sábado, 26 de diciembre de 2020

La Luna en 2021

Terminemos el año con un clásico de En el Cielo las Estrellas: todas las lunas del 2021. Aquí están, comprimidas en 3 minutitos, con el tiempo acelerado 200 mil veces, y vista con el sur hacia arriba, como la vemos en nuestro hemisferio.

¡A no perderse el eclipse total de mayo! En Bariloche, se produce poco antes del amanecer, lo cual es una excelente ocasión para la fotografía, como en este eclipse del año 2007:

Hay un segundo eclipse lunar en noviembre, parcial, también en horas de la madrugada. Estén atentos. 

Los dos eclipses solares de 2021 no son fácilmente accesibles. Habrá uno anular en regiones árticas, y uno total visble desde la Antártida. ¡El tercero consecutivo en territorio argentino! Veremos si alguien los fotografía. 

¡Felices Fiestas, y buen 2021!

sábado, 19 de diciembre de 2020

Sorpresas del Gran Eclipse Patagónico

El Gran Eclipse Patagónico fue de una preciosura inigualable. A pesar del viento de 60 km/h, y de varias dificultades de hardware y software, el setup fotográfico funcionó razonablemente bien y me permitió disfrutar de la observación mientras las fotos se hacían casi solas. Como me pedí toda la semana de vacaciones me la pasé revisándolas, procesando y seleccionando imágenes para revivir y reforzar el recuerdo del evento, y para mostrarlas aquí.

Me salteo la aburrida fase parcial (la de los anteojitos), durante la cual vimos la silueta de la Luna cubriendo la cara de un Sol sin manchas. Justo antes del eclipse total mucha gente vio luces y sombras danzantes, que alguien me describió como "la sombra del viento". Se trata del mismo fenómeno del titilar de las estrellas, pero mucho más brillante (googleen shadow bands). Inmediatamente después, el anillo de diamante:

El "diamante" es el último pedacito de fotósfera, la superficie brillante del Sol, mientras alrededor de la silueta de la Luna ya se empieza a ver la corona, que es la dinámica atmósfera solar.

Como la Luna no es una esfera lisa, sino que tiene montañas y valles, antes de desaparecer la luz de la fotósfera se desgrana brillando por los valles lunares, y vemos unas perlas o cuentas de Baily engarzadas al anillo de la corona:

Al terminar la fase total, por supuesto, ambos fenómenos vuelven a verse, invertidos. Y distintos, porque el relieve lunar es diverso. Y lo mismo ocurre en cada eclipse, de manera que hoy en día algunos aficionados eligen el sitio de observación basado en cómo se verán estas perlas de luz, ya que conocemos el relieve lunar con enorme precisión y podemos predecirlas con exactitud.

En la foto, a ambos lados de las cuentas de Baily, ya vemos las grandes prominencias rojas, que son parte de la cromósfera. Se las veía perfectamente a simple vista, y eran gloriosas en los binoculares.


Las prominencias fueron una de las grandes diferencias con el eclipse del año pasado, ya que fueron numerosas, enormes (mayores que la Tierra entera) y todo alrededor de la silueta lunar.

Aunque parecen llamaradas las prominencias son solamente gas caliente, ya que, como sabemos, el Sol no es de fuego. El color rojo es el característico de la emisión del hidrógeno cuando su electrón salta del nivel energético 3 al 2. Se llama H-alpha en la serie de Balmer, tiene una longitud de onda de 656 nanómetros, y es bien conocido por los aficionados ya que es responsable del rojo de las nebulosas brillantes.

Por encima de la cromósfera se extiende la corona solar, la inmensa atmósfera del Sol, hecha de una substancia eléctrica que el campo magnético solar peina en filamentos y pétalos. La corona también se vio muy distinta que el año pasado, mucho más simétrica alrededor de la estrella, lo cual delata que el Sol está saliendo del mínimo de actividad.


Algo que no sale en las fotos es que la corona se vio de un blanco plateado furioso, muy distinto del nacarado del año pasado. Pero algo que sí sale en las fotos, aunque no llegué a reconocerla en el momento, es esa estructura en forma de gota grande como el Sol. Preparé unas versiones con un procesamiento más fuerte para que se destaque su aspecto de burbuja en la corona:

Esta estructura es una eyección de masa coronal. Son eventos extremadamente violentos y energéticos, que se producen como resultado de fulguraciones. Cuando se dirigen hacia la Tierrra pueden desatar tormentas geomagnéticas en nuestro planeta, con abundancia de auroras polares, radiación que afecta los satélites artificiales, astronautas y tripulaciones aéreas, e incluso redes eléctricas y oleoductos en la superficie. Algunos días antes, en una charla o una entrevista, justamente había mencionado la posibilidad, ya que la corona se había visto bastante activa. ¡Tuvimos suerte y ocurrió una eyección de masa coronal durante el eclipse! La produjo una fulguración de categoría C4.0 (mediana) en la región activa 2792. La eyección puede verse en las imágenes del telescopio espacial solar SOHO, que tiene un coronógrafo que produce un eclipse artificial. La hora indicada es UT (nuestro eclipse total comenzó a las 16:08UT). El círculo blanco representa el disco del Sol. Como se ve, los eclipses naturales permiten observar una parte de la corona y sus fenómenos que estos instrumentos no muestran. Por esta razón los eclipses siguen teniendo un interés científico en el estudio del Sol.

La fulguración ocurrió en la región que se ve activa en el centro de esta exquisita imagen de otro telescopio solar espacial, el SDO:

En el limbo del Sol está la gran prominencia que vimos a simple vista. El color es distinto porque es una imgen en radiación ultravioleta de 171 Å, convertida a dorado. Veamos también un video. La fulguración y la resultante eyección se ven (fugazmente) apenas pasada la mitad del video. Coincidió con el comienzo del eclipse en nuestro sitio de observación, a las 14:45UT:

La eyección de masa coronal fue la primera sorpresa del eclipse. ¡La segunda fue un cometa! Durante el eclipse busqué brevemente y sin éxito el cometa C/2020 S3 Erasmus, que pasó por su perihelio el día antes. Mi campo fotográfico no alcanzaba hasta su posición a 11 grados del Sol (no sé si alguien lo habrá capturado). Pero revisando con lupa mis fotos encontré otro. Un cometita anónimo sungrazer (rasante del Sol), de los que habitualmente se ven en los coronógrafos del SOHO. Apenas se ve en mi foto, pero revisé de nuevo las imágenes de SOHO y allí estaba. 

En mi foto hice un recorte, porque es difícil de ver, y más difícil si se quedan con la imagen de esta columna, y peor aún si la leen en el teléfono. Pero allí está. Los otros puntitos que se ven en la imagen de SOHO son casi todos rayos cósmicos. Hice un gif para que se vea su movimiento y, según me parece, su desaparición (¿tal vez al encontrarse con la onda de choque de la eyección?).

Durante los dos minutos de totalidad hice varias ráfagas de fotos, abarcando cada una de ellas 11 stops de exposición para crear imágenes de gran rango dinámico. El cometa se ve claramente en una de ellas, y en las demás aparece movido (así como las estrellas), tal vez por el viento. Así que no pude hacer un apilado para tener una foto mejor. Si consigo rescatar algo más, ya sea del cometa o de la eyección de masa coronal, ya lo contaré aquí.

Ahora he visto, con mis propios ojos, una supernova y una eyección de masa coronal. ¿Qué tul? 


PD: El cometa tiene nombre: C/2020 X3 (SOHO). Ah, y la foto de la sombra es del satélite GOES-16.

sábado, 12 de diciembre de 2020

La Gran Conjunción de 2020

Si estás buscando información del eclipse, fijate la nota de la semana pasada: Qué observar en el #GranEclipsePatagónico.

El 21 de diciembre se producirá una conjunción extraordinaria de los planetas Júpiter y Saturno. Mirando al Oeste al comienzo de la noche los dos planetas se verán tan juntitos que casi se confundirán en un único lucero del ocaso:

La distancia entre Júpiter y Saturno será de un décimo de grado (mucho menos que una Luna, que ocupa medio grado en el cielo). Será una situación ideal para ver y fotografiar ambos planetas gigantes simultáneamente a través de un telescopio. La máxima aproximación (el apulso) será a las 13:30 UT (10:30 UT-3 hora argentina). Pero, como se ve, a las 22:30 de la noche del 21 la conjunción será todavía muy cercana. Un día antes, en la noche del 20, la distancia será de menos de 8 minutos de arco. Ténganlo en cuenta, según cómo venga el pronóstico de nubes. El 22 ya estarán a 10 minutos y medio (nada despreciable). 

Si podés, observalos todos los días, para ver cómo se van acercando. No se necesita ningún instrumento. El día 16 los visitará la Luna, que viene de su propia conjunción con el Sol en el #GranEclipsePatagonico

Estas conjunciones (aproximaciones en el cielo) entre Júpiter y Saturno son raras. La combinación de los períodos orbitales de Júpiter (11.86 años) y Saturno (29.5 años) hace que se produzcan cada 20 años más o menos. Podemos verlo en un gráfico. Si suponemos que las órbitas son circulares, y que los planetas recorren sus 360 grados de manera uniforme, a lo largo de los años trazan estas dos líneas:

Vemos que cada 20 años las líneas de Júpiter y de Saturno se cruzan, indicando que están en el mismo ángulo de la órbita, alineados con el Sol (formando una sizigia, palabra buenísima para el scrabble, y mejor en inglés: syzygy). En esa situación, desde la Tierra, se los ve en conjunción.

No todas las Grandes Conjunciones son iguales. La de 2020, a apenas un décimo de grado, es extraordinaria. Es la más cercana desde el año 1623, cuando también se acercaron a 0.1°. Aquélla fue la primera Gran Conjunción, además, en producirse después del invento del telescopio. Curiosamente, ¡parece que nadie la observó! La de 1683, con los planetas al doble de separación, 0.2°, fue la primera que los astrónomos vieron con ambos en el mismo campo del telescopio. 

En 1603 se produjo una Gran Conjunción casi desapercibida (por su proximidad al Sol, como la de 2000, también notable), a la que meses después se les unió Marte y atrajo gran atención. Johannes Kepler observó el triángulo, y en medio de los tres planetas descubrió su "nova" (la más reciente supernova galáctica). Estudió sus posiciones con precisión, calculó las efemérides, y llegó a una conclusión que agregó como apéndice en su libro sobre la estrella nueva. Allí Kepler sugiere que la estrella que vieron los Reyes Magos, que les anunció el nacimiento de Jesús, fue una Gran Conjunción (a 1°) que se produjo en mayo del año 7 A.C. La Gran Conjunción de 2020 se produce muy cerca de la Navidad, así que podemos decir que es la Estrella de Belén. Se non è vero, è ben trovato. 

 


Burke-Gaffney, Kepler and the Star of Betlehem, Journal of the Royal Society of Canada 1:417 (1937). De allí tomé la figura de la observación de Kepler. 

Las otras figuras están hechas con Stellarium.

En los medios están diciendo que una Gran Conjunción como esta no ocurre desde hace 800 años. No sé de dónde sacaron ese número, ya que la de 1623 fue como la de 2020. La de 1226, eso sí fue a apenas 2 minutos de separación, eso sí, una cosa de locos.

sábado, 5 de diciembre de 2020

Qué observar en el #GranEclipsePatagónico

Desde casi toda Sudamérica el eclipse de Sol del 14 de diciembre será parcial. También desde la región de totalidad (rosa oscuro en el mapa) antes y después del eclipse total. ¡No lo mires por la tele! Bajate la app Eclipse Calculator de la Universidad de Barcelona para tener los tiempos exactos de cada fase en el lugar donde te encuentres, y salí a verlo con tus propios ojos. ¿Qué observar?

El eclipse parcial

Con filtros adecuados se puede mirar el Sol y ver la silueta de la Luna progresando sobre su disco. Es seguro usar anteojitos de eclipse, y también vidrios de máscara de soldar, del número 12 o superior (se compran en las ferreterías y son baratos). Ni anteojos de sol, ni radiografías, ni vidrios de botella, ni papel de regalo, son adecuados. Si usás alguno de estos durante varios minutos, te vas a arruinar la vista.

Usando un colador, una espumadera, un tejido calado, o hasta el follaje de un árbol, se puede ver la forma del sol eclipsado en la sombra que proyectan. Posta. Si no conseguiste anteojitos ni vidrio de soldar, ésta es la manera segura más barata. Haciendo perforaciones en un cartón con un clavo se puede escribir un mensaje y hacer una proyección eclíptica súper cool:


En las regiones donde el Sol queda bien finito cambia la "calidad" de la luz, las sombras de cualquier objeto se vuelven más nítidas (y "raras" donde sea muuuuy finito). Prestá atención. Fijate la sombra de tu mano, por ejemplo. Sacale una foto. 

Si observás el Sol durante un segundo con binoculares o un telescopio sin un filtro adecuado destruirás instantánemanete tus ojos. No lo hagas. ¿Cuál es un filtro adecuado? Si no lo sabés, no es adecuado. No te arriesgues. Pero si no tenés un buen filtro, es seguro proyectar el Sol así:


El eclipse total

Desde donde puedas ver el eclipse total, hay muchas más cosas para prestar atención.

Desde el Oeste verás acercarse el oscurecimiento de la atmósfera producido por el cono de sombra (la umbra) de la Luna, a velocidad supersónica. Cuando estés dentro de la umbra mirá alrededor para ver un crepúsculo de 360 grados.

Con el último pedacito de Sol que brilla cuando ya se ve la parte más brillante de la corona alrededor de la silueta de la Luna, se produce un figura similar a un anillo de diamante. En el momento del comienzo de la totalidad (el segundo contacto, C2) se ve el borde del Sol deshacerse en lucecitas por efecto de las montañas y valles del borde de la Luna. Se llaman cuentas de Baily. Es fugaz y maravilloso. ¡No parpadear! Lo mismo, pero al revés, pasa en C3 durante el fin de la totalidad.

La fase total del eclipse DEBE observarse sin los filtros. Cuidado si te los sacás un par de segundos antes de que empiece la totalidad. Un par de segundos no te dañarán la vista, pero quizás te deslumbre y te pierdas una parte del eclipse total. Durante la totalidad se ve, alrededor del disco negro del Sol eclipsado, la corona solar, una atmósfera eléctrica muy extensa, un millón de veces menos brillante que la superficie del Sol. Tiene aspecto de filamentos porque el campo magnético solar la acomoda así. Se puede mirar con binoculares para ver detalles, sin problema.


Si tenés suerte llegarás a ver el borde rojo de la cromósfera del Sol, en la cual se descubrió, durante un eclipse en 1868, el elemento químico helio, que es nada menos que la cuarta parte de toda la materia del universo. Tal vez veas prominencias o llamaradas, ya que el Sol está saliendo de su mínimo de actividad.

La corona es dinámica, así que no se verá como en las fotos que puse ahí arriba, que son del eclipse de julio de 2019. Una compañía que se dedica a la visualización científica, Predictive Science, ha hecho el siguiente pronóstico de la corona solar para este eclipse:

Durante la totalidad el paisaje y el cielo se ponen muy oscuros. La iluminación que da la corona solar es como la de una noche de luna llena, y se ven las estrellas y los planetas brillantes. A la izquierda del Sol verás los planetas Mercurio y Venus, y entre ambos la estrella Antares. A la derecha del Sol y a unos 30 grados (más de una mano extendida) estarán Júpiter y Saturno. 

En el momento del máximo eclipse, tratá de ver la luz cenicienta: la cara oscura de la Luna, tenuemente iluminada por el día de la Tierra. Podés usar binoculares, sin problema.

Durante la súbita y breve noche del eclipse total baja bastante la temperatura, cambia el viento, y dicen que los animales se preparan para la noche. Este eclipse ocurre al mediodía, así que estos fenómenos serán bien notables.

Justo al terminar la totalidad, tratá de ver de nuevo el anillo de diamante y no mires más el Sol directamente. Después prestá atención a la oscuridad del cielo que se escapa hacia el Este, mientras saltás y gritás de alegría y asombro.

Los eclipses totales de Sol son uno de los fenómenos más extraordinarios del mundo natural. No son gratis: a menos que tengas muchas suerte, hay que viajar a donde se producen. El próximo eclipse total en cruzar el territorio argentino será el 5 de diciembre de 2048, también cruzando la Patagonia. Antes, tendremos eclipses anulares el 2 de octubre de 2024 y el 6 de febrero de 2027. Acordate:

La diferencia entre un eclipse parcial del 99% y un eclipse total no es 1%. 
Es 100%.

Las fotos son todas mías. El mapita y la ilustración de la proyección son de TimeAndDate.com. La predicción de la corona es de Predictive Science. La simulación con los planetas está hecha con Stellarium.