sábado, 1 de junio de 2013

Sale el Sol

¿A ver, Libertad, por dónde sale el Sol?


Me encanta esta tira de Mafalda. ¿Vieron cómo se le van poniendo los pelos de punta a la maestra? Claro, ella sabe la respuesta, la pone frenética que Libertad no se la dé, una respuesta tan simple, hasta Libertad seguro que la sabe, por qué se pone a discutir algo tan obvio, algo que todo el mundo sabe, que el Sol sale por...

El Sol sale por... ¿el Este?

Error. La maestra, como casi todos nosotros, no sabe la respuesta correcta. Y no la sabe porque no ha observado, se quedó con la información que a ella misma le contaron. Libertad, en cambio, con su desparpajo y rebeldía, muestra que está pensando por sí misma, y que ha observado el fenómeno. Aunque todavía no tiene una respuesta científicamente acertada, está en el camino correcto para encontrarla.

La verdad es que el Sol sale por el Este, por el punto cardinal Este, sólo dos veces en el año, los días del equinoccio, cuando comienzan la primavera y el otoño. Todos los demás 363 días del año el Sol no sale por el Este, sino más al Sur o más al Norte. Siempre por el lado del horizonte del Este, eso sí, pero a veces bastante más al Sur o al Norte. Tomé estas tres fotos desde el balcón de casa, a comienzo del invierno, de la primavera y del verano. Miren por dónde sale el Sol.


¿Por qué ocurre esto? ¿Y por qué nos enseñan que el Sol sale por el Este? Bueno, lo primero lo sé; lo segundo no. Miren de nuevo el dibujo de Quino. En el tercer cuadrito se ve un globo terráqueo. ¿Vieron que el eje de rotación de los globos terráqueos está inclinado? No es por un capricho de los fabricantes de globos terráqueos: el eje de la Tierra realmente está inclinado. Con respecto a qué, me dirán, si la Tierra flota en el espacio, no está apoyada en el escritorio de ninguna maestra. Bueno, está inclinado con respecto a la órbita de la Tierra. Y esa inclinación no cambia. A medida que la Tierra se mueve alrededor del Sol, el polo norte apunta siempre pa'l mismo lado, y el polo sur siempre pa'l suyo. O sea, se vería más o menos así:


Las flechas apuntan en la dirección hacia el Sol. Vemos que durante el verano del hemisferio sur el polo sur está inclinado hacia el Sol. Así que el Sol, la dirección hacia el Sol, está corrida hacia el Sur. Medio año después la Tierra está del otro lado de la órbita. La dirección hacia el Sol se ha dado vuelta, pero la dirección del eje no ha cambiado. Así que es el polo norte el que está ahora inclinado hacia el Sol y la dirección hacia el Sol aparece corrida hacia el Norte.

A propósito, se ve que no sólo el punto de salida del Sol es el que se corre. En invierno todo el Sol se corre al norte: la salida, la puesta y el recorrido en el cielo. Y en verano al revés, todo se corre al sur. Esto tiene importantes consecuencias, tanto en la duración del día como en la existencia misma de las estaciones del año, su aparición invertida en los dos hemisferios, el hielo de la Antártida y el calorcito del Caribe. Seguro que, a esta altura, Libertad ya lo entendió todo.


Créditos: La tira de Mafalda es de Quino. La encontré en la Web, pero es de Quino. Las otras imágenes son mías.

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