sábado, 27 de marzo de 2021

Genitivos

Hace años conté que la denominación de las estrellas con una letra griega y el genitivo de la constelación en latín fue inventada por Johann Bayer para su catálogo Uranometria, a principios del siglo XVII. Ya escribí una nota sobre las letras griegas y la manera correcta de pronunciarlas. Hoy le toca al genitivo, que hemos sufrido todos los que estudiamos latín (o alemán). El genitivo es el caso posesivo, así que cuando decimos, por ejemplo, Alpha Centauri, en castellano es "Alfa del Centauro". 

En muchas lenguas modernas (pero no todas) usamos preposiciones para las distintas funciones de los sustantivos en la oración, como la preposición "de" para indicar el posesivo. En latín, en cambio, las distintas funciones gramaticales necesitan distintos casos, que se construyen cambiando la terminación de la palabra. El caso básico es el nominativo, que es el caso de un sustantivo usado como sujeto gramatical. Existen cinco declinaciones, que son cinco maneras distintas de cómo formar cada uno de los seis casos. En cada declinación hay sustantivos de tres géneros: masculino, femenino y neutro, y dos números: singular y plural, más las irregularidades de rigor en cualquier idioma natural. Los adjetivos (que en varias constelaciones acompañan al nombre) también deben declinarse. Y también los pronombres. Es un lío.

Preparé una tabla con los nombres de las constelaciones (el nominativo), sus significados en castellano, los genitivos, y notas que me vinieron a la mente mientras revisaba el diccionario. Quiero aprovechar para señalar una diferencia de pronunciación importante con el castellano: ae es diptongo en latín, hay que pronunciarlo sin separar las letras. Muchas veces he escuchado decir, en Argentina, Eta Carináe (con acento en la a de ae). Esto destruye el diptongo. La pronunciación correcta es Eta Carínæ (con acento en la í, y pronunciando juntitas las a y e del final en una única sílaba, æ). Como curriculum vitæ, no "vitáe".

Andromeda Andrómeda Andromedae Femenino de la primera declinación. Aquí está el primer caso de diptongo final. El genitivo se pronuncia "Andrómedae", con acento en la o.
Antlia Bomba de vacío
Antliae En general la traducen como "máquina neumática", pero es lo que hoy llamamos bomba de vacío.
Apus Ave del paraíso Apodis Literalmente, "sin pies": un misterio ornito-astronómico. Es de la tercera declinación. El nominativo es irregular, por eso apus, apodis en lugar de "apodus, apodis".
Aquarius Acuario Aquarii Masculino de la segunda, con la típica doble i del latín. Este aguatero es muy antiguo, aparece también en las constelaciones hindúes.
Aquila Águila Aquilae Se acentúa en la a inicial, como en español.
Ara Altar Arae Ídem.
Aries Carnero Arietis Otro irregular de la tercera. La tercera es tremenda. Éste es el animal que tenía lana de oro, y que Jasón y los argonautas fueron a buscar en su barco Argo, que está partido en varias constelaciones.
Auriga Cochero Aurigae Hoy en día sería un chofer, un remisero. Es un sustantivo femenino para una ocupación que, en la Antigüedad, era exclusivamente masculina, fijate un poco. Se acentúa en la i.
Bootes Boyero Bootis A veces se escribe Boötes. Es un boyero: un tipo que maneja bueyes. En algún mito griego, Bootes es nada menos que el inventor del arado. Está junto a la Osa mayor, en cuyas estrellas es fácil ver un arado, más que una osa.
Caelum Cincel Caeli Neutro de la segunda declinación. Nótese aquí el diptongo ae en el medio de la palabra. La pronunciación correcta no es "caélum", porque la acentuación de la e rompe el diptongo. Significa cincel.
Camelopardalis Jirafa Camelopardalis Cruza de camello y leopardo, o sea: jirafa. Nominativo igual al genitivo, otra rareza de la tercera.
Cancer Cangrejo Cancri Esta no la entiendo. El genitivo de cancer es canceris, no "cancri"; es de la tercera, no de la segunda. Así que no sé. Es posible que sea el cangrejo del mito de Hércules en su lucha con la Hidra de Lerna, y hay palabras griegas con declinación latina irregular.
Canes Venatici Perros de caza
Canum Venaticorum Esta es en plural: canes es el plural de canis, perro. Así que el genitivo, en lugar de ser canis (igual al nominativo) es canum, plural. Y la terminación del adjetivo es la típica del masculino plural de la segunda: nomintativo en i, genitivo en orum.
Canis Maior Can mayor Canis Maioris Maior en castellano no necesita explicación. Pero nótese que seguimos encontrando nominativos raros de la tercera.
Canis Minor Can menor Canis Minoris Otro perro, más chico.
Capricornus Capricornio Capricorni Masculino regular de la segunda, sin secretos.
Carina Quilla Carinae En español existe también carena, o carenado. Es una parte del barco Argo, en el que navegaron Jasón y sus compañeros.
Cassiopeia Casiopea Cassiopeiae Femenino regular de la primera.
Centaurus Centauro Centauri Masculino de la segunda. Es el sabio centauro Quirón, preceptor de Hércules.
Cepheus Cefeo Cephei La ph es la fi griega, nuestra efe.
Cetus Ballena Ceti También de la segunda. El nombre del animal es masculino en latín, si bien también existe la palabra ballaena. Es posible que cetus, del griego ketos, sea un monstruo marino más genérico.
Chamaeleon Camaleón Chamaeleontis Otro irregular de la tercera. La ch se pronuncia k. ¡Notar el diptongo en el medio! Es difícil de pronunciar.
Circinus Compás Circini El instrumento para dibujar círculos, no para encontrar el norte.
Columba Paloma Columbae Un animal merecidamente fuera del zodíaco. Acento en la u.
Coma Berenices Cabellera de Berenice Comae Berenices Coma es cabellera, por eso el signo de puntuación se llama así (es como un punto con melena). Berenices está en genitivo en el nombre básico, porque es la cabellera de Berenice. El nominativo es Berenice, como en español, o Berenica; súper irregular de la primera. Esta constelación tiene asociada una de las mejores historias, que además es cierta.
Corona Australis Corona austral Coronae Australis El adjetivo australis tiene en is tanto el nominativo como el genitivo.
Corona Borealis Corona boreal Coronae Borealis Borealis no podía ser distinto de australis.
Corvus Cuervo Corvi Gloriosa ave azulgrana.
Crater Copa Crateris De la tercera. Literalmente significa cuenco, que le da el nombre a lo que hoy llamamos cráter (volcánico o de impacto). Pero siempre se la representa como una copa.
Crux Cruz del Sur Crucis Seguimos entregando irregulares de la tercera... En la pronuciación clásica, habría que decir crukis, pero si no querés que te miren raro, decí crucis nomás.
Cygnus Cisne Cygni Una palabra latina con y griega. Raro, que no haya una palabra latina para un ave que en Europa es común.
Delphinus Delfín Delphini Otra ph donde nosotros usamos la efe.
Dorado Dorado Doradus Genitivo en us, es de la cuarta. El nominativo en o es raro, pero no es una palabra antigua. Es una constelación moderna, un pez dorado. No está muy claro cuál, así que podemos decretar que es el del río Paraná.
Draco Dragón Draconis Esta tiene nominativo en o, pero es (irregular) de la tercera.
Equuleus Caballito Equulei Caballito (o caballete, o potrillo).
Eridanus Erídano Eridani El nombre de varios ríos. Probablemente sea el Po, donde navegaron los argonautas.
Fornax Horno Fornacis Femenino raro de la tercera, con un nominativo irregular. Es el horno de los alquimistas (pero significa horno en general).
Gemini Gemelos Geminorum Gemelos, plural de la segunda. La palabra no tiene singular. En latín no se puede decir "el mellizo", como se le dice a Guillermo Barros Schelotto, por ejemplo.
Grus Grulla Gruis Ya perdí la cuenta de los nominativos diferentes de la tercera.
Hercules Hércules Herculis El héroe máximo de la mitología griega.
Horologium Reloj Horologii Neutro de la segunda.
Hydra Hidra Hydrae El monstruo del mito de Hércules.
Hydrus Hidra macho Hydri Hydrus, Hydruntis, femenino de la tercera, es la ciudad de Otranto, en Italia. Hydrus, hydri, masculino de la segunda, es una serpiente de agua.
Indus Indio Indi Un indio americano, genérico.
Lacerta Lagarto Lacertae O lagartija.
Leo León Leonis A diferencia de los perros, el león mayor es Leo a secas.
Leo Minor León menor Leonis Minoris Pero el menor es minor.
Lepus Liebre Leporis Que no te engañe la terminación en us, es de la tercera. Animal masculino, en latín.
Libra Balanza Librae Balanza, pero también es la unidad de peso, como la que siguen usando en algunos países.
Lupus Lobo Lupi Esta es en us, pero de la segunda a pesar de su parecido con la liebre.
Lynx Lince Lyncis ¿Como fornax, no? De la tercera.
Lyra Lira Lyrae El instrumento musical, no la moneda.
Mensa Cerro Mesa Mensae Literalmente: mesa. Pero es el cerro de cima chata cerca de Ciudad del Cabo.
Microscopium Microscopio Microscopii Neutro de la segunda, genitivo en doble i, una belleza.
Monoceros Unicornio Monocerotis De la tercera con nominativo en os. Suena bien griego, sobre todo si decimos monokéros.
Musca Mosca Muscae Sí, hay una mosca. ¿Era necesario?
Norma Escuadra Normae La escuadra de dibujar.
Octans Octante Octantis El instrumento astronómico. Otra palabra rara de la tercera.
Ophiuchus Ofiuco Ophiuchi Masculino regular de la segunda. Literalmente, del griego "el que sostiene la serpiente". Para los griegos era Apollo sosteniendo una serpiente. Se pronuncia ofiukus, ofiuki.
Orion Orión Orionis El cazador mitológico, no el arquero. Una más de la tercera.
Pavo Pavo Pavonis De la tercera. Es un pavo real.
Pegasus Pegaso Pegasi Un caballo volador, qué buena idea. Belerofonte lo domó.
Perseus Perseo Persei Regular de la segunda. Otro gran héroe.
Phoenix Ave Fénix Phoenicis De la tercera.
Pictor Caballete del Pintor Pictoris Masculino de la tercera, significa pintor. Pero originalmente era el caballete del pintor. El caballete (equuleus) quedó por otro lado, pero no sé si es el mismo.
Pisces Peces Piscium Es plural: pisces, piscium. En castellano decimos Piscis, que es la forma singular. Tiene una muy buena historia.
Piscis Austrinus Pez austral Piscis Austrini Acá está el singular, con nominativo igual al genitivo de la tercera. Es una constelación bastante austral, pero que los griegos antiguos podían ver por la precesión de los equinoccios, así que posiblemente sea un pez asociado al aguatero Aquairus, que lo tiene a sus pies.
Puppis Popa Puppis De la tercera, con nominativo igual al genitivo. Es la popa del Argo.
Pyxis Brújula Pyxidis Femenino irregular de la tercera. Significa frasquito o algo así, pero representa la brújula magnética del Argo.
Reticulum Retículo Reticuli Neutro regular de la segunda. Es uno de los pocos objetos reales en el cielo: es el retículo de un ocular de Lacaille.
Sagitta Flecha Sagittae Era una flecha también para los griegos, con otro nombre; tal vez una de las de Hércules. Se pronuncia saguíta, con ge suave, y lo mismo la que sigue.
Sagittarius Sagitario Sagittarii Masculino de la segunda. Significa arquero (el que lanza flechas, no el que ataja), y está asociado a un centauro desde tiempos babilónicos.
Scorpius Escorpión Scorpii El animal que mató a Orión.
Sculptor Escultor Sculptoris Masculino de la tercera.
Scutum Escudo Scuti Neutro de la segunda, designa el arma defensiva. También representa un objeto real: el escudo que usó el Rey Jan Sobieski en la decisiva batalla de Viena contra los turcos en 1683.
Serpens Serpiente Serpentis La serpiente que sostiene Ofiuco, mitad de un lado, mitad del otro: Serpens caput y Serpens cauda (con genitivos Serpentis capitis y caudae, pero nunca vi estas formas). ¡Yo tenía un mapa que traducía Serpens caput como "Serpiente muerta"!
Sextans Sextante Sextantis Instrumento astronómico que perteneció a Hevelius y su señora, y que se perdió en un incendio.
Taurus Toro Tauri Masculino de la segunda. Animal masculino emblemático para muchos pueblos mediterráneos.
Telescopium Telescopio Telescopii Neutro de la segunda, con esa doble i característica del latín.
Triangulum Triángulo Trianguli También neutro de la segunda. Para los griegos, era la letra delta mayúscula. Es un triángulo isósceles.
Triangulum Australe Triángulo austral Trianguli Australis Neutro de la segunda, pero con adjetivo. Mucho más equilátero que el boreal.
Tucana Tucán Tucanae El ave, femenino de la primera vaya uno a saber por qué.
Ursa Maior Osa mayor Ursae Maioris Otro animal duplicado, grande y chico. Esta vez, femenino de la primera.
Ursa Minor Osa menor Ursae Minoris La osita u osezna.
Vela Velas Velorum No engañarse: vela no es femenino singular de la primera, ¡es neutro plural de la segunda! Lo delata el genitivo, típico plural del latín. Son las velas del barco Argo.
Virgo Virgen Virginis De la tercera, masculino y femenino son iguales. Representa una doncella que sostiene una espiga de trigo (la estrella Spica), así que posiblemente sea la diosa de la agricultura, Ceres o Démeter.
Volans Pez Volador Volantis De la tercera, irregular. Es el adjetivo "volador". Perdió el sustantivo en el camino (como "la térmica"). Dicen que era un pez.
Vulpecula Zorrita Vulpeculae Una cachorrita. Pero puede ser machito también. El sustantivo de base es vulpes, femenino, que es el nombre genérico del animal en latín.

Muchas de estas constelaciones son antiguas, algunas anteriores a los griegos. Las hemos recibido a través del catálogo de Ptolomeo. Las modernas son mayormente del holandés Petrus Plancius, el francés Nicolás de Lacaille, el polaco Johannes Hevelius, y el propio Bayer (quien incorporó en la Uranometria constelaciones creadas por los holandeses Pieter Keyser y Frederick de Houtman). La sistematización definitiva actual es de principios del siglo XX, debida a Henry Norris Russell, emprolijada por la Unión Astronómica Internacional.

Además del nominativo y el genitivo existen en latín el vocativo, el acusativo, el dativo y el ablativo, que por suerte no cumplen ningún rol en la astronomía. El acusativo es el caso base, a partir del cual se forman los demás y también las palabras derivadas, por eso en las notas señalé los nominativos irregulares; en esos casos, el genitivo se deriva regularmente del acusativo. 



Antes de que algún filólogo me salte al cuello, aclaro que el genitivo no es exactamente el posesivo, ya que las construcciones que hacemos en castellano con la preposición de no indican necesariamente la posesión. Puede ser la composición ("empanada de carne") o alguna otra relación ("barco de vela", "cine de terror"). En el caso de las constelaciones es posesivo, y así se entiende sin tecnicismos gramaticales que no vienen al caso.

sábado, 20 de marzo de 2021

Las fases de la Tierra

En la primera escena de la serie Away vemos una mano enguantada de astronauta extenderse hacia una Tierra gibosa.


Un grueso guante de astronauta, un brazo extendido... un cálculo sencillo nos dice que la Tierra abarca unos dos grados en esta imagen. La Tierra, vista desde la Luna, es grande, cuatro veces más grande que la Luna en el cielo de la Tierra. La astronauta es Emma Green, parada en la superficie de la Luna, poco antes de partir hacia Marte.

Cuando vi esta escena en Away se me ocurrió mostrar a la misma escala la Tierra y la Luna, cada una en el cielo de la otra. Celestia permite hacerlo, partiendo la escena para mostrar dos vistas simultáneas. Parados cerca de uno de los polos lunares veríamos la Tierra baja en el cielo (como ya mostré aquí). La veríamos rotar sobre sí misma, aunque a simple vista sería difícil distinguir los continentes tras la usual masa de nubes brillantes. A lo largo de los días permanecería casi inmóvil en el cielo, porque la Luna muestra siempre la misma cara hacia la Tierra. Pero sólo casi, porque haría unos apretados óvalos, obedeciendo a la órbita, que se pueden ver en el video. El panel de la derecha muestra la Luna vista desde el centro de la Tierra (para no perderla de vista con el movimiento de rotación diario de la Tierra).

El campo de cada panel es de 18 grados, y si ven el video en pantalla completa en un monitor de computadora, es aproximadamente como se verían a ojo desnudo. En la segunda mitad del video muestro lo mismo, pero con un campo de 3 grados, como si fuera a través de unos poderosos binoculares o un pequeño telescopio. Con un aumento así no habría problema en distinguir los continentes, o sus siluetas dibujadas por las luces de las ciudades, de noche. Si agrandan la imagen de Away verán que se ve Sudamérica.

En el video podemos ver que la Tierra también tiene fases, como la Luna, y que duran lo mismo. No sólo esto, sino que las fases de la Tierra y de la Luna son opuestas, o complementarias. Cuando la Luna es nueva, la Tierra es llena vista desde la Luna. Y cuando tenemos Luna llena, es Tierra nueva en el cielo lunar. Claro que, a lo largo de estas fases, la Tierra gira y gira, no nos muestra una cara constante como hace la Luna. También incluí un eclipse lunar y uno solar, para mostrar cómo son complementarios vistos desde la Tierra y desde la Luna.

En un par de horitas de trabajo en la superficie lunar, los astronautas fácilmente podrían distinguir este cambio de aspecto. ¿Quiénes serán los primeros astronautas que se queden un mes en la Luna, y puedan ver una "lunación" completa de la Tierra?

 


No me gustó Away, y abandoné tras el tercer capítulo. La fotografía es muy buena, y las actuaciones decentes. Pero la historia es un desastre. Desde el punto de vista de los viajes espaciales las cosas que pasan, tanto técnicamente como humanamente, no tienen pies ni cabeza. Y no soy un fundamentalista sci-fi, la destrucción de Alderaan, o la gravedad constante de Star Wars, me resultan razonables si el drama funciona. Pero en Away los aspectos dramáticos son muy, muy malos. Es una telenovela recargada de clichés. Paso. La que sí me gustó es For all mankind, que acaba de estrenar la segunda temporada.

La imagen de Away es de Netflix/Universal.

sábado, 13 de marzo de 2021

Chester Moor Hall

Chester Moor Hall nació el 9 de diciembre de 1703, y murió el 17 de marzo de 1771 (justo tres meses después del nacimiento de Beethoven). Esta semana se cumplen 250 años de su fallecimiento, así que vamos a aprovechar para rescatarlo del olvido. Moor Hall fue un acomodado caballero del condado de Essex, en el sudeste inglés, allí donde el Támesis se vierte, manso y marrón, en el mar del Norte. Fue un abogado exitoso y magistrado condal, lo cual no le hubiese garantizado aparecer en este blog. Pero también era aficionado a la astronomía. Como hoy en día, la astronomía siempre se nutrió de gente de todas las profesiones que, en algunos casos de manera obsesiva, hicieron contribuciones mucho más allá de lo que se imaginan los que dicen "ah, tenés un hobby". En este blog lo decimos sin miedo: Chester Moor Hall era aristócrata, abogado y astrónomo.

Como sabe cualquier aficionado a la óptica o a la música de Pink Floyd, la luz se descompone en colores cuando atraviesa una cuña de vidrio. Esto se debe a que cada color (cada longitud de onda) viaja dentro del vidrio a una velocidad diferente (bastante menor que los proverbiales 300 mil kilómetros por segundo, eh). Esta dispersión hace que la imagen formada por un telescopio sencillo sea horrible, plagada de lo que se llama aberración cromática. Pasado más de un siglo desde que Galileo apuntara su telescopio a la Luna, Moor Hall tuvo una idea genial: ¿por qué no usar una segunda lente, para rejuntar los colores cuando salen de la primera? Tendría que tener la curvatura al revés, pero además tendría que ser de un material distinto. Si se usara el mismo vidrio, la curvatura al revés compensaría además el aumento de la primera lente, y el resultado sería equivalente a un vidrio plano. No se puede hacer un telescopio con un vidrio plano, eso lo sabía hasta un abogado existoso. Pero en Inglaterra los vidrieros habían inventado un vidrio distinto, llamado flint, que no es el vidrio común de ventana, llamado crown y conocido desde la prehistoria. El vidrio flint es muy lindo, muy transparente y brillante. Es lo que comúnmente se llama "cristal", o cristal de plomo, aunque no sea cristal sino vidrio. Los chirimbolos de Swarovski, las copas finas, los platos Galaxia de Rigolleau, cosas por el estilo, son de vidrio flint.

La cuestión es que Chester se cansó de la aberración cromática y decidió hacer el intento con una lente compuesta de vidrio flint y vidrio crown. Hizo su diseño pero, consciente del valor de su invento si llegara a funcionar, le encargó las lentes a dos ópticos distintos. Tenían los mejores talleres de Londres y eran tipos súper ocupados. Su negocio no estaba en hacer lentes individuales, así que ambos subcontrataron el trabajo. ¡Y los dos se lo encargaron al mismo vidriero! El afortunado fue George Bass, que tenía un taller de segunda categoría. Aún ignorando que las dos lentes eran para un mismo cliente, de todas maneras Bass sospechó algo. Eran dos lentes encargadas el mismo día, del mismo tamaño, que se apoyaban perfectamente una sobre la otra. Mmmmm... Bass las talló y las pulió. Podemos imaginarlo tomando una con la mano izquierda y la otra con la mano derecha. Las superpone y mira a través. ¡Maravilla! ¡La aberración cromática había desaparecido!

A pesar de su precaución inicial, Moor Hall no protegió su invento. Tal vez le bastaba con que su telescopio fuera el mejor del mundo. A Bass tampoco se le ocurrió sacar algún provecho. Parece inclusive que alguno de ellos se lo contó a algún amigo, porque de a poco varios talleres de Londres empezaron a fabricar estas lentes acromáticas. Hasta que Bass se lo contó, 20 años después de su invención, a su colega John Dollond, dueño de un muy exitoso taller. Dollond sí se dio cuenta del valor comercial del invento y se apuró a patentarlo, previa publicación en las Philosophical Transactions de la Royal Society (sin mencionar a Moor Hall ni a Bass). Parece que tenía ciertos escrúpulos, porque nunca se atrevió a exigir sus derechos de patente. Igual, con "su" invento, se convirtió en el óptico de los ricos y famosos, lo cubrieron de honores, premios y la mar en coche. Pero al morir John su hijo Peter echó los escrúpulos por la borda, demandando judicialmente de manera feroz a los ópticos que usaban el diseño de su padre. Bah, el diseño de Hall, fabricado por Bass, que se lo contó a su padre, quien lo patentó. Muchos talleres terminaron en la ruina, ya que las cortes sostuvieron la validez de la patente con argumentos tirados de los pelos, a pesar del testimonio de muchos ópticos, incluído el pobre Bass, quien fue llevado en silla de ruedas a contar la historia ante los jueces. Dollond consiguió resarcimiento de daños por 250 libras esterlinas (como un millón de libras de la actualidad). Hall, que a pesar de su formación en leyes era un caballero, jamás apeló el reclamo de Dollond.

Finalmente la patente expiró y el precio de las lentes acromáticas se desplomó. Fue una revolución en la construcción de telescopios. El taller del famoso Jesse Ramsden, cuyos oculares (acromáticos, obviously) seguimos usando, floreció en esta época. Como conté en Viaje a las Estrellas, el flint escapó del monopolio inglés a principios del siglo XIX y los astrónomos de todo el mundo tuvieron acceso a telescopios acromáticos. Y pudieron ver el universo como nunca antes.


Me enteré del olvidado Chester Moor Hall en The life and times of the telescope, de Fred Watson.

sábado, 6 de marzo de 2021

No confíes en estrellas AGB

Never trust an unstable asymptotic giant branch star. 
Stick with main sequences an dwarfs.
Randall Munroe, xkcd

Hablamos de enanas blancas, de su materia degenerada y las nebulosas planetarias que forman a su alrededor. Parece que la tenemos muy clara: estrella → gigante roja → enana blanca + nebulosa planetaria.

Bueno, es más complicado. Y muchos detalles no se conocen, porque son eventos tan rápidos (en la vida de las estrellas) que existen muy pocos ejemplos para contrastar y validar los modelos astrofísicos. La etapa final de la vida de la estrella como gigante roja dura un millón de años y se llama asypmtotic giant branch (AGB, rama gigante asintótica; "rama" se refiere a donde están estas estrellas en un gráfico de luminosidad-temperatura, otro día lo cuento). Estas estrellas fusionan helio en carbono y oxígeno: tienen un núcleo de C y O rodeado de una capa de helio fusionando. Las capas exteriores, que todavía tienen mucho hidrógeno, se mantienen infladas por el calor del núcleo. En algún momento se acaba el helio y disminuye la presión hacia afuera. Empieza a "llover" hidrógeno sobre el núcleo y se reinicia la fusión de hidrógeno, lo cual acumula nuevo helio. La fusión de helio se vuelve a encender violentamente, lo que produce un aumento brusco del brillo de la estrella llamado flash de helio. La estrella vuelve a inflarse, expulsa capas exteriores y se enfría. Esto dura unos 100 años, que para la estrella son un suspiro. Estos pulsos pueden repetirse hasta que no quede más helio y se forme una enana blanca degenerada. El final de una estrella como el Sol, después de brillar incansable durante miles de millones de años, es el último de estos flashes de helio en la punta de la rama asintótica. Lo cual nos trae a la viñeta de xkcd del epígrafe:

El personaje de la derecha busca en el brillo de una estrella favorita el confort de algo noble y permanente fuera del alcance de la Sombra, y de golpe lo pierde por culpa de un flash de helio que lo lleva a desconfiar de las estrellas de la rama asintótica. Lo que dice se refiere a un evento real: en 1987 una estrella AGB produjo un flash y en su lugar apareció la más joven de las nebulosas planetarias conocidas, de sobrenombre Stingray (el pez raya), apenas de un décimo del tamaño de una nebulosa planetaria hecha y derecha pero igual de bonita:


Cuando apareció, la nebulosa no tenía más que unas pocas décadas de formación a partir de la gigante roja. En el medio vemos dos estrellas: la segunda probablemnte contribuye con su gravedad al mezclado de las capas expulsadas para que la nebulosa tenga su forma caprichosa. 

Pasaron los años y la nebulosa siguió evolucionando rápidamente. Pero en lugar de convertirse en una nebulosa planetaria adulta, dejó de expandirse y empezó a perder ionización y brillo. Según un trabajo publicado a fines del 2020, que ha seguido la evolución de la estrella y la nebulosa durante los 30 años que pasaron, la nebulosa será invisible en menos de un siglo. 

¿Qué está pasando? ¿Qué pasó realmente en 1987? Nadie está seguro, y así lo comentan los astrónomos. Tal vez la estrella todavía no está acabada, ha regresado a la punta de la rama asintótica y producirá un nuevo pulso en algunas décadas. Tal vez algunas nebulosas planetarias son así chiquitas nomás. Tal vez algún fenómeno inesperado la terminará de ionizar en el futuro. O no. 

Mejor no confiar en estrellas de la rama gigante asintótica.



Las fotos son de NASA/ESA/STScI. La historieta es de Randall Munroe y su webcomic xkcd.

Algunos papiros interesantes:

Bobrowsky, Narrowband HST imagery of the young planetary nebula Henize 1357, Astr. J. 426:L47-L50 (1994).

Schaefer et al, Startlingly fast evolution of the Stingray planetary nebula and its central star, V839 Arae (arXiv:2012.04223v1). De aquí tomé la foto que compara la nebulosa en 1996 y 2016.

Balick et al., The decline and fall of the youngest planetary nebula (arXiv:2009.01701v2). 

Reindl et al., Breaking news from the HST: The central star of the Stingray Nebula is now returning to the AGB (arXiv:1609.07113v1). (Hay un astrónomo de la UNLP en éste.)