sábado, 18 de enero de 2014

Letras griegas

En el año 1603 el astrónomo alemán Johann Bayer publicó su atlas estelar Uranometria. En esta obra Bayer inició la tradición de designar a las estrellas de manera sistemática, usando una letra griega minúscula y la constelación correspondiente. La letra correspondía al brillo de la estrella en la constelación: alfa la más brillante, beta la segunda más brillante, y así siguiendo.

Con el correr de los siglos hubo muchas modificaciones y adiciones, estrellas que cambiaron de brillo, estrellas que no eran tales, constelaciones que cambiaron de forma... Hoy en día, cuando los catálogos tienen miles de millones de estrellas, el sistema de Bayer es por supuesto impracticable. Sin embargo se lo sigue usando para las estrellas más brillantes, tanto entre los aficionados y los profesionales como para el público general.

Claro, cada vez que uso una letra griega aquí en el blog me pregunto si mis lectores la reconocerán. Todo el mundo conoce las letras griegas más habituales, alfa, beta, pi... ¿Pero todas? Poca gente. Por eso, cuando me refiero a una estrella cuya letra griega es inusual, en general pongo su nombre en castellano, o el símbolo y su nombre entre paréntesis. Además, la pertenencia a la constelación se designa con el genitivo latino (ya que el latín no usa preposiciones para este caso), que son un rompecabezas adicional. Pero de eso hablaré otro día.

Las letras griegas se usan mucho en las ciencias exactas, y en castellano (al menos en la Argentina) he notado que no todos los científicos las pronuncian correctamente. Ni qué hablar de los estudiantes de Mecánica Clásica, que a menudo le dicen "épsilon" a toda letra que no sea ni alfa, ni beta, ni pi. Aquí están todas, con sus símbolos, sus nombres y algunas aclaraciones para los hispanoparlantes. Las más peliagudas para nosotros son las dos formas de la letra equivalente a nuestra zeta, que encima, en América, pronunciamos de manera muy distinta a la española y la griega. ¡A practicar!

α alfa  
β beta  
γ gamma  
δ delta  
ε épsilon  
ζ dseta Se pronuncia como la z del francés: como una z española pero con la lengua contra el paladar en lugar de entre los dientes. Es la inicial de palabras castellanas que comienzan con zeta, como zoología, etc.
η eta  
θ zeta Se pronuncia como la zeta de los españoles, con la lengua entre los dientes. En Argentina se pronuncia de mil maneras distintas, todas incorrectas: tita, teta, seta... Es la inicial de palabras latinas que empiezan con th y castellanas que empiezan con t, como teatro, etc.
ι iota  
κ kappa  
λ lambda ¡No "lamda"!
μ my En Argentina se suele pronunciar "mu", pero el nombre correcto es más parecido a "mi".
ν ny Ídem.
ξ xi ¡No "viborita"!
ο ómicron  
π pi  
ρ ro  
σ sigma  
τ tau  
υ ýpsilon Ésta es como my y ny: mejor decir ípsilon que úpsilon.
φ fi  
χ ji ¡Jamás "chi"! Es la letra con la cual se escribió "México" en castellano antiguo, que por lo tanto se pronuncia "Méjico" y no "mécsico". Ídem Texas ("Tejas", al menos en castellano).
ψ psi  
ω omega Ojo: es "omega", no "ómega".

En la nomenclatura de Bayer sólo se usan letras griegas minúsculas. Sin embargo, cuando se las escribe de manera completa (para ayudar a quien no sabe los nombres, por ejemplo), es usual usar mayúsculas en el nombre: Alfa Canis Majoris refiriéndose a Sirio, que es α Canis Majoris, por ejemplo. En la nomenclatura de Bayer, cuando se acaban las letras griegas, se usan a continuación las letras latinas minúsculas y, cuando éstas se acaban, letras latinas mayúsculas.

La ilustración es la portada de Uranometria que ilustra la nota correspondiente en Wikipedia, cortesía de la U.S. Naval Observatory Library.

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