sábado, 24 de marzo de 2018

Heisenberg y el proyecto nuclear alemán

Mi amigo Daniel Farías, físico de la Universidad Autónoma de Madrid, ha publicado un interesantísimo artículo sobre Heisenberg y el proyecto nuclear alemán. Pueden leerlo completo en el sitio de divulgación español Naukas. Está en dos partes, porque es un poco largo, pero vale la pena.

La nota de Daniel trata de un asunto que siempre me interesó: la responsabilidad de los científicos durante las guerras, y en particular la de los físicos alemanes durante el régimen nazi y la Segunda Guerra Mundial. Ya se sabe: en esos años (en 1938, justo antes del comienzo de la guerra) se descubrió que se podía desencadenar una explosión nuclear en una masa de uranio (o plutonio, en 1941), y convertirla en un arma sin igual. Los dos bandos lo supieron y lo intentaron. Uno lo logró y el otro no.

Durante los meses finales de la guerra, a medida que los Aliados tomaban control de la Europa ocupada por los nazis, una misión especializada de inteligencia militar recorrió las instalaciones nucleares en Francia y Alemania para ver en qué grado de avance estaban y, especialmente, secuestrar a los científicos antes de que los capturaran los soviéticos. La mayor parte de lo que sabemos sobre el proyecto nuclear alemán fue producto de este raid. ¿Por qué fracasó el proyecto nuclear alemán? ¿Qué responsabilidad tuvieron sus físicos, y en particular su director, el famosísimo Werner Heisenberg?

Heisenberg es una figura admirada universalmente por sus contribuciones fundamentales en el desarrollo inicial de la mecánica cuántica. Pero su participación en el proyecto nuclear alemán, a pesar de no haber sido un nazi declarado, despiertan sentimientos encontrados. Es una historia fascinante, que ha encontrado su lugar incluso en la cultura popular a través de la existosa obra teatral Copenhagen (también llevada al cine).

No diré más. Sólo reitero mi recomendación del artículo de Daniel, parte 1 y parte 2.

Sobre la relación entre los físicos y el nefasto régiman nazi ya he escrito en otras notas del blog. Una de ellas es la curiosa historia de la medalla nobel de von Laue (que fue uno de los físicos alemanes secuestrados al final de la guerra). También están los esfuerzos para sacar a las apuradas a colegas perseguidos por el régimen antisemita, en campañas organizadas por Einstein, Born y otros, y que contaron con el apoyo de nuestro Enrique Gaviola, amigo y discípulo de muchos de ellos. Así llegó a la Argentina, por ejemplo, Guido Beck, conocido como Don Guido en el Balseiro, figura crucial en el desarrollo de la física argentina y brasileña en el siglo XX. Tengo que escribir más sobre Gaviola y Beck, me parece.


La foto muestra a Heisenberg y Bohr en un congreso en 1934. Están tomando cerveza y té. Es casi como en los congresos de ahora, sólo que no tomamos té. Y no usamos corbata.

Me viene a la memoria un tema relacionado: la posición antibélica declarada de dos científicos destacados en bandos opuestos durante la Primera Guerra Mundial, Einstein (en Alemania) y Eddington (en Inglaterra), hermosamente expuesta en una peli difícil de conseguir: Einstein y Eddington. (Hace de Eddington David Tennant, mejor conocido como el décimo Doctor Who.)

La imagen de la fisión del uranio es de Wikipedia.

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4 comentarios:

  1. Tenga la peli, Guillermo, si te interesa te la copio. Abrazo

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  2. La peli que recomndás (Einstein y Eddignton)... el que hace de Einstein es Andy Serkis a.k.a Gollum del Señor de los Anillos

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    Respuestas
    1. Ah, mirá qué bueno. Obviamente no te das cuenta al verlo.

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