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13/01/2024

Como estar en Marte

Quedé fascinado con este nuevo servicio del Jet Propulsion Laboratory (la institución californiana que nos ha develado los mundos del sistema solar). Tiene un nombre complicado y poco marketinero, una rareza en el submundo de la NASA: es el Global CTX Mosaic of Mars. Fue realizado usando imágenes adquiridas por el Mars Reconnaisance Orbiter, un robot que está en órbita de Marte desde hace 17 años, observando el clima, buscando la evidencia de agua, mapeando la geología marciana y retransmitiendo las comunicaciones entre los robots de la superficie y las antenas de la Deep Space Network.

El nuevo mosaico cubre la (casi) totalidad de la superficie marciana (que es equivalente a la superficie seca de la Tierra), a partir de 110 000 imágenes tomadas por la Context Camera (por eso CTX), con pixels de 5 por 5 metros. Reguau. Pero lo impresionante es que se lo puede visualizar y navegar usando un sistema 3D disponible a todo el público. Fue desarrollado a lo largo de 6 años por un laboratorio de visualización planetaria del Caltech, y es tan extraordinario que más de 100 artículos científicos ya lo citan en su bibliografía. 

Es facilísimo de usar. Lo pueden usar niños, o gente sin experiencia alguna. Así que les recomiendo que lo visiten y se pierdan en los cañones del Laberinto de la Noche (arriba), escalen los volcanes, desciendan al interior de los cráteres o acompañen a los robots en sus exploraciones. Y si no saben a dónde ir, verán que en la ventana de observación hay unos botones que los transportarán a lugares favoritos. O, si hacen zoom hacia afuera, verán el planeta como desde una órbita, y podrán elegir descender a donde más los atraiga la topografía. Un tamaño de pixel de 5 m es como una fotografía aérea, así que será como sobrevolar Marte en avión. Por supuesto, pueden descender todo lo que quieran, pero la imagen perderá nitidez vista desde algunos cientos de metros de altura hacia abajo, aunque igual será notable.

La cámara CTX es una de las tres a bordo del MRO, y no es la más famosa. La más famosa es con justicia la HiRise, que con un telescopio de medio metro de apertura, hace fotos a color con resolución de ¡25 cm! (fotos de un cráter sin nombre arriba; el recorte del fondo del cráter es al 100%, 25 cm/px: si hubiera un malvón en flor, lo veríamos). La CTX fue diseñada para dar un poco de contexto amplio a las de HiRise. Claro, con el tiempo, terminaron mapeando todo el planeta, y algo había que hacer. Las imágenes no son en colores, pero el encanto de la visualización tridimensional compensa ampliamente las imágenes monocromáticas. La tercera cámara tiene mucha menos resolución (1 a 10 km), pero mapea el planeta todos los días para proveer información meteorológica.



Las capturas de pantalla son del CTX Mosaic project del Murray Lab. La cámara CTX fue diseñada, construída y operada por Malin Space Science Systems y el Jet Propulsion Laboratory. Las imágenes usadas son de uso libre, cedido por la NASA.

Las imágenes de HiRise son de NASA/JPL-Caltech/UArizona.

18/11/2023

Un ocultamiento imperceptible

Una noticia de esta semana me llamó la atención: debido a que Marte estará por unos días del otro lado del Sol, habrá una interrupción de las comunicaciones entre la Tierra y los robots que pueblan la superficie y la órbita del planeta rojo. Es algo normal, que ocurre cada dos años durante las conjunciones de Marte. Esto yo lo sabía, las comunicaciones se reducen a un mínimo para evitar la interferencia que produce la corona solar. Lo que me llamó la atención es que decía que durante dos días las comunicaciones estarán completamente interrumpidas porque Marte estará oculto por el disco del Sol. Nunca había leído sobre un acercamiento tan íntimo entre el Sol y Marte, al menos no desde que  Apolo y Ares se fueron a las manos por causa de Venus.

La ocultación es súper larga. Empezó ayer, 17 de noviembre, justo pasadas las 10 horas UTC:


Y terminará el 19 de noviembre a la 1 hora UTC (hoy a las 22 en Argentina):

Como pueden ver, es como un mini eclipse, similar a cuando uno de los planetas interiores, Venus o Mercurio, transita delante del Sol, pero al revés. Los tránsitos de Venus son súper raros, ocurren de a pares cada 120 años. Los de Mercurio son más frecuentes, hay uno cada década, más o menos. Los de la Luna, que son los eclipses solares, son mucho más frecuentes, ocurren un par de veces por año o más. ¿Qué tan raras serían estas ocultaciones de Marte tras el Sol? 

Al igual que durante un eclipse, tienen que ocurrir dos cosas simultáneamente: Marte tiene que estar en conjunción con el Sol (conjunción superior, o sea del lado de atrás del Sol), y además la línea de nodos tiene que apuntar hacia el Sol. La línea de nodos es la intersección entre el plano de la órbita de Marte y el de la Tierra. Si no pasa esto, el planeta y el Sol estarán cerca en el cielo (como la Luna y el Sol en una luna nueva), pero no exactamente uno detrás del otro (como el Sol y la Luna en un eclipse solar). Una imagen ayudará a entenderlo.

La línea de nodos de la órbita marciana vuelve a apuntar hacia el Sol una vez cada período sideral, que dura 687 días. Pero cuando Marte vuelve a pasar por ese punto, la Tierra no necesariamente está bien ubicada, porque el período de las conjunciones (se llama sinódico) es de 779.9 días, más de 3 meses más largo. Así que para que se repita lo que está ocurriendo hoy, tienen que pasar varias veces ambos ciclos, hasta que vuelvan a coincidir. Si uno busca el mínimo común múltiplo se encuentra con un tiempo inmenso: 5 millones de días, 14000 años. Por supuesto, la coincidencia no necesita ser exacta, porque si bien Marte es muy chiquito durante las conjunciones, el Sol ocupa medio grado. Cada conjunción se atrasa (779.9 − 687) / 687 × 360° = 48.68° con respecto al nodo en cada período. La siguiente está más lejos: 48.68 × 2 = 97°. La tercera y la cuarta están casi del otro lado, a 146 y 195 grados. La quinta, sexta y séptima se empiezan a acercar: 243 y 292 y 341 grados. ¡Pero la octava está a 389°, se pasó de 360! Así que hay que dar otra vuelta. Y otra. Recién después de 37 veces se repite la configuración Tierra-Sol-Marte, con una diferencia de apenas 1.2°. ¿Será? 37 períodos sinódicos son 79 años terrestres. 2003 más 79 es 2102. Veamos: 

Ahí está, una ocultación casi idéntica en 2102. ¿Y 79 años antes? Era 1944:

Así que mi cálculo back-of-the-envelope funciona. No estoy seguro de que sea una respuesta definitiva, porque no tuve en cuenta ni el tamaño del Sol ni el de la Tierra (algunas ocultaciones tal vez sean visibles desde algún lugar de la Tierra, pero no desde otro), ni las irregularidades de la órbita marciana. Googleando no encontré nada, a nadie le interesan estas ocultaciones imperceptibles. Bueno, a casi nadie. Es interesante que, durante toda la historia de la humanidad a nadie le importaron, nadie las notó. Esta es la primera que tiene un efecto real: los robots de Marte están completamente aislados. Cuando el gato no está, los ratones bailan. Esperemos que no hagan locuras.

 


La ilustración del combate entre Marte y Apolo la hice con Copilot, que Windows me instaló esta semana con la actualización 23H2. Las imágenes de las ocultaciones las hice con Stellarium. Y las órbitas, con Celestia.

31/12/2022

La Luna en 2023

Para despedir el 2022, presentamos un clásico de En el Cielo las Estrellas: todas las lunas de 2023, en 3 minutitos. Está acelerada 200 mil veces, y vista con el polo sur hacia arriba, tal como la vemos desde el hemisferio sur.

No hay eventos lunares muy destacados en 2023. El 20 de abril hay un eclipse solar que comienza como anular sobre el océano Índico y rápidamente se convierte en total. Rozará Australia y luego será visible desde Timor Oriental y Papúa Occidental, y acabará en el Pacífico ecuatorial. 

El 5 de mayo habrá un insignificante eclipse penumbral de la Luna, visible desde el Viejo Mundo. A partir de esta luna llena habrá una linda seguidilla de superlunas en los meses del invierno austral, de manera que serán superlunas muy altas en el cielo. No se las pierdan.

El 14 de octubre hay un lindo eclipse solar anular que cruza los Estados Unidos desde el estado de Washington hasta Texas, y tras cruzar el golfo de México oscurecerá Yucatán, América Central y una franja de Sudamérica ecuatorial. Será un eclipse parcial desde casi todo el continente.

El 28 de octubre un eclipse lunar apenas más interesante que el de mayo: parcial, pero muy pequeño. Será visible desde parte de Sudamérica con la Luna bajita. 

Hay varias ocultaciones (u ocultamientos, mini-eclipses) de algunos planetas por la Luna. En la primera mitad del año la Luna ocultará a Júpiter en 4 ocasiones:


Las cuatro son interesantes para nuestro continente. La mejor ubicada para la Argentina es la del 22 de febrero, cuando veremos a Júpiter meterse en la luz cenicienta de la noche lunar durante el crepúsculo, para aparecer por el lado de una fina creciente menos de una hora después (predicciones para Bariloche).

Es particularmente interesante que Europa, la luna de Júpiter, estará a su vez oculta detrás del planeta cuando éste quede detrás de nuestra Luna. Cuando Júpiter reaparezca Europa ya habrá reaparecido, pero estará en eclipse solar e invisible en la sombra de Júpiter, en una alineación casi exacta entre el Sol, la Tierra, la Luna, Júpiter y Europa, que sólo se hará visible unos 40 minutos después. Como para quedarse mirando...

La Luna está muy cerca, así que las circunstancias exactas, igual que en un eclipse de Sol, dependen de la ubicación del observador. Busquen en In-The-Sky para predicciones locales.  

El otro planeta interesante es Marte, que también se esconderá detrás de la Luna en 4 ocasiones (eliminé una que sólo se verá desde el polo norte):

La del 15 de octubre será visible desde Ushuaia: muy rasante, de día, con una Luna apenas pasada de nueva. Ojo con el Sol si observan con binoculares o telescopio. Lectores en otras latitudes: atentos en enero y en septiembre. La foto es de una hermosa ocultación el pasado 7 de diciembre:

La Navidad de 2023 estará iluminada por la última luna llena del año.

¡Feliz Año Nuevo!



Animación de la Luna hecha con Celestia. Predicciones de ocultaciones hechas con Occult v4. Ocultación de Júpiter, hecho con Cartes du Ciel. Ocultación de Marte, impresionante foto de Tom Williams. Mapa del eclipse solar de Time and Date.

12/02/2022

El polvo zodiacal

En órbita alrededor del Sol, además de los planetas, sus satélites y los enjambres de cuerpos menores, hay una nube de polvo. Podemos verla como una luz fantasmagórica a lo largo del zodíaco, después del anochecer y antes del alba, desde un sitio oscuro como la playa de los Troncos en Bariloche.

Su composición, su origen y su dinámica son todavía un poco misteriosa. Debe haber una fuente de este polvo, ya que de otra manera el viento y la luz solar lo disiparían. El propio Sol es una de las fuentes, ya que la naturaleza eruptiva de su superficie constantemente está inyectando materia en el medio interplanetario. La sonda Parker lo está caracterizando en el sistema solar interior a la órbita de la Tierra. Por fuera, uno puede imaginar algunos infrecuentes choques en el cinturón de asteroides (que ocasionalmente se han visto). Se conocen "bandas" de polvo zodiacal a distintas elevaciones por encima o por debajo de la eclíptica, lo cual apuntaría a un origen múltiple. Pero evidencia sólida no hay mucha.

Algunas naves de exploración interplanetaria han llevado sensores para detectar los impactos con estos granos de polvo (la mayoría mucho menores que lo que llamamos polvo en la Tierra). Una de las observaciones que más me ha llamado la atención en los últimos tiempos es la realizada por el robot Juno, en su larga e intrincada trayectoria hacia el planeta Júpiter. Juno detectó una suficiente cantidad de impactos con granos de polvo interplanetario como para caracterizar la nube de polvo zodiacal entre 1 y 5 unidades astronómicas de distancia solar. La detección fue indirecta: es la primera nave en llevar paneles solares a las regiones exteriores del sistema, y los impactos contra ellos pudieron ser detectados por la cámara de navegación, que observa las estrellas. La nave entera, de este modo, ha funcionado como un detector de polvo de 60 metros cuadrados de apertura, barriendo un volumen enorme de espacio, logrando así una eficiencia incluso mayor que la de los detectores de polvo dedicados en misiones anteriores. 

Se ha publicado recientemente los resultados de estas mediciones, y la sorpresa que reveló es que el planeta Marte parece ser una de las fuentes significativas del polvo zodiacal, formando una nube en su plano orbital entre la órbita de la Tierra y la resonancia 4:1 con Júpiter. Los datos crudos requirieron un cuidadoso análisis, poque la nave fue husmeando a distintas distancias, distintas inclinaciones y distintas velocidades a medida que progresaba en su ruta a Júpiter. Uno de los gráficos de los datos es el siguiente:

La curva negra muestra los impactos diarios cuando Juno ya estaba fuera de la eclíptica. Los astrónomos logran explicar esta distribución de polvo como originada en Marte (la parte principal, que está casi en la eclíptica) más una parte dispersada por acción de Júpiter sobre ella, con inclinación de algo menos de 10 grados. Queda una cosa así:

El resultado del modelo produce una luz zodiacal en el plano del cielo que es compatible con las mediciones infrarrojas de los observatorios espaciales COBE e IRAS, entre otros. También logran explicar por qué el polvo desaparece más allá de las resonancias 4:1 y 5:1, una indicación de que los granos se encuentran en órbitas casi circulares. Esa evidencia es incompatible con un origen del polvo en las colas de los cometas, por ejemplo.

Lo que permanece misterioso es la fuente del polvo. ¿Será el propio planeta Marte, con sus periódicas tormentas globales? ¿Qué fuerza podría darle a parte de ese polvo la necesaria velocidad de escape (unos 5 km/s)? ¿O serán Fobos y Deimos, de donde el polvo formado por micrometeoritos podría salir eyectado con mayor facilidad? Por ahora, esto no se sabe.

 


El interesante paper es:

Jorgensen et al., Distribution of Interplanetary Dust Detected by the Juno Spacecraft and Its Contribution to the Zodiacal Light, Journal of Geophysical Research: Planets, 126:e2020JE006509 (2021). De allí tomé las imágenes. Salvo la foto, que es mía.

17/07/2021

Una conjunción cenicienta

El eclipse lunar de mayo me mostró la Luna llena tan cerca del horizonte sudoeste porque estamos en invierno, como ya conté: la Luna llena ocupa en el cielo la posición opuesta al Sol. Por la misma razón las lunas nuevas invernales se ponen muy corridas hacia el noroeste, cerquita de la posición del Sol. La semana pasada una luna creciente pero muy joven, de menos de 3 días, nos regaló una hermosa conjunción con los planetas Venus y Marte. Tuve que subirme al tanque de agua, porque a las 7 de la tarde estaba diectamente al noroeste:

En esta Luna creciente tan finita, el lado que apunta hacia nosotros es casi entero el lado oscuro de la Luna. Sin embargo, alcanzamos a ver apenas iluminada esta noche lunar. ¿Por qué? Porque las fases de la Luna y la Tierra son opuestas, así que desde la Luna había casi Tierra llena. La Tierra es muy grande y brillante en el cielo de la Luna, así que ilumina mucho la noche lunar. Desde la Tierra vemos esta luz solar dos veces reflejada: una vez en la Tierra y una segunda vez en la Luna. En inglés dicen que es "la luna vieja en brazos de la nueva". Se le dice luz cenicienta, y el primero que explicó el fenómeno fue Leonardo da Vinci (creo).

Aquí están los tres astros. Venus está a magnitud -4, más brillante que cualquier estrella del cielo nocturno. Marte, mucho menos brillante (magnitud 2, más de 200 veces más tenue que Venus), aparece a medio grado por encima. 

Los planetas, en su movimiento orbital visto desde la perspectiva de la Tierra, se mueven en el cielo alejándose y acercándose entre sí. La Luna y el Sol también, por supuesto (y por eso los antiguos los contaban ente los planetas). Cuando están muy cerca, a menos de cinco grados más o menos (10 lunas), llaman mucho la atención, incluso de los observadores casuales. En el blog somos fans de estas conjunciones, así que no nos íbamos a perder ésta. Aunque la Luna está a 6 grados de los planetas, se vio bien linda. 

Antes de bajar del tanque noté, esta vez hacia el sudoeste (sobre el cerro Catedral), una estrella brillante. ¿Sería otro planeta? ¿Sería Mercurio? Hacía un frío bárbaro, así que hice una foto rápido y bajé. Era Sirio, que ya vuelve a brillar al comienzo de la noche, y nos avisa que el invierno está por la mitad. 


Las fotos son mías pero, como siempre, las presto.

24/10/2020

El descubrimiento de Marte

¿Cómo "el descubrimiento de Marte"? El planeta Marte, visible a simple vista, es una de las "estrellas vagabundas" conocidas desde la Antigüedad. No tenemos idea, ni podemos tenerla, de quién fue el primero que se dio cuenta de que no era una de las estrellas fijas. 

¿O sí?

No, no. Pero resulta que, así como cada tanto alguien descubre algo y no se da cuenta (como Galileo, que fue el primero en observar el planeta Neptuno siglos antes de su descubrimiento oficial), a veces alguien cree descubrir algo ¡que ya estaba descubierto! 

Hace poco publicaron en un grupo que frecuento la siguiente publicación, que apareció en 2018 en The Astronomer's Telegram:

Optical transient es la expresión técnica para referirse a cualquier luz fuera de lugar en el cielo, típicamente de corta duración: desde segundos hasta algunos días, o meses, o incluso unos pocos años. Puede ser un meteoro, o algo más interesante como una nova, una supernova u otro evento cataclísmico. Como son transitorios vale la pena anunciarlos rápido para que se los pueda observar antes de que desaparezcan. Peter Dunsby describió su transitorio como muy brillante (primera magnitud), visible durante horas, inmóvil, y ausente 12 días antes o en los archivos del Digital Sky Survey. Así que Dunsby, físico teórico y astrónomo aficionado (un poco como yo), recomendaba fuertemente que su observación, para establecer de qué se trataba. ¿Sería la famosa supernova cercana que todos estamos esperando? ¡Aaahhh!

No era. El propio Dunsby, apenas 40 minutos después, publicó un segundo telegrama:

¡Ah, jaja! ¡Era Marte! ¡Chan! Al pobre Dunsby lo escarnizaron de lo lindo en la web: "Astrónomo anuncia que ha descubierto... Marte", dijo Science News. "Resultó que era Marte", tituló Newsweek, y cosas por el estilo. Googléenlo. The Astronomer's Telegram le otorgó este certificado, que hicieron público en el Twitter oficial de la organización. ¡Descubridor de Marte! 

A mí me hubiera encantado el honor. Y lo digo porque pudo pasarme a mí. El 15 de mayo de 2010 estuve un par de horas haciendo fotos de unos cúmulos estelares que están entre mis favoritos: NGC 2451 y NGC 2477 (ya mostré las fotos aquí). Estaba completamente solo, en el fondo del Centro Atómico Bariloche. Como a las 21:30 había terminado (ventajas del invierno, terminás temprano). Estaba cansado, porque había hecho el guiado manual del telescopio (mi robotito es del 2012), hacía frío, tenía ganas de volver a casa. Mientras juntaba todo vi, hacia el norte, la inconfundible constelación de Leo... ¡con una estrella fuera de lugar! Primera magnitud, roja, tal cual me imagino que veremos la famosa supernova cercana. Me corrió un escalofrío. No tenía celular, si no le habría ganado a Dunsby por 8 años. Por supuesto, ya saben lo que pasó cuando volví a casa y revisé en la computadora. Era Marte, claro. Fue un prescubrimiento del descubrimiento de Dunsby, así como el de Galileo fue un prescubrimiento del descubrimiento de Le Verrier y Galle.

Aprovechen a observar Marte ahora, que está en una oposición favorable. Marte es tan chiquito que suele decepcionar a los aficionados principiantes, así que conviene observarlo durante las oposiciones, que ocurren cada dos años, y que no son todas iguales: todas las próximas serán peores, hasta 2035.


The Astronomer's Telegram es un servicio moderno para reportar astronomical transients. No son telegramas en el sentido antiguo de la palabra, sino que toma su nombre del servicio original de descubrimientos astronómicos, que todavía existe y que sí usaba telegramas en otros tiempos, llamado Central Bureau for Astronomical Telegrams, una oficina de la Unión Astronómica Internacional que hoy en día funciona en la universidad de Harvard.

17/10/2020

Preludio a la Gran Conjunción

En este blog somos fans de las conjunciones, ya se sabe. Así que no podemos dejar pasar las preciosuras que están ocurriendo en la segunda mitad de este año. Coincidiendo con un Marte extraordinariamente brillante hemos visto varias escenas como ésta:

Marte es la estrella increíblemente roja junto a la Luna. Ese día en septiembre, y también un mes más tarde en octubre, desde algunos lugares de la Tierra incluso vieron a la Luna ocultar el planeta. En mi foto, tomada con una lente de fotografía, claramente se ve que Marte no es una estrella: está resuelto. En la foto original mide unos 5 o 6 pixels de diámetro, mientras que la Luna mide 500. Dado que la Luna mide medio grado, o sea 1800 segundos de arco, Marte tendría 19.8 segundos. Una verificación en Cartes du Ciel me dice que el planeta medía 19.7 segundos de arco ese día. Así que sí: es un planeta. En Bariloche no pude observar la extraordinaria conjunción del 2 de octubre, pero vean esta preciosidad fotografiada a través de un pequeño telescopio por mi amiga Andrea Anfossi, por ejemplo. Noten los sutiles colores de los mares de la Luna, de paso, producto de su diversa geología. 

A propósito, si tienen un telescopio aprovechen a observar Marte este mes, hace mucho que no lo teníamos tan cerca, y no se repetirá hasta dentro de muchos años.

También tenemos en estos meses a Saturno muy cerca de Júpiter, que en esta foto reciben también la visita de la Luna:

Las conjunciones de Júpiter con la Luna siempre son encantadoras, especialmente cuando hay algunas nubecitas que se pongan coloridas.

Júpiter y Saturno están transitando la constelación de Sagitario en estos meses, y en realidad en estas fotos tenemos que mencionar también al pequeño Plutón, completamente invisible a simple vista, y difícil de distinguir en un telescopio en medio de la multitud de estrellas del medio de la Vía Lactea. Yo no pude identificarlo en estas fotos tomadas con una lente de fotografía. Está por ahí cerca del circulito de los 8 grados en la foto de abajo. Pero sí se ven tres de los grandes satélites de Júpiter (Io está perdido en el resplandor del planeta).

Si buscan a los dos planetas gigantes esta semana en el cielo los van a encontrar más cercanos, a unos 6 grados. Y van a seguir acercándose, hasta alcanzar el 21 de diciembre una proximidad extraordinaria: ¡un décimo de grado! Las órbitas de Júpiter y Saturno hacen que estos encuentros, llamados Gran Conjunción, se produzcan cada 20 años más o menos, pero rara vez son tan cercanos. El único comparable en tiempos recientes fue en 1961, con los planetas separados por el doble, dos décimas de grado. Y no volverá a ocurrir en mucho, mucho tiempo. 

La Gran Conjunción es tan extraordinaria que volveremos a ocuparnos de ella.


Las fotos son mías. Salvo la de Andrea, que es de Andrea.

29/08/2020

Los anillos de Marte

Ya que estábamos con el tema de los anillos... Saturno no es el único planeta con anillos. Los otros gigantes, Júpiter, Urano y Neptuno, también tienen sus propios anillos, si bien son casi insignificantes en comparación con el enorme y complejo sistema que forman los de Saturno.

¿Qué pasa con los demás planetas? ¿Podría un astro rocoso tener anillos? ¡Claro que sí! Se conocen desde hace no mucho asteroides con anillos. El primero fue Chariklo, un centauro que trota entre Saturno y Urano, cuya sombra cruzó Sudamérica fugazmente el 3 de junio de 2013 cuando pasó por delante de una estrella de magnitud 12. Muchos observatorios participaron, en Brasil, Uruguay, Argentina y Chile, entre ellos el Observatorio de Córdoba, y se detectó la presencia de dos anillos en su silueta.


Fue una sorpresa un sistema de anillos en un cuerpo tan pequeño, y de hecho se conjetura que no deben ser estables. Pero, ya se sabe, si no está prohibido, es obligatorio. Así que los astrónomos empezaron a buscar y encontraron, en el ocultamiento de una estrella por otro centauro, Quirón, también (cierta) evidencia de un anillo. Tomá mate.

¿Y planetas posta, lo que se dice planetas planetas? Si un asteroide de morondanga tiene anillos, por qué no la Tierra, o... Marte? Bueno, acaba de publicarse la sugerencia de que las peculiares lunas de Marte son como son y están donde están porque Marte supo tener un anillo. Y después lo perdió. Y lo recuperó. Y lo volvió a perder...

Las lunas de Marte, Fobos y Deimos, son raras. Son muy chiquitas, para empezar. Fobos está muy baja (¡tanto que sale por el oeste y se pone por el este!), y hace tiempo se sabe que está cayendo lentamente y que eventualmente llegará dentro del límite de Roche donde la fuerza de marea lo destrozará y formará un anillo. Deimos está mucho más afuera, y un poco inclinada. Ambas parecen asteroides tipo C capturados, pero varias peculiaridades de sus órbitas conspiran contra esto. La alternativa es que se hayan formado a partir de un gran impacto en Marte, como nuestra Luna.

Hace un par de años se sugirió que las peculiaridades de Fobos podrían deberse a la existencia de un gran anillo formado como resultado de un impacto ancestral. Como ya contamos en el caso de Saturno, un sistema de anillos se va ensanchando. El material que escapa fuera de la región de Roche coalesce y forma una lunita, que sigue escapando mientras el anillo cae. Cuando el anillo desaparece, la lunita empieza a bajar, hasta que ella misma entra a la zona de Roche y forma un nuevo anillo, que se ensancha y forma una nueva lunita... Habría así ciclos repetidos de anillos y lunitas, y Fobos sería la más reciente encarnación de este proceso. Cuando ella misma entre en la zona de Roche repetirá una vez más lo que hicieron sus antecesoras.

Mientras tanto, desde afuera de este ciclo Deimos observa todo el proceso. El nuevo trabajo muestra que la interacción de la lunita que escapa del anillo con Deimos puede explicar las peculiaridades de su órbita.


¿Habrá sido así? No lo sabemos. Estos trabajos están basados en la simulación numérica de procesos físicos que pueden haber ocurrido, pero no son evidencia directa. Estaría bueno observar si la superficie de Deimos es antigua, de miles de millones de años, mientras que la de Fobos fuese reciente, de cientos de millones. Es una pena que el robot Phobos Grunt de Rusia fracasó en traer una muestra. Pero los japoneses van a mandar su propia Martian Moons eXploration en 2024, que va a observar las dos lunas y traer una muestra de Fobos. ¡Ojalá tengan éxito!



El paper sobre el posible anillo de Quirón es Otriz et al., Possible ring material around centaur (2060) Chiron (2016).

El paper sobre el efecto del ciclo de anillos en Deimos es Ćuk et al., Evidence for a Past Martian Ring from the Orbital Inclination of Deimos (2020).

El video del ocultamiento de Chariklo es de ESO/L. Calçada/M. Kornmesser (CC-BY). La figura de los anillos de Chariklo es del paper de su descubrimiento. La imagen de los anillos de Marte es de Universe Today. La imagen del MMX es de Jaxa.

11/08/2018

Miniluna y supermarte

La luna llena que se eclipsó el viernes 27 de julio fue una "miniluna", una luna llena cercana al apogeo: el punto más lejano de su excéntrica órbita alrededor nuestro. En el momento máximo del eclipse estaba a 406 099 km (del centro de la Tierra, de nosotros en Bariloche estaba un poco más lejos aún). Es casi el valor máximo que puede tener al apogeo, y por supuesto contribuyó en alguna medida a que el eclipse fuera extraordinariamente largo, como se lo anunció con bombos y platillos. La principal razón, de todos modos, fue que la alineación (la sizigia se dice, si quieren una palabra para el ahorcado) fue casi exacta, de manera que la Luna pasó casi por el centro de la sombra de la Tierra y estuvo más tiempo en la fase total. Fue un supereclipse de una miniluna.


La órbita de la Tierra también es ligeramente excéntrica, y el máximo alejamiento fue hace poco, el 6 de julio. Así que el Sol es en esta época un cachito más chico, y la umbra de la Tierra un poco más ancha, lo cual también contribuyó al supereclipse.

El próximo eclipse, el del 21 de enero del año que viene, no será tan largo. Pero estaremos mejor posicionados para verlo en las Américas.


Un par de días antes del eclipse estaba completamente despejado en Bariloche, y aproveché para hacer unas fotos de alta resolución de la luna de 12 días. Aquí está, en colores naturales y saturados, como nos gusta hacer para destacar los distintos minerales del suelo lunar.


Por supuesto, no sólo la Luna y la Tierra tienen órbitas ovaladas. Marte también, y la oposición del planeta este año se produce justo del lado del perihelio marciano, cuando se encuentra más cercano al Sol. Es la razón por la cual Marte se ve extraordinariamente brillante estos días. Búsquenlo opuesto al Sol (por eso se llama oposición): alzándose por el sudeste al anochecer, y poniéndose en el sudoeste al amanecer. El día de esta foto le apunté y en una exposición única logré capturarlo así, lo cual es una rareza. Primero porque Marte es muy chiquito (un centésimo de la Luna), y segundo porque estaba todavía envuelto en una tormenta de polvo global. Pero se distinguen el casquete polar austral (donde justo ese día se había anunciado el descubrimiento de un lago líquido subterráneo) y una bandita oscura en latitudes meridionales. La técnica correcta para fotografiar Marte no es ésta, por eso me llamó la atención la claridad de estos detalles.



Las imágenes de los eclipses lunares son del sitio de Eclipses de la NASA, eclipse.gsfc.nasa.gov. La imagen de las oposicines de Marte está tomada de Brane Space.

04/08/2018

Eclipse lunar y oposición de Marte

Vimos el eclipse. Es decir, el final del eclipse parcial (la totalidad terminó antes de que la Luna asomara sobre el horizonte). Estuvo nublado desde temprano, pero el pronóstico anunciaba que se despejaría justo para la hora del eclipse, al caer la noche. Y así fue. Apenas. En todo caso, las nubes le agregaron dramatismo al siempre precioso espectáculo natural de la luna llena en sombras.


Nótese el color rosado que todavía tenían los cerros nevados de la estepa, allá lejos. En esta imagen acercada se llega a distinguir apeeeeenas el color rojo característico de la parte eclipsada, que es más bien un anaranjado oscuro o ladrillo, y no el color de la sangre que en los últimos tiempos promocionan los medios sensacionalistas.


La verdadera explicación es tan bellamente poética que no sé para qué hay que recurrir a la sangre. Ya lo hemos dicho más de una vez: es la luz de todos los amaneceres y atardeceres del mundo a la vez, que tiñen de rojo la sombra del mundo. El color, de todos modos, hay que verlo para conocerlo, es muy difícil de reproducir en fotos. Si te perdiste el eclipse (por mal tiempo, como en Buenos Aires) tendrás revancha en enero próximo.

El planeta Marte, súper brillante, ya había asomado sobre las delgadas nubes.


Uno de estos días, por la mañana, ya lo había fotografiado poco antes de amanecer, sobre el cerro Catedral: el planeta Marte en el Cinturón de Venus.


Ojo: ¡si estás leyendo el blog en el teléfono, no esperes ver a Marte! Descargá la imagen en la pantalla de la computadora para apreciarla.

Hay tanto para contar, pero tan poco tiempo. Sigo otro día.

21/07/2018

Eclipses al atardecer

¡Atentos, que viene un lindo eclipse! Será al caer la noche del viernes que viene, 27 de julio. Aprovechen que aviso con tiempo y hagan planes ¡porque no es fácil de observar! Es un eclipse total de Luna, pero como muestra el mapa no todos podremos verlo en su totalidad. Desde Bariloche la fase total termina antes de la salida de la Luna, que aparecerá en el horizonte todavía parcialmente eclipsada. Desde sitios más al Este, como Buenos Aires, se podrá disfrutar la totalidad. (Uno de los mejores sitios para buscar esta información hoy en día es timeanddate.com.)


Estos eclipses bajitos sobre el horizonte son preciosos de observar y fotografiar, así que vale la pena dar detalles precisos para que puedan planificarlo. Insisto: no es fácil, el eclipse termina pocos minutos después de la salida de la Luna. La imagen muestra el eclipse visto desde Bariloche, con la Luna apenas a un grado de altura, al sudeste, a las 18:55 (los círculos rojos son la sombra de la Tierra).

Bariloche, Argentina
Eclipse lunar parcial (el eclipse total termina con la Luna debajo del horizonte)
Salida de la Luna: 18:45 a 115° (SE)
Eclipse parcial finaliza: 19:19Eclipse penumbral finaliza: 20:29

Buenos Aires, Argentina
Eclipse lunar total (la Luna sale eclipsada, ¡puede ser difícil de ver!)
Salida de la Luna (¡ECLIPSADA!): 18:07 a 113° (SE)
Eclipse total finaliza: 18:13
Eclipse parcial finaliza: 19:19
Eclipse penumbral finaliza: 20:29

Este eclipse tiene un bonus: coincide con la oposición de Marte, que estará un poquito por arriba y a la derecha de la Luna. Los que observen por telescopio aprovechen, ya que Marte es casi siempre muy chiquito y la oposición de este año es particularmente favorable. El planeta estará brillando a magnitud -2.8 (seguramente ya lo vieron excepcionalmente brillante durante todo julio). Con 24 segundos de arco de diámetro lo veremos casi tan grande como Júpiter, lo cual es inusual. Vale la pena aprovechar para tratar de identificar algunos de sus accidentes geográficos (es primavera en el hemisferio sur, pero el manchón blanco del casquete polar sur debería ser visible si pasa la tormenta de polvo):


Como el día de Marte dura 40 minutos más que el de la Tierra, si observamos cada día a la misma hora lo vemos rotando lentamente. Así que si empiezan hoy 21 de julio el aspecto será éste, con la región de Tharsis y los 4 grandes volcanes más de frente y el Valle del Mariner en el lado opuesto al del día del eclipse:


Pero lo mejor, por supu, será el eclipse, como en esta ocasión en agosto de 2008...



Las cartas están hechas con Cartes du Ciel, las vistas de Marte con Celestia, y el mapa de visibilidad del eclipse con timeanddate.com. La foto es mía, del eclipse del 16 de agosto de 2008, muy parecido al de esta semana.