sábado, 20 de enero de 2018

Orgullo estelar

Acerca del Sol existe otra concepción tan difundida y arraigada como equivocada. Es la idea de que el Sol es una estrella típica, ordinaria, incluso pequeña. Hemos visto estas comparaciones de tamaños estelares, por ejemplo:


Se trata de una postura innecesariamente exagerada del Principio Copernicano: que nuestra posición en el universo no es privilegiada. Lo han dicho divulgadores famosos y claro, la gente lo repite:
Carl Sagan (Cosmos, 1980): "El Sol es una estrella ordinaria, incluso mediocre."
Stephen Hawking (Breve Historia del Tiempo, 1995): "La Tierra es un planeta de tamaño medio que gira alrededor de una estrella corriente en los suburbios exteriores de una galaxia espiral ordinaria."
En realidad, nuestro Sol es una estrella bastante excepcional. A pesar de lo que sugieren estas ilustraciones, la inmensa mayoría de las estrellas de la galaxia son más chicas que el Sol. Los astrónomos clasifican las estrellas en siete clases principales: O, B, A, F, G, K y M. ("Oh, Bueno. Al Final Gasté KilóMetros" es como lo aprendí en un libro de Gamow; en inglés dicen: "Oh, Be A Fine Girl, Kiss Me"). Las estrellas de la "secuencia principal", que es donde las estrellas pasan el 90% de su vida, son como se ve en esta imagen, de distintos colores y tamaños.


El Sol es una estrella de tipo G. Si bien las estrellas O, B, A y F (además de las gigantes y supergigantes rojas, fuera de la secuencia principal), son más grandes que las G, es un error concluir que el Sol es una estrella chica, ¡porque la gran mayoría de las estrellas de la galaxia son de clase M!


Más o menos el 75% de todas las estrellas ("de la secuencia principal", hay que agregar, pero es un detalle) son de clase M, y un 12% son de clase K. Apenas un 5% de todas las estrellas son más grandes y brillantes que el Sol. Si un gigante intergaláctico extendiera su mano para tomar estrellas al azar, 95 veces de cada 100 agarraría una estrella más chica que el Sol. Dicho de otro modo:

El Sol es más grande y brillante que el 95% de las estrellas de la galaxia.

Claro: las estrellas de los tipos O, B y A son muy grandes y brillantes, y son la mayoría de las que vemos a simple vista en el cielo nocturno. Volveremos a hablar sobre estos temas, sobre la condición excepcional del Sol, sobre las estrellas más brillantes, y tal vez sobre la secuencia principal también, qué embromar.

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3 comentarios:

  1. ¿Podríamos decir que dentro de las distancias en que se ubican las estrellas visibles hay muchísimas más que no vemos porque son muy pequeñas?. Algo así como veinte por cada una que vemos (debe haber pocas estrellas visibles clases M y K, no?). En la “esfera” de esas estrellas visibles (hasta magnitud 6), que son aproximadamente 5.000, habría realmente unas 100.000 estrellas…

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    1. Exactamente. Las estrellas que vemos están fuertemente sesgadas hacia las más grandes y brillantes. La gran mayoría de las estrellas son chiquitas y no las vemos ni aunque estén cerca. La estrella más cercana de todas, Proxima Centauri, es de tipo M y, con magnitud 11, es invisible a ojo desnudo.

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  2. El lector Sommy dejó dos preguntas, pero por algún motivo no aparecen aquí (me llegaron por email a través de Blogger). Así que las transcribo, con respuestas:

    1) Cuando una estrella clase O muere, el agujero negro debe ser monstruoso... ¿esto tiene algún nombre? ¿Existe alguno de esa magnitud?

    No son agujeros negros especiales. Precisamente las estrellas de tipo O y B son las que producen agujeros negros "de masa estelar" (entre 3 o 4 y alguna decena de masas solares). Hay que tener en cuenta que sólo el núcleo de una estrella que explota como supernova se convierte en agujero negro. La mayor parte de la masa de la estrella se pierde en forma de viento y eyección de las capas exteriores. No como supergigante roja: estos monstruos ni siquiera tienen tiempo de pasar por esa etapa. Las más pesadas son tan violentas que se desarman solas, pasando fugazmente por supergigantes azules, hipergigantes amarillas o LBVs (como Eta Carinae). Las medianas van rápido a Wolf-Rayet. Los detalles dependen de la abundancia de elemntos pesados. Mi ilustración es un poco engañosa: las O son apenas el 0.00003% del total (pero si ponía ese valor no se veía nada, así que puse un pedacito).

    2) ¿Cualquiera de estas estrellas podría permitir vida en un planeta pese a su color y obviamente teniendo en cuenta la distancia del planeta dependiendo el tamaño de la misma?

    Efectivamente, por más brillante que sea una estrella habrá una región (más lejos que en el sistema solar) donde las condiciones podrían ser aptas para la vida. Pero hay que tener en cuenta que las estrellas de tipo O viven poquísmo, entre uno y 10 millones de años, apenas suficiente para formar planetas a su alrededor, mucho menos para evolucionar vida en alguno de ellos. Las B viven apenas más, entre una decena y varias decenas de millones de años. Eso sí: una civilización interestelar podría establecerse allí temporalmente, tal vez para estudiarlas de cerca. Tendrían que abandonar su colonia antes de la explosión, dejando sólo instrumentos automáticos para observarla. Está bueno para una novela.

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