sábado, 19 de mayo de 2018

Into the void

Past the stars in fields of ancient void
Through the shields of darkness where they find
Love upon a land a world unknown.
Black Sabbath, Into the void

La semana pasada comentábamos el Gran Debate de la astronomía de principios del siglo XX: la cuestión de si las "nebulosas espirales" estaban dentro o fuera de la Vía Láctea. Edwin Hubble demostró poco después que eran, como decía Heber Curtis, sistemas lejanos similares a la Vía Láctea. El simple hecho de poder observar estas galaxias fue la clave para averiguar mucho de lo que sabemos del universo: que es inmenso, más inmenso que la vastedad interestelar, que se expande, que tuvo un origen y una evolución a partir de un estado caliente y denso muy distinto de lo que vemos ahora.

En años recientes los surveys de galaxias nos han mostrado que su distribución es extremadamente heterogénea, formando una especie de espuma con grandes burbujas vacías y filamentos donde se amontonan las galaxias formando cúmulos. Los modelos físicos de evolución del universo permiten explicar cómo se formó esta espuma, en la que juega un rol crucial la materia oscura, que observamos de manera indirecta pero cuya naturaleza nos resulta todavía esquiva.


¿Cómo habría sido la astronomía del siglo XX si no hubiésemos podido ver galaxias más allá de la Vía Láctea? Si estuviéramos en medio de una de las burbujas vacías, los telescopios de principios del siglo XX no habrían mostrado nada más allá de la Vía Lácta. Sólo oscuridad. Ni universo en expansión ni nada. ¿Qué hubiera pasado con la Teoría de la Relatividad General, sin el territorio fértil del cosmos en expansión de Hubble?

Curiosamente existen tales void galaxies. Una de ellas es ésta, la galaxia más solitaria que conocemos:


Esta preciosidad espiral, MCG+01-02-015, parece estar rodeada de galaxias, pero es un engaño producto de la perspectiva. Todas esas galaxias del fondo están muchísimo más lejos. La galaxia más solitaria que conocemos flota en total aislamiento en medio de un vacío de 100 millones de años luz. Para poner en perspectiva lo que esto significa, observen algunas de las galaxias que hay alrededor nuestro hasta 100 millones de años luz:


Todo el inmenso cúmulo de galaxias de Virgo, más los cúmulos de Fornax y Erídano y una multitud de grupos menores llenan este espacio. Tenemos que alejarnos a 200 millones de años luz para empezar a ver las grandes burbujas, los voids, como el que ocupa la Galaxia Solitaria:


MCG+01-02-015 se encuentra en la dirección de Piscis, a más de 300 millones de años luz de nosotros. Si la Vía Láctea estuviera en su lugar, no habríamos sabido acerca de la existencia de otras galaxias hasta la década de 1960, siempre y cuando la técnica astronómica hubiese seguido el mismo camino. ¡Qué sorpresa la del astrónomo que primero observase pequeñísimas nebulosas de naturaleza desconocida en sus fotos! ¡Qué material para un Gran Debate!


El video muestra un vuelo a través de cientos de miles de galaxias del SLOAN survey, preparado por Berkeley Lab. La imagen de MCG+01-02-015 es de NASA/ESA/Hubble Space Telescope. Las ilustraciones de la distribución de galaxias son del Atlas of the Universe.

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