sábado, 29 de mayo de 2021

El minieclipse de la superluna

El miércoles pasado, después de una racha de cuatro eclipses penumbrales de poco interés, tuvimos el primer eclipse lunar en dos años, dos y medio desde el más reciente eclipse total. ¿Te lo perdiste? En el Cielo las Estrellas madrugó, se trepó al tanque de agua, y aguantó el frío y el viento huracanado durante casi dos horas para traerte estas fotos. Desde nuestra ubicación cuidadosamente elegida (bueno, pura casualidad, porque en cuarentena no se podía ir a otro lado) pudimos ver la Luna totalmente eclipsada poniéndose tras las torres del cerro Catedral (que queda justo justo en la eclíptica 😉😂).


 


Como los eclipses de Luna ocurren durante la Luna llena, a medida que ésta bajaba hacia el horizonte, del lado opuesto venía subiendo el Sol. Así que el cielo se puso muy clarito hacia el final del evento.


Desde mi posición, la Luna desapareció exactamente detrás de la torre principal del cerro, una vista impresionante. 

Durante el eclipse pudimos ver la sombra de la Tierra reptando lentamente sobre la superficie de la Luna. ¿Por qué es redondo el borde de la sombra de la Tierra? ¡Porque la Tierra es redonda! Los astrónomos griegos observaron este fenómeno hace 2500 años y concluyeron, acertadamente, que la Tierra es redonda. Es un conocimiento que está en nuestra cultura desde hace miles de años, y por supuesto lo sabía cualquier persona educada en la época de Colón

Alrededor de la Luna vemos la estrella Acrab (la de abajo) y sus compañeras. Acrab fue ocultada por la Luna durante los primeros minutos del eclipse, produciendo lo que podríamos llamar un eclipse de Acrab, aunque los astrónomos lo llaman ocultación. No tengo fotos de la reaparición, que ocurrió al principio del eclipse, porque tuve que tirar la mayor parte de las fotos, que salieron movidas por el fuerte viento. (En Infobservador hay un análisis de la ocultación.)


Acrab forma la pinza izquierda del Escorpión. Aquí vemos un campo má amplio, que abarca también la pinza derecha, Fang (la de la izquierda en la foto) y entre ambas Dschubba, un poquito más brillante.

De hecho, la Luna eclipsada parecía haberse disfrazado de ojo rojo del Escorpión, que en nuestras latitudes de zambulle de cabeza sobre la cordillera de los Andes. Aquí lo vemos entero, con la roja Antares en el corazón, y la larga curva de la cola hasta el aguijón de Shaula.

Este mes, la Luna llena ocurrió coincidiendo con la máxima aproximación de la Luna a la Tierra, lo que en tiempos recientes los medios insisten en llamar superluna (la bancamos en el blog). Pero este eclipse llevó a la superluna a atravesar el cono de sombra de la Tierra casi rozando el borde, así el eclipse total fue muy breve, casi lo más breve posible: sólo 15 minutos. La umbra no es uniformemente oscura, sino que su borde es bastante más claro que el centro. Por eso la iluminación de la Luna eclipsada se ve tan desigual, tanto que hasta no parece total el eclipse (vean la primera de las fotos, por ejemplo). Fue un minieclipse de una superluna.

Por la misma razón, cuando dentro de media órbita la Luna tape el Sol y produzca un eclipse solar, estará en la parte más lejana, se verá más pequeña, y no llegará a ocultar el Sol por completo, produciendo un eclipse anular (el anillo de fuego, que ya hemos visto dos veces. Éste se verá sólo en regiones árticas.

¿Las fotos te dieron ganas de que se repita? El próximo eclipse lunar será el 19 de noviembre. Al igual que éste, desde nuestra región lo veremos justo antes del amanecer (pero el amanecer en noviembre es más temprano que en mayo, ojo). Es un eclipse parcial, pero "casi" total (97%). En un eclipse solar, la diferencia entre uno parcial del 97% y uno total no es 3% sino 100%, como hemos dicho ya muchas veces. Pero en un eclipse lunar, en cambio, la diferencia es mínima: será casi total, muy parecido al de esta semana, con la luna eclipsada cerca del horizonte para hacer lindas fotos. No se lo pierdan. 



Las fotos son mías, pero pueden descargarlas en HD para usarlas de fondo de pantalla si les gustan. 

Una más, a pedido del público:




sábado, 22 de mayo de 2021

AD 536

¿El 2020 te pareció el peor año posible? ¿O el 2021 es peor? La humanidad ha vivido años peores, y tal vez el peor en tiempos históricos haya sido el 536. No el 2020, con más de dos millones y medio de muertes por covid-19 y la economía mundial paralizada. Tampoco 1918, cuando la pandemia de gripe mató entre 50 y 100 millones de personas. Ni siquiera 1349, cuando la peste bubónica arrasó con la mitad de la población de Europa. Historiadores y arqueólogos sostienen que el peor año fue el 536, cuando Justiniano era Emperador y resistía en Constantinopla el embate de las invasiones de los pueblos germánicos.

A los que tuvimos la suerte de poder ir al eclipse total de Sol en diciembre de 2020, los dos minutos de oscuridad nos parecieron lo mejor de un año horrible. Quince siglos atrás el eclipse duró 18 meses. OK, no fue un eclipse astronómico, pero la atmósfera se veló y la oscuridad se apoderó de Europa, Medio Oriente y vastas regiones de Asia. Fue el año más oscuro de la proverbial Edad Oscura: "El Sol iluminó sin brillo, como la Luna, durante todo el año, y parecía más bien un Sol eclipsado", escribió el historiador Procopio en la Historia de la guerra contra los vándalos. Nevó en verano, fracasaron las cosechas y hubo hambruna. De remate, en 541 se desató una epidemia, la "plaga de Justiniano", que mató entre un tercio y la mitad de la población del Imperio Bizantino.

¿Qué pasó? ¿Qué fué esa rara niebla que desató la calamidad? Un análisis ultrapreciso del hielo en las profundidades de un glaciar en los Alpes suizos muestra que una erupción cataclísmica en Islandia cubrió de cenizas el hemisferio norte en 536. Otras dos erupciones masivas, en 540 (tal vez en El Salvador) y 547, más la peste, reforzaron la catástrofe social y económica que tardó un siglo en superarse. Recién en el año 640, según el hielo antiguo, un aumento en el plomo atmosférico delata el resurgimiento de la minería de la plata y la salida de la crisis.

Tal vez fue el caso histórico más parecido a un "invierno nuclear", o a los eventos que puede desatar la erupción de un supervolcán (como la del Toba hace 75000 años) o el impacto de un gran asteroide, como el que posiblemente produjo la extinción del fin del Cretácico hace 66 millones de años. 

En Bariloche tuvimos una muestra gratis de algo similar en 2011, cuando las tefras del Cordón Caulle nos sepultaron primero bajo una gruesa capa de arena volcánica y nos mantuvieron inmersos en ceniza flotando en el aire durante meses. Dos temporadas turísticas fracasaron, y el aeropuerto estuvo cerrado durante 9 meses, casi igual que en 2020. 



Me enteré de estas cosas en Gibbons, Why 536 was the worst year to be alive?, Science (2018). De allí saqué la figura de la cronología.

También es interesante Kornei, 'Mystery' volcano that cooled the ancient world traced to El Salvador, Science (2019).

Y sobre los contaminantes como indicadores de actividad económica: Loveluck et al., Alpine ice-core evidence for the transformation of the European monetary system, AD 640–670, Antiquity (2018) 92:1571-1585.

La foto del centro de Bariloche es de un día típico del invierno del 2011, a eso de las 3 de la tarde. No se ve a 100 metros.

sábado, 15 de mayo de 2021

El cometa Hale-Bopp

Hace 24 años vi por primera vez un cometa extraordinario. Ya dos años antes, recién terminado mi doctorado y apenas llegado a Trieste para trabajar en el International Centre for Theoretical Physics, había tenido la suerte de ver el cometa Hyakutake, que también fue notable. Pero en 1997 el cometa Hale-Bopp surcó los cielos de la Tierra y se convirtió en el cometa más observado de la historia. Fue visible a simple vista durante un récord de 18 meses. 

Tengo un par de puñados de fotos del Hale-Bopp, tomadas con mi Minolta X300 y un zoom (zoom era un tipo de lente, no una videoconferencia), en trípode, sin seguimiento, en película color, y recientemente hice escanear los negativos. Ninguna de las fotos es muy buena, pero cuando las veo me inundan los recuerdos y me da un escalofrío. Así lo vimos el domingo 30 de marzo, poco después del ocaso, desde el Monasterio de Monte Grisa (el "quesito Adler" que está arriba de Miramare, para los que conozcan Trieste).


El núcleo del cometa estaba en la constelación de Andrómeda, y casi justo debajo de él puede verse el manchoncito de la galaxia de Andrómeda (M31). Podemos ver la cola blanca, de polvo cometario, curvada y gruesa, que se extendía unos 10 grados visualmente, hasta la W de Casiopea. Tangente a ella y hacia arriba vemos una segunda cola, azul, de plasma, que no era visible a simple vista. Ésta es una simulación hecha en Stellarium, que sirve para identificar las estrellas.

Con la lente en el extremo de 200 mm el cometa es espectacular. Aquí lo vemos con las colas desplegadas sobre la delgada Vía Láctea septentrional. Encima de la cola azul, a mitad de camino al borde superior de la foto, está el Doble Cúmulo de Perseo (NGC 869 y 884).

El cometa era tan brillante que, durante semanas, lo veíamos desde la ventana de casa, cerca del centro de Trieste. No fue sino hasta 10 años después, cuando el magnífico cometa McNaught extendió su cola de horizonte a horizonte en el cielo mucho más oscuro de la Patagonia, que vi algo tan impresionante. 

Sólo por completitud pongo una foto de la primera sesión, hecha el 9 de marzo cerca del comienzo de la Strada Napoleonica, en Opicina. El cometa era un poco menos brillante y quise hacer unas pruebas para ver cómo salía. En esos tiempos, verificar el resultado de una prueba requería revelar el rollo, así que llevaba un tiempo. La foto es apenas interesante, pero puede verse que para la segunda vuelta pude corregir la exposición y mejorar el resultado. 

El cometa está aquí en la constelación de Lacerta, cuyas estrellas aparecen estiradas en forma de trazas por la exposición demasiado larga. La cola de plasma apenas puede percibirse en esta foto, pero allí está.  

El cometa había sido descubierto dos años antes, cuando todavía se encontraba más allá de la órbita de Júpiter, por mucho la mayor distancia a la cual un cometa había sido descubierto por aficionados. Alan Hale lo descubrió en el oscuro cielo de Las Cruces, New Mexico. Hale es un astrónomo profesional, pero observaba cometas de manera aficionada. Casi al mismo tiempo Thomas Bopp lo vio casualmente con unos amigos aficionados a la astronomía en una zona rural al sur de Phoenix, Arizona. Sus amigos lo alentaron a comunicar el descubrimiento a la Oficina Central de Telegramas Astronómicos. Tomándose el nombre al pie de la letra les mandó un telegrama, cuando hacía ya mucho que nadie se comunicaba de esa manera. El director Brian Marsden contó que, cuando lleyó el telegrama, ya Hale le había mandado tres mensajes por correo electrónico con observaciones en días consecutivos. Igual el cometa recibió el nombre de ambos observadores, al comprobarse que lo habían detectado casi al mismo tiempo. 

El cometa alcanzó su perihelio (mínima distancia al Sol) el 1 de abril, el día siguiente de mis fotos. Su órbita muy inclinada lo llevó en los meses siguientes a los cielos del hemisferio sur, pero ya no era tan notable. De todos modos, se lo pudo ver a simple vista hasta diciembre de ese año, marcando un récord de 569 días (sostenido por casi dos siglos por el Gran Cometa de 1811, visible durante 9 meses, y que aparece en La Guerra y la Paz, Los Miserables, etc.). En 2007, 10 años después del perihelio y a 25 unidades astronómicas del Sol (casi la distancia de Neptuno), todavía mostraba una coma activa de monóxido de carbono. El cometa Hale-Bopp es un monstruo, con un núcleo que se calcula en 60 km de diámetro, mucho mayor que el objeto cuyo impacto causó la extinción masiva de fin de Cretácico hace 66 millones de años. Es un cometa de período largo. Su visita anterior había sido hace 4200 años, y pudo haber sido observado por los antiguos egipcios. Por un encuentro cercano con Júpiter su período actual es de 2533 años. Volverá a visitarnos en el año 4385, y seguro que volverá a ser espectacular. ¿Cuántos cometas como Hale-Bopp estarán en esas órbitas periódicas de algunos miles de años, y pueden sorprendernos una y otra vez, sin que tengamos casi memoria de su visita anterior?

 


En 1997 el cometa Hale-Bopp fue la causa de un evento desgraciado: una secta ufológica aseguró que una nave alienígena se escondía detrás de la coma, y que se llevaría a unos pocos elegidos. Los miembros de la secta se suicidaron masivamente, imaginando que se transportarían espiritualmente a la supuesta nave. Lamentabilísimo.

La foto del cometa Hale-Bopp sobre la Gran Pirámide es de John Goldsmith, y está tomada de su nota en Sky&Telescope.

Mi amigo Daniel Chiesa, de Astropatagonia, me acaba de alcanzar esta foto que hizo del cometa Hale-Bopp en el cielo de Bariloche, el 5 de mayo de 1997, entre los cuernos de Tauro. Se ve que todavía era un cometa notable!


sábado, 8 de mayo de 2021

El sombrero y el rifle

A mediados del siglo XIX México tuvo un par de guerras que costaron mucho dinero, y el presidente Benito Juárez anunció el default de su deuda externa. ¿Qué hicieron los acreedores, Gran Bretaña, España y Francia? ¡Invadieron México! Eran otras épocas. El 5 de mayo de 1862, en Puebla, los mexicanos se enfrentaron a un ejército francés que los superaba enormemente en tropas y equipamiento, y ganaron. Ganaron contra toda chance, como Atenas en Maratón pero, a diferencia de los griegos, no lograron detener la invasión. Los franceses intentaron imponer una monarquía europea, y para ello convencieron a Maximiliano de Habsburgo, hermano del Emperador Francisco José de Austria, de que aceptara el cargo de Emperador de México. Maximiliano y su esposa Carlota estaban construyendo su nueva casa en Trieste, el Castello di Miramare. Durante mis años en el International Centre for Theoretical Physics, que está al lado, recorrí su parque innumerables veces. Bajo la añosa arboleda leí cientos de papers e incluso escribí algunos. Pobre Maximiliano, nunca llegó a conocer el hermoso lugar. Al fracasar la invasión fue sentenciado a muerte. Benito Juárez se negó a indultarlo, a pesar de las súplicas de destacados liberales europeos, como Víctor Hugo o Garibaldi. 

¡Uy, me equivoqué de blog! Tranqui, ya llegaremos a la astronomía. La victoria en la batalla de Puebla se celebra hasta el día de hoy, más en Estados Unidos que en México. En mis años en Estados Unidos me sorprendió esta fiesta, el Cinco de Mayo (se dice "cinco de maiou"), una de las holidays más lindas del calendario del sur de los Estados Unidos, tal vez por la época del año. Aquí no es primavera, pero podemos celebrarla astronómicamente. No lejos del cúmulo de Virgo, en el borde exacto entre la Virgen y el Cuervo (ubicación ideal en esta época del año), encontramos esta preciosura, la Galaxia Sombrero Mexicano (en inglés, sombrerou es siempre el sombrero charro mexicano):


Charles Messier agregó esta galaxia a mano en la tercera edición de su catálogo, que tenía 103 objetos nebulosos. Camille Flammarion la encontró allí a principios del siglo XX y popularizó su inclusión en el catálogo Messier. 

M104 es un objeto favorito de los aficionados, porque con su magnitud 8 y su forma compacta es fácilmente visible en pequeños instrumentos. Es una galaxia espiral que vemos casi exactamente de canto, cruzada por la característica banda de polvo frío que se encuentra en el disco de todas las galaxias de este tipo, incluso en la Vía Láctea. Pero es una galaxia rara, muy distinta de nuestra galaxia. No tiene una barra prominente cruzando el centro, y su núcleo es inusualmente compacto, destacándose en la observación visual, y en fotos no sobreexpuestas, casi como una estrella. En su centro hay un agujero negro extremadamente pesado: mil millones de masas solares. Compárese con la Vía Láctea, que es 10 veces más liviana, tres veces más grande y tiene un agujero negro central 200 veces más liviano. El halo aparece muy inflado, con una población de estrellas inusualmente jóvenes, y a su alrededor hay una enorme cantidad de cúmulos globulares, varios miles, a comparar con los 150 de la Vía Láctea. Estas peculiaridades, sumadas a que se encuentra relativamente cerca, hacen que también sea un objeto de interés de los astrónomos profesionales: Simbad cita 1300 papers sobre ella, y en Google Scholar encontramos 2800.

Observando o fotografiando el Sombrero con un campo ancho encontramos, a menos de medio grado de distancia, una notable estrella múltiple, Σ1664 del catálogo de Struve. Tiene una forma que parece un rifle apuntando al sombrero, como cuando el ejército francés se enfrentó a los charros mexicanos:

Son seis estrellas principales. La parte del "gatillo" del pequeño asterismo está formado por una estrella de magnitud 7.8 (notablemente amarillo-anaranjada, una estrella de tipo K) y una tipo G de 9.2, separadas 38". Completan el cañón dos estrellas de magnitudes 8.6 y 8.9. En la foto vemos dos estrellitas más, formando la culata del arma. Una séptima estrella, donde iría la otra mano del tirador, no está catalogada como parte de la múltiple, que de todos modos es meramente visual (todas las distancias son muy dispares en el catálogo Gaia). Si mi foto se hubiese extendido un poco más hacia el norte podría señalar otro asterismo con estas mismas estrellas. Trataré de hacerlo la próxima vez.



M104 había sido descubierta por Pierre Mechain, astrónomo francés a quien debemos el metro: en plena Revolución Francesa midió el meridiano de Dunquerque a Barcelona. Tal vez lo cuente otro día.

Karachentsev et al., Distance and mass of the M104 (Sombrero) group, A&A 643:A124 (2020). Aquí está la reciente, exacta y sorprendente medición de la masa de la galaxia Sombrero. 

Cohen et al., The strikingly metal-rich halo of the Sombrero galaxy, ApJ 890:52 (2020). Aquí hay una discusión no técnica de este paper. 

La foto del Castello di Miramare es de una de mis visitas recientes.

sábado, 1 de mayo de 2021

El fotógrafo de la humanidad

Esta semana falleció Mike Collins, astronauta. Fue el piloto del módulo de comando Columbia, del Apollo 11. Como no bajó a la Luna se lo ha llamado, injustamente, "el otro" astronauta del Apollo 11. Pero Apollo era realmente una nave de tres astronautas, y los tres estuvieron ocupadísimos durante la misión. Collins se pasó un día orbitando la Luna mientras sus compañeros trabajaban en la superficie. Treinta veces estuvo del lado lejano, completamente aislado de la humanidad. En ningún momento se sintió solo y disfrutó cada momento. Se ocupó de hacer mantenimiento de la nave, repasó los planes para rescatar el módulo lunar en caso de que no lograran subir hasta su órbita, tomó un montón de fotos de la superficie lunar y finalmente durmió un poquito para estar alerta cuando Armstrong y Aldrin subieran a su encuentro. 

Revisé todos los magazines de fotos del Apollo 11, y hay sólo una foto de Collins, una que le tomó Aldrin en órbita terrestre, cuando se preparaba a hacer una transmisión de televisión sobre Australia.

Durante el vuelo Collins, como piloto de la nave, estuvo muy ocupado con la navegación. Durante esa primer órbita, por ejemplo, fue el responsable de orientar correctamente la nave. En estas maniobras usaba un sextante, descendiente de los antiguos instrumentos náuticos, para observar las estrellas y calcular los cambios de posición. En la transcripción de la misión podemos leer:

000:45:31 Collins: Menkent. Dios, qué estrella.   
000:45:35 Aldrin: Nadie en su sano...
000:45:36 Collins: Menkent está bien...
000:45:37 Aldrin: ...nadie en su sano juicio elegiría esa.
000:45:38 Collins: ...Menkent es una buena estrella.

[Menkent es Theta Centauri, una estrella naranjita cerca del cúmulo Omega Centauri]
...

Al terminar la operación dice cosas que son familiares a cualquier aficionado a la astronomía:

000:50:04 Collins: Dios, te digo que la visibilidad por este telescopio es decepcionante. Es malísima. ["piss poor", dice]
000:51:35 Collins: No importa cuántas veces ponga estos oculares en la caja, nunca quedan bien.

Una vez seguros, encendió el motor de la tercera etapa para emprender el viaje a la Luna: 

002:44:16 Aldrin: Vamos; impulso.
002:44:18 Armstrong: ¡Impulso!
002:44:19 Collins: Encendido. [Pausa.]
002:44:22 Collins: OK.
002:44:26 Armstrong: ¡Whew!

Ya estaban camino a la Luna. Luego tuvo que desacoplar el Columbia, darlo vuelta para acoplar el módulo lunar en la proa, y volver a apuntar a la Luna. "Vuela como una nave espacial, no como el simulador", lo escuchamos decir. En la órbita de transferencia hubo varias maniobras de corrección, navegando por las estrellas.  Al llegar a destino tuvo que entrar en órbita lunar y luego circularizar la órbita inicial. Al regresar el Eagle tuvo que abandonar la órbita lunar para regresar a la Tierra. Ya de regreso, durante la cuarentena a bordo del portaviones, volvió al Columbia y anotó esto sobre el sextante:


Durante sus 30 órbitas alrededor de la Luna, a 100 km de altura, Collins hizo muchas fotos. Ya comentaré algunas en otro momento. Una y otra vez trató de ver el Eagle en la superficie, sin lograrlo. Su mayor preocupación era que sus compañeros no lograran regresar al Columbia, y que tuviese que regresar solo a la Tierra. Pero regresaron, y Collins los observó mientras ascendían. Capturó la aproximación del módulo lunar en video y en fotos memorables.


En medio de la secuencia de fotos lo vemos decir:

127:51:36 Collins: Tengo la Tierra saliendo. ¡Es fantástico!

Y entonces tomó una foto histórica. Una foto en la que están contenidos todos los seres humanos que hayan existido jamás, vivos o muertos, salvo uno. Él, Mike Collins, es el único que no está en el cuadro: 

La transcripción del reencuentro es maravillosa. Collins está tan contento, quería que le contaran todo mientras revisaban las rocas. Es fácil imaginar el momento:

131:05:59 Collins: Qué suerte, pudieron hacer un poco de todo. Quiero decir, las rocas eran... quiero decir, cómo hicieron para... iban por ahí y... sólo tomaban las rocas... y las ponían en, en...
131:06:08 Aldrin: Estábamos medio apurados, si es lo que querés decir.
131:06:15 Collins: Eso.
131:06:25 Collins: Buenísimo, buenísimo. Sí, es... hermoso. Man, es hermoso. No importa un pito si [inentendible] y todo eso... quiero decir, mapearon toda el área y todo eso...
131:06:54 Collins: ¡Esto es grandioso, fantástico! Esto va a tener a los geólogos saltando durante años.

Tal cual. Apenas comenzó el estudio de las rocas lunares, hubo una avalancha de papers. Entre las revelaciones inesperadas y extraordinarias estuvo la enorme antigüedad de las rocas, alrededor de 3600 millones de años. En la Tierra hay muy pocas rocas de esa era, mientras que en la Luna eran la norma. La composición mineralógica terminó revelando la profunda conexión del origen cataclísmico de la Luna a partir de una colisión que sufrió la Tierra.

Quedan pocos astronautas de la era de Mike Collins. Espero que las futuras generaciones sigan recordando y admirando a estos extraordinarios exploradores. Para mí, que seguía embobado sus aventuras siendo niño, son inolvidables. 

 


Mike Collins es el autor de la insignia del Apollo 11, con un águila calva norteamericana llevando una pacífica rama de olivo a la Luna. 

El mejor lugar para leer la transcripción de las misiones Apollo es la versión anotada que se encuentra en el Apollo Flight Journal. La foto del graffito en el sextante también la tomé de allí (el Columbia está todo graffiteado por los astronautas).

Todas las fotos originales, magazine por magazine, escaneadas exquisitamente, están en Flickr, en el Project Apollo Archive. Las que puse aquí las edité mínimamente. 

En una de las últimas transmisiones de televisión desde el Apollo 11 podemos ver a Collins hablando de la misión:

La impecable maniobra de Collins para acoplar el Columbia al Eagle en la configuración de viaje a la Luna fue filmada por Aldrin: