sábado, 25 de mayo de 2013

Seeing is believing

Estuve de visita en el Complejo Astronómico El Leoncito, en la provincia de San Juan. El CASLEO es un excelente observatorio, mantenido y operado mediante un convenio entre el CONICET y las tres universidades nacionales donde se estudia Astronomía: La Plata, Córdoba y San Juan. Hay unos cuantos instrumentos, uno más lindo que el otro, y otros en proceso de instalación. La estrella es el enorme telescopio Jorge Sahade, con un espejo de 215 cm. Sí, más de dos metros de diámetro. ¡Mira el cielo como si fueran cien mil pares de ojos! Se aloja en una enorme cúpula, que aquí fotografié contra un panorama de estrellas en movimiento. ¿Reconocen alguna constelación?


En las próximas semanas voy a mostrar y comentar algunas de las fotos que tomé allí. El observatorio está en una sierra de la precordillera sanjuanina, sobre el valle de Calingasta. Del otro lado del valle, hacia el oeste, se alzan inmensos los Andes, con el imponente cerro Mercedario (aquí iluminado por los primeros rayos del Sol la mañana siguiente) y el valle del río Los Patos, por donde cruzó San Martín con sus tropas.

¿Por qué ponen los observatorios astronómicos en lugares remotos y arriba de alguna montaña? No es para estar más cerca de las estrellas, como creía yo cuando era chico. Por un lado se busca un sitio oscuro, lejos de las luces de las ciudades. Pero esa tampoco es la principal razón. Los astrónomos buscan sitios donde el cielo se vea mejor, algo a lo que se refieren usando la palabra en inglés seeing. La luz de las estrellas debe atravesar toda la atmósfera antes de llegar a la superficie terrestre. Y, aunque parezca tenue, el aire afecta bastante esta luz, en particular el aire turbulento de la estratósfera. Esa turbulencia es responsable del titilar de las estrellas, del que ya nos hemos ocupado, y deteriora muchísimo la calidad de las imágenes astronómicas. Por eso buscan reducir la cantidad de aire entre uno y el universo: a 2500 metros de altura o más, o directamente en la órbita terrestre, por encima de todo el aire.

Si nos quedamos en la superficie, entonces, hay que buscar los lugares con mejor seeing. Son pocos los lugares en la Tierra con condiciones óptimas de poca turbulencia, que además sean secos (porque el vapor de agua absorbe mucha radiación infrarroja) y relativamente accesibles. Y parece que la precordillera sanjuanina es uno de estos lugares. En El Leoncito hay otro importante observatorio, el observatorio Cesco de la Universidad de San Juan, que comentaré otro día. La cuestión es que la calidad del cielo es impresionante a simple vista. Las estrellas se ven clavadas en el cielo. La Vía Láctea se ve densa y hace sombras. Es muy notable si uno está acostumbrado a mirar el cielo nocturno desde un suburbio, como hago yo habitualmente. En el CASLEO tienen un precioso telescopio para los visitantes, de 35 cm computarizado, muy fácil de usar. Me tomé a mí mismo esta foto usándolo, y parece que estuviera mirando el centro de la Vía Láctea que se alza sobre la precordillera. Los que descubrieron a los Canes en la primera foto seguro que van a encontrar Escorpio en ésta...

¿Querés saber la calidad del seeing astronómico en tu ciudad? El sitio Meteoblue tiene información completísima, no sólo de datos meteorológicos sino de interés astronómico. Ir a Charts & Tools > Miscellaneous > Astronomy seeing v2. Por supuesto, está también Calsky, que ya he recomendado.

¡Gracias a toda la gente del CASLEO, y en particular a nuestra guía Celina Brizuela, que me trataron tan bien durante la visita!

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