sábado, 27 de enero de 2018

El Desorden de los Coluros

El Orden de los Anuros (del griego "sin cola") es uno de los grandes grupos de la Clase de los Anfibios, que incluye a las ranas y los sapos...

¡Uy! ¿Me equivoqué de blog? ¿Qué es esto de ranas y sapos? ¡Si entre tantas constelaciones de animales no hay ningún anfibio!

Tranquilo, estás en el lugar correcto, En el Cielo las Estrellas. No vamos a hablar del Orden de los Anuros sino del Desorden de los Coluros (en griego, "cola cortada"). Los coluros son líneas en el cielo. Tal vez las hayas visto en la tapa del número 14 de Si Muove, la excelente revista del Planetario de Buenos Aires.

Lamentablemente la ilustración estuvo a cargo de un artista gráfico sin mayor conocimiento de astronomía. Hay una mezcla de nombres en castellano, inglés y latín. Pero lo peor son las tres líneas de coordenadas celestes, que me llamaron la atención de inmediato. Primero noté esta parte (en gris así se lee mejor):


¿Por qué? Porque ahí vemos el ecuador celeste. Y cualquier astrónomo aficionado sabe que el ecuador pasa por las Tres Marías, no por Lupus. Las Tres Marías están en la ilustración, pero arriba a la derecha, muy lejos del ecuador dibujado.

Despues noté los coluros, que son menos conocidos. Son dos círculos perpendiculares al ecuador, análogos a los meridianos terrestres. El coluro equinoccial juega el mismo rol que el meridiano de Greenwich: marca el origen de la coordenada celeste que equivale a la longitud, llamada ascención recta. La ascención recta se mide en horas (en lugar de grados como la longitud), así que el coluro equinoccial es el de 0 horas y, del otro lado, 12 horas. Se llama equinoccial porque la ascención recta se mide desde el punto del equinoccio de marzo sobre el ecuador (llamado primer punto de Aries, que está en Piscis para confundir a los astrólogos). Del otro lado del cielo, el semicírculo de 12 horas de ascención recta completa el coluro, pasando por el punto del equinoccio de septiembre (en Virgo). Y como además de equinoccios la Tierra también tiene solsticios, tenemos un coluro solsticial a las 6 horas de ascención recta por un lado y 18 horas por el otro.

Como se ve en esta figura, y es fácil de entender al tratarse de "meridianos", los dos coluros se cortan en los polos celestes. Sin embargo, en la ilustración se cortan en... ¿Argo?

Esto. No. Es. Posible.

Preparé una serie de mapas de todo el cielo alineados con las coordenadas ecuatoriales celestes usando Cartes du Ciel. En la primera vemos algo similar a los familiares planisferios terrestres, con el ecuador horizontal a la mitad (blanco).


Los coluros son verticales en esta proyección, amarillo el equinoccial (0 horas de ascención recta en el medio, 12 horas en los dos extremos que hay que imaginar unidos), y celeste el solsticial. Los polos están arriba y abajo, por eso no vemos cruzarse los coluros. Si queremos ver cómo se cruzan podemos centrar la carta en el polo norte así:


Ahora vemos los coluros cruzarse en el polo norte celeste. Y en el polo sur se cruzan así:


Aquí podemos ver, por ejemplo, que el coluro equinoccial (amarillo) pasa muy cerca de la Cruz del Sur, mucho más cerca que lo que muestra la tapa de la revista, y además en una dirección completamente distinta.

En fin, vimos hace poco que la famosa revista Astronomy también ponía a veces ilustraciones equivocadas (aunque no en la tapa, debo decir). Y hace un par de semanas vimos tres casos de decisiones artísticas que se daban de cabeza contra la buena astronomía. Menos mal que existe En el Cielo las Estrellas para enderezar semejantes entuertos.


La ilustración de las coordenadas de la esfera celeste centrada en la Tierra es de Wikipedia, usuario Dna-webmaster, derivative work: Basilicofresco (msg) - AxialTiltObliquity.png, CC BY 3.0.

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sábado, 20 de enero de 2018

Orgullo estelar

Acerca del Sol existe otra concepción tan difundida y arraigada como equivocada. Es la idea de que el Sol es una estrella típica, ordinaria, incluso pequeña. Hemos visto estas comparaciones de tamaños estelares, por ejemplo:


Se trata de una postura innecesariamente exagerada del Principio Copernicano: que nuestra posición en el universo no es privilegiada. Lo han dicho divulgadores famosos y claro, la gente lo repite:
Carl Sagan (Cosmos, 1980): "El Sol es una estrella ordinaria, incluso mediocre."
Stephen Hawking (Breve Historia del Tiempo, 1995): "La Tierra es un planeta de tamaño medio que gira alrededor de una estrella corriente en los suburbios exteriores de una galaxia espiral ordinaria."
En realidad, nuestro Sol es una estrella bastante excepcional. A pesar de lo que sugieren estas ilustraciones, la inmensa mayoría de las estrellas de la galaxia son más chicas que el Sol. Los astrónomos clasifican las estrellas en siete clases principales: O, B, A, F, G, K y M. ("Oh, Bueno. Al Final Gasté KilóMetros" es como lo aprendí en un libro de Gamow; en inglés dicen: "Oh, Be A Fine Girl, Kiss Me"). Las estrellas de la "secuencia principal", que es donde las estrellas pasan el 90% de su vida, son como se ve en esta imagen, de distintos colores y tamaños.


El Sol es una estrella de tipo G. Si bien las estrellas O, B, A y F (además de las gigantes y supergigantes rojas, fuera de la secuencia principal), son más grandes que las G, es un error concluir que el Sol es una estrella chica, ¡porque la gran mayoría de las estrellas de la galaxia son de clase M!


Más o menos el 75% de todas las estrellas ("de la secuencia principal", hay que agregar, pero es un detalle) son de clase M, y un 12% son de clase K. Apenas un 5% de todas las estrellas son más grandes y brillantes que el Sol. Si un gigante intergaláctico extendiera su mano para tomar estrellas al azar, 95 veces de cada 100 agarraría una estrella más chica que el Sol. Dicho de otro modo:

El Sol es más grande y brillante que el 95% de las estrellas de la galaxia.

Claro: las estrellas de los tipos O, B y A son muy grandes y brillantes, y son la mayoría de las que vemos a simple vista en el cielo nocturno. Volveremos a hablar sobre estos temas, sobre la condición excepcional del Sol, sobre las estrellas más brillantes, y tal vez sobre la secuencia principal también, qué embromar.

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sábado, 13 de enero de 2018

El camino del Sol

Por el camino del Sol puedo ser parte de Dios,
Quiero beber su calor, quiero llevártelo a vos.

Rata Blanca, en Magos, espadas y rosas

Hace poco supimos que se realizará en la Argentina la Expo 2023. Apenas vi uno de los preciosos videos promocionales noté un grueso error astronómico. Es al principio del video Argentina es Diversidad:


En esta escena vemos un precioso "amanecer" urbano. Pero... ¿es posible? Desde Buenos Aires el Sol sale subiendo "hacia la izquierda", hacia el Norte. ¿Entonces? ¡Esto parece un amanecer visto desde el hemisferio norte! ¿Habrían usado un video de otro país para promocionar un evento en Buenos Aires? Naaahhhh. La silueta de la cúpula parece ser la del Congreso de la Nación. Efectivamente, una rápida verificación en Google Earth me mostró que la escena se tomó desde algún lugar cercano a Sáenz Peña y Av. de Mayo. Por la posición del Sol, 10° al norte del Oeste, debe ser a principios de septiembre.


El recorrido del Sol en el cielo es una experiencia tan básica y cotidiana que todos la conocemos aunque no nos demos cuenta. Si nos ponemos al mediodía enfrentando al Sol, el recorrido es desde el Este (a nuestra derecha) hasta el Oeste a nuestra izquierda.


Claro, esto es desde el hemisferio sur, porque el Sol recorre el cielo por el lado norte. Desde el hemisferio norte es al revés, ya que el Sol recorre el cielo por el lado sur:


Por supuesto, desde los dos hemisferios el Sol sale por el Este (aunque no exactamente por el Este) y se pone por el Oeste, ¡pero la impresión al cambiar de hemisferio es que recorre el cielo al revés! (más de una vez me he perdido en una ciudad europea por esta razón).

¿Entonces? El de Argentina es Diversidad es, obviamente, un atardecer pasado al revés. El tiempo retrocediendo: tampoco es un buen mensaje para promocionar un evento progresista. Les escribí a los organizadores, quienes me respondieron muchas gracias, pero no sé si mi mensaje científico y educativo percolará hasta las altas esferas de la organización. Una lástima, ya que uno de los lemas de la Feria es "Articulando ciencia, arte y tecnología"...

¡Un par de semanas más tarde encontré el mismo error otra vez! Ahora fue en el video promocional de las vacaciones en Córdoba, Veranón:


Aquí vemos una "puesta" de Sol de izquierda a derecha: esto no es posible en Córdoba, Argentina (aunque sí en Córdoba, Andalucía). Como en el otro caso, debe ser un amanecer con el tiempo retrocediendo. Ojo si van a Córdoba en las vacaciones, que no los confunda el camino del Sol...


El video Argentina es Diversidad es de Expo Argentina 2023. Veranón es de Agencia Córdoba Turismo. Ambos editados por mí. Miradas el Cielo organizó un juego en Facebook a ver si sus amigos descubrían el error, y por supuesto muchos lo hicieron bien.

PS: Otro más. Una publicidad de Sancor Seguros, presentando un amanecer insustentable... ¿Qué les pasa a los cineastas argentinos?


PS2 (7/2/2018): Apareció otro, un video promocional del verano en Santa Fe (Verano en Santa Fe es río). También es una puesta de Sol invertida para que parezca un amanecer "hacia la derecha". ¿Serán todos del mismo cineasta, o se los enseñan en la Facultad?



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sábado, 6 de enero de 2018

Felices años nuevos

¿Quién lee el blog en enero? Para los más fieles seguidores, dejo aquí mis mejores deseos de Felices Años Nuevos. En plural.

El 1 de enero empezó el año 2018 de la Era Común. El año del calendario civil, que usamos desde 1582, es una aproximación de "días enteros" del año trópico. ¡Feliz 2018!

El año trópico es el tiempo que tarda la Tierra en recorrer su órbita entre dos equinoccios de marzo, recorriendo un ciclo completo de estaciones. El nuevo año trópico comenzará el 20 de marzo a las 13:15 hora argentina. Así que ¡Feliz Año Trópico Nuevo adelantado!

¿Pero el año no es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol? Ése es el año sideral, para el cual se referencia el movimiento de la Tierra con respecto a las estrellas lejanas. Tras un año sideral el Sol vuelve a estar en la misma posición con respecto a las estrellas. El año sideral es 21 minutos más largo que el año trópico, lo cual llevó a la reforma del calendario que ya hemos contado. Podemos definir su comienzo en cualquier momento de la órbita, así que ¡Feliz Año Sideral Nuevo!

Pero hay un punto especial de la órbita: el perihelio, cuando la Tierra alcanza su mayor aproximación al Sol. El perihelio acaba de ocurrir esta semana, el 3 de enero a las 2:35 hora argentina. El tiempo entre un perihelio y el siguiente se llama año anomalístico. Es mi favorito, yo por mí haría asado con pan dulce para el año anomalístico; por el nombre, más que nada. Así que ¡Feliz Año Anomalístico Nuevo!

El año juliano, de exactamente 365 días y un cuarto (el anterior a la reforma gregoriana) se sigue usando en astronomía, pero sólo para cálculos. No hay un comienzo del año juliano: se cuentan días enteros desde el mediodía del 24 de noviembre de 4174 a.C., fecha gregoriana (¡no la medianoche! los astrónomos trabajan de noche, así que es mejor que la fecha cambie a mediodía). Hoy la fecha juliana es 2458124. ¡Felicidades!

Existen, además, años que combinan el movimiento de la Tierra con el de la Luna o estrellas: el año dracónico (también lindo nombre), el año lunar, el año vago, el año heliacal, el año sotíaco, el año gaussiano, el año besseliano... Ay, la ciencia, 2500 años complicándolo todo.

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