sábado, 28 de diciembre de 2019

La Luna en 2020

Para el lunático que todos llevamos dentro, un clásico de En el Cielo las Estrellas: ¡todas las lunas del año!


Hay superlunas y minilunas, como todos los años. Por supuesto, la calculadora de superlunas y minilunas está disponible en el menú de aquí a la derecha, junto al Univers-O-Matic, el Planisferio, mi charla TEDx y otras cosillas.

Este año no hay ningún buen eclipse de Luna. Hay apenas eclipses penumbrales: el 10 de enero (visible en casi todo el mundo salvo las Américas), el 5 de junio (este sí, pero apenas desde el litoral atlántico de Sudamérica), el 5 de julio (todo el eclipse visible desde Sudamérica) y el 30 de noviembre (visible desde Sudamérica en el horizonte occidental, lindo desde Bariloche).

El 21 de junio habrá un eclipse solar anular cruzando África y el sur de Asia. Pero el gran evento lunar del año será, sin dudas, el eclipse total de Sol del 14 de diciembre: ¡el #GranEclipsePatagónico! No te lo pierdas. En breve publicaré detalles.


¡Hasta el año que viene!

sábado, 21 de diciembre de 2019

Planeta Hermano

La Unión Astronómica Internacional acaba de anunciar el resultado del concurso mundial NameExoWorlds organizado para dar nombre a más de 100 exoplanetas, en ocasión de cumplirse 100 años de la organización. Se hicieron campañas nacionales en cada país miembro y cada uno, por votación popular, eligió un nombre para la estrella y uno para el planeta. Les presento el planeta de la Argentina: Naqaÿa, en órbita de la estrella Nosaxa (HD 48265) en la constelación de la Popa.

Nosaxa significa Primavera y Naqaÿa significa Hermano, en lengua mocoví (moqoit). Los nombres fueron propuestos por Abel Salteño, maestro rural de una pequeña comunidad mocoví en la provincia del Chaco. El pueblo mocoví fue testigo de la caída del asteroide de hierro que produjo el Campo del Cielo, y en mi imaginario siempre tienen una conexión astronómica. Así que me encantó el resultado. Una de las consignas del concurso alentaba la presentación de nombres en lenguas aborígenes. 

¿Cómo es, y dónde está Naqaÿa? No sabemos mucho de él, incluso menos que de otros exoplanetas. Nosaxa es una estrella muy parecida al Sol, de tipo espectral G, un poquito más liviana y más fría (su luz debe ser más anaranjada que la del Sol). Tiene también una edad similar pero está un poco más evolucionada que el Sol, y ya ha empezado a hincharse como hará nuestro Sol en el futuro (es una subgigante, GIV —ge-cuatro—, mientras que el Sol es GV). Según las observaciones de Gaia, se encuentra a 296 años luz de nosotros. Naqaÿa es un planeta gigante gaseoso, un poco más pesado que Júpiter. Orbita Nosaxa de manera bastante excéntrica, a una vez y media la distancia de la Tierra al Sol y su año es de 700 días. Está mucho más cerca de su estrella que Júpiter del Sol, justo dentro de la "zona de habitabilidad". Si tiene lunas como las de nuestros gigantes (con abundante roca y agua), alguna de ellas tal vez sea realmente habitable.

¿Podemos verlo? No. Podemos ver la estrella, si bien no a simple vista. Es una estrella de magnitud 8 en la constelación de Puppis, muy cerca de Canopus en el cielo. Podemos verla con binoculares o pequeños telescopios, y desde luego podemos fotografiarla. La tengo en unas panorámicas que hice el año pasado desde la recta de Jones y que todavía no había compartido.


Estas fotos fueron hechas en el mes de junio (nótese la cordillera nevada). Canopus (la segunda estrella más brillante del cielo) era entonces inconfundible hacia el sudoeste. Si quieren ubicarla en estos días, es mejor observar hacia el sudeste al comienzo de la noche, bien alto, por encima de la Vía Láctea (donde está el circulito):


Esta es la segunda campaña de la IAU para poner nombres a exoplanetas. En la anterior se habían designado 14 sistemas, con nombres de una variedad de tradiciones culturales, entre ellas Cervantes y sus planetas Quijote, Dulcinea, Rocinante y Sancho, que ya comentamos. La lista de estrellas con nombre tiene ya más de 300 miembros (en el link todavía no está actualizada con los nuevos 112).

sábado, 14 de diciembre de 2019

Not cool

Burn the land and boil the sea,
You can't take the sky from me.
Joss Whedon, Firefly

La semana pasada mucha gente en Bariloche se sorprendió al verlos. Y algunos días antes la astrónoma Clara Martínez-Vázquez twitteó su desazón cuando el tren de satélites artificiales Starlink cruzó sobre el Observatorio Cerro Tololo, comprometiendo el funcionamiento del instrumento Dark Energy Survey.


Minutos después su colega Cliff Johnson posteó una imagen de muestra: los 520 megapíxels de la DECam plagados por las rayas de los satélites.


Pocos días después, la Global Meteor Network mostró esta imagen, en la que se ven estrellas (los arcos "horizontales", meteoros (los trazos cortitos) y los satélites de Starlink arruinando todo:


Starlink es una constelación de satélites para proveer internet satelital. El tren que afectó estas observaciones es el segundo que se lanza. Formados por 60 satélites cada uno, se ven muy simpáticos cuando están a punto de ser soltados en órbita:


Se lanzarán 60 nuevos cada dos semanas, hasta totalizar una constelación de 12000 a mediados de la década, con una posible extensión a 42000. Así que esto recién empieza. Starlink es una empresa de SpaceX, una de las innovadoras compañías de Elon Musk. La verdad que Musk despierta sentimientos encontrados: por un lado hace esos fantásticos cohetes reutilizables, mientras desarrolla una nave interplanetaria que va a llevar gente a Marte, y vende los lindos autos eléctricos Tesla. Y por otro lado hace esto.

De todos modos, no hay que agarrárselas con Musk (que promete hacerlos menos reflectantes). Si no lo hace SpaceX, algún otro lo hará. De hecho, seguramente otros lo harán además de SpaceX. Es inevitable. Es una más de las maneras que hemos encontrado de arruinar nuestro medio ambiente. Es el siglo XXI. Veremos qué hacen los millenials.


sábado, 7 de diciembre de 2019

Un poquito caminando

Al acercarse el estreno de Star Wars Episodio IX me vienen a la memoria todos los planetas que conocimos en estos casi 40 años. Tatooine, Dagobah, Hoth, Endor, Alderaan, Coruscant, Jakku, Naboo, Kamino, Jehda, Scariff... ¡tantos exoplanetas de antes de la era de los exoplanetas! Los personajes viajan de uno a otro y en todos ellos caminan con la misma naturalidad, bajo la misma aceleración de la gravedad. Así lo afirma incluso la Wookieepedia, donde leemos que la mayoría de los planetas y lunas habitados de la galaxia gozan de la aceleración gravitatoria superficial estándar de 9.8 m/s2.


¿Será así? ¿Habrá tantos planetas habitables donde nos sentiríamos como en casa, erguidos sobre nuestras piernas? Hace 40 años no conocíamos ni un planeta más allá de nuestro sistema solar. Hoy conocemos miles. Ya es una población significativa como para hacerse este tipo de pregunta, así que me descargué el catálogo de exoplanet.eu, con 4122 planetas confirmados.

Para calcular la aceleración de la gravedad en la superficie de un planeta hay que usar una fórmula muy sencilla:
\[\text{aceleración gravitatoria} = \frac{G\times \text{masa}}{\text{radio}^2},\]
donde \(G\) es una constante universal, de valor bien conocido. Claro que no de todos los planetas conocemos su radio y su masa. De algunos conocemos el radio (3048), de otros conocemos la masa (1566), y de algunos conocemos su masa de manera imperfecta, porque no sabemos cómo está inclinado su sistema planetario con respecto a la visual (958). De todos modos, conseguí 820 exoplanetas con masa y radio conocidos, para los cuales calculé la gravedad superficial. Los puse en un gráfico, junto a los planetas y otros cuerpos de nuestro sistema solar (para completar el extremo de mundos livianos), y me encontré con un resultado fascinante:


Esta figura muestra que hay tres regímenes. Están por un lado los mundos rocosos, donde agregar masa hace crecer la gravedad superficial con una potencia 1/2 (una raíz cuadrada, línea verde*). Esto me sorprendió, porque quiere decir que el radio crece como M1/4, y no como M1/3 como debería ocurrir si fueran de roca incompresible a densidad constante. Los planetólogos seguro ya sabían esto, pero yo no.

*Notar que el gráfico está en escala log-log, así que las potencias son rectas de distinta pendiente. 

En el extremo opuesto están los planetas gigantes, que son gaseosos, donde parece que uno agrega masa ¡pero el planeta no crece! Así que la gravedad superficial es proporcional a la masa (línea azul). De nuevo: sospecho que esto es una novedad sólo para mí.

Y en el medio, entre los rocosos más grandes y los gaseosos más chicos, están nuestros gigantes de hielo y la gran nube de "supertierras", que parecen ser los planetas más abundantes de la galaxia. Para esta gran población la gravedad superficial se mantiene más o menos constante y con un valor similar al "estándar" (línea púrpura). No sabemos gran cosa sobre las supertierras. Es bien posible que sólo las más pequeñas tengan una superficie sólida sin una atmósfera insoportablemente densa. Pero bueno, algunos habrá.

Ojo: la representación en escala logarítmica es engañosa, porque en esa nube de supertierras no será inusual encontrar mundos con gravedad superficial dos, tres o más veces la de la Tierra, o la mitad o menos. En escala log-lineal se ve así:

Según la Wikipedia, una persona típica puede resistir 5g sin desmayarse (aunque no creo que pueda caminar). En todo caso: el régimen donde la aceleración de la gravedad es independiente de la masa del planeta me parece que es real, así que por qué no: debe haber muchísimos mundos más o menos del tamaño de la Tierra o mayores, y con la misma gravedad superficial. Algunos de ellos estarán en la zona habitable de sus sistemas. Podríamos andar sobre estos exoplanetas sin dificultad, como los personajes de Star Wars, un poquito caminando y otro poquitito a pie.


En la Wookieepedia también se señala la existencia del planeta Carida, con una gravedad del doble que la "estándar", razón por la cual pusieron allí una academia militar, para un entrenamiento físico exigente. Y también el planeta Columus, donde una gravedad menor se indica para algunas condiciones cardíacas. Son planetas de los libros, que nunca leí, no de las películas.

La foto es de Lucasfilm/Walt Disney Pictures. Los gráficos son míos.