sábado, 17 de abril de 2021

M87: la película

Esta semana la NASA organizó la Black Hole Week, un evento mundial creado para celebrar uno de los objetos astronómicos que más captura la imaginación de la gente. Me enteré tarde, pero aquí nos unimos hoy. La celebración coincide con el aniversario del anuncio, el 10 de abril de 2019, de la imagen lograda por el telescopio más grande del mundo (el Event Horizon Telescope, EHT) del agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de la galaxia gigante Messier 87, en el cúmulo de galaxias de Virgo. La imagen es una reconstrucción hecha a partir de registros simultáneos de ocho radiotelescopios distribuídos por todo el mundo, logrando una resolución espacial sin precedentes. Si alguien te dice que eso no es una foto, recordá que las que sacás con el celular también son una reconstrucción matemática de los datos recolectados por un sensor de radiación electromagnética. La diferencia está en detalles técnicos. Así que es una foto. Es ésta:

El disco oscuro central mide 20 microsegundos de arco (una pelo a mil kilómetros), y es un 25% mayor que el "verdadero" agujero, el espacio de donde no puede escapar la luz. El anillo brillante alrededor no viene del agujero negro, por supuesto, sino del material supercaliente que existe a su alrededor, ya que M87* (se dice "eme ochenta y siete asterisco", o em-eighty-seven-star) es como un quasar ("cuéisar"). Hasta podemos ver (y lo hemos fotografiado nosotros mismos) el chorro de materia y energía que surge de sus proximidades. El propio EHT ha fotografiado el movimiento del chorro que surge del quasar prototípico 3C 279, que también mostramos en 2020.

Cuando comentamos el evento en 2019 dijimos que las observaciones correspondían a 4 días distintos en 2017, y que también se había registrado la polarización de la radiación para reconstruir el campo magnético, que en estos objetos juega un rol organizando el flujo de materia y energía. Y los dos hechos han dado lugar a nuevos descubrimientos. 

En septiembre de 2020, en plena pandemia de covid-19, la foto de M87* se convirtió en una minipelícula de pocos fotogramas, que muestra el movimiento del material alrededor del agujero negro:

La imagen de alta resolución de 2017 (usando el EHT completo) se ha usado como patrón para reconstruir las imágenes tomadas, de manera preliminar, con menos componentes en años anteriores. Obviamente, el resultado es conjetural, y depende de una cantidad de suposiciones acerca del objeto (su momento angular, por ejemplo), pero sirve de muestra de las posibilidades del instrumento. En el futuro podremos ver el verdadero movimiento del anillo de materia en escala de días. 

Tan extraordinaria como esta película es la reconstrucción del campo magnético, publicada hace pocos días. La imagen de portada es preciosa, artística pero basada en las verdaderas observaciones. No es en absoluto comparable a las fotos de arriba: el EHT no tiene la resolución suficiente para obtener esta imagen. Los filamentos que vemos en la parte brillante se supone que son chorros de plasma en el disco de acreción del agujero negro. El plasma es materia eléctrica cuyo movimiento produce y a la vez obedece a los campos magnéticos, cuya dirección e intensidad puede medirse en la polarización de las ondas de radio observadas. La verdadera imagen es mucho menos atractiva, pero es de destacar que se puede observar el movimiento en los cuatro días de observación de 2017:

La medición, indirectamente, permitió calcular la tasa a la cual el material del disco está cayendo dentro del agujero negro. No parece mucho, pero no sé cuánto me esperaba: son unos dos Júpiters por año, o un par de Tierras por día. Gulp.

El campo magnético observado es decepcionantemente tenue: entre 1 y 30 Gauss, no mucho mayor que el campo magnético en la superficie terrestre. Pero claro, extendido por un espacio inmenso, es una energía enorme.

Seguimos esperando las imágenes del agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra propia galaxia. Es muchísimo más chico que el de M87, de manera que aunque está mucho más cerca, es más duro de pelar. Pero el EHT tiene sin duda un futuro prometedor y veremos cosas fascinantes en el futuro cercano.



Las imágenes son de los papers que cuentan los descubrimientos:

Wielgus et al, Monitoring the morphology of M87* in 2009–2017 with the Event Horizon Telescope, ApJ 901:67 (2020).

The Event Horizon Telescope Collaboration et al., First M87 Event Horizon Telescope results. VII. Polarization of the ring, ApJL 910:L12 (202).

The Event Horizon Telescope Collaboration et al., First M87 Event Horizon Telescope results. VIII. Magnetic field structure near the event horizon, ApJL 910:L13 (2021).

sábado, 10 de abril de 2021

La oscura Bahía de la Pasión

There is no dark side of the moon really. Matter of fact it's all dark.
Gerry O'Driscoll, portero de Abbey Road

Toda la Luna es muy oscura. Así de brillante como la vemos en el cielo, refleja apenas el 13% de la luz del Sol, comparable con una calle de asfalto. Para comparar, la Tierra refleja el 37%. Las lunas de Júpiter también son más brillantes: Callisto refleja el 22%, Ganymedes el 43% y Europa el 67%; Io, que no es de hielo sino de roca, ¡refleja el 63%!

Pero ese 13% de la Luna es un promedio. La Luna tiene partes más claras y otras más oscuras, que se aprecian mejor durante la Luna llena cuando, con el Sol a nuestras espaldas, no hay sombras que confundan el tono de las rocas (si bien es el momento de máximo efecto de oposición, ya comentado).


Las zonas oscuras son los mares lunares y otras cuencas basálticas, inundados de lava por vulcanismo efusivo (como el del volcán de Islandia que estuvimos viendo recientemente). Las zonas brillantes son las terrae, tierras altas de anortosita en lugar de basalto, que a lo sumo tienen un fondo de basalto en algunos cráteres mayores. Las tierras están mucho más craterizadas que los mares, indicando que son más antiguas. Los sistemas de rayos de algunos cráteres también son brillantes

En conjunto, la Luna llena muestra una enorme variedad de tonos (además de sutiles colores). Pero hay una región, cerca del centro, donde se destacan unos manchones particularmente oscuros. Más oscuros que ningún otro lugar de la Luna. Son los que marqué en esta foto (flechas anaranjadas):

Son notables en binoculares y en el telescopio. Y siempre me intrigaron, porque los mapas de la Luna no muestran allí nada destacable. Son tres manchones en el borde sur del Sinus Aestuum, la Bahía Ardiente que se encuentra al sur del gran Mare Imbrium, el Mar de las Lluvias. Al sur del pequeño Mare Vaporum también hay un manchón oscuro, no tan notable. En este recorte las vemos más grandes, junto con algunas regiones más chiquitas y muy oscuras: una recta y una zigzagueante, justo sobre la línea brillante que marca las cimas de los Montes Apeninos, a la derecha de la foto.

Finalmente encontré información en el sitio del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), un satélite lunar que lleva más de 10 años mapeando la Luna en 3D y altísima resolución. Los manchones oscuros son Dark Mantle Deposits (DMD's), y son ellos mismos muy heterogéneos, con muchísimos manchoncitos súper oscuros. Como este sitio, en el manchón más occidental de Sinus Aestuum:

Son depósitos difusos de muy bajo albedo (reflectividad), restos de antiguas erupciones piroclásticas (explosivas, a diferencia de las que inundaron de basalto las grandes cuencas). Esa foto mide 940 m de ancho, y cada manchita negra es un cratercito de unos 20 m. El material es más oscuro en los bordes de esos cratercitos, lo cual indica que se trata de un depósito subsuperficial a muy escasa profundidad. Por el contrario, los dos cráteres más grandes, que excavaron más profundo, muestran un material mucho más brillante. Estos depósitos piroclásticos apenas enterrados seguramente serán un recurso importante y accesible de las futuras colonias lunares. Esta es una microfotografía de una muestra, traída por los astronautas del Apollo 17. Son esférulas de vidrio volcánico, muy distintas de las rocas que componen el regolito lunar más abundante.

Aquí hay un ejemplo notable de una de estas excavaciones del material oscuro, que se encuentra en el sur de Aestuum, cerca del pequeño cráter Scrhöter W. La imagen mide 500 m de ancho:

La rayita y la viborita resultaron ser de naturaleza distinta, son simplemente basaltos oscuros. La viborita es en realidad varias manchas no conectadas en el Palus Putredinis (el Pantano de la Podredumbre), cerca del cráter Arquímedes. La más cercana a las montañas (Apeninos) está recorrida por la Rima (grieta) Hadley. En uno de sus meandros aterrizó Apollo 15. La raya es un valle lineal cruzado por la Rima Bradley. Rima Bradley en general está en terreno alto, pero atraviesa esta zona oscura y deprimida que a veces llaman "charcos" (ponds) del mare.



Las fotos de la luna llena y el crop de Sinus Aestuum son mías. Las fotos de los depósitos oscuros del Sinus Aestuum son de NASA/LROC/ASU. Recomiendo visitar su Quick Map (el link está centrado en el punto oscuro).

El mapa de Palus Putredinis está hecho con el obligatorio Virtual Moon Atlas.

Aestuum es el genitivo de aestus, que significa ardor, calor, hervor, y también pasión; se reconoce en ella la palabra relacionada aestas, el verano o estío. Sinus Aestuum se traduce en general como Bahía Ardiente, pero para el título usé el otro significado.

sábado, 3 de abril de 2021

La súper conjunción

El año pasado tuvimos una notable Gran Conjunción. Así se llaman las conjunciones de los planetas Júpiter y Saturno, que por razones de mecánica celeste se producen cada más o menos 20 años. La del 21 de diciembre pasado fue especial porque los planetas se aproximaron a apenas un décimo de grado (la Luna mide medio grado, imaginen). Esto permitió verlos juntos en un ocular típico de un pequeño telescopio, algo sumamente inusual (pésimo seeing en Bariloche, busquen mejores fotos por ahí).


La próxima Gran Conjunción será en noviembre de 2040. Los veremos en el cielo del amanecer a poco más de un grado de separación. Ni de lejos tan notable como la del 2020, pero una linda conjunción. Debido a que Júpiter y Saturno se mueven muy despacio en el cielo, la danza de aproximación durará meses. Esto les dará tiempo de acomodarse con otros planetas. ¡Y en septiembre de 2040 tendremos esta extraordinaria Súper Conjunción!

Están los planetas gigantes, y también Mercurio, Venus y Marte. Y la Luna. Todos en apenas 10 grados en el cielo del atardecer: como un puño con el brazo estirado. 

Andá anotándolo en el calendario, no te lo vayas a perder...

 


Ilustración hecha con Stellarium.

sábado, 27 de marzo de 2021

Genitivos

Hace años conté que la denominación de las estrellas con una letra griega y el genitivo de la constelación en latín fue inventada por Johann Bayer para su catálogo Uranometria, a principios del siglo XVII. Ya escribí una nota sobre las letras griegas y la manera correcta de pronunciarlas. Hoy le toca al genitivo, que hemos sufrido todos los que estudiamos latín (o alemán). El genitivo es el caso posesivo, así que cuando decimos, por ejemplo, Alpha Centauri, en castellano es "Alfa del Centauro". 

En muchas lenguas modernas (pero no todas) usamos preposiciones para las distintas funciones de los sustantivos en la oración, como la preposición "de" para indicar el posesivo. En latín, en cambio, las distintas funciones gramaticales necesitan distintos casos, que se construyen cambiando la terminación de la palabra. El caso básico es el nominativo, que es el caso de un sustantivo usado como sujeto gramatical. Existen cinco declinaciones, que son cinco maneras distintas de cómo formar cada uno de los seis casos. En cada declinación hay sustantivos de tres géneros: masculino, femenino y neutro, y dos números: singular y plural, más las irregularidades de rigor en cualquier idioma natural. Los adjetivos (que en varias constelaciones acompañan al nombre) también deben declinarse. Y también los pronombres. Es un lío.

Preparé una tabla con los nombres de las constelaciones (el nominativo), sus significados en castellano, los genitivos, y notas que me vinieron a la mente mientras revisaba el diccionario. Quiero aprovechar para señalar una diferencia de pronunciación importante con el castellano: ae es diptongo en latín, hay que pronunciarlo sin separar las letras. Muchas veces he escuchado decir, en Argentina, Eta Carináe (con acento en la a de ae). Esto destruye el diptongo. La pronunciación correcta es Eta Carínæ (con acento en la í, y pronunciando juntitas las a y e del final en una única sílaba, æ). Como curriculum vitæ, no "vitáe".

Andromeda Andrómeda Andromedae Femenino de la primera declinación. Aquí está el primer caso de diptongo final. El genitivo se pronuncia "Andrómedae", con acento en la o.
Antlia Bomba de vacío
Antliae En general la traducen como "máquina neumática", pero es lo que hoy llamamos bomba de vacío.
Apus Ave del paraíso Apodis Literalmente, "sin pies": un misterio ornito-astronómico. Es de la tercera declinación. El nominativo es irregular, por eso apus, apodis en lugar de "apodus, apodis".
Aquarius Acuario Aquarii Masculino de la segunda, con la típica doble i del latín. Este aguatero es muy antiguo, aparece también en las constelaciones hindúes.
Aquila Águila Aquilae Se acentúa en la a inicial, como en español.
Ara Altar Arae Ídem.
Aries Carnero Arietis Otro irregular de la tercera. La tercera es tremenda. Éste es el animal que tenía lana de oro, y que Jasón y los argonautas fueron a buscar en su barco Argo, que está partido en varias constelaciones.
Auriga Cochero Aurigae Hoy en día sería un chofer, un remisero. Es un sustantivo femenino para una ocupación que, en la Antigüedad, era exclusivamente masculina, fijate un poco. Se acentúa en la i.
Bootes Boyero Bootis A veces se escribe Boötes. Es un boyero: un tipo que maneja bueyes. En algún mito griego, Bootes es nada menos que el inventor del arado. Está junto a la Osa mayor, en cuyas estrellas es fácil ver un arado, más que una osa.
Caelum Cincel Caeli Neutro de la segunda declinación. Nótese aquí el diptongo ae en el medio de la palabra. La pronunciación correcta no es "caélum", porque la acentuación de la e rompe el diptongo. Significa cincel.
Camelopardalis Jirafa Camelopardalis Cruza de camello y leopardo, o sea: jirafa. Nominativo igual al genitivo, otra rareza de la tercera.
Cancer Cangrejo Cancri Esta no la entiendo. El genitivo de cancer es canceris, no "cancri"; es de la tercera, no de la segunda. Así que no sé. Es posible que sea el cangrejo del mito de Hércules en su lucha con la Hidra de Lerna, y hay palabras griegas con declinación latina irregular.
Canes Venatici Perros de caza
Canum Venaticorum Esta es en plural: canes es el plural de canis, perro. Así que el genitivo, en lugar de ser canis (igual al nominativo) es canum, plural. Y la terminación del adjetivo es la típica del masculino plural de la segunda: nomintativo en i, genitivo en orum.
Canis Maior Can mayor Canis Maioris Maior en castellano no necesita explicación. Pero nótese que seguimos encontrando nominativos raros de la tercera.
Canis Minor Can menor Canis Minoris Otro perro, más chico.
Capricornus Capricornio Capricorni Masculino regular de la segunda, sin secretos.
Carina Quilla Carinae En español existe también carena, o carenado. Es una parte del barco Argo, en el que navegaron Jasón y sus compañeros.
Cassiopeia Casiopea Cassiopeiae Femenino regular de la primera.
Centaurus Centauro Centauri Masculino de la segunda. Es el sabio centauro Quirón, preceptor de Hércules.
Cepheus Cefeo Cephei La ph es la fi griega, nuestra efe.
Cetus Ballena Ceti También de la segunda. El nombre del animal es masculino en latín, si bien también existe la palabra ballaena. Es posible que cetus, del griego ketos, sea un monstruo marino más genérico.
Chamaeleon Camaleón Chamaeleontis Otro irregular de la tercera. La ch se pronuncia k. ¡Notar el diptongo en el medio! Es difícil de pronunciar.
Circinus Compás Circini El instrumento para dibujar círculos, no para encontrar el norte.
Columba Paloma Columbae Un animal merecidamente fuera del zodíaco. Acento en la u.
Coma Berenices Cabellera de Berenice Comae Berenices Coma es cabellera, por eso el signo de puntuación se llama así (es como un punto con melena). Berenices está en genitivo en el nombre básico, porque es la cabellera de Berenice. El nominativo es Berenice, como en español, o Berenica; súper irregular de la primera. Esta constelación tiene asociada una de las mejores historias, que además es cierta.
Corona Australis Corona austral Coronae Australis El adjetivo australis tiene en is tanto el nominativo como el genitivo.
Corona Borealis Corona boreal Coronae Borealis Borealis no podía ser distinto de australis.
Corvus Cuervo Corvi Gloriosa ave azulgrana.
Crater Copa Crateris De la tercera. Literalmente significa cuenco, que le da el nombre a lo que hoy llamamos cráter (volcánico o de impacto). Pero siempre se la representa como una copa.
Crux Cruz del Sur Crucis Seguimos entregando irregulares de la tercera... En la pronuciación clásica, habría que decir crukis, pero si no querés que te miren raro, decí crucis nomás.
Cygnus Cisne Cygni Una palabra latina con y griega. Raro, que no haya una palabra latina para un ave que en Europa es común.
Delphinus Delfín Delphini Otra ph donde nosotros usamos la efe.
Dorado Dorado Doradus Genitivo en us, es de la cuarta. El nominativo en o es raro, pero no es una palabra antigua. Es una constelación moderna, un pez dorado. No está muy claro cuál, así que podemos decretar que es el del río Paraná.
Draco Dragón Draconis Esta tiene nominativo en o, pero es (irregular) de la tercera.
Equuleus Caballito Equulei Caballito (o caballete, o potrillo).
Eridanus Erídano Eridani El nombre de varios ríos. Probablemente sea el Po, donde navegaron los argonautas.
Fornax Horno Fornacis Femenino raro de la tercera, con un nominativo irregular. Es el horno de los alquimistas (pero significa horno en general).
Gemini Gemelos Geminorum Gemelos, plural de la segunda. La palabra no tiene singular. En latín no se puede decir "el mellizo", como se le dice a Guillermo Barros Schelotto, por ejemplo.
Grus Grulla Gruis Ya perdí la cuenta de los nominativos diferentes de la tercera.
Hercules Hércules Herculis El héroe máximo de la mitología griega.
Horologium Reloj Horologii Neutro de la segunda.
Hydra Hidra Hydrae El monstruo del mito de Hércules.
Hydrus Hidra macho Hydri Hydrus, Hydruntis, femenino de la tercera, es la ciudad de Otranto, en Italia. Hydrus, hydri, masculino de la segunda, es una serpiente de agua.
Indus Indio Indi Un indio americano, genérico.
Lacerta Lagarto Lacertae O lagartija.
Leo León Leonis A diferencia de los perros, el león mayor es Leo a secas.
Leo Minor León menor Leonis Minoris Pero el menor es minor.
Lepus Liebre Leporis Que no te engañe la terminación en us, es de la tercera. Animal masculino, en latín.
Libra Balanza Librae Balanza, pero también es la unidad de peso, como la que siguen usando en algunos países.
Lupus Lobo Lupi Esta es en us, pero de la segunda a pesar de su parecido con la liebre.
Lynx Lince Lyncis ¿Como fornax, no? De la tercera.
Lyra Lira Lyrae El instrumento musical, no la moneda.
Mensa Cerro Mesa Mensae Literalmente: mesa. Pero es el cerro de cima chata cerca de Ciudad del Cabo.
Microscopium Microscopio Microscopii Neutro de la segunda, genitivo en doble i, una belleza.
Monoceros Unicornio Monocerotis De la tercera con nominativo en os. Suena bien griego, sobre todo si decimos monokéros.
Musca Mosca Muscae Sí, hay una mosca. ¿Era necesario?
Norma Escuadra Normae La escuadra de dibujar.
Octans Octante Octantis El instrumento astronómico. Otra palabra rara de la tercera.
Ophiuchus Ofiuco Ophiuchi Masculino regular de la segunda. Literalmente, del griego "el que sostiene la serpiente". Para los griegos era Apollo sosteniendo una serpiente. Se pronuncia ofiukus, ofiuki.
Orion Orión Orionis El cazador mitológico, no el arquero. Una más de la tercera.
Pavo Pavo Pavonis De la tercera. Es un pavo real.
Pegasus Pegaso Pegasi Un caballo volador, qué buena idea. Belerofonte lo domó.
Perseus Perseo Persei Regular de la segunda. Otro gran héroe.
Phoenix Ave Fénix Phoenicis De la tercera.
Pictor Caballete del Pintor Pictoris Masculino de la tercera, significa pintor. Pero originalmente era el caballete del pintor. El caballete (equuleus) quedó por otro lado, pero no sé si es el mismo.
Pisces Peces Piscium Es plural: pisces, piscium. En castellano decimos Piscis, que es la forma singular. Tiene una muy buena historia.
Piscis Austrinus Pez austral Piscis Austrini Acá está el singular, con nominativo igual al genitivo de la tercera. Es una constelación bastante austral, pero que los griegos antiguos podían ver por la precesión de los equinoccios, así que posiblemente sea un pez asociado al aguatero Aquairus, que lo tiene a sus pies.
Puppis Popa Puppis De la tercera, con nominativo igual al genitivo. Es la popa del Argo.
Pyxis Brújula Pyxidis Femenino irregular de la tercera. Significa frasquito o algo así, pero representa la brújula magnética del Argo.
Reticulum Retículo Reticuli Neutro regular de la segunda. Es uno de los pocos objetos reales en el cielo: es el retículo de un ocular de Lacaille.
Sagitta Flecha Sagittae Era una flecha también para los griegos, con otro nombre; tal vez una de las de Hércules. Se pronuncia saguíta, con ge suave, y lo mismo la que sigue.
Sagittarius Sagitario Sagittarii Masculino de la segunda. Significa arquero (el que lanza flechas, no el que ataja), y está asociado a un centauro desde tiempos babilónicos.
Scorpius Escorpión Scorpii El animal que mató a Orión.
Sculptor Escultor Sculptoris Masculino de la tercera.
Scutum Escudo Scuti Neutro de la segunda, designa el arma defensiva. También representa un objeto real: el escudo que usó el Rey Jan Sobieski en la decisiva batalla de Viena contra los turcos en 1683.
Serpens Serpiente Serpentis La serpiente que sostiene Ofiuco, mitad de un lado, mitad del otro: Serpens caput y Serpens cauda (con genitivos Serpentis capitis y caudae, pero nunca vi estas formas). ¡Yo tenía un mapa que traducía Serpens caput como "Serpiente muerta"!
Sextans Sextante Sextantis Instrumento astronómico que perteneció a Hevelius y su señora, y que se perdió en un incendio.
Taurus Toro Tauri Masculino de la segunda. Animal masculino emblemático para muchos pueblos mediterráneos.
Telescopium Telescopio Telescopii Neutro de la segunda, con esa doble i característica del latín.
Triangulum Triángulo Trianguli También neutro de la segunda. Para los griegos, era la letra delta mayúscula. Es un triángulo isósceles.
Triangulum Australe Triángulo austral Trianguli Australis Neutro de la segunda, pero con adjetivo. Mucho más equilátero que el boreal.
Tucana Tucán Tucanae El ave, femenino de la primera vaya uno a saber por qué.
Ursa Maior Osa mayor Ursae Maioris Otro animal duplicado, grande y chico. Esta vez, femenino de la primera.
Ursa Minor Osa menor Ursae Minoris La osita u osezna.
Vela Velas Velorum No engañarse: vela no es femenino singular de la primera, ¡es neutro plural de la segunda! Lo delata el genitivo, típico plural del latín. Son las velas del barco Argo.
Virgo Virgen Virginis De la tercera, masculino y femenino son iguales. Representa una doncella que sostiene una espiga de trigo (la estrella Spica), así que posiblemente sea la diosa de la agricultura, Ceres o Démeter.
Volans Pez Volador Volantis De la tercera, irregular. Es el adjetivo "volador". Perdió el sustantivo en el camino (como "la térmica"). Dicen que era un pez.
Vulpecula Zorrita Vulpeculae Una cachorrita. Pero puede ser machito también. El sustantivo de base es vulpes, femenino, que es el nombre genérico del animal en latín.

Muchas de estas constelaciones son antiguas, algunas anteriores a los griegos. Las hemos recibido a través del catálogo de Ptolomeo. Las modernas son mayormente del holandés Petrus Plancius, el francés Nicolás de Lacaille, el polaco Johannes Hevelius, y el propio Bayer (quien incorporó en la Uranometria constelaciones creadas por los holandeses Pieter Keyser y Frederick de Houtman). La sistematización definitiva actual es de principios del siglo XX, debida a Henry Norris Russell, emprolijada por la Unión Astronómica Internacional.

Además del nominativo y el genitivo existen en latín el vocativo, el acusativo, el dativo y el ablativo, que por suerte no cumplen ningún rol en la astronomía. El acusativo es el caso base, a partir del cual se forman los demás y también las palabras derivadas, por eso en las notas señalé los nominativos irregulares; en esos casos, el genitivo se deriva regularmente del acusativo. 



Antes de que algún filólogo me salte al cuello, aclaro que el genitivo no es exactamente el posesivo, ya que las construcciones que hacemos en castellano con la preposición de no indican necesariamente la posesión. Puede ser la composición ("empanada de carne") o alguna otra relación ("barco de vela", "cine de terror"). En el caso de las constelaciones es posesivo, y así se entiende sin tecnicismos gramaticales que no vienen al caso.