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03/10/2026

La distancia a Plutón

Tras el descubrimiento de Neptuno en 1846, los astrónomos lo observaron meticulosamente para caracterizar su órbita. Con el correr de los años, resultó que Neptuno permitía explicar casi por completo el movimiento de Urano, precisamente como había señalado Le Verrier. Casi, pero no del todo. Así que se empezó a conjeturar la existencia de un planeta más. ¿Por qué no? Si Urano, Neptuno y cientos de asteroides habían sido descubiertos en tiempos modernos, ¿por qué no un planeta más? Empezaron a llamarlo Planeta X, el planeta incógnita. Unos cuantos astrónomos calcularon su órbita para que perturbara a Urano lo que se necesitaba. Entre ellos, un empresario millonario y astrónomo aficionado, llamado Percival Lowell. Con una fortuna asegurada, Lowell fundó un gran observatorio en Arizona y se dedicó a la astronomía a tiempo completo. Sus principales intereses fueron el estudio de Marte y sus supuestos canales, y el Planeta X. Murió tempranamente, en 1916, pero su programa de búsqueda del planeta desconocido siguió su curso, y 14 años más tarde Clyde Tombaugh, en el Observatorio Lowell, escudriñando el cielo con un astrógrafo especialmente diseñado para el caso, cerca de donde Lowell había señalado, descubrió Plutón. 

 

Cuando visité el Observatorio Lowell hace años, en una de las salas tenían el aparato que había usado Tombaugh: un comparador, que permitía alternar entre dos placas fotográficas de la misma región del cielo, separadas por algunos días, para ver si algún objeto se había movido con respecto a las estrellas. Las placas eran gigantes, de vidrio, en negativo, y estaban montadas en el comparador. Mirando por un microscopio descubrí Plutón. La imagen de arriba muestra el puntito que salta de una imagen a la otra. Desde ese día, siempre quise repetirlo: fotografiar a Plutón y verlo moverse en el cielo. Finalmente lo hice, hace algunos días, con mi propio astrógrafo, de un diseño tan distinto al de Tombaugh que lo habría maravillado. Pero el resultado es el mismo:

¿Alcanzan a ver el puntito brillante que se mueve entre las dos imágenes? Lo señalé con una rayita, pero es muy difícil verlo sin hacer un zoom considerable, equivalente al miscroscopio que usaba Tombaugh para escudriñar sus fotos de vidrio. Aquí muestro un recorte:

Calibrando adecuadamente las imágenes es posible medir el desplazamiento en coordenadas celestes. Entre la noche del 5 y la del 6 de septiembre, Plutón se desplazó 56.71 segundos de arco, apenas menos de un minuto de arco. Es un desplazamiento pequeñísimo (2.5 segundos por hora). Los asteroides que se encuentran entre Marte y Júpiter se mueven 5 o 6 veces más rápido. Esto delata que es un objeto lejanísimo, que de acuerdo a las leyes de Kepler se mueve muy lento en su órbita, de manera que en un día la abrumadora mayoría del desplazamiento que vemos no es por el movimiento orbital de Plutón, sino porque la Tierra avanzó en su órbita. ¡Lo que vemos es el movimiento de la Tierra!

Como se ve en el diagrama, se puede usar el desplazamiento de la Tierra y el ángulo medido para calcular, trigonométricamente, la distancia a Plutón. El desplazamiento de la Tierra es sencillo, porque la órbita es casi circular y conocemos su radio (después de todo, lo medí). Así que en un día es el perímetro dividido 365. El diagrama de arriba lo hice con Plutón en oposición (directamente opuesto al Sol). En tal caso, el cálculo es particularmente sencillo, y me da unas 31 unidades astronómicas. Pero cuando hice las fotos el ángulo entre Plutón y el Sol era 141 grados. Esto se puede tener en cuenta en un cálculo mínimamente más complicado, y me da:

medido: 34.72 u.a.

exacto: 34.82 u.a.

"Exacto" quiere decir calculado con las efemérides DE440, el sistema estándar actual, que permite aterrizar un robot en otro planeta con precisión de metros. Así que mi medición tiene un error del 0.28%. ¡Sorprendente! Aquí está la imagen del primer día, con un par de anotaciones adicionales, incluyendo dos estrellitas de referencia. Una de ellas es muy parecida a Plutón, y su magnitud es 14.5, tal como esperaba observar para el lejano planeta.

Cuando se descubrió Plutón, las estimaciones iniciales arrojaron que tenía una masa similar a la Tierra. Era lo que Lowell había supuesto para que produjera la perturbaciones residuales en Urano. Recién en 1978 se descubrió que Plutón tenía un satélite, Caronte, con una órbita de 6 días. Eso permitió calcular su masa, y resultó que tenía menos del 1% de la masa terrestre, que es insuficiente para producir la perturbación que Lowell pretendía. ¿Entonces? ¿Habría otro planeta más? No es necesario. Las irregularidades residuales de la órbita de Urano se debían a que la masa de los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno no se conocían con suficiente precisión. Los sobrevuelos de la Voyager 2, en la década siguiente, permitieron "pesar" los planetas con gran precisión, y las irregularidades desaparecieron. Así que la predicción de Lowell puso a Plutón en el lugar correcto de casualidad. Qué se le va a hacer.

Plutón forma parte de un enjambre similar al de los asteroides, pero más allá de la órbita de Neptuno. Fue el primero de ellos en ser descubierto porque es el más brillante, pero no es siquiera el más masivo. Todavía hay astrónomos que creen que podría haber otro planeta "pesadito" mucho más lejano, capaz de explicar no ya las irregularidades, sino las coincidencias orbitales de varios objetos de este cinturón de objetos transneptunianos. Si realmente existe, será descubierto por el telescopio Rubin en los próximos años. Si pasan 10 años y no aparece, a otra cosa mariposa.

 


Si te costó encontrar a Plutón en mi animación, aquí está en negativo, que es más fácil:

Estuve revisando documentos históricos, y el más encantador es este, un telegrama de felicitaciones para Tombaugh:

Este es raro, porque el nombre de la niña que sugirió el nombre es Venetia Burney, no Vebtia Nurney. Parece que algunos puntos y rayas se perdieron en el cable transatlántico:

13/02/2021

Fotobomba en la Gran Conjunción

Cada 20 años Júpiter y Saturno nos regalan una de las más raras conjunciones planetarias, la Gran Conjunción. Durante varios meses durante la cuarentena del covid-19 pudimos verlos acercándose en el cielo, hasta que el 21 de diciembre estuvieron extraordinariamente juntos (un décimo de grado), como no se veía hacía siglos. Así los vimos al caer la noche, desde la playa del Ñirihuau donde se juntó un grupito de curiosos y aficionados:

A pesar del viento y la turbulencia atmosférica no quería perderme la rara posibilidad de ver los dos planetas gigantes a la vez en el mismo campo ocular. Fue una cosa notable, con las ya conocidas exclamaciones de asombro de la gente que nunca había visto Saturno a través de un telescopio, esta vez un poco apagadas por los barbijos. La foto es mucho peor que otras, tomadas en condiciones más favorables, pero es linda igual:


Ganímedes no se ve, estaba superpuesto con el planeta. Sí se veían Titán y Japeto, que no salieron en la foto.

Esta conjunción fue extraordinaria por una razón adicional. ¡Entre Júpiter y Saturno estuvo Plutón! A veeeeer...

Esta es una foto del 22 de agosto (el 21 de diciembre Plutón estaba ya a casi 7 grados de los gigantes). Al principio no lo encontré, pero revisando la imagen con cuidado y usando el catálogo Gaia, pude identificarlo en Cartes du Ciel. He aquí un recorte (tienen que descargarlo para verlo a resolución completa):

Bien al límite, pero ahí está, colándose en medio del abrazo de los gigantes.

El pequeño Plutón era completamente invisible aquel día desde la playa. La que sí se veía sin problema era la Luna, que también se mereció algunas fotos (y las exclamaciones emocionadas de los primerizos, como con Saturno).


 La Luna fotobombeó a los gigantes más de una vez en 2020. He aquí una de agosto:

Y una junto a Júpiter el mismo día, con coloridas nubes:

Volviendo al día culminante de la Gran Conjunción, comparto también unas fotos con photobombing de las agujas del cerro Catedral...





Las fotos son mías, pero se las presto.

03/10/2020

La oposición verdadera

¡No huyan, no se trata de una columna política! Es astronomía posta: la rara oposición verdadera de Plutón.

Dos planos (que no sean paralelos) se cortan a lo largo de una recta. Si son los planos de dos órbitas esta recta se llama línea de nodos. La peculiar órbita de Plutón, tan inclinada y tan excéntrica, hace que Plutón cruce la línea de nodos con respecto a la Tierra de manera desigual. Tarda 87 años en viajar desde el nodo ascendente hasta el descendente, y luego 161 años en volver a cruzar el nodo ascendente.


Por otra parte, cuando la Tierra se interpone entre el Sol y otro astro la situación se llama de oposición. En estos casos puede verse, en muchos cuerpos celestes, un aumento considerable de brillo, llamado opposition surge (en castellano es efecto de oposición, menos descriptivo), cuya observación es muy valiosa para caracterizar la porosidad y otras propiedades de la superficie. Es el efecto que hemos comentado acerca de la luz de la Luna. Por ejemplo, durante la oposición de Saturno el efecto es muy impresionante en el brillo de los anillos con respecto al planeta:


Cuando pasan las dos cosas a la vez, oposición y línea de nodos, la configuración se llama oposición verdadera, y podemos observar el astro con el Sol casi exactamente a nuestras espaldas. Durante la oposición de Plutón el 12 de julio de 2018 la situación fue excepcional, con el Sol a menos de un centésimo de grado de la vertical sobre Plutón. Varios telescopios aprovecharon para caracterizar la curva de luz de Plutón y Caronte bajo esta iluminación. New Horizons no pudo observarlos así durante su sobrevuelo, de manera que estas observaciones, incluso desde tan lejos, son un valioso complemento a las imágenes de alta resolución de sus superficies hechas por el robot. Todavía no vi publicaciones definitivas de los resultados, pero hace poco vi un par de comunicaciones en congresos. Desde el telescopio espacial Hubble, por ejemplo, la intensidad de la luz reflejada por Plutón y Caronte se pudo observar como se ve en esta figura. El efecto es especialmente marcado en Caronte, cuyo brillo aumentó más de un 50%.

Durante la oposición verdadera de 2018 la alineación fue tan perfecta que, desde Plutón, hubiera podido verse la Tierra (¡y la Luna!) transitando delante del Sol, en un encantador mini-doble-eclipse no del todo anular. Así:


Plutón cruzó la línea de nodos en dirección ascendente en 1931. Clyde Tombaugh lo descubrió en 1930, a pocos meses de la oposición verdadera. Por un lado, la alineación seguro contribuyó al descubrimiento, ya que Tombaugh estaba haciendo una búsqueda sistemática en el plano de la eclíptica. Por otro lado, ¿acaso el aumento de brillo por el efecto de oposición habrá jugado algún rol?


La curva de luz está adaptada de Verbiscer et al., The Pluto System at True Opposition, EPSC Abstracts Vol. 13, EPSC-DPS2019-1261-1, (2019).

Las fotos de Saturno son de Calar Alto Observatory/NASA New Horizons blog. La ilustración de la línea de nodos está hecha con Celestia. La recreación del tránsito está hecha con Stellarium.

21/09/2019

Vindicación de Elcano, o Pigafetta en Plutón

Tenía guardada esta foto extraordinaria:


Es un paisaje que parece familiar, como si fuera una foto de la Tierra tomada desde un vuelo a gran altura. Pero no es la Tierra, es Plutón. Es una foto tomada por el robot New Horizons cuando exploró el lejanísimo mundo en 2015. Vemos capas de vapores en la atmósfera, que es probablemente lo más parecido a la Tierra: nitrógeno (pero sin el oxígeno). Por lo demás, la llanura es un glaciar de nitrógeno, las montañas son de agua, las dunas de metano y el paisaje está cubierto de una nieve de hidrocarburos y otras moléculas orgánicas que reíte de Vaca Muerta.

Recuperé esta foto porque recientemente la Unión Astronómica Internacional aprobó una nueva tanda de nombres de accidentes geográficos plutónicos, de acuerdo a los lineamientos propuestos por el equipo de New Horizons. Me resultaron particularmente interesantes dos de ellos: los Montes Elcano y Pigafetta. Creo que pude identificarlos en esta versión completa del panorama. Descárguenla para verla bien, porque está súper apachurrada acá en el blog:


¿Qué tienen que ver con Plutón, Elcano y Pigafetta? Una de las categorías de la toponimia plutónica honra a "pioneros que cruzaron nuevos horizontes en la exploración de la tierra, el mar y el cielo." Sebastián Elcano y Antonio Pigafetta se hicieron a la mar el 20 de septiembre de 1519 (¡ayer se cumplieron 500 años!), integrando la expedición de Hernando de Magallanes. Ambos regresaron a Europa tres años más tarde, tras haber dado por primera vez la vuelta al planeta. Elcano al mando de lo (poco) que quedaba, en material y tripulación, del equipo original. Y Pigafetta, un gentilhombre italiano, fue el cronista de la expedición. Magallanes se quedó con toda la fama, pero no completó el periplo: se hizo matar tontamente en una batalla en Filipinas.

Pigafetta, leal a Magallanes y peleado con el capitán Elcano, apenas regresado distribuyó copias de sus notas, que luego publicó como Relazione del primo viaggio intorno al mondo. A él debemos la primera observación de las únicas galaxias (fuera de la Vía Láctea) que podemos ver claramente a simple vista, las Nubes de Magallanes (¿no deberían ser de Pigafetta?). Así lo relata:
No está el Polo Antártico tan estrellado como el Ártico. Vense muchas estrellas menudas agrupadas,  que  forman  dos  nebulosas  no  muy  distantes  entre  sí  ni  tampoco  con  demasiado resplandor. En el espacio entre ambas surgen dos estrellas mayores, tampoco de gran brillo y muy quietas. Nuestra brújula se desviaba siempre con aquella proximidad del Polo Antártico [...] En  estas  singladuras  percibimos  una  cruz  de  cinco  estrellas  radiantes  en  dirección poniente y dispuestas con gran simetría.

Es acertadísimo que el polo sur celeste carece de estrellas brillantes, lo cual complica un poco la puesta en estación de nuestros telescopios. Por otro lado, la verdad que no sé a qué dos estrellas se refiere Pigafetta entre ambas nubes. Gamma Hydrae, una estrella de tercera magnitud, es la única que llama la atención allí. Y me pregunto también cuál habrá sido la "croce de cinque stelle lucidissime" que describe al final del párrafo, sin mencionar a ninguna por nombre propio. Hice una simulación en Stellarium (el relato corresponde a la entrada en el océano Pacífico), y así lo vieron desde las naos:


Fomalhaut es una estrella de primera magnitud, con declinación austral pero conocida y visible desde el norte. Achernar, en cambio, es bastante más austral, y si bien era visible en tiempos antiguos, no era así en el Renacimiento. Ambas son estrellas muy brillantes y se destacan por estar en regiones con estrellas muy tenues. Alnair es de segunda magnitud, y Tiaki por ahí anda, ambas de la Grulla. Peacock es Alpha Pavonis, también de segunda magnitud, es una de las estrellas del Apollo. ¿Serían éstas las cinco? No forman una cruz. ¿Habrán confundido a Saturno con una estrella? Saturno estaba a menor altura, completando una cruz con las anteriores. Es medio raro que un navegante confunda un planeta con una estrella, y Pigafetta era además un astrónomo y cartógrafo experimentado. No sé.

Faltan aprobar los nombres de numerosos accidentes geográficos de Plutón y Caronte, entre ellos todos los de la mitología moderna. Espero que no se hagan los osos, y se pueda viajar de Balrog a Chtulhu, o caminar simplemente hasta Mordor, en los mundos más geek del sistema solar.


Las fotos son de NASA/Johns Hopkins/JPL/New Horizons. El mapa es de NASA/Johns Hopkins/Southwest Research Institute/Ross Beyer.

Tenzing y Hillary, cerros que también señalé en la foto, fueron los primeros en alcanzar la cima del Everest. (El cerro Tenzing fue bautizado Norgay por el equipo de New Horizons, pero es la misma persona, Tenzing Norgay.) El monte Wright se llama así por los hermanos Wilbur y Orville, que inventaron el avión; tiene una gran depresión en su centro, y es probablemente un criovolcán. La pampa del Sputnik aparecía como altiplano (planum) en los primeros mapas, pero se descubrió que es más baja que las cordilleras que la circundan y finalmente se la clasificó como llanura, planitia.

18/08/2018

Cuando se alinean los planetas

Hace muy poquito ocurrió una alineación notable, y no me refiero al eclipse lunar más largo en no sé cuánto tiempo. El Sol, la Tierra y el lejano Plutón estuvieron tan exactamente alineados que, mirando hacia el Sol desde Plutón, podríamos haber visto la Tierra (¡y la Luna!) pasando por delante del disco solar. Tremenda sizigia. Nadie estaba allí para verlo, pero para eso tenemos Celestia:



En la segunda imagen vemos la silueta de Plutón y su tenue atmósfera, en dirección al sistema solar interior, donde se aprietan Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Estos tránsitos (así se llaman) son mini-eclipses, y ya hemos mostrado el raro tránsito de Venus que pudimos observar en 2012 y algunos de los más frecuentes de Mercurio. Los tránsitos de la Tierra desde Plutón son extremadamente infrecuentes. Requieren, en primer lugar, que Plutón esté en oposición: opuesto al Sol, desde la Tierra. La Tierra da una vuelta al Sol por año, y Plutón se mueve muy lentamente, así que esta oposición se alcanza casi una vez por año. Pero la órbita de Plutón está tan inclinada con respecto a la de la Tierra que se requiere, además, que Plutón esté en la línea de nodos, que es la línea de intersección de su órbita con la de la Tierra. Es como las temporadas de eclipses lunares y solares, que ocurren dos veces por año. Pero la órbita de Plutón es tan grande que estos cruces se producen muy espaciados.


Ocurrió en 1931, pocos meses después de que Clyde Tombaugh descubriera Plutón cuando, precisamente, escudriñaba la eclíptica en busca del noveno planeta. Ocurrió el 12 de julio pasado, 87 años después. Y no volverá a ocurrir hasta dentro de 161 años, porque la parte de la órbita que tiene que recorrer Plutón hasta volver a cruzar la eclíptica es todavía más larga.

Esta alineación, "con el Sol a la espalda", es particularmente importante para los astrónomos. Resulta que cuando un planeta está iluminado de esta forma exacta su brillo cambia notablemente, de una manera que depende de propiedades de la superficie. Es el fenómeno que contamos hace años en la nota Luz de Luna. Vean por ejemplo estas fotos de Saturno en 2005, las dos primeras tomadas en días consecutivos y la tercera muy poquito después:


Cuando New Horizons visitó Plutón en 2015 su trayectoria no le permitió observarlo bajo esta iluminación especial, de manera que las observaciones desde la Tierra el 12 de julio de este año serían un complemento de aquellas, y permitirían sacar nuevas conclusiones sobre la superficie de Plutón y de Caronte. Tengo entendido que los astrónomos de New Horizons tenían planeado hacerlo, pero por ahora no he leído resultados. Estaremos atentos, para eso están las Google Alerts.

29/07/2017

Las cuerdas de mi guitarra

Los que la organizaron dicen que fue la expedición astronómica más compleja de la Historia. Yo no sé; creo que no alcanza las dificultades del desventurado Guillaume Le Gentil para observar el tránsito de Venus. Pero es cierto que fue una expedición complicada.

Tres naves espaciales: New Horizon en las profundidades transplutónicas, el Telescopio Espacial Hubble en órbita terrestre y Gaia en el punto de Lagrange L2. Más SOFIA: un telescopio infrarrojo enorme en un Boeing 747 ¡con una abertura en el costado! Más 25 telescopios portátiles de 40 cm, en tres sesiones en Argentina y Sudáfrica. El 3 de junio en Mendoza y Sudáfrica, y el 10 de julio desde SOFIA, todas sin éxito aparente. El 17 de Julio, desde los alrededores de Comodoro Rivadavia, todo culminó en ¡2 segundos de observación exitosa!

¿Qué fue lo que observaron? Esto:


¿Y qué es? Es un mini eclipse. 2014 MU69, un planetita de unos 20 km de diámetro, más lejano que Plutón, apenas descubierto en 2014 e increíblemente tenue, ocultó una estrella en la constelación de Sagitario. Hasta el pelo más delgado hace su sombra en el suelo, y la sombra de 2014 MU69, moviéndose fugazmente sobre el paisaje terrestre a 24 km/s, fue detectada por 5 de los 25 telescopios dispuestos en una línea transversal a su probable y esperada trayectoria. Cada uno de estos 5 telescopios registró en video el ocultamiento durante una fracción de segundo. Y cada una de esas interrupciones define una cuerda (en el sentido geométrico) de la silueta del mundito. Entre todas, nos dan una idea muy precisa de su forma y dimensiones, como se ve en la figura.

2014 MU69 es el próximo destino de New Horizons, que el 14 de julio de 2015 sobrevoló exitosamente Plutón, revelando una geografía extraordinaria en los confines del sistema solar. Decididos a exprimir su robotito al máximo, buscaron afanosamente y finalmente descubrieron otro objeto del Cinturón de Kuiper que quedaba en la misma trayectoria, un poco más allá. 2014 MU69 está tan lejos que no sabemos prácticamente nada sobre él. Su tamaño, si tiene satélites o anillos, y su órbita exacta, son cruciales para el éxito del sobrevuelo, que ocurrirá el 1 de enero de 2019. El ocultamiento de la luz de una estrella era la única chance de obtener más información antes de llegar. Los días 3 de junio, 10 y 17 de julio se produjeron ocultamientos, y allí fueron los astrónomos. El 3 de junio la sombra cruzó el Atlántico, y observaron desde Sudáfrica y Sudamérica. El 10 de julio el evento era en alta mar y observaron desde SOFIA sobre el Pacífico.

He visitado los sitios desde donde observaron el 17 de julio, en la costa del Golfo San Jorge, pero en verano y de día. No quiero ni pensar lo que habrá sido de noche y en invierno (esa noche medí -8.9°C en mi balcón en Bariloche). Aquí hay una foto de uno de los telescopios, metido en una trinchera excavada en las conchillas de la patagónica playa. Según relataron los astrónomos, no habrían podido hacerlo sin el compromiso y la dedicación de las autoridades, las instituciones y los colaboradores argentinos. Para reducir la contaminación luminosa les cortaron 2 horas el tráfico de la ruta 3 y les apagaron el alumbrado público. Además les consiguieron camiones y mamparas para frenar el viento. Bravo por el intendente de Comodoro, la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco, la CONAE, la Fuerza Aérea, y seguramente muchos más. Ahora hay que esperar hasta el primer día de 2019 para ver de cerca a 2014 MU69. Que se merece un nombre propio. Yo propongo Comodoro.



Las imágenes son de NASA/New Horizons/JHUAPL, tomadas de Twitter en los días posteriores a la observación. Las cuerdas de colores son de este tweet, apócrifas. La noticia del éxito el 17 de julio está acá, y la del fracaso (disimulado) del 3 de junio y el 10 de julio está acá. Uno de los astrónomos contó de manera encantadora su experiencia en Mendoza, acá. La imagen con la órbita de MU69 en Celestia es mía. Visto desde la Tierra el objeto se veía un poco más arriba en la Tetera de Sagitario, cerca de Nunki. El título de la nota, por supuesto, hace alusión a la milonga de Gardel y Razzano.

15/04/2017

Caminar simplemente hasta Mordor

Plutón es el mundo más geek del sistema solar.

Ha pasado más de un año desde que New Horizons exploró el sistema de Plutón en julio de 2015. Finalmente, a 1 kilobit por segundo y un millonésimo de picowatt (la potencia de cada molécula individual que contrae la fibra muscular), todos los datos recolectados durante el sobrevuelo han terminado de llegar a la Tierra. El 25 de octubre pasado llegó el último de los más de 50 gigabits de datos. Hace un par de semanas New Horizons entró en hibernación por varios meses, mientras sigue en camino a su próximo destino en el Cinturón de Kuiper (o de Fernández).

Plutón, Caronte y las lunitas se han convertido, como ha pasado con cada cuerpo explorado del sistema solar, en lugares. Y los lugares necesitan nombres.

Si bien todavía no hay un pronunciamiento oficial de los responsables de la toponimia extraterrestre (la División de Nomenclatura del Sistema Planetario, de la Unión Astronómica Internacional), recientemente la UAI aprobó los temas que New Horizon propuso para categorías de accidentes geográficos (cráteres, montañas, planicies, etc.), a designarse según:

Nombres mitológicos del Inframundo.
Dioses y otros seres relacionados con el Inframundo mitológico y literario.
Nombres del Inframundo y sus lugares.
Héroes y exploradores del Inframundo.
Científicos e ingenieros asociados con Plutón y el cinturón de Kuiper. 
Naves y misiones pioneras de la exploración espacial.
Pioneros que cruzaron nuevos horizontes en la exploración de la tierra, el mar y el cielo.

Para Caronte hay algo parecido:

Destinos y etapas de viajes de ficción, espaciales y de otras exploraciones.
Naves ficticias y mitológicas de viajes espaciales y otras exploraciones. 
Viajeros y exploradores ficticios y mitológicos.
Autores y artistas relacionados con la exploración espacial, especialmente de Plutón y el cinturón de Kuiper.

Para las lunas menores (observadas en menor detalle) se prevé una sola categoría. Para Estigia, dioses fluviales; para Nix, deidades nocturnas; para Cerbero, perros de la literatura, la mitología y la Historia; para Hydra, serpientes y dragones legendarios.

Pero los astrónomos, geólogos e ingenieros necesitan los nombres mucho antes. No van a andar diciendo: "ése cráter de ahí", "¿cuál, el que está justo al norte de las montañas bajitas que veíamos ayer?", "no, el que está cruzado por una barranca". Sería imposible entenderse. Así que apenas llegan las fotos de cada nuevo cuerpo visitado por un robot, su cartografía se llena de nombres informales que, si cumplen con las reglas de la UAI, terminan oficializándose. El mapa actual de Plutón es fascinante:


Es un recorte, y los nombres igual se ven un poco chicos. Vale la pena descargarlo para verlo mejor. El gran corazón cremita con el que nos recibió el maltratado planetita, y que nos sorprendió a todos en julio de hace dos años, recibió apropiadamente el nombre del descubridor: Región de Tombaugh. Hay otros personajes asociados a la historia de Plutón, tal como requiere una de las categorías: la región de Lowell (por el millonario aficionado a la astronomía que creó el observatorio donde se descubrió Plutón en 1930), el cráter Burney (por Venetia Burney, quien lo bautizó), el cráter Oort (por el astrónomo que propuso la existencia de una nube de cometas más allá de Plutón), y otros. La lista completa y explicada puede descargarse de Our Pluto. En la categoría de naves espaciales históricas encontramos la pampa del Sputnik, las tierras del Pioneer, del Viking, del Hyabusa, del Voyager y del Venera, las colinas del Columbia, del Soyuz y del Challenger. También están allí los montes Hillary y Norgay, los primeros montañistas en llegar a la cima del Everest. Me gustan. ¿Quién será el primero en viajar desde Balrog hasta Cthulhu? 

Pero donde la plutonidad alcanza su máximo geekismo es en Caronte, donde uno puede simplemente caminar hasta Mordor, que ocupa todo el casquete polar norte:


En la luna gigante encontramos artistas de ciencia ficción (los cerros Clarke, Kubrick y Butler), personajes y lugares de Star Trek (el altiplano de Vulcano, los cráteres Kirk, Uhura y Spock), de Star Wars (los cráteres Vader, Skywalker y Leia Organa), de Alien (el cráter Ripley superpuesto al cañón del Nostromo), de Dr Who (el cañón Tardis cruza la mácula Gallifrey). Además de Nemo, Alice, Serenity...

El mapa achata un poco el relieve, pero en esta foto en colores reales los dos cañones son impresionantes, así como la roja mancha de Mordor ocupando todo el casquete norte.

Estas toponimias fantásticas no son inusuales en la Tierra, después de todo. He aquí el mapa de un barrio de Geldrop, en Holanda, donde todas las calles se refieren a los personajes de la Tierra Media de Tolkien.


¿Resistirán estos nombres la inspección de los miembros de la División Nomenclatura? ¡Espero que sí! ¡Y que le pongan Pluto a algún cráter de Cerbero!


Los mapas son de Our Pluto. Los nombres fueron elegidos por votación pública en su sitio. Conocí el mapa de Geldrop en Strange Maps.

30/01/2016

Cuerpos menores, también en 2016

En enero de 2015 anticipamos que sería un gran año para la exploración de los cuerpos menores del sistema solar: robots en órbita del mayor de los asteroides y de un cometa, y el histórico primer sobrevuelo de Plutón. Las tres misiones fueron extraordinarias en éxitos y descubrimientos. En 2016, increíblemente, van a seguir sorpendiéndonos.

Ceres. La sonda Dawn acaba de descender, usando su futurista propulsión iónica, a una órbita bajísima alrededor del asteroide, a apenas 380 km sobre la superficie (¡menos que la altura de la Estación Espacial Internacional sobre la Tierra!). Tengo entendido que Dawn se convertirá en un satélite perpetuo del protoplaneta, en una órbita extremadamente estable. Así que se viene una larguísima serie de observaciones. Entre los descubrimientos notables de Dawn rescato la naturaleza de las misteriosas manchas blancas en el cráter Occator y en otros sitios: parece que son salinas, surgidas de un manto de agua salada bajo la superficie (¿helado o líquido?). Algunas imágenes parecen mostrar una bruma que, si se confirma, mostraría que el fenómeno que formó estos salares todavía está activo. ¿Qué fuerzas lo producen? Tal vez lo sepamos este año. También es curiosa esta montaña, el Monte Ahuna, de 5000 metros de altura, aparentemente de hielo de agua. Es rara porque, a diferencia de Plutón donde el agua es tan fría y tan dura que puede formar montañas enormes, en Ceres debería colapsar bajo su propio peso.

Churymov-Gerasymenko. La verdad, a mí no me parece tan difícil pronunciar el nombre de este cometa (hay quien se empeña en llamarlo "Chury"). Rosetta lleva más de un año en órbita, brindándonos por primera vez imágenes y datos de estos cuerpos que recién ahora empiezan a develar sus misterios. El robotito Philae aterrizó sobre el núcleo del cometa el año pasado, pero quedó en mala posición y sólo pudo completar parte de su exploración. El descubrimiento que más me llamó la atención fue que la composición isotópica del agua del cometa es muy distinta de la del agua terrestre. La conjetura habitual de que el agua de la Tierra fue traída por cometas se debilita. Quizás los acuíferos hayan sido asteroides. Asteroides como Ceres, que tiene abundante agua. Observen en esta foto tomada en diciembre el núcleo del cometa: parece carbón. Los cometas, que brillan espléndidamente en el cielo de la Tierra, vistos de cerca son negros como el carbón.

Plutón y Caronte. Habría para escribir un blog entero, no ya una nota: Plutón y Caronte resultaron ser mucho más extraordinarios que lo que esperábamos. Y la mitad de los datos registrados por New Horizons todavía no llegaron; irán bajando a la Tierra a lo largo de 2016. Montañas de agua, glaciares de nitrógeno, un casquete polar de substancias orgánicas, cielos celestes, indicios de lluvia o nieve y de criovolcanes... La imagen muestra la "costa" de agua sobre el mar helado de nitrógeno. Vale la pena descargarla para verla en su máxima resolución (¡80 metros por píxel!).

New Horizons ya está encaminado a su próximo destino, un segundo objeto del Cinturón de Kuiper-Fernández al que llegará en 2019. Durante 2016 se deberá decidir la financiación para la continuación de su misión. Espero que la otorguen.



Las imágenes de Ceres son de NASA/JPL. La del cometa Churymov-Gerasymenko es de ESA/Rosetta. La de Plutón es de NASA/Johns Hopkins University. La animación muestra Plutón tal como lo veíamos con el Telescopio Espacial Hubble y tal como lo vimos desde New Horizons (simulación hecha por mí con Celestia y mapas basados en imágenes de NASA/Johns Hopkins University).

12/09/2015

El cráter de Burney

Hay pocos mundos en el sistema solar cuyas superficies no estén abarrotadas de cráteres: los gigantes de gas por un lado, y por otro el puñado cuyas atmósferas o actividad geológica protegen o renuevan permanentemente sus cortezas. Venus y la Tierra, Io y Europa alrededor de Júpiter, Titán y Encélado en Saturno y, ahora, Plutón. Plutón, por razones todavía no del todo entendidas, parece gozar de una activa geología en los helados confines del sistema solar. En un mundo con pocos cráteres, éste parece ser el más grande, el cráter Burney, rodeado de regiones bautizadas con los nombres de robots exploradores del espacio:


¿Quién es Burney? ¿Algún astrónomo especialista en objetos transneptunianos? ¿Algún viajero del inframundo? Nada de eso. Burney, Venetia Burney, es una niña de 11 años. Bueno, era una niña cuando se vinculó para siempre con el lejano Plutón.

Venetia Burney vivía en Oxford, Inglaterra. La mañana del 14 de marzo de 1930 estaba desayunando con su madre y su abuelo. El abuelo leía el diario. En voz alta les lee la extraordinaria noticia del descubrimiento de un nuevo planeta, y se pregunta qué nombre le pondrían. Venetia piensa un instante y dice: "¿Por qué no le ponen Plutón?"

Durante mucho tiempo circuló la historia de que Venetia había elegido el nombre por el personaje de Disney, el perro Pluto, que también data de 1930. En inglés, aclaremos, tanto el perro como el planeta (y el dios del inframundo del mito griego) se llaman igual, Pluto. Pero Venetia explicó más de una vez que no fue así. Hay una entrevista interesante aquí, realizada en 2006 en ocasión del lanzamiento de la sonda New Horizons, que recientemente ha visitado Plutón. En la entrevista dice no saber exactamente por qué sugirió ese nombre. Que conocía los mitos griegos, así como los nombres de los planetas por supuesto, y que simplemente le pareció que era un nombre que no había sido usado.

El abuelo de Venetia inmediatamente quiso sugerir el nombre a un astrónomo de Oxford, el profesor Herbert Turner. Le dejó una notita, porque ese día Turner estaba en Londres en una reunión de la Royal Astronomical Society, donde todos proponían nombres para el nuevo planeta. A nadie se le ocurrió Plutón, y cuando Turner lo leyó en la nota del abuelo de Venetia le encantó: Plutón es el dios del inframundo, y el nuevo planeta estaba increíblemente alejado de los demás. Además, las primeras letras, P L, son la iniciales de Percival Lowell, el rico astrónomo aficionado que había patrocinado la búsqueda del planeta (sin vivir para verla concluir con éxito). A Turner le gustó, entonces, y mandó un telegrama al observatorio Lowell. Venetia insiste en que no pensó para nada ni en el inframundo ni en Percival Lowell.

En mayo de ese año el planeta recibió oficialmente el nombre propuesto por la niña. El abuelo se lo contó. Ella no se había enterado de nada desde su propuesta en la mesa familiar, así que pueden imaginarse la sorpresa y lo contenta que se puso: ¡había bautizado un planeta! Según recuerda, hubo cierto revuelo en los diarios, pero nada de otro mundo. Je, de otro mundo.

En la entrevista Venetia cuenta también que su tío abuelo Henry Madan fue quien bautizó a los satélites de Marte, Fobos y Deimos. Venetia fue maestra de economía y matemática. Nunca les contó a sus alumnos que ella había bautizado a Plutón. Nunca vio a Plutón a través de un telescopio, pero vio las fotos del descubrimiento que tomó Clyde Tombaugh en Flagstaff (yo también las vi, algún día lo cuento). Le asombraba el avance tecnológico de nuestra civilización desde los días en que era una niña a principios del siglo XX. Falleció en 2009, a los 90 años de edad. Había nacido el 11 de julio de 1918, casi exactamente 97 años antes del sobrevuelo de New Horizons.

Y a propósito de New Horizons, ha comenzado la descarga masiva del 95% de los datos registrados, que todavía estaban a bordo de la nave. Entre ellos todas las imágenes de alta resolución, de las cuales aún no vimos nada. El jueves se publicaron las primeras imágenes, de las cuales elegí una con el cráter Burney visible en el extremo izquierdo. Hay más aquí, todas valen la pena.


La complejidad del terreno es impresionante. Habrá Plutón para entretenerse en los próximos meses. Seguramente podré rehacer este video del sobrevuelo...