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20/12/2025

La explosión de los cometas

La semana pasada el guardia del Centro Atómico, cuando me toma los datos para salir, me dice "¿Qué onda el atlas-tres-i?" Los cometas, que normalmente no exceden el nicho de los astrónomos, cada tanto alcanzan a toda la sociedad. Ahora está en boga el 3I/ATLAS, del que ya hemos hablado, y tal vez volvamos a hablar. La cuestión es que siempre los cometas han dado miedito: suelen aparecer de manera inesperada, y durante milenios no se sabía siquiera qué eran. Pero incluso en épocas modernas han causado terror. Uno de ellos fue el cometa Biela (3D/Biela), descubierto en 1772 por Messier. Recién en 1826 Wilhelm von Biela, que volvió a observarlo, logró determinar que era un cometa periódico (como el ya conocido Halley), pero con un período inusualmente corto: 6 años y tres cuartos. La órbita del Biela cruza la órbita de la Tierra. Obviamente, eso no quiere decir que vaya a chocar con la Tierra: para que eso ocurra, el cometa debería cruzar la órbita de la Tierra en el mismo momento en que la Tierra se encuentra en el lugar del cruce. ¡La Luna cruza la órbita de la Tierra dos veces por mes, y a nadie se le ocurre que vaya a chocarnos! De todos modos, Wilhelm Olbers calculó en 1828 que, 2500 años después, podría ocurrir un choque, lo cual preparó el terreno para que, en la siguiente aparición, se desatara el terror. Era 1832, no 4328, pero a quién le importa. Los astrónomos calcularon con precisión que la coma (la atmósfera de vapores que luego se extiende formando la cola) intersectaría la órbita de la Tierra el 29 de octubre. Por más que el físico François Arago se empeñó en anunciar que la Tierra no pasaría por allí hasta el 30 de noviembre, el público entró en pánico, y eso que no había ningún astrofísico de Harvard anunciando la llegada de los Amos de la Galaxia. ¿Quién sabía qué pestes podían desencadenar los vapores del cometa, si inundaran la atmósfera? 

Lo mismo ocurrió durante el regreso del cometa Halley en 1910, cuando la Tierra realmente atravesó la cola del cometa. Para entonces los astrónomos ya habían descubierto que en la cola de los cometas hay cianógeno, un precursor del cianuro, y nuevamente la gente entró en pánico. A pesar de las palabras tranquilizadoras de los astrónomos, no faltaron los vivillos que vendieron píldoras anticometa y máscaras de gas. 

A lo largo del siglo XX surgió el mito de los extraterrestres, y los cometas se convirtieron en un vehículo ideal para su arribo, como ahora. En 1996, una foto mal hecha del magnífico cometa Hale-Bopp llevó a algunos a creer que era una nave extraterrestre. Los miembros de una secta new age llamada Heavens Gate interpretaron que venían a llevárselos, y 39 de ellos se suicidaron para "teletransportarse" al cometa/nave. Que yo sepa, nada de esto ha ocurrido aún con el 3I/ATLAS.

Volviendo al cometa Biela, en su siguiente aparición en 1846, los astrónomos observaron que se había fragmentado en dos partes, que empezaron a separarse lentamente, siguiendo órbitas parecidas. Lo mismo acaba de ocurrir con otro cometa ATLAS, el C/2025 K1, que a lo largo de noviembre se fragmentó en tres o más partes:

La fragmentación del cometa Biela reabría la posibilidad de que realmente chocara con la Tierra, ya que la órbita de los fragmentos resultaría algo modificada con respecto a la que había calculado Arago. En 1852 los dos fragmentos regresaron puntualmente, cada vez más separados. ¿Qué acabaría ocurriendo? La siguiente órbita lo acercaría a la Tierra en 1859: ninguno de los dos fragmentos apareció. Tampoco en 1865: el cometa Biela había desaparecido. Pero en la órbita siguiente, en 1872, justo el día en que la Tierra cruzaba su órbita, hubo una gran lluvia de meteoros (3000 por hora). Evidentemente, el cometa se había desintegrado por completo y los pequeños fragmentos, que resultaban invisibles a la distancia, iluminaron la atmósfera cuando la Tierra se los llevó por delante. Finalmente, y de manera inofensiva, el cometa Biela había chocado contra la Tierra. Con el paso de las décadas estos "biélidas" se fueron desvaneciendo, y hoy ya no se los ve. A fines de noviembre tenemos ahora los Alpha Monocerótidas, de los cuales vi varios, muy brillantes, en la noche del 21 (incluso uno que cruzó el cielo dejando una larguísima estela blanca, hasta explotar y producir un penacho de meteoros anaranjados).


 


La foto del 3I/ATLAS es de Rolando Ligustri

La foto del cometa Halley en 1910 es de Harvard College Observatory.

La foto del cometa Hale-Bopp es mía mía mía. 

La animación de fotos del cometa C/2025 K1 (ATLAS) es de Michael Jäger (no confundir con Mick Jagger). 

La lluvia de biélidas es una pintura de Amédée Guillemin, Le Ciel (1877).

02/08/2025

Nuevo cometa interestelar

Por tercera vez en la historia hemos detectado, en el sistema solar, un visitante interestelar. El primero fue el extraño objeto 'Oumuamua, descubierto en 2017, cuando ya estaba alejándose. El segundo fue el cometa Borisov, en 2019. Y ahora, un sistema automático llamado ATLAS, creado para detectar objetos peligrosos, ha descubierto el tercero, que ha recibido el nombre 3I/ATLAS (tres-i, no 31). También es un cometa, con una coma y una pequeña cola, aunque todavía está más allá de la órbita de Marte. ¿Cómo sabemos que estos objetos son interestelares? ¿Realmente vienen de otras estrellas? Las observaciones telescópicas permiten calcular sus órbitas, con una técnica inventada por Gauss hace más de 200 años. Miren las de los tres interestelares (la roja es la de ATLAS):

Hace siglos, Kepler descubrió que las órbitas de los planetas tienen forma de elipse. Cien años más tarde, Newton explicó por qué, y mostró que, además, las órbitas de los cometas tienen forma de parábola (en algunos casos, de elipse muy estirada). Pero además, las leyes que descubrió Newton permitían la existencia de órbitas en forma de hipérbola. Las hipérbolas son parecidas a las parábolas, pero mucho más abiertas. Tiene esa forma que se ve en la figura: son como dos líneas rectas unidas por un arquito. Esas rectas se pierden en el infinito. Así que son las trayectorias que siguen los objetos que vienen de más allá del dominio gravitacional del Sol: atraviesan la inmensidad del espacio interestelar, acercándose a una estrella cada muerte de obispo. 

ATLAS fue descubierto cuando todavía se está acercando. Tendrá su máxima aproximación al Sol a fines de octubre, entre la órbita de la Tierra y la de Marte, cuando se encontrará en el vértice de esa curva tan estirada (el perihelio), para luego alejarse de nuevo hacia el infinito

En la trayectoria de entrada tendrá una aproximación cercana con el planeta Marte, en el perihelio pasará a poco más de media unidad astronómica de Venus, y en la salida pasará muy cerca de Júpiter. Ninguno de los tres encuentros, de todos modos, afectará significativamente su órbita. Lástima, porque si quedara "capturado" podríamos ir a visitarlo. En su órbita actual, se está moviendo tan rápido que no hay chance de interceptarlo. Para colmo, cuando esté en el perihelio y su cola cometaria sea máxima, reflejando más luz solar, la Tierra se encontrará del otro lado del Sol. Las mejores observaciones ocurrirán un poco después, hacia fin de año, seguramente. 

A diferencia de sus predecesores, la trayectoria de 3I/ATLAS está apenas inclinada con respecto al plano de las órbitas de los planetas:

Si uno enviara una nave interestelar a explorar otro sistema solar, esa trayectoria sería la mejor, porque permite visitar de cerca varios planetas. De hecho, ATLAS parece, además, ajustado para pasar muy cerca de uno de los planetas gigantes y uno de los rocosos, y encima para que el único planeta habitado esté del otro lado de la estrella, como para evitar un contacto cercano. Estas caracterísiticas (entre algunas otras) lo llevaron a Avi Loeb (un profesor de Harvard notorio por sus afirmaciones controversiales) a sugerir que 3I/ATLAS podría ser una nave alienígena que viene a explorarnos. Un disparate, pero quién te dice, sería lindo que en noviembre lo veamos prender los cohetes y frenar, ¿no?

¿De dónde viene ATLAS? En base a lo que sabemos del movimiento de las estrellas en la galaxia (principalmente gracias a Gaia), parece que viene del disco grueso, que es donde viven estrellas más viejas que las del disco delgado, donde estamos nosotros. Así que este cometa es seguramente muy antiguo, más antiguo que el Sol, la Tierra y todo el sistema solar. La siguiente figura muestra las probables trayectorias del Sol (en amarillo) y de ATLAS (en rojo), a lo largo de algunos cientos de millones de años:

Es importante señalar que esas órbitas son conjeturales, no están medidas y hay que tomarlas con pinzas. Pero son razonables. Fíjense que la del cometa ya no es un hipérbola: es una hipérbola su movimiento con respecto al Sol, pero en la galaxia sigue una trayectoria enroscada, como todas las estrellas, cúmulos y nebulosas. Aquí, vistas de costado, se ve cómo la del cometa interestelar se extiende más hacia arriba y hacia abajo del plano de la Vía Láctea, que la del Sol:

Después de la aparición inesperada de 1I/'Oumuamua los astrónomos se interesaron por estos objetos, y han calculado que todo el tiempo debe haber una gran cantidad dentro del sistema solar. En los próximos años los grandes surveys descubrirán muchos de ellos. Especialmente el nuevo telescopio Rubin, que vio a 3I/ATLAS antes que ATLAS, cuando todavía estaba haciendo observaciones de prueba y nadie se dio cuenta. La Agencia Espacial Europea tiene planes de construir un robot interplanetario para interceptar alguno de ellos, y tenerlo estacionado en el espacio profundo, hibernando hasta que llegue el momento de activarlo. Todavía es un sueño, pero ojalá lo hagan, sería fantástico poder analizar algún visitante de otra estrella. De hecho, es también posible que algunos de los que vinieron en el pasado hayan sido capturados y estén en órbita solar. Claro, habría que identificarlos. Hay candidatos, pero nada definitivo por ahora. 

 


Las primeras imágenes las hice con Celestia. Las otras son de una nota de prensa del paper en la Royal Astronomical Society:  Hopkins et al., From a Different Star: 3I/ATLAS in the context of the Otautahi-Oxford interstellar object population model, arxiv.org/abs/2507.05318v1.

05/10/2024

El cometa retrógrado


Se lo promocionó como "el cometa del siglo", de manera totalmente injustificada. Pero el cometa Tsuchinshan-ATLAS se convirtió, al acercarse a su perihelio (máxima aproximación al Sol) en un lindo cometa, apenas visible a simple vista. Quizás "el cometa del año". En Bariloche, tras una racha de mal tiempo que culminó con tres días de nieve durante el equinoccio de primavera, pudimos verlo finalmente el día 23 de septiembre. Convalesciente de un fuerte resfrío, no pude moverme de casa. Por suerte las circunstancias del cometa lo pusieron en el cielo del amanecer, así que pude verlo asomado al balcón.

El cometa muestra una linda cola en binoculares y en fotos, de un par de grados de largo, apenas distinguible a simple vista. Compite, por supuesto, con la claridad del amanecer. A medida que el cometa sube en el cielo y se despega de la atmósfera densa del horizonte, también se acerca el amanecer y el cielo se vuelve más brillante. El día 25 pude verlo con más facilidad, y cada vez más lindo:


En estos días el cometa está pegando la vuelta en su apretada órbita parabólica, en forma de horquilla, y como su movimiento es retrógrado, nos lo estamos cruzando de frente, mientras pasa delante del Sol. Dentro de poco se producirá el máximo acercamiento a la Tierra, el 12 de octubre. Al adelantarnos, lo veremos aparecer nuevamente, pero esta vez en el cielo vespertino, como hace unos meses cuando empezó a aparecer en los medios de prensa.

Mencioné su órbita parabólica, abierta, muy inclinada y retrógrada, típica de un cometa no periódico de la nube de Oort. Esta es su primera visita a las regiones interiores del sistema solar, y viene cargado de hielos vírgenes, que jamás sintieron el calorcito del Sol. Esto hace que probablemente produzca mucho gas y polvo a su alrededor, y lo que vimos en septiembre parece indicar que será un cometa brillante (si bien tendrá que competir con la Luna gibosa creciente). Ojalá se convierta en un "gran cometa", es decir, en un cometa que es obviamente visible a simple vista, por todo el mundo, sin necesidad de binoculares o siquiera saber hacia donde mirar. Seguramente no será el cometa del siglo: el cometa del siglo ya lo vimos, fue el McNaught de 2007. Qué cometa, ese.

En todo caso, las cosas que he visto decir sobre el Tsuchinshan-ATLAS, más allá de la tontería del "cometa del siglo", o que "sobrevoló Córdoba", me han dejado boquiabierto, patitieso y turulato. He leído, en una misma nota, que es un cometa no periódico, que no se acerca a la Tierra desde hace 80 mil años, y que no volverá hasta dentro de 26 mil años. ¿En qué quedamos? ¿Es no periódico, o tiene un período de 80 mil años, o tiene un período de 26 mil años? ¿No leen lo que escriben? ¿No razonan? Qué lejos quedaron los tiempos en que un periodista como Jonathan Swift usaba las leyes de Kepler para "inventar" un par de lunas de Marte (que resultó que existían), o cuando un poeta como Edgar Alan Poe explicaba correctamente que la noche era oscura porque el universo tenía un principio, o cuando un periodista y poeta como Leopoldo Lugones filosofaba sobre las ideas de Einstein

Bueno, una vez que pase el perigeo elegiré la mejor foto que tenga, para agregar a Tsuchinshan-ATLAS a la página de Los cometas de mi vida, que es tan popular en el blog.



La foto del cometa McNaught sobre Bariloche es de mi amigo Martín Moliné. ¡Síganlo! Martín siguió fotografiando el Tsuchinshan-ATLAS unos días después que yo, y me contó que estaba cada vez más brillante. Veremos dentro de unos días.

El diagrama de la órbita es de Gideon van Buitenen, que mantiene un lindo sitio con información actualizada de manera automática sobre cometas brillantes. La tomé de la página sobre el cometa Tsuchinshan-ATLAS y la adapté.

31/08/2024

Vindicación de Couch Adams

Cuando conté el descubrimiento de Neptuno, había un héroe y un pobre tipo. El héroe era Urbain Le Verrier, astrónomo del Observatorio de París, que le mandó a Johann Galle, de Berlín, la posición calculada del planeta conjetural. Galle lo encontró la misma noche que recibió la carta, gloria y loor honra sin par. Y el pobre tipo era John Couch Adams, del Observatorio de Cambridge, que también lo predijo, pero nadie le dio pelota. Leí recientemente más detalles sobre su vida, que quiero compartir aquí.

Resumo mínimamente la situación: después del descubrimiento casual de Urano en 1781, los astrónomos lo observaron minuciosamente para conocer su órbita. Para sorpresa de todos, durante 20 años se movió más rápido que lo que la ley de gravitación de Newton predecía. Luego se fue frenando, y durante otros 20 años se movió a la velocidad "correcta". Pero después, hacia 1820, ¡siguió frenándose cada vez más! ¿Qué pasaba con el séptimo planeta, primero descubierto en tiempos modernos? ¿Había algo mal con la gravedad de Newton? No: lo más razonable era que existiese otro planeta, más lejano, que tironeando de Urano lo hiciese acelerar a veces, y otras veces frenar. John Couch Adams, empezó a trabajar en el problema en 1841, cuando todavía era estudiante de la Universidad de Cambridge. Pretendía, dadas las posiciones de Urano, encontrar la masa y la posición del planeta ignoto. Es lo que se llama un problema inverso: dadas las consecuencias, encontrar las causas, y es algo generalmente muy difícil. A Couch Adams le llevó años de trabajo. Finalmente, en 1845-46, escribió seis cartas en rápida sucesión, enviadas al director del Observatorio de Cambridge, James Challis, y al Astrónomo Real, George Airy. Lamentablemente las cartas se contradecían unas a otras, porque Couch Adams fue descubriendo errores en sus cálculos y trató de corregir sus predicciones. Pero no eran taaaan distintas, y de hecho una de ellas era muy acertada, prediciendo la posición de Neptuno con un error de menos de 1 grado de la realidad (comparable a la famosa predicción de Le Verrier). Lamentablemente Challis era un incompetente, y parece que aunque observó el planeta en el telescopio, ¡lo confundió con una estrella! Airy ni siquiera observó.

Y finalmente llegó el día que es la pesadilla de cualquier científico: ¡el problema en el que había trabajado durante toda su carrera había sido resuelto por otro! El 31 de agosto de 1846 Le Verrier anunció al mundo que había calculado la posición del nuevo planeta, y el 23 de septiembre Galle confirmó que el planeta existía y estaba exactamente donde Le Verrier había predicho. Le Verrier se cubrió de gloria, y Couch Adams... de humildad. Los ingleses trataron de asignarle el co-descubrimiento, pero en noviembre mandó una carta a la Royal Astronomical Society:

«Mis resultados fueron independientes y previos a la publicación de Monsieur Le Verrier, pero no tengo intención de interferir con sus justos reclamos del honor del descubrimiento; no hay duda de que su publicación fue anterior, y que condujo al descubrimiento del planeta por el Dr. Galle. [Las fechas de mis trabajos no publicados] no pueden disminuir, ni en el mínimo grado, el crédito de M. Le Verrier.»

La carrera de Couch Adams no se acabó allí. Hizo importantes contribuciones en la comprensión de las irregularidades de la órbita de la Luna. Pero lo mejor fue desencadenado por una casualidad: la tormenta de meteoros Leónidas de 1866. Couch Adams había visto una en 1833, cuando tenía 14 años, y había disparado su interés por la astronomía. Durante décadas la lluvia de Leónidas había sido normal. ¿Por qué el número de meteoros volvió a explotar en 1866? Se puso a pensar y dio con la explicación correcta. Propuso que los meteoros (las "estrellas fugaces") eran granos de polvo que entran a la atmósfera terrestre a gran velocidad y arden al chocar con el aire. Y que las conocidas "lluvias" ocurrían todos los años en el mismo lugar del cielo porque había nubecitas de polvo en órbita solar, que la Tierra encontraba periódicamente cada año en el mismo lugar de su propia órbita. Estas nubecitas estarían en órbitas elípticas, como los planetas, pero tendrían regiones más densas, responsables de las espectaculares "tormentas" que cada tanto ocurrían en lugar de las "lluvias", cuando la Tierra se las encontraba en el espacio. 


Su experiencia en calcular órbitas le vino al pelo, y Couch Adams pudo calcular que debía existir un rastro de polvo en órbita elíptica con un período de 33.25 años, llegando más allá de Urano. ¡Una órbita como de un cometa! La órbita calculada resultaba idéntica a la del cometa Tempel-Tuttle, descubierto independientemente en 1866, el año de la gran tormenta. Fue el gran legado de la carrera de Couch Adams, ya que efectivamente explicó el mecanismo de las lluvias y las ocasionales tormentas de meteoros, que hoy en día se pueden calcular y predecir con enorme precisión

En 1870 fue designado director del Observatorio de Cambridge, reemplazando a Challis. En 1881 le ofrecieron el más prestigioso cargo astronómico del imperio: Astrónomo Real, en reemplazo de Airy. Si hubiese aceptado, habría desplazado a los dos tipos responsables de que se le escapara por un pelo el descubrimiento de Neptuno. Pero prefirió quedarse en Cambridge, donde había vivido toda su vida, y donde siguió trabajando y cuidando de su barba hasta su muerte en 1892.

Le Verrier, mientras tanto, siguió calculando planetas imaginados con menos éxito que la primera vez, como ya hemos contado en el caso del fallido Vulcano

 


Leí esta reivindicación de Couch Adams en el blog de Ethan Siegel, que reviso regularmente aunque no me cae muy simpático. De allí tomé algunas de las imágenes.

14/10/2023

Isaac Newton, a las piñas

A los 12 años de edad, Isaac Newton fue enviado por su madre a la Grammar School (una escuela secundaria), en la ciudad de Grantham, a unos 15 km de la granja donde vivían, en Woolsthorpe-by-Colsterworth. La escuela hoy se llama King's School y es mucho más grande que en el siglo XVII, pero el edificio original todavía existe:

Era un poco lejos para ir y venir todos los días, así que Isaac se alojó en casa del farmacéutico, el Sr. Clarke. Su esposa, viuda del Sr. Storer, Babington de soltera, era hermana del Rev. Humphrey Babington, fellow de Trinity College, quien jugaría un rol en la decisión de Isaac de marchar a Cambridge para seguir sus estudios en la universidad, también en Trinity. Todos ellos eran amigos de Hannah, la madre de Isaac, que provenía de una familia más acomodada que su padre, el próspero pero analfabeto granjero Isaac Newton, un yeoman de Colsterworth. El hermano del farmacéutico era asistente del director de la escuela, donde asistían Isaac Newton y los varios hijos de la familia Clarke. 

En la foto de la escuela se puede ver, sobre la puerta, la tradicional placa redonda azul que en el Reino Unido marca los sitios históricos. Es la que señala que Isaac Newton estudió allí. Pero en el otro extremo del edificio, junto a la ventana, hay otra placa azul. Es la que indica que allí estudió Arthur Storer:

Cuando vi que era amigo de Newton y que aparecía en los Principia me puse a averiguar. Arthur tenía un par de años menos que Isaac, era el menor de los hijos de la Sra. Clarke (de su matrimonio anterior) y vivía en la misma casa en la que Isaac alquilaba el altillo. También lo encontré en la curiosa lista de pecados que Isaac Newton compiló cuando tenía 20 años, y en la que confiesa todo tipo de cosas, desde violaciones simpáticas del descanso dominical, hasta amenazar a su madre y su padrastro con quemarlos vivos en su casa, o mentir sobre un piojo. Uno de los pecados es: "Pegarle a Arthur Storer". ¿Será Arthur el contrincante de Isaac en la siguiente anécdota, que cuenta John Conduitt?

«El chico que estaba inmediatamente por encima de él mientras iban a la escuela, le dio una patada en la panza que le dolió mucho. Apenas terminó la escuela desafió al niño a pelear, y salieron juntos al patio de la iglesia. El hijo del maestro se acercó mientras peleaban y le dio una palmada en la espalda a uno y le guiñó un ojo al otro para animarlos a ambos. Aunque Isaac no era tan vigoroso como su antagonista, tenía tanto más espíritu y resolución que lo golpeó hasta que declaró que no pelearía más, [...] después de lo cual el hijo del maestro [le pidió] que lo abusara, e Isaac trató al otro de cobarde y le restregó la nariz contra la pared, [...] lo agarró de las orejas y empujó su rostro contra el costado de la Iglesia.»

¡A la pucha! Arthur era menor en edad, pero Isaac era sietemesino, y es posible que fuese más chiquito de físico. Todo esto ocurrió en el jardín/cementerio de la preciosa iglesia de St. Wulfram, justo frente a la escuela.

De todos modos, parece que terminaron siendo amigos y respetándose mutuamente el resto de sus vidas. Arthur también se convirtió en un científico. Como dice la placa, fue el primer astrónomo reconocido por su nombre en las colonias de Norteamérica, donde emigró junto a su hermana Anne y la familia de ésta, en 1672. Aparentemente Arthur era médico y comerciante, y la astronomía era una actividad paralela, como en tantos casos siglo tras siglo. Y fue un excelente astrónomo. Tal como dice la placa, Newton lo menciona más de una vez en Principia Mathematica, la monumental obra fundacional de la Revolución Científica. Lo encontré en la Proposición XLI, Problema XX, donde Newton se plantea el siguiente problema: si un cometa se mueve en una órbita parabólica, cómo calcular la parábola a partir de tres observaciones del cometa en el cielo. Se trata, dice, de un "problema dificilísimo", y después de desarrollar un método aproximado plantea un ejemplo: el cometa del año 1680. Allí dice «El mismo día, el Dr. Arthur Storer, en el río Patuxent, cerca de Hunting Creek, en Maryland, en la frontera de Virginia, a 38.5 grados de latitud, a las 5 de la mañana (10 horas de Londres), vio el cometa sobre Spica.» Este es un recorte de la propia copia de Newton de la primera edición, con anotaciones entre líneas):

Storer le escribía a Newton sobre sus observaciones astronómicas, que eran más exactas que las de Halley, e incluso que las de Hevelius (el último de los grandes observadores pretelescópicos). En este capítulo Newton pone la famosa órbita del cometa con la cola, dibujada en escala a partir de las observaciones, y que le sirve para discutir la naturaleza de los cometas, sus colas, y las raras órbitas en forma de hebilla que describen, tan distintas de las casi circulares de los planetas, pero que de todos modos obedecen a la ley de gravitación universal que había imaginado 20 años atrás, en la granja de Woolsthorpe-by-Colsterworth.

Storer fue también uno de los primeros en observar y reportar el cometa de 1682, que se llamó brevemente cometa Storer, hasta que Edmund Halley reconoció que era el mismo cometa que había sido observado en 1531 y 1607, y empezó a llamarse cometa Halley. Le escribió muchas cartas a Newton (y a su tío Babington), con detalladas observaciones, no sólo de cometas sino también sobre eclipses, conjunciones, oposiciones, ocultaciones, etc. No tenemos ninguna de las respuestas, pero la mejor evidencia del valor que les otorgaba son las menciones a su trabajo nada menos que en los Principia.

Habrá más sobre los Storer.

 


Sobre Storer, un análisis muy completo está en: Broughton P, Arthur Storer of Maryland: His astronomical work and his family ties with Newton. Journal for the History of Astronomy 19:77 (1988).

El detalle de la cita de Storer es de la primera edición anotada por Newton, accesible en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge (CC BY-NC).

La figura de la órbita del cometa es de la tercera edición de Principia, en la biblioteca del ETH Zurich.

Los pecados de Newton están en una de sus libretas de gastos, de cuando era estudiante en Cambridge, escritos en un sistema taquigráfico popular en el siglo XVII, usado seguramente como precario código secreto. Curiosamente, están precedidos por algo que sí parece una clave: Nabed Efyhik Wfnzo Cpmkfe. ¿Del Gmail? ¿Del home banking? No lo sabemos. Dejo aquí la lista completa como una ventana a la vida del Newton adolescente, del que apenas sabemos algo, por si se animan a comentar.  Sin traducción:

Before Whitsunday 1662

    1. Vsing the word (God) openly
    2. Eating an apple at Thy house
    3. Making a feather while on Thy day
    4. Denying that I made it.
    5. Making a mousetrap on Thy day
    6. Contriving of the chimes on Thy day
    7. Squirting water on Thy day
    8. Making pies on Sunday night
    9. Swimming in a kimnel on Thy day
    10. Putting a pin in Iohn Keys hat on Thy day to pick him.
    11. Carelessly hearing and committing many sermons
    12. Refusing to go to the close at my mothers command.
    13. Threatning my father and mother Smith to burne them and the house over them
    14. Wishing death and hoping it to some
    15. Striking many
    16. Having uncleane thoughts words and actions and dreamese.
    17. Stealing cherry cobs from Eduard Storer
    18. Denying that I did so
    19. Denying a crossbow to my mother and grandmother though I knew of it
    20. Setting my heart on money learning pleasure more than Thee
    21. A relapse
    22. A relapse
    23. A breaking again of my covenant renued in the Lords Supper.
    24. Punching my sister
    25. Robbing my mothers box of plums and sugar
    26. Calling Dorothy Rose a jade
    27. Glutiny in my sickness.
    28. Peevishness with my mother.
    29. With my sister.
    30. Falling out with the servants
    31. Divers commissions of alle my duties
    32. Idle discourse on Thy day and at other times
    33. Not turning nearer to Thee for my affections
    34. Not living according to my belief
    35. Not loving Thee for Thy self.
    36. Not loving Thee for Thy goodness to us
    37. Not desiring Thy ordinances
    38. Not long {longing} for Thee in {illeg}
    39. Fearing man above Thee
    40. Vsing unlawful means to bring us out of distresses
    41. Caring for worldly things more than God
    42. Not craving a blessing from God on our honest endeavors.
    43. Missing chapel.
    44. Beating Arthur Storer.
    45. Peevishness at Master Clarks for a piece of bread and butter.
    46. Striving to cheat with a brass halfe crowne.
    47. Twisting a cord on Sunday morning
    48. Reading the history of the Christian champions on Sunday

Since Whitsunday 1662

    49. Glutony
    50. Glutony
    51. Vsing Wilfords towel to spare my own
    52. Negligence at the chapel.
    53. Sermons at Saint Marys
    54. Lying about a louse
    55. Denying my chamberfellow of the knowledge of him that took him for a sot.
    56. Neglecting to pray
    57. Helping Pettit to make his water watch at 12 of the clock on Saturday night

28/01/2023

Qué esperar del cometa ZTF

Este cometa ha ganado una inexplicable presencia en los medios de comunicación (cometa verde, cometa de los Neanderthales, etc.). Lamentablemente, estos anuncios grandilocuentes crean una expectativa que seguramente terminará en la desilusión de quienes quieran observarlo.   

¿Qué se podrá ver? Si vivís en una gran ciudad, nada. Nada. Forget it, y a otra cosa mariposa. El cometa apenas puede distinguirse al límite de la visión humana, visto desde un sitio muy oscuro. Usando binoculares sí se podrá ver, tal vez incluso desde una ciudad. Se verá como una nubecita, muy chiquita pero claramente distinta de una estrella. Es la coma (cabellera), una atmósfera efímera que se forma alrededor del núcleo helado de los cometas cuando sienten el calorcito del Sol. 

No esperen ver la cola del cometa cruzando el cielo de manera espectacular, como hemos visto en otras ocasiones. Este es un cometa chiquito, para binoculares. Sólo en fotografías (como en las que ya circulan desde hace algunas semanas) se podrá ver la cola, que es la coma empujada por el viento y la radiación solares (no es una estela que va dejando el cometa al moverse). La extensión y la forma de la cola van cambiando, no sólo porque es un fenómeno dinámico sino porque es un objeto tridimensional y la perspectiva desde la Tierra va cambiando con el correr de los días. Vean por ejemplo la evolución del aspecto del cometa capturada en tres días consecutivos por Eliot Herman desde Arizona:


Como se ve, la cola es compleja. La nubecita que rodea el núcleo es la coma. Hacia arriba y la izquierda se ve una cola finita y larga: es la cola de iones, una cola de átomos ionizados que se aleja rápidamente del cometa. A veces es azul, como se ve en mis fotos del cometa Hale-Bopp. Rodeándola se ve una cola ancha y corta: es la cola de polvo, partículas más grandes, empujadas por la radiación solar. En una dirección casi opuesta a la cola se ve una anticola (que cambia mucho de aspecto en estas tres fotos). A pesar de que esta anticola parece apuntar en dirección al Sol, se trata de un efecto de la perspectiva al verla desde la Tierra. La anticola no es más que parte de la cola que, como dijimos, es un objeto tridimensional. A veces, visto desde la Tierra, una parte parece apuntar al Sol. 

¿Es realmente verde? Sí. Muchos cometas son verdes. Es una fluorescencia del carbono y el cianógeno  presentes en la coma y en la cola. En general, la mayor parte de la cola es blanca, reflejando la luz del Sol. Y la cola de plasma suele ser azul. Estos colores no se ven a simple vista, ni siquiera con binoculares. Sólo son aparentes en fotos.

¿Cuándo pasa el cometa? Los cometas no "pasan" por el cielo como si fueran meteoros. Están toda la noche más o menos en el mismo lugar, y noche tras noche van cambiando un poco de posición con respecto a las estrellas, como hacen los planetas. Como la órbita del cometa ZTF está muy inclinada con respecto a la de la Tierra, por ahora sólo lo ven desde el hemisferio norte, y a partir de los primeros días de febrero lo podremos ver desde latitudes australes (porque la Tierra es redonda, viste). Hice unos mapitas mostrando la posición del cometa a las 21:30 hora argentina, a lo largo de varias noches. Así es la vista desde Bariloche:

El cometa es el simbolito celeste. Estará por primera vez por encima de los cerros (mirando al norte) la noche del 5 de febrero (la etiqueta quedó tapada por la silueta del Cuyín Manzano), pero tan cerca del horizonte puede ser muy difícil de ver, porque además habrá mucha luz de Luna llena. El día 8 estará muy cerca de la estrella Iota Aurigae, bien roja. Los días 10 y 11, todavía más alto, estará cerquita de Marte. El 14 de febrero, más alto y cerca de la brillante y también roja Aldebarán. Si estás más al norte, podrás empezar a verlo antes, cuando para nosotros todavía esté bajo el horizonte. Pero las posiciones son las mismas. Por ejemplo, desde Buenos Aires será así, con el día 5 muy cerca de la brillante Capella a 10 grados de elevación:

Desde el norte argentino, el día 4 estará ya a más de 10 grados sobre el horizonte, más fácil de ver que para nosotros. 

El cometa estará en su punto más cercano a la Tierra el día 2 de febrero. De manera que, a medida que transcurran los días, estará cada vez más lejos, y gradualmente lo perderemos de vista. Pero si te gustan los cometas vale la pena seguir observando. A veces hacen cosas inesperadas, porque son objetos muy dinámicos. Pueden perder la cola, pueden fragmentarse y convertirse en dos, pueden tener erupciones que los agrandan visualmente de un día para el otro. Son como gatos: tienen cola y hacen lo que quieren. 

El cometa C/2022 E3 (ZTF) fue descubierto por los astrónomos Bryce Bolin and Frank Masci usando el telescopio robot ZTF hace casi un año. Es un cometa de período largo, y su actual entrada al sistema solar interior viene tras 50 mil años de su visita anterior. ¿Habrá sido un cometa espectacular que vieron los Neanderthales? Andá a saber. En esta pasada no tanto, pero aprovechen para verlo si pueden hacerlo desde un sitio oscuro. Porque su órbita se ha modificado, y actualmente está escapando del sistema solar. 

Si hago lindas fotos, las compartiré. Y si se pone bueno, avisaré.

05/02/2022

Verdura cometaria

Por diversas razones no pude hacer observaciones telescópicas del lindo cometa que adornó los cielos australes durante las fiestas de fin de año 2021, C/2021 A1 Leonard. Sólo alcancé a hacer unas pocas fotos con el objetivo fotográfico, nada comparable a las detalladísimas fotos que pudimos ver en las redes sociales. Desde playas al este de Bariloche hice esta linda toma con el cometa descendiendo sobre el cerro Catedral y la ciudad.

Ese día Leonard estaba en el Terebellum, es decir el cuadrilátero, un asterismo con forma parecida a la Cruz del Sur que forma la grupa, o la cola, de la parte equina de Sagitario

Estrictamente, desde hace unos años Terebellum designa solamente a la estrella de abajo en esta foto, Omega Sgr, de magnitud 3.9. La colorada de arriba es c Sgr, de magnitud 2.2. El cometa, como se ve, tenía una magnitud comparable a la de estas estrellas, y se lo veía a simple vista. En la foto, si bien enrojecida por la proximidad del horizonte y las luces urbanas, se distingue que la coma (la nubecita que rodea el núcleo) es de color verde, como vimos en muchas mejores fotos. Por ejemplo, esta es una de las que hizo Javo Fabris el mismo día.


Podemos ver que la coma es verde, pero la cola no. ¿A qué se debe esto? La cola es blanca porque es de polvo y refleja la luz del Sol. Hemos visto en otros cometas, como el Hale-Bopp por ejemplo, que una segunda cola de los cometas es generalmente azul, formada por un plasma fluorescente de monóxido de carbono que brilla excitado por la radiación UV del Sol. Tiene una dinámica distinta de la cola de polvo, y por eso las vemos separadas al alejarse del núcleo.

El color verde de la coma también es una fluorescencia, pero de una sustancia inusual: el carbono diatómico C2. A diferencia de los familiares gases atmosféricos N2 y O2, el dicarbono sólo existe en ambientes de muy baja densidad, o muy energéticos, debido a que es muy reactivo y desaparece rápidamente. El genial espectroscopista Gerhard Herzberg (premio Nobel 1971) conjeturó, en 1930, el mecanismo por el cual el dicarbono que pinta de verde la tenue atmósfera de los cometas era destruído por la radiación antes de alcanzar la cola. Por su parte, los astrónomos calculaban que la delicada molécula no persistía más de 100000 segundos (poco más de un día) a una distancia de 1 unidad astronómica del Sol. Pero jamás se lo había podido estudiar en el laboratorio, e incluso su descripción teórica es complicada, y no libre de controversias. 

Coincidentemente con la visita de Leonard con su verde cabellera, se publicó el primer estudio del C2 en condiciones controladas de laboratorio, analizando su color, sus interacción con la radiación electromagnética, sus transiciones electrónicas y su duración. El principal resultado confirma la observación empírica de los astrónomos: el C2 dura 160000 segundos (dos días) a 1 unidad astronómica del Sol. También se observa que es destruída de una manera complicada, absorbiendo dos fotones y sufriendo dos transiciones "prohibidas". El mecanismo es exactamente el que predijo Herzberg hace 90 años. El color verde de la coma de los cometas está explicado. Check. 


El trabajo es: Jasmin Borsovszkya et al., Photodissociation of dicarbon: How nature breaks an unusual multiple bond. PNAS (2021) 118:e2113315118.

15/05/2021

El cometa Hale-Bopp

Hace 24 años vi por primera vez un cometa extraordinario. Ya dos años antes, recién terminado mi doctorado y apenas llegado a Trieste para trabajar en el International Centre for Theoretical Physics, había tenido la suerte de ver el cometa Hyakutake, que también fue notable. Pero en 1997 el cometa Hale-Bopp surcó los cielos de la Tierra y se convirtió en el cometa más observado de la historia. Fue visible a simple vista durante un récord de 18 meses. 

Tengo un par de puñados de fotos del Hale-Bopp, tomadas con mi Minolta X300 y un zoom (zoom era un tipo de lente, no una videoconferencia), en trípode, sin seguimiento, en película color, y recientemente hice escanear los negativos. Ninguna de las fotos es muy buena, pero cuando las veo me inundan los recuerdos y me da un escalofrío. Así lo vimos el domingo 30 de marzo, poco después del ocaso, desde el Monasterio de Monte Grisa (el "quesito Adler" que está arriba de Miramare, para los que conozcan Trieste).


El núcleo del cometa estaba en la constelación de Andrómeda, y casi justo debajo de él puede verse el manchoncito de la galaxia de Andrómeda (M31). Podemos ver la cola blanca, de polvo cometario, curvada y gruesa, que se extendía unos 10 grados visualmente, hasta la W de Casiopea. Tangente a ella y hacia arriba vemos una segunda cola, azul, de plasma, que no era visible a simple vista. Ésta es una simulación hecha en Stellarium, que sirve para identificar las estrellas.

Con la lente en el extremo de 200 mm el cometa es espectacular. Aquí lo vemos con las colas desplegadas sobre la delgada Vía Láctea septentrional. Encima de la cola azul, a mitad de camino al borde superior de la foto, está el Doble Cúmulo de Perseo (NGC 869 y 884).

El cometa era tan brillante que, durante semanas, lo veíamos desde la ventana de casa, cerca del centro de Trieste. No fue sino hasta 10 años después, cuando el magnífico cometa McNaught extendió su cola de horizonte a horizonte en el cielo mucho más oscuro de la Patagonia, que vi algo tan impresionante. 

Sólo por completitud pongo una foto de la primera sesión, hecha el 9 de marzo cerca del comienzo de la Strada Napoleonica, en Opicina. El cometa era un poco menos brillante y quise hacer unas pruebas para ver cómo salía. En esos tiempos, verificar el resultado de una prueba requería revelar el rollo, así que llevaba un tiempo. La foto es apenas interesante, pero puede verse que para la segunda vuelta pude corregir la exposición y mejorar el resultado. 

El cometa está aquí en la constelación de Lacerta, cuyas estrellas aparecen estiradas en forma de trazas por la exposición demasiado larga. La cola de plasma apenas puede percibirse en esta foto, pero allí está.  

El cometa había sido descubierto dos años antes, cuando todavía se encontraba más allá de la órbita de Júpiter, por mucho la mayor distancia a la cual un cometa había sido descubierto por aficionados. Alan Hale lo descubrió en el oscuro cielo de Las Cruces, New Mexico. Hale es un astrónomo profesional, pero observaba cometas de manera aficionada. Casi al mismo tiempo Thomas Bopp lo vio casualmente con unos amigos aficionados a la astronomía en una zona rural al sur de Phoenix, Arizona. Sus amigos lo alentaron a comunicar el descubrimiento a la Oficina Central de Telegramas Astronómicos. Tomándose el nombre al pie de la letra les mandó un telegrama, cuando hacía ya mucho que nadie se comunicaba de esa manera. El director Brian Marsden contó que, cuando lleyó el telegrama, ya Hale le había mandado tres mensajes por correo electrónico con observaciones en días consecutivos. Igual el cometa recibió el nombre de ambos observadores, al comprobarse que lo habían detectado casi al mismo tiempo. 

El cometa alcanzó su perihelio (mínima distancia al Sol) el 1 de abril, el día siguiente de mis fotos. Su órbita muy inclinada lo llevó en los meses siguientes a los cielos del hemisferio sur, pero ya no era tan notable. De todos modos, se lo pudo ver a simple vista hasta diciembre de ese año, marcando un récord de 569 días (sostenido por casi dos siglos por el Gran Cometa de 1811, visible durante 9 meses, y que aparece en La Guerra y la Paz, Los Miserables, etc.). En 2007, 10 años después del perihelio y a 25 unidades astronómicas del Sol (casi la distancia de Neptuno), todavía mostraba una coma activa de monóxido de carbono. El cometa Hale-Bopp es un monstruo, con un núcleo que se calcula en 60 km de diámetro, mucho mayor que el objeto cuyo impacto causó la extinción masiva de fin de Cretácico hace 66 millones de años. Es un cometa de período largo. Su visita anterior había sido hace 4200 años, y pudo haber sido observado por los antiguos egipcios. Por un encuentro cercano con Júpiter su período actual es de 2533 años. Volverá a visitarnos en el año 4385, y seguro que volverá a ser espectacular. ¿Cuántos cometas como Hale-Bopp estarán en esas órbitas periódicas de algunos miles de años, y pueden sorprendernos una y otra vez, sin que tengamos casi memoria de su visita anterior?

 


En 1997 el cometa Hale-Bopp fue la causa de un evento desgraciado: una secta ufológica aseguró que una nave alienígena se escondía detrás de la coma, y que se llevaría a unos pocos elegidos. Los miembros de la secta se suicidaron masivamente, imaginando que se transportarían espiritualmente a la supuesta nave. Lamentabilísimo.

La foto del cometa Hale-Bopp sobre la Gran Pirámide es de John Goldsmith, y está tomada de su nota en Sky&Telescope.

Mi amigo Daniel Chiesa, de Astropatagonia, me acaba de alcanzar esta foto que hizo del cometa Hale-Bopp en el cielo de Bariloche, el 5 de mayo de 1997, entre los cuernos de Tauro. Se ve que todavía era un cometa notable!


01/08/2020

El cometa de la cuarentena

El cometa Neowise (C/2020 F3 NEOWISE) llegó de las profundidades del sistema solar por el lado del sur, haciendo piruetas entre Carina y Centauro. Cuando se lo descubrió estaba cerca de la brillante estrella Canopus, aproximándose al Sol en una órbita casi parabólica, muy inclinada y retrógrada. Típico de un cometa que viene de la nube de Oort.


A principio de julio alcanzó su máxima aproximación al Sol (casi en la órbita de Mercurio), al mismo tiempo que cambió de hemisferio. Rápidamente se convirtió en un cometa brillante. Con un núcleo que alcanzó la primera magnitud, más la coma y dos grandes colas, se lo pudo ver a simple vista durante un par de semanas en el cielo del amanecer del hemisferio norte. En fotografías se lo veía magnífico y, por supuesto, todos los aficionados del hemisferio sur empezamos a cruzar los dedos para poder verlo.


El movimiento combinado del cometa y de la Tierra lo convirtió de cometa matutino en cometa vespertino en la cuarta semana de julio. Alrededor del 23, coincidiendo con su máximo acercamiento a la Tierra, empezó a aparecer apenas sobre el horizonte de los cielos australes. Lamentablemente, como los cometas no brillan con luz propia sino que reflejan la del Sol, a medida que se aleja brilla cada vez menos. Pude verlo desde Bariloche recién el día 27, a sólo 5 grados sobre el horizonte, a las 19:50. La claridad del atardecer, más la Luna en cuarto creciente, más la cercanía al horizonte, todo conspira en contra para nuestras latitudes. Pude fotografiarlo, muy bajito sobre la cordillera de los Andes.


Definitivamente ya no es un objeto visible a simple vista. La estrella que vemos sobre el cometa tiene magnitud 5.7, completamente invisible en estas circunstancias. Con binoculares logré apenas vislumbrarlo, pero no la cola, que ni siquiera salió en la foto. Lo que sí se ve en la imagen es el característico color verde de la coma (la atmósfera de gases y polvo que, una vez empujada por el viento y la radiación solar, forman la cola). Nada más.


La órbita del Neowise, tras su paso cruzando las órbitas de los planetas, resulta una elipse estiradísima, con un período de miles de años. Es ahora un cometa de período largo. Se pasará la mayor parte de ese tiempo a cientos de unidades astronómicas del Sol, mucho más lejos que Plutón. Y algún día volverá, y quién sabe si alguien lo observará desde la Tierra, o desde dónde. Ahora es ya un cometa de morondanga, y prefiero despedirme con el recuerdo de algún cometa posta, como el Panstarrs del 2013.



La foto del cometa sobre Stonhenge es de Matthew Browne (c).

La imagen de la trayectoria del cometa en el cielo es de Tomruen (CC BY-SA). Las espirales que hace cuando se acerca y cuando se aleja se deben al movimiento de la Tierra, no del cometa. Cada vuelta es un año.

La imagen de la órbita del cometa es de Gideon van Buitenen (anotada por mí).

04/01/2020

El Gran Cometa de 1965

En la nota Los cometas de mi vida conté que el año que yo nací apareció un gran cometa. Fue descubierto en septiembre de 1965 por dos astrónomos japoneses, Kaoru Ikeya y Tsutomu Seki, así que lleva su nombre: Cometa Ikeya-Seki, y también C/1965 S1. El cálculo de su órbita mostró rápidamente que pasaría a apenas 450 mil kilómetros de la superficie del Sol, lo cual lo convertiría (¡si sobrevivía!) en un cometa muy brillante. Ikeya-Seki pasó por el Sol y reapareció con una cola gigantesca, convirtiéndose en uno de los cometas más brillantes de los últimos 1000 años. Yo tenía 8 meses, así que no me acuerdo, y siempre me llamó la atención que en mi familia nadie lo recuerde. Pero varios lectores de aquella nota me hicieron llegar sus propios recuerdos, que comparto aquí.

Daniel Chiesa, de la Asociación de Aficionados a la Astronomía de Bariloche, me mandó fotos tomadas por su padre, Ricardo Chiesa, desde la localidad de Don Bosco, zona sur de Buenos Aires, calle Carriego a una cuadra de las vías del Ferrocarril Roca que va a Quilmes. El techo y los árboles dan una idea del tamaño que tenía la cola en el cielo.


El lector CelsoM me contó que su padre lo despertó a eso de las 4 de la madrugada para observarlo y que dejó en su mente una imagen que nunca más se borraría. En su propio blog Astronotas, relata que el cometa mostraba una impresionante cola de por lo menos 60 grados que se extendía de Norte a Sur, paralela al horizonte, cubriendo por lo menos la sexta parte de la circunferencia del cielo. Johannes Kepler, que descubrió las leyes del movimiento planetario, contaba algo parecido: a los 6 años su madre lo llevó de noche a ver el Gran Cometa de 1577, una experiencia que marcó su vida.

También le pasó al lector Raúl, quien tiene grabado el recuerdo de que, siendo un niño, su padre puso el despertador a las cuatro de la mañana para que todos en la familia pudieran ver el cometa desde su casa en Villa Cañás, Santa Fe. Le impactó el tamaño de la cola que ocupaba, según su recuerdo, prácticamente casi todo el cielo visible. A partir de ese momento creyó que así eran todos los cometas, de manera que todos los demás, incluso el famoso Halley, lo decepcionaron profundamente. ¡Pobrecito!

Por su parte, un lector anónimo cuenta que, teniendo 5 años, su madre les mostró el cometa y les dijo que quizás nunca volverían a ver tremenda maravilla. Dice que todavía tiene en la retina los colores y las imágenes espectaculares de aquel momento inolvidable.

También escribe Betina14, que nació en septiembre del 65 en Eldorado, Misiones. Su madre le contó que durante meses la amamantaba mirándo el espectáculo del cometa Ikeya-Seki. Betina14 siempre pensó que era un buen augurio y lo tiene como su estrella de la suerte. Vive en Bariloche y en el verano de 2007 vio, como yo, el extraordinario cometa McNaught, cuya cola también cruzaba el cielo.


En el blog Dunas de Cydonia, Rodolfo Escobar muestra esta extraordinaria foto tomada por José Alva de la Canal desde Tonazintla (Puebla, México).

En otro blog que frecuento, Historia de la Astronomía, el lector Hernán Morales cuenta que lo vio desde Viña del Mar, Chile. Dice que fue espectacular, ya que se podía ver incluso con sol a las 7 AM. Agrega que estaba fragmentado y que es el cometa más brillante que vio en su vida. Efectivamente, el cometa se fragmentó en por lo menos 3 partes al pasar tan cerca del Sol, siguiendo cada una su propia órbita.

Si buscan más fotos del cometa Ikeya-Seki en la web, verán que hay muy pocas. Era una época muy distinta para la astronomía, y para la astrofotografía amateur en particular. Por eso quise rescatar éstas aquí. Me pregunto si habrá alguna foto realmente buena, que haga justicia a los relatos, perdida en algún archivo vaya uno a saber dónde.

Ví más cometas notables después de escribir aquélla nota en 2012. ¡Tendría que actualizarla!

19/10/2019

Las lunas del cometa

Jacint Roger (aka @landru79 en Twitter) es un aficionado al procesamiento de imágenes astronómicas tomadas por los robots que exploran el sistema solar. Ya hemos mostrado aquí una de sus mini-películas del cometa 67P/Churymov-Gerasimenko, una hipnótica nevada extraterrestre. Hace poco descubrió algo sorprendente: en el frenesí del perihelio, el cometa no sólo emitió copiosas cantidades de gases y polvo, sino también algún fragmento más grande, que se convirtió en una pequeña luna (paciencia que cargue el gif animado):


El objeto mide unos 4 metros, y su descubrimiento inmediatamente suscitó el interés de la Agencia Espacial Europea, que operó el robot Rosetta durante su investigación del cometa hace cinco años.

¿Una luna de un cometa? ¿Por qué no? Hace ya muchos años, sentados en el lobby del viejo hotel Sol Bariloche, el gran físico Leon Lederman (descubridor del neutrino muónico y del quark bottom, y premio Nobel de Física) me expuso su idea de lo que él llamaba "la democracia de la naturaleza": si no está prohibido, es obligatorio. Así que hay cometas con lunas, asteroides con anillos, planetas con dos soles, planetas con glaciares de nitrógeno y montañas de agua... Por supuesto, si ocurre una vez, puede ocurrir dos veces. Y por eso Jacint descubrió otra lunita alrededor de Churymov-Gerasimenko:


Los trabajos de Jacint son fascinantes. Recomiendo seguirlo en Twitter, donde publica todas sus peliculitas. Les dejo también una imágen 3D (para ver con los ojos cruzados) mostrando uno de los impresionantes jets del cometa durante el perihelio:



Las imágenes son de ESA/Rosetta/J. Roger (CC BY-SA 4.0). En su gran mayoría, las imágenes de estas misiones son accesibles al público y se cuentan de a decenas de miles. Son literalemente una mina a ser explotada.