sábado, 15 de mayo de 2021

El cometa Hale-Bopp

Hace 24 años vi por primera vez un cometa extraordinario. Ya dos años antes, recién terminado mi doctorado y apenas llegado a Trieste para trabajar en el International Centre for Theoretical Physics, había tenido la suerte de ver el cometa Hyakutake, que también fue notable. Pero en 1997 el cometa Hale-Bopp surcó los cielos de la Tierra y se convirtió en el cometa más observado de la historia. Fue visible a simple vista durante un récord de 18 meses. 

Tengo un par de puñados de fotos del Hale-Bopp, tomadas con mi Minolta X300 y un zoom (zoom era un tipo de lente, no una videoconferencia), en trípode, sin seguimiento, en película color, y recientemente hice escanear los negativos. Ninguna de las fotos es muy buena, pero cuando las veo me inundan los recuerdos y me da un escalofrío. Así lo vimos el domingo 30 de marzo, poco después del ocaso, desde el Monasterio de Monte Grisa (el "quesito Adler" que está arriba de Miramare, para los que conozcan Trieste).


El núcleo del cometa estaba en la constelación de Andrómeda, y casi justo debajo de él puede verse el manchoncito de la galaxia de Andrómeda (M31). Podemos ver la cola blanca, de polvo cometario, curvada y gruesa, que se extendía unos 10 grados visualmente, hasta la W de Casiopea. Tangente a ella y hacia arriba vemos una segunda cola, azul, de plasma, que no era visible a simple vista. Ésta es una simulación hecha en Stellarium, que sirve para identificar las estrellas.

Con la lente en el extremo de 200 mm el cometa es espectacular. Aquí lo vemos con las colas desplegadas sobre la delgada Vía Láctea septentrional. Encima de la cola azul, a mitad de camino al borde superior de la foto, está el Doble Cúmulo de Perseo (NGC 869 y 884).

El cometa era tan brillante que, durante semanas, lo veíamos desde la ventana de casa, cerca del centro de Trieste. No fue sino hasta 10 años después, cuando el magnífico cometa McNaught extendió su cola de horizonte a horizonte en el cielo mucho más oscuro de la Patagonia, que vi algo tan impresionante. 

Sólo por completitud pongo una foto de la primera sesión, hecha el 9 de marzo cerca del comienzo de la Strada Napoleonica, en Opicina. El cometa era un poco menos brillante y quise hacer unas pruebas para ver cómo salía. En esos tiempos, verificar el resultado de una prueba requería revelar el rollo, así que llevaba un tiempo. La foto es apenas interesante, pero puede verse que para la segunda vuelta pude corregir la exposición y mejorar el resultado. 

El cometa está aquí en la constelación de Lacerta, cuyas estrellas aparecen estiradas en forma de trazas por la exposición demasiado larga. La cola de plasma apenas puede percibirse en esta foto, pero allí está.  

El cometa había sido descubierto dos años antes, cuando todavía se encontraba más allá de la órbita de Júpiter, por mucho la mayor distancia a la cual un cometa había sido descubierto por aficionados. Alan Hale lo descubrió en el oscuro cielo de Las Cruces, New Mexico. Hale es un astrónomo profesional, pero observaba cometas de manera aficionada. Casi al mismo tiempo Thomas Bopp lo vio casualmente con unos amigos aficionados a la astronomía en una zona rural al sur de Phoenix, Arizona. Sus amigos lo alentaron a comunicar el descubrimiento a la Oficina Central de Telegramas Astronómicos. Tomándose el nombre al pie de la letra les mandó un telegrama, cuando hacía ya mucho que nadie se comunicaba de esa manera. El director Brian Marsden contó que, cuando lleyó el telegrama, ya Hale le había mandado tres mensajes por correo electrónico con observaciones en días consecutivos. Igual el cometa recibió el nombre de ambos observadores, al comprobarse que lo habían detectado casi al mismo tiempo. 

El cometa alcanzó su perihelio (mínima distancia al Sol) el 1 de abril, el día siguiente de mis fotos. Su órbita muy inclinada lo llevó en los meses siguientes a los cielos del hemisferio sur, pero ya no era tan notable. De todos modos, se lo pudo ver a simple vista hasta diciembre de ese año, marcando un récord de 569 días (sostenido por casi dos siglos por el Gran Cometa de 1811, visible durante 9 meses, y que aparece en La Guerra y la Paz, Los Miserables, etc.). En 2007, 10 años después del perihelio y a 25 unidades astronómicas del Sol (casi la distancia de Neptuno), todavía mostraba una coma activa de monóxido de carbono. El cometa Hale-Bopp es un monstruo, con un núcleo que se calcula en 60 km de diámetro, mucho mayor que el objeto cuyo impacto causó la extinción masiva de fin de Cretácico hace 66 millones de años. Es un cometa de período largo. Su visita anterior había sido hace 4200 años, y pudo haber sido observado por los antiguos egipcios. Por un encuentro cercano con Júpiter su período actual es de 2533 años. Volverá a visitarnos en el año 4385, y seguro que volverá a ser espectacular. ¿Cuántos cometas como Hale-Bopp estarán en esas órbitas periódicas de algunos miles de años, y pueden sorprendernos una y otra vez, sin que tengamos casi memoria de su visita anterior?

 


En 1997 el cometa Hale-Bopp fue la causa de un evento desgraciado: una secta ufológica aseguró que una nave alienígena se escondía detrás de la coma, y que se llevaría a unos pocos elegidos. Los miembros de la secta se suicidaron masivamente, imaginando que se transportarían espiritualmente a la supuesta nave. Lamentabilísimo.

La foto del cometa Hale-Bopp sobre la Gran Pirámide es de John Goldsmith, y está tomada de su nota en Sky&Telescope.

Mi amigo Daniel Chiesa, de Astropatagonia, me acaba de alcanzar esta foto que hizo del cometa Hale-Bopp en el cielo de Bariloche, el 5 de mayo de 1997, entre los cuernos de Tauro. Se ve que todavía era un cometa notable!


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