simple vista nuestros ojos no logran distinguirlo, en las fotos la Vía Láctea muestra su verdadera naturaleza, compuesta por muchísimas estrellas.

Además de estrellas vemos varias regiones nebulosas rojas. He aquí una versión anotada:


La mayor de estas nebulosas, enmarcada por cuatro grandes cúmulos estelares, es naturalmente la Gran Nebulosa de Carina, el hogar de Eta Carinae y su Homúnculo, que ya hemos visitado. Vale la pena también decir que las regiones oscuras (la más prominente es el Saco de Carbón) no son zonas con menos estrellas, sino verdaderas nubes interestelares, frías y oscuras, que ocultan el brillo de las estrellas que se encuentran detrás. También ya han aparecido por aquí.

Un mes antes había hecho una foto, con otra lente, sólo de la nebulosa y su entorno. Aquí está:


Sí, es impresionante la cantidad de estrellas. Intenté contarlas (no a ojo, de manera automática por supuesto) pero los resultados que obtuve eran claramente subestimados. No sé cuántas estrellas hay.

En esta foto se ven más claramente los cúmulos cercanos a Eta Carinae. Los aficionados los conocen bien, porque son maravillosos vistos con pequeños telescopios. NGC 3532 es uno de los cúmulos más extraordinarios del cielo, y junto a él está x Carinae, la estrella más lejana visible a simple vista. NGC 3114 apenas se queda atrás, y NGC 3293, que es mucho más compacto y cercano a la Nebulosa, suele verse destacado junto a ésta con oculares de poco aumento y ángulo amplio. Theta Carinae (las "Pléyades del Sur") es magnífico también en binoculares.


Pero la reina de la foto es, sin duda, NGC 3372, la Gran Nebulosa de Carina. Es 15 veces más brillante que la Nebulosa de Orión y 3 veces más grande (una docena de Lunas se necesitarían para eclipsarla). Bandas de gas y polvo oscuro cruzan la nebulosa, formando un archipiélago de gas fluorescente bien conocido por los aficionados australes. Varios cúmulos estelares extremadamente jóvenes han nacido del gas de la nebulosa, que es probablemente la mayor región de formación de nuevas estrellas de la Galaxia.

En esta foto descubrí un par de objetos que no conocía, y que tal vez valga la pena fotografiar con el telescopio a fines del verano: Un arquito verdoso arriba a la derecha es la parte más brillante de NGC 3199, una burbuja de gas ionizado soplada por una energética estrella de Wolf-Rayet cerca de su centro, WR18 (V500 Car, HIP 50368). Las estrellas WR son masivas y extremadamente calientes e inestables. Se cree que son una categoría que incluye a las variables luminosas azules, a la cual pertenece Eta Carinae. Están a punto de explotar como supernovas.

El otro objeto es una pequeña región de formación estelar, formada por NGC 3576 y NGC 3603. La primera tiene una banda oscura que en fotos de alta resolución (no ésta) semeja la Estatua de la Libertad. Es una nebulosa muy linda, y en cualquier otra parte del cielo se destacaría mucho más. Ya la tomaré de cerca.

09/09/2017

La tercera no fue la vencida

Eta Carinae es una de las estrellas más extraordinarias del universo. Es en realidad un par de estrellas, ambas muy pesadas, una en órbita de la otra danzando en una elipse muy parecida en forma y tamaño a la del cometa Halley alrededor del Sol. La mayor es una superpesada de casi 100 masas solares, seguramente una de las más pesadas de la Galaxia. Estas estrellas descomunales, como ya he contado, viven muy poco tiempo. Queman su combustible nuclear a una velocidad desenfrenada y acaban explotando como supernovas, sembrando el espacio interestelar de elementos pesados, de los cuales nacen las siguientes generaciones de estrellas y planetas.


Pero lo que hace extraordinaria a Eta Carinae es que ya explotó. Y sobrevivió. En 1843 explotó con (casi) tanta energía como una supernova. La explosión creó la Nebulosa Homúnculo, el objeto favorito de nuestro Enrique Gaviola, como ya he contado. El Homúnculo es el material de la explosión, y por supuesto ha seguido expandiéndose a lo largo de los casi dos siglos transcurridos. La exquisita visión del Telescopio Espacial Hubble ha permitido observar esta expansión a lo largo de dos décadas:


Los autores del estudio han podido medir con enorme exactitud la velocidad de expansión de casi 800 fragmentos individuales. La mayor parte de ellos se mueven a 300-600 km/s, lo cual es una velocidad enorme aun para objetos astronómicos. Algunos, sin embargo, se mueven a unos increíbles 1500 km/s. De Bariloche a Buenos Aires en un segundo.

A lo largo de los 21 años de observación, e incluso comparando con fotos de 1950, no se observa ningún efecto de frenado. Cada pedacito de nebulosidad se mueve a velocidad constante desde el centro, donde está la estrella. Y aquí es donde la cosa se pone interesante: rastreando hacia atrás pueden calcular cuándo cada pedacito salió de la estrella. El resultado está representado con flechitas de colores. El largo de la flecha es la velocidad, y el color es la fecha de partida:


Puede verse que hay tres colores predominantes. Tres fechas bien definidas. Eta Carinae ya había explotado antes:

En azul: alrededor de 1250 el Imperio Mongol se expandía por Asia, y Eta Carinae tuvo una rara explosión asimétrica (sólo hacia un lado de la estrella).

En verde: alrededor de 1550 la civilización europea se expandía por el planeta, y Eta Carinae explotó de nuevo.

En rojo: en 1843, mientras Poe publicaba El corazón delator y comenzaba el largo sitio de Montevideo, Eta Carinae sufrió su Gran Erupción y nació el Homúnculo.

Evidentemente debe haber un mecanismo que hace que Eta Carinae explote de manera recurrente casi como una supernova y sobreviva. Quien quiera explicar qué es lo que pasa con Eta Carinae tendrá que explicar este mecanismo. La verdad que no sé si alguien tiene la más remota idea.

¿Será la cuarta la vencida? Ojalá que sí, y que podamos verla.


Kiminki, Reiter y Smith, Ancient eruptions of η Carinae: A tale written in proper motions. Mon. Not. R. Astron. Soc. (2016) 463 (1): 845-857. (arxiv.org/abs/1609.00362). Las imágenes son de NASA/Hubble/STScI y los autores (Megan, Megan y Nathan).

09/04/2016

La nursery de Carina

La Gran Nebulosa de Carina es una de las mayores regiones de formación estelar de nuestra galaxia. Ya ha aparecido aquí muchas veces: es el hogar de la estrella gigante Eta Carinae y del Homúnculo de Gaviola. El día que fotografié la supernova en Centaurus A, mientras esperaba que la galaxia subiera un poco en el cielo, me dediqué casi una horita a Carina. Aquí está. La imagen es gigante, 5K pixels de ancho, así pueden descargarla para escudriñarla a piacere. Y en 16:9 para usar de fondo de escritorio:


La nebulosa entera no cabe en el campo de mi telescopio, así que esta foto muestra la región central, la más brillante, caracterizada por la nebulosa oscura Ojo de la Cerradura, la estrella brillante y anaranjada Eta Carinae, y las dos franjas oscuras que forman un ángulo recto al sur de ambas. Estas tres características se ven a ojo en el ocular del telescopio. Pero la cantidad de detalles que tiene la foto es extraordinaria. Así que vale la pena una versión anotada:


La nebulosa está a unos 7500 años luz de nosotros, y mide como 1000 años luz de cabo a rabo. Casi todo el gas que vemos brillando es hidrógeno, el elemento más abundante del universo, que fluoresce en color rojo. Pero hay tantas estrellas jóvenes tan energéticas en esta nursery estelar que vemos también un color azul, correspondiente al oxígeno. Los dos principales cúmulos estelares que energizan la nebulosa son Trumpler 16 (al que pertenece Eta) y Trumpler 14, ambos señalados.

Muchos de estos objetos son únicos y extraordinarios. Trumpler 14 es el cúmulo estelar más joven que se conoce: tiene entre 300 mil y 500 mil años de edad. Para comparar, otro cúmulo "joven" conocido por todos es el de las Pléyades, de 100 millones de años. Eta Carinae, ya se sabe, es una de las estrellas más masivas y brillantes de la Vía Láctea, con una agitada existencia como impostora de supernova a fines del siglo XIX. Cualquier día de estos explota de verdad. La rodea el Homúnculo, un objeto único en la Galaxia, la fuente de radiación infrarroja más intensa del cielo (después del Sol, claro está). La estrella WR25, también señalada, es la estrella más luminosa conocida de la Vía Láctea: es más de 6 millones de veces más brillante que el Sol. Semejante furia fotónica está muy aplacada por las nubes de polvo oscuro que la envuelven, así que no es visible a simple vista. Eta Carinae, con 5 millones de luminosidades solares con el velo apenas del Homúnculo, puede verse a simple vista incluso desde el centro de Bariloche.

Esta región de la nebulosa ha sido fotografiada en exquisito detalle por el telescopio espacial Hubble, y la imagen es famosa en su reconocida paleta de colores. Me dio ganas de combinar ambas: mi foto, coloreada con la paleta del Hubble. Aquí está, en un recorte algo menor que el de arriba:


Y en versión anotada, en la que empiezan a reconocerse (mejor que en mis colores originales) las formaciones famosas:


La Montaña Mística es una de las regiones actualmente más densas de la nebulosa. En su interior se están formando estrellas que pueden verse en infrarrojo (en otra famosa foto del HST), con sus característicos jets protoestelares. Es notable el efecto de iluminación que produce Tr 14 (abajo a la izquierda, justo fuera de este recorte) en esta nebulosa, dándole un aspecto tridimensional que justifica su nombre. Hay una estrella formándose justo en la "cima", que en esta orientación de la imagen es un triangulito delgado que proyecta su cúspide hacia abajo y la izquierda, que es la dirección de donde recibe los vientos estelares de Tr 14.

La Oruga es uno de los varios glóbulos oscuros, de polvo frío, que han quedado dispersos en el cuerpo de la nebulosa tras la erosión que han producido sus estrellas jóvenes y las numerosas supernovas que ya explotaron en su interior. Muchos de los filamentos que vemos son testimonio de la reverberación de sus ondas de choque en el material interestelar. La Oruga se destaca por su borde brillante y un montón de patitas (casi imperceptibles en mi foto).

El Dedo de Dios es otro de estos glóbulos. Más que dedo, es una mano entera con sólo el índice extendido (el pulgar queda del lado del Ojo de la Cerradura). Busquen estos nombres en la web para verlos en las imágenes del telescopio Hubble, vale la pena.

Mientras tanto, aquí está la foto del Hubble superpuesta a la mía. Parece tener menos estrellas, pero es una ilusión: la nitidez es tan grande que las estrellas son casi puntos, mientras que en mi imagen, bueno... mi telescopio tiene 20 cm, cuesta menos de mil dólares, y observa desde el fondo de un turbulento océano de aire...


La imagen original puede explorarse en una versión zoomeable de-no-cre-er acá, así como detalles de las formaciones que mencioné y muchas otras.


Todas las imágenes son mías. Las pueden descargar para explorar y usar en casa, pero si quieren usarlas en público, agradeceré que me las pidan amablemente.

08/11/2014

Eta de Carina

Alfa, beta, gamma, delta, épsilon, dseta, eta. Eta es la séptima letra del alfabeto griego. Es decir que, de acuerdo al sistema inventado por Johann Bayer en el siglo XVII para su catálogo Uranometria, Eta Carinae debería ser la séptima estrella más brillante de su constelación.

La cosa no es tan sencilla. En los siglos transcurridos los astrónomos rediseñaron algunas constelaciones: cambiaron de forma, desaparecieron, aparecieron nuevas... Y hay estrellas que, simplemente, cambiaron de brillo. A Eta Carinae le pasó todo esto. Durante siglos fue la séptima estrella de una enorme constelación en forma de barco, la Nave Argos, que en el siglo XVIII fue subdividida en las Velas, la Popa, la Brújula y Carina, la Quilla. Cuando dividieron la Nave, ¡las estrellas conservaron la letra pero cambiaron de constelación! Así la estrella más brillante, Alfa, pasó a ser Alfa Carinae (Canopus, la segunda estrella más brillante del cielo). La segunda también quedó en Carina: es Beta Carinae, con el bonito nombre propio de Miaplácidus. ¡Pero no hay Gamma Carinae! La tercera estrella de la Nave quedó en las Velas, y hoy es Gamma Velorum (Regor, una de las estrellas del Apollo, que ya apareció por acá).

Eta quedó en Carina. Pero quedó muy confundida. Hoy en día no sólo Alfa, Beta y Épsilon, sino también Theta y Iota la superan en brillo. Y varias estrellas variables la superan cuando llegan a su máximo. Pero Eta se ríe de janeiro, porque tiene un pasado glorioso y un futuro más que prometedor.

En 1843 Eta Carinae, que había aumentado de brillo lentamente a lo largo de varias décadas, se volvió de golpe la segunda estrella más brillante del cielo, superada sólo por Sirio. Para ser una estrella que está a 7500 años luz de nosotros, mientras que Sirio está a menos de 10, no está nada mal. El exabrupto duró dos décadas, y luego Eta se apagó hasta hacerse muy muy tenue. Tuvo un segundo episodio en 1890, mucho menos notable, y luego un período de varias décadas de tranquilidad. Desde mediados del siglo XX viene aumentando de brillo nuevamente, y ya ha alcanzado una magnitud que permite verla a simple vista desde un sitio oscuro. La figura muestra la evolución del brillo en los últimos dos siglos, con algunas imperfecciones justamente antes de la erupción. Después, naturalmente, no le han perdido rastro.

La Gran Erupción de Eta Carinae en 1843 fue un evento extraordinario, de los que se conocen apenas un puñado en todo el universo. Durante la explosión la estrella expulsó una enorme cantidad de materia, equivalente a 20 soles o más, que todavía se encuentra en expansión. Son lo que hoy conocemos como el Homúnculo, el Homúnculo de Gaviola que ya he comentado. Había prometido explicar qué es el Homúnculo, y lo iré haciendo de a poco. Por ahora, baste decir que fue el resultado de la explosión descomunal que sufrió la estrella Eta Carinae en 1843.

¿Cómo lo sabemos? Aunque nadie lo fotografió durante casi un siglo, podemos reconstruir su historia. Usando un espectroscopio puede medirse la velocidad a la cual el Homúnculo se está expandiendo. El primero en hacerlo fue nuestro Enrique Gaviola. Resultó que los lóbulos de la nebulosa se alejan del centro a 600 km/s. ¡Seicientos kilómetros por segundo! ¡Son más de dos millones de kilómetros por hora! Midiendo la distancia a la estrella, es posible calcular que en 1843 todo el material estaba en el centro.

Eta Carinae quedó dentro del Homúnculo, que es muy denso y obstruye en gran medida su luz. Por eso tras la explosión la estrella se volvió casi invisible. Se cree que el segundo evento, el de 1890, que en la curva de luz parece mucho menor al de 1843, fue similar a aquél. Pero por haber ocurrido dentro no se lo vio tan brillante. En años recientes se ha descubierto un mini-homúnculo dentro del Homúnculo, que parece ser el resultado de la segunda erupción.

El Homúnculo es extraordinario, y pronto contaré más cosas sobre su naturaleza. Mientras tanto, no dejen de observarlo. Desde nuestras latitudes Eta Carinae se puede ver en cualquier época del año y a cualquier hora de la noche. Está bastante bajita en el horizonte sur en estos días, pero a lo largo de las semanas estará cada vez más alta.