Mostrando entradas con la etiqueta ocultamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ocultamiento. Mostrar todas las entradas

16/12/2023

La desaparición de Betelgeuse

Esta vez no nos ocupamos de la explosión de Betelgeuse como supernova, que ocurrirá en algún futuro más bien lejano. Sino al fugaz eclipse que ocurrió el martes pasado, 12 de diciembre, cuando el asteroide Leona pasó justo justo delante de la famosa estrella, y casi la "apaga". Así lo registró Maritxu Poyal Viúdez:

Las ocultaciones de estrellas por asteroides (mini eclipses, no son más que eso) son una curiosa herramienta de la astronomía observacional, en la que muchos aficionados hacen contribuciones importantes. Más que nada, porque ocurren a lo largo de estrechas franjas de la superficie terrestre, donde el asteroide proyecta su sombra, y hay que viajar para observarlas. Es similar a la sombra de la Luna durante los eclipses solares. En este caso, la línea central de la ocultación recorrió la cuenca del Mediterráneo y el Atlántico norte:


La principal utilidad de estas ocultaciones es la determinación muy exacta (más que con cualquier observación telescópica) de la órbita y la forma del asteroide. Hace años lo comentamos, en relación a la observación que se hizo en la Patagonia austral del planetita hoy llamado Arrokoth, en preparación de su encuentro con New Horizons

De casualidad, Leona ocultó otras dos estrellas (mucho menos brillantes que Betelgeuse) en septiembre pasado. Estas permitieron determinar muy bien su forma, inclusive en 3D, ya que los asteroides son cuerpos irregulares. Por ejemplo, el 13 de septiembre la silueta de Leona se vio así:

Esta medición resultó particularmente relevante para la ocultación de Betelgeuse. ¿Por qué? Porque Betelgeuse es tan gigante, tan súper gigante, que a pesar de que se encuentra a cientos de años luz de distancia, no la vemos como un punto sino como un disquito de unos 50 milisegundos de arco (un pelo a 500 metros). Que es, ¡oh casualidad! casi el mismo tamaño de Leona, que mide algunas decenas de kilómetros de diámetro pero está muchísimo más cerca, entre la órbita de Marte y la de Júpiter. Los cálculos previos a la ocultación de Betelgeuse por Leona fueron muy precisos, y señalaban que el eclipse sería anular, no total (como suelen ser las ocultaciones estelares). Sería más bien un tránsito que una ocultación. Es decir, incluso en la línea central, un anillo de Betelgeuse brillaría a su alrededor. Betelgeuse bajaría de brillo unas 3 magnitudes, pero sin desaparecer, durante unos 11 segundos.

Llegó el día que muchos aficionados habían esperado por muchos años (ya que es inusual la ocultación de una de las estrellas más brillantes del cielo). Y se vio así (video de Sebastian Voltmer);

Aquí va en fotos del propio Voltmer, por si no anda el video. Antes a la izquierda, durante el tránsito a la derecha:

Se puede ver que Betelgeuse redujo significativamente su brillo hasta alcanzar aproximadamente el de Mintaka, la estrella menos brillante de las Tres Marías. Betelgeuse (que es una estrella variable) estaba a una magnitud –0.25 en estos días, según observaciones cargadas en la AAVSO. Mintaka brilla a 2.25. La diferencia da 2.5 magnitudes, un poco menos que lo previsto. Pero no taaanto menos, a pesar de que los testimonios dicen que les pareció poco. A veces la gente se hace expectativas exageradas, como en todos los órdenes de la vida. Una reducción de 2.5 magnitudes equivale a una reducción del brillo en un factor 10. Esto se debería ver en las curvas de luz, hechas por varios de los observadores con cámaras especiales. Por ejemplo, la que hizo Alfonso Noschese en la línea central en Calabria se ve así:


La bajada de luz no alcanza a ser un factor 10. Parece más bien 6. ¿Por qué será? Acaso Betelgeuse sea más grande que lo que se ha medido anteriormente (y entonces el anillo de luz quedó más gruesito). Puede ser, porque como ya dijimos, es una estrella variable, y que en años recientes ha tenido variaciones de brillo irregulares e inmensas. Ya se verá cuando los expertos analicen estas curvas, calibrándolas adecuadamente.

En la curva de Noschese se alcanza a ver que la curva de luz no es simétrica. Se ve todavía mejor en la que tomó en luz roja, H-alfa:


¿Ven que la bajada y la subida no son iguales? Esto se esperaba. Por un lado, como dijimos, el asteroide es irregular. Pero, además, se sabe que la superficie de la estrella es irregular, con regiones más o menos brillantes. Nuestro Sol, aparte de las manchas solares, tiene un brillo muy uniforme en su superficie. Pero las estrellas supergigantes como Betelgeuse deberían tener enormes gránulos inestables debidos a la convección, como si fuera una sopa crema antes de hervir. Los astrónomos tenían la esperanza de poder caracterizar estos gránulos por primera vez usando estas curvas de luz. Yo creo que, si se ve algo incluso a simple vista en curvas no calibradas, cuando las analicen los expertos habrá resultados interesantes.

Otra cosa linda que observó Voltmer es el cambio en el espectro de la luz estelar durante la ocultación anular. Esto seguramente se debe a que, durante la anularidad, sólo se ven las capas más exteriores de la estrella, mientras que está bloqueada por el asteroide la parte central, donde vemos más en profundidad la atmósfera y la superficie de la estrella. Esta imagen compara los dos espectros. 

Finalmente, les dejo esta linda imagen que hizo también Voltmer, tomando una foto de larga exposición sin seguir el movimiento del cielo. Betelgeuse dejó una traza que registra la evolución temporal del evento. Se ve cómo se apaga y se recupera, pero de manera no lineal, no simétrica, y con cierto cambio de color. Es muy posible que estas cosas estén relacionadas con lo que mencionamos más arriba: el cambio de espectro y la asimetría de la curva de luz.


Me dieron bastante envidia estas observaciones. Especialmente porque en la templada Andalucía y en la Calabria de mis bisabuelos debe haber estado mucho más agradable que en la oscura Cambridge, donde paso mis últimos días antes de regresar a Bariloche.

 


La primera secuencia de fotos es de Maritxu Poyal Viúdez. Las demás imágenes son resultados preliminares que están publicados en la página de la IOTA, que coordina internacionalmente la astronomía de ocultaciones de todo tipo. Hay muchas más que las que mostré aquí, vale la pena revisarlas. El mapa también es de la página de ellos, hecho con el precámbrico pero poderoso Occult.

18/11/2023

Un ocultamiento imperceptible

Una noticia de esta semana me llamó la atención: debido a que Marte estará por unos días del otro lado del Sol, habrá una interrupción de las comunicaciones entre la Tierra y los robots que pueblan la superficie y la órbita del planeta rojo. Es algo normal, que ocurre cada dos años durante las conjunciones de Marte. Esto yo lo sabía, las comunicaciones se reducen a un mínimo para evitar la interferencia que produce la corona solar. Lo que me llamó la atención es que decía que durante dos días las comunicaciones estarán completamente interrumpidas porque Marte estará oculto por el disco del Sol. Nunca había leído sobre un acercamiento tan íntimo entre el Sol y Marte, al menos no desde que  Apolo y Ares se fueron a las manos por causa de Venus.

La ocultación es súper larga. Empezó ayer, 17 de noviembre, justo pasadas las 10 horas UTC:


Y terminará el 19 de noviembre a la 1 hora UTC (hoy a las 22 en Argentina):

Como pueden ver, es como un mini eclipse, similar a cuando uno de los planetas interiores, Venus o Mercurio, transita delante del Sol, pero al revés. Los tránsitos de Venus son súper raros, ocurren de a pares cada 120 años. Los de Mercurio son más frecuentes, hay uno cada década, más o menos. Los de la Luna, que son los eclipses solares, son mucho más frecuentes, ocurren un par de veces por año o más. ¿Qué tan raras serían estas ocultaciones de Marte tras el Sol? 

Al igual que durante un eclipse, tienen que ocurrir dos cosas simultáneamente: Marte tiene que estar en conjunción con el Sol (conjunción superior, o sea del lado de atrás del Sol), y además la línea de nodos tiene que apuntar hacia el Sol. La línea de nodos es la intersección entre el plano de la órbita de Marte y el de la Tierra. Si no pasa esto, el planeta y el Sol estarán cerca en el cielo (como la Luna y el Sol en una luna nueva), pero no exactamente uno detrás del otro (como el Sol y la Luna en un eclipse solar). Una imagen ayudará a entenderlo.

La línea de nodos de la órbita marciana vuelve a apuntar hacia el Sol una vez cada período sideral, que dura 687 días. Pero cuando Marte vuelve a pasar por ese punto, la Tierra no necesariamente está bien ubicada, porque el período de las conjunciones (se llama sinódico) es de 779.9 días, más de 3 meses más largo. Así que para que se repita lo que está ocurriendo hoy, tienen que pasar varias veces ambos ciclos, hasta que vuelvan a coincidir. Si uno busca el mínimo común múltiplo se encuentra con un tiempo inmenso: 5 millones de días, 14000 años. Por supuesto, la coincidencia no necesita ser exacta, porque si bien Marte es muy chiquito durante las conjunciones, el Sol ocupa medio grado. Cada conjunción se atrasa (779.9 − 687) / 687 × 360° = 48.68° con respecto al nodo en cada período. La siguiente está más lejos: 48.68 × 2 = 97°. La tercera y la cuarta están casi del otro lado, a 146 y 195 grados. La quinta, sexta y séptima se empiezan a acercar: 243 y 292 y 341 grados. ¡Pero la octava está a 389°, se pasó de 360! Así que hay que dar otra vuelta. Y otra. Recién después de 37 veces se repite la configuración Tierra-Sol-Marte, con una diferencia de apenas 1.2°. ¿Será? 37 períodos sinódicos son 79 años terrestres. 2003 más 79 es 2102. Veamos: 

Ahí está, una ocultación casi idéntica en 2102. ¿Y 79 años antes? Era 1944:

Así que mi cálculo back-of-the-envelope funciona. No estoy seguro de que sea una respuesta definitiva, porque no tuve en cuenta ni el tamaño del Sol ni el de la Tierra (algunas ocultaciones tal vez sean visibles desde algún lugar de la Tierra, pero no desde otro), ni las irregularidades de la órbita marciana. Googleando no encontré nada, a nadie le interesan estas ocultaciones imperceptibles. Bueno, a casi nadie. Es interesante que, durante toda la historia de la humanidad a nadie le importaron, nadie las notó. Esta es la primera que tiene un efecto real: los robots de Marte están completamente aislados. Cuando el gato no está, los ratones bailan. Esperemos que no hagan locuras.

 


La ilustración del combate entre Marte y Apolo la hice con Copilot, que Windows me instaló esta semana con la actualización 23H2. Las imágenes de las ocultaciones las hice con Stellarium. Y las órbitas, con Celestia.

31/12/2022

La Luna en 2023

Para despedir el 2022, presentamos un clásico de En el Cielo las Estrellas: todas las lunas de 2023, en 3 minutitos. Está acelerada 200 mil veces, y vista con el polo sur hacia arriba, tal como la vemos desde el hemisferio sur.

No hay eventos lunares muy destacados en 2023. El 20 de abril hay un eclipse solar que comienza como anular sobre el océano Índico y rápidamente se convierte en total. Rozará Australia y luego será visible desde Timor Oriental y Papúa Occidental, y acabará en el Pacífico ecuatorial. 

El 5 de mayo habrá un insignificante eclipse penumbral de la Luna, visible desde el Viejo Mundo. A partir de esta luna llena habrá una linda seguidilla de superlunas en los meses del invierno austral, de manera que serán superlunas muy altas en el cielo. No se las pierdan.

El 14 de octubre hay un lindo eclipse solar anular que cruza los Estados Unidos desde el estado de Washington hasta Texas, y tras cruzar el golfo de México oscurecerá Yucatán, América Central y una franja de Sudamérica ecuatorial. Será un eclipse parcial desde casi todo el continente.

El 28 de octubre un eclipse lunar apenas más interesante que el de mayo: parcial, pero muy pequeño. Será visible desde parte de Sudamérica con la Luna bajita. 

Hay varias ocultaciones (u ocultamientos, mini-eclipses) de algunos planetas por la Luna. En la primera mitad del año la Luna ocultará a Júpiter en 4 ocasiones:


Las cuatro son interesantes para nuestro continente. La mejor ubicada para la Argentina es la del 22 de febrero, cuando veremos a Júpiter meterse en la luz cenicienta de la noche lunar durante el crepúsculo, para aparecer por el lado de una fina creciente menos de una hora después (predicciones para Bariloche).

Es particularmente interesante que Europa, la luna de Júpiter, estará a su vez oculta detrás del planeta cuando éste quede detrás de nuestra Luna. Cuando Júpiter reaparezca Europa ya habrá reaparecido, pero estará en eclipse solar e invisible en la sombra de Júpiter, en una alineación casi exacta entre el Sol, la Tierra, la Luna, Júpiter y Europa, que sólo se hará visible unos 40 minutos después. Como para quedarse mirando...

La Luna está muy cerca, así que las circunstancias exactas, igual que en un eclipse de Sol, dependen de la ubicación del observador. Busquen en In-The-Sky para predicciones locales.  

El otro planeta interesante es Marte, que también se esconderá detrás de la Luna en 4 ocasiones (eliminé una que sólo se verá desde el polo norte):

La del 15 de octubre será visible desde Ushuaia: muy rasante, de día, con una Luna apenas pasada de nueva. Ojo con el Sol si observan con binoculares o telescopio. Lectores en otras latitudes: atentos en enero y en septiembre. La foto es de una hermosa ocultación el pasado 7 de diciembre:

La Navidad de 2023 estará iluminada por la última luna llena del año.

¡Feliz Año Nuevo!



Animación de la Luna hecha con Celestia. Predicciones de ocultaciones hechas con Occult v4. Ocultación de Júpiter, hecho con Cartes du Ciel. Ocultación de Marte, impresionante foto de Tom Williams. Mapa del eclipse solar de Time and Date.

05/01/2019

La Luna en 2019

Para los lunáticos del nuevo año, he preparado como siempre el compilado de la Luna. El movimiento está acelerado 200 mil veces, y tiene el sur hacia arriba, tal como la vemos desde nuestras latitudes.



Todas las lunas llenas de la primera mitad del año son superlunas, especialmente la de febrero, cuando el plenilunio ocurre a apenas 6 horas del perigeo. Pero la más interesante es sin duda la de enero, ¿vieron el paso fugaz de la sombra de la Tierra? Y si les pareció que algún planeta pasaba por detrás, probablemente era Saturno, ¡porque en 2019 la Luna lo oculta 14 veces!


Para destacar:

Enero 21: Eclipse total de Luna. Visible desde las Américas, pasada la medianoche del día 20. ¡Ampliaremos!
 
Enero 31: Conjunción de la Luna y Venus, muy muy cercana, diurna. Es una rara oportunidad de ver una "estrella" (Venus, mag -4.3), de día. Ya lo conté una vez hace años, aquí.

Junio 18: Ocultamiento de Saturno. Éste es el mejor para nosotros, aunque el del 5 de octubre también será visible (de día). 

Julio 2: Eclipse total de Sol, visible desde una franja que cruza la Argentina desde San Juan hasta el norte de la provincia de Buenos Aires. El resto del país disfrutará de un eclipse parcial, preguntándose por qué no fueron hasta la totalidad. Si les pasa eso, tienen una segunda oportunidad en 2020...


Julio 16: Ocultamiento de Saturno (a las 5 de la madrugada en Bariloche, casi rasante). Y el mismo día, más tarde:  Eclipse parcial de Luna. ¡No te pierdas la salida de la Luna eclipsada! (con Saturno todavía cerca).

Julio 20: Medio siglo del alunizaje de Neil Armstrong y Buzz Aldrin, a bordo del módulo Eagle de la nave espacial Apollo 11, en el Mar de la Tranquilidad.


El video está hecho en Celestia. Las simulaciones de conjunciones con Stellarium. Las predicciones de ocultamientos con Occult. El mapa de eclipses usa los cálculos de Xavier Jubier.

30/07/2016

La Luna oculta ¡a Mercurio!

Ya se sabe: como los planetas se mueven alrededor del Sol casi en el mismo plano, que además es el plano de la órbita de la Luna, en ocasiones se acercan mucho en el cielo, pudiendo inclusive pasar unos delante de otros. Son los eclipses, tránsitos y ocultamientos, de los que en este blog somos fanáticos.

Esta semana habrá un inusual ocultamiento del planeta Mercurio detrás de la Luna. En realidad los ocultamientos de Mercurio no son raros: busqué en una tabla y hay más o menos la misma cantidad, a lo largo de los milenios, que de cualquier planeta. Lo inusual es que lo podemos ver. El planeta Mercurio, por estar tan cerca del Sol, aparece casi siempre perdido en su resplandor. Sólo en los pocos días de su máximo apartamiento del Sol, ya sea hacia un lado o hacia el otro, podemos verlo desde la Tierra. Se dice que Copérnico jamás pudo observar a Mercurio, si bien yo no me lo creo.

Así que para ser visible el ocultamiento tiene que ocurrir durante esos días, y además tiene que ser visible desde donde uno está. Súper raro. En esta ocasión Mercurio alcanzará su máxima separación del Sol en el cielo del atardecer el 16 de agosto; pero antes, el 4 de agosto, una delgadísima Luna creciente le pasará por delante. Desde Bariloche se verá así, empezando a las 20:03 hora argentina. La Luna (y Mercurio) se pondrán juntos sobre el cerro López antes de terminar el astronómico abrazo. Bueno, si no está nublado.


Mercurio lucirá bastante brillante, con magnitud 0. Mucho más brillante estará Venus, más cerca del horizonte (cerca de la estrella Regulus). Y más arriba, fuera de mi imagen, Júpiter (también muy brillante, la Luna le pasa cerca la noche siguiente, con ocultamiento visto desde Oceanía). Y todavía más altos, en Escorpio, Marte y Saturno. Cinco planetas a la vez, todos los que son visibles a simple vista. Aprovechen.

El evento será visible desde casi toda la Patagonia (argentina y chilena) y poco más. En este mapa se ve la franja de visibilidad. La línea de la derecha (señalada) marca los lugares donde el ocultamiento comienza justo durante la puesta de los astros en el horizonte. Así que de ahí hacia afuera no se verá, y de ahí hacia adentro sí.


Como se ve en el mapa, desde Buenos Aires NO será visible. El evento comenzará apenas después de la puesta en el horizonte occidental. Pero será una conjunción muy próxima, que con el paisaje de la ciudad puede ser muy lindo de observar y fotografiar. El 29 de septiembre hay otro ocultamiento de Mercurio, cuyo final podrá verse desde Buenos Aires, cuando el planeta aparezca detrás de una Luna finísima muy cerca del horizonte del Este, justo antes del amanecer, a las 6:30. No sé si se podrá ver a simple vista, el Sol ya estará en el horizonte. Vayan a la terraza si ven el horizonte oriental, o a la Costanera si no lo ven, y prueben.

¡No se lo pierdan!


La única foto de un ocultamiento de Mercurio por la Luna que he encontrado en la web es ésta, del evento del 3 de junio pasado desde Sudáfrica. Hay que adivinar. Está en esta nota de Universe Today.

Las simulaciones están hechas con Stellarium y con Cartes du Ciel. El mapa está hecho con el calculador de ocultamientos del Observatorio Nacional de Japón.

12/07/2014

La Luna oculta a Saturno

Otro post cortito el de hoy, porque vamos a estar con la cabeza en otro lado todo el fin de semana.

El lunes pasado la Luna ocultó al planeta Saturno. Como ya conté, este año tenemos una racha de ocultamientos de Saturno fuera de lo común. ¡Trece veces! Claro, no todas son visibles desde cada rincón del planeta. El evento del 7 de julio fue el último de los visibles desde la Argentina. Por suerte estuvo apenas nuboso en Bariloche, así que pude observarlo. Al menos la primera fase, la desaparición del planeta detrás del limbo oscuro de la Luna, que ocurrió a las 23:30 en Bariloche. La reaparición fue a la una menos diez, pero la nubosidad hacía casi imposible verlo, mucho menos fotografiarlo. Para ver las fotos conviene descargarlas y verlas pantalla completa.


La diferencia de brillo de Saturno y de la Luna hace muy difícil fotografiar simultáneamente ambos. Pero salieron bastante bien, inclusive a pesar de la nubosidad. La siguiente foto muestra un detalle del momento en que el gigante anillado desaparece en el horizonte lunar. La hermosa formación del extremo derecho es la Bahía del Arco Iris, y el gran cráter del medio es Copérnico, que pasó por aquí recientemente.


Mucho mejor que las mías es esta fenomenal foto que sacó mi amigo Eric González, del Observatorio de la Universidad de La Punta (cuyo telescopio puede ser libremente usado de manera remota por cualquier usuario que lo desee, no se lo pierdan). Vean, está tomada justo antes de la desaparición del planeta. Noten la diferencia de perspectiva, debida a la distancia de Bariloche a San Luis. La Luna, aunque está lejos, tiene una paralaje apreciable vista desde distintos lugares del planeta.

De todos modos, tengo que decir que a través del telescopio la escena se veía mucho mejor que en las fotos. La capacidad del ojo (¿o del cerebro?) de apreciar un enorme rango dinámico de brillos ayuda. Y la sensación de estar viéndolo en directo también. Así que si se lo perdieron, no dejen de intentarlo la próxima vez. Que, para el Cono Sur, será dentro de cinco años, el 19 de junio de 2019...

Los ocultamientos de Saturno son los mejores, simplemente porque Saturno es precioso. Pero bien vale la pena tratar de observar todos los ocultamientos planetarios tras la Luna. Ya hemos mostrado alguno de Júpiter. Para el año que viene tengo ya anotado uno de Urano, que desde Bariloche será apenas rasante.

Los interesados pueden usar el programa Occult 4, de la International Occultation Timing Association, con el cual están hechos los mapitas que mostré. La observación precisa de ocultamientos de planetas, estrellas y asteroides sigue siendo muy importante, y es una actividad en la que la participación de aficionados es crucial.

15/03/2014

Ocultismo

Conjunciones, eclipses, tránsitos, ocultamientos... Siempre que un cuerpo celeste se acerca o tapa a otro en el cielo es una encantadora oportunidad para la observación y la fotografía. Aquí en el blog he mostrado y comentado muchos de estos eventos, incluyendo un raro eclipse anular de Sol, y el extraordinario y más raro aún tránsito de Venus delante del Sol, que tuve la suerte de presenciar en 2012.

Sin duda, los ocultamientos de planetas por la Luna se encuentran entre mis favoritos. Debido a rarezas orbitales estos fenómenos suelen venir en rachas, y este año hay una increíble racha de ocultamientos de Saturno. Empezó en diciembre de 2013, en realidad, con dos ocultamientos visibles desde la Antártida. Siguió el 25 de enero, con un ocultamiento diurno visible desde la Argentina, que me perdí pero que Enzo De Bernardini compartió en fotografías. En total son 13 eventos. Aquí están todos ellos, mapeados por Occult 4, que genera estos simpáticos mapitas indicando dónde son visibles desde la Tierra.


Lejos, los más interesantes para la Argentina son el del 17 abril en horas de la madrugada, y el del 7 de julio poco antes de la medianoche. En los mapas, las líneas blancas delimitan la región donde el ocultamiento es visible de noche. Las líneas rojas corresponden a ocultamientos diurnos. Los óvalos celestes son las posiciones extremas donde el ocultamiento es visible justo en el horizonte.
 
Como se puede ver en los mapas, además de los dos mencionados hay un evento esta semana. En la noche del 20 al 2l la Luna ocultará a Saturno para observadores en el Atlántico y en buena parte de Brasil. Para quienes no estemos dentro de la franja de ocultamiento, de todos modos, Saturno estará muy cerca de la Luna, y puede ser una linda vista, desde la misma salida de la Luna por el horizonte del este (aproximadamente a las 22 horas del día 20 para observadores en la Argentina).

Los ocultamientos planetarios son eventos lentos, y la hora exacta depende de cada lugar. Así que lo mejor es que cada uno esté atento en la noche correspondiente para observar tanto la desaparición del planeta como su reaparición horas después. Se puede ver a simple vista (aunque la Luna puede deslumbrar bastante), pero a través de un telescopio con el que se puedan ver los anillos de Saturno será mucho mejor. Hice unas representaciones del comienzo de los eventos en Stellarium. Ojo que la hora que aparece al pie de cada imagen corresponde a un observador en Bariloche o cerca. Si estás en Buenos Aires, Salta o México, te conviene revisar tus propias circunstancias locales con Stellarium, que es muy fácil de usar.

El 17 de abril Saturno desaparecerá detrás de una Luna casi llena por el borde iluminado. Dos días antes, durante la Luna llena el 15 de abril, hay un lindo eclipse total de Luna, también pasada la medianoche.

El evento de la noche del 7 al 8 de julio encuentra a la Luna en fase gibosa menguante, y Saturno desaparecerá como por arte de magia al encontrar el borde oscuro de la Luna. La hora es más favorable, comenzando antes de la medianoche. Pero hará más frío... La noche anterior la Luna ocultará al planeta Marte, evento visible desde casi toda Sudamérica (excepto la Argentina y Uruguay), toda Centroamérica y parte de México. ¡Atentos lectores de esas latitudes!


Recursos: Occult 4, el Astronomical Almanac on line, un sitio japonés que muestra unos buenísimos mapitas animados, y Stellarium.

02/02/2013

De Bariloche a la Luna

La semana pasada ocurrió un nuevo ocultamiento de Júpiter detrás de la Luna, similar al que fotografié en septiembre y que comenté aquí. De manera inesperada el periodista barilochense Raúl Saliva me convocó a participar en su transmisión del evento por TN, en vivo desde Bariloche y en simultáneo con Buenos Aires. Así que ahí estuve, poco después de la medianoche, en off por cuestiones técnicas, relatando el progreso del mini-eclipse junto a la gente de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía. Aquí hay una foto de la pantalla de la tele poco antes de que el planeta gigante (que se ve como una estrella) se metiera detrás de la Luna.

Observen la posición del planeta con respecto a la Luna, visto desde Buenos Aires y desde Bariloche. A los periodistas no se les escapó que se veía distinto, y me lo preguntaron. Se trata de un efecto de perspectiva por observar desde distintos lugares del planeta. La Luna está muchísimo más cerca que Júpiter, así que mirando desde distintos lugares parece cambiar de posición con respecto al objeto más lejano. Así funcionan también nuestra visión binocular y nuestra percepción de las distancias, tan cotidiana e instintiva que ni nos damos cuenta. Pongan un dedo con el brazo extendido delante de los ojos y enfoquen un objeto lejano. Cerrando alternadamente uno y otro ojo verán que la posición del dedo cambia con respecto al fondo. De la misma manera cambia la posición de la Luna en esta toma simultánea desde distintos lugares de la Tierra. ¡Es como si tuviéramos un ojo en Buenos Aires y el otro en Bariloche!

Durante la transmisión comenté lo que pusieron en el pie de la pantalla: que hace 100 años este tipo de eventos se usaban para medir las distancias entre los planetas. Ya lo he comentado aquí, en ocasión del tránsito de Venus, y de la aproximación del asteroide Eros. Y es lo que cuento en mi libro Viaje a las Estrellas. Cuando vi esta imagen, donde se muestran simultáneamente los dos puntos de vista, me dije "¡Opa! ¡Podemos calcular la distancia a la Luna!"

Para hacerlo necesito dos cosas: medir en la foto la distancia angular que separa las dos imágenes (la paralaje de la Luna, se llama), y calcular la distancia que separa los dos puntos de observación. Editando la foto superpuse las dos Lunas de esta manera. Tuve que rotar una de ellas y cambiar el aumento, para compensar por los distintos ángulos y zooms con que observaban las cámaras. Como la Luna mide medio grado en el cielo, midiendo la distancia en pixels entre las dos posiciones de Júpiter, y haciendo una regla de tres, calculé la paralaje de la Luna: α = 0.19°

Para calcular la distancia entre Buenos Aires y Bariloche, conocidas la latitud y la longitud de cada lugar, hay que hacer un cálculo en coordenadas esféricas. Más de uno habrá aprendido a hacerlo en la escuela secundaria, no es muy complicado. Me dio 1337 km. Algo menos que por la ruta, naturalmente.

Bueno, tenemos un triangulito muy finito (más finito que el de la figura), con base 1337 kilómetros y un ángulo de apenas 0.19° en el vértice opuesto. Ahora usamos una función trigonométrica para calcular la altura. Tenemos:

tangente(0.19°) = 1337 / d

Así que obtenemos:
d = 403180 km

¡Cuatrocientos mil kilómetros! ¡Guau! ¡Calculamos la distancia de Bariloche a la Luna!

Cuando terminé de festejar semejante logro trigonométrico no pude evitar recordar que la distancia media a la Luna es de 385 mil kilómetros. Pucha, no me dio muy bien. Pero ojo, la órbita de la Luna es ovalada, como ya hemos comentado aquí, así que a veces está más cerca y a veces más lejos. Usando Virtual Moon Atlas (imprescindible herramienta del verdadero lunático) no tardé en verificar la distancia a las 00:49, hora de la foto: ¡403432 kilómetros! ¡Menos del 0.1% de error! Efectivamente, es una distancia relativamente grande. Mi propia calculadora de perigeos y apogeos me mostró que el apogeo, el punto más lejano de la órbita, fue ese mismo día. Chan.


Nota para los puristas, que ya me criticaron el método de la sombra para estimar la sección eficaz en el experimento de la energía solar: Para ser estrictos, debería calcular la distancia de Bariloche a Buenos Aires en una dirección transversal a la línea visual con la Luna. Pero corro el riesgo de perder la mitad de mis lectores, así que no lo haré. Como la Luna estaba alta en el cielo no es muy relevante, igual que en el caso de la sombra.

Si les cuesta imaginarse los 400 mil kilómetros, revisen esta nota sobre un modelo a escala de la Tierra a la Luna, usando una pelota de fútbol y una de tenis.

15/09/2012

La Luna oculta a Júpiter

Las órbitas de los planetas del sistema solar están casi en un mismo plano. También las de los satélites y muchos otros cuerpos menores. Esto no es una casualidad, sino una rigurosa consecuencia de las leyes de la física durante las etapas tempranas de la formación de un sistema estelar. Cuando una nube de gas y polvo interestelar empieza a contraerse bajo su propio peso, empieza a girar cada vez más rápido (como una patinadora cuando junta los brazos). La fuerza centrífuga debida a la rotación hace que la nube se vaya aplanando en la dirección del eje de rotación y estirando en el plano perpendicular a él. En no más de 100 mil años (un parpadeo en la vida de una estrella) la nube se achata formando un disco alrededor de la proto-estrella. En ese disco se forman los planetas y otros cuerpos menores, y la mayoría de ellos allí quedan orbitando para siempre.

Vistas desde la superficie de la Tierra todas estas órbitas ocupan una franja estrecha del cielo, un camino por el que van y vienen el Sol, la Luna y los planetas. En estos vagabundeos zodiacales se acercan y se alejan unos de otros. Conjunciones, eclipses, tránsitos, ocultamientos, son todos eventos mutuos en los que distintos cuerpos se aproximan en el cielo, y hasta se superponen, tapan, ocultan. Algunos son relativamente comunes, otros muy raros. En este blog somos fanáticos de estos eventos y no nos perdemos uno. Así que el sábado pasado, cuando una inesperada mejoría meteorológica limpió el cielo de Bariloche, nos apresuramos a sacar el telescopio al jardín para observar... ¡un ocultamiento de Júpiter por la Luna!

Cuando tenía unos 10 años leí con estupor en el diario La Prensa: "La Luna ocultará a Júpiter a fin de mes". ¿Qué? ¿Cómo era posible? Y sobre todo ¿cómo sabían? En esa época no tenía ni un miserable binocular, así que no pude ver el evento. Bueno, este sábado me puse al día. Poco antes del amanecer el planeta gigante, su brillo confundiéndose en el resplandor de la Luna, se fue acercando despacito y se metió atrás de la Luna. Miren qué bonito. Aquí está a punto de esconderse.

Aquí lo vemos más de cerca. Si alguien puede ver una tenue franja cruzando la cara de Júpiter, es real: es una de las bandas de nubes oscuras que adornan la atmósfera superior del planeta gigante. (Click en la foto para verla más grande.)

Hay un montón de hermosas formaciones lunares visibles en esta foto. Observen cómo varios de los cráteres gigantes que se destacan en la zona de transición entre el día y la noche muestran unos puntitos brillantes en el medio. Son montañas centrales, típicas en muchos cráteres, resultado del impacto que les dio origen hace miles de millones de años. Aquí vemos iluminadas sus cimas mientras las bases están todavía en sombras.

Usando varias fotos armé esta peliculita donde se puede ver el progreso del ocultamiento. Algo menos de una hora después, cuando ya había salido el Sol y el cielo era bien celeste, el planeta reapareció por el otro borde de la Luna, en el lado no iluminado. En el momento que el disco del planeta aparece y se lo ve cortado en diagonal por el borde invisible de la Luna, de golpe se completa la imagen circular del satélite, ¿no? Es como en esta conocida ilusión óptica.



El sábado que viene: Última parte de El enigma de Turing...

La imagen del Triángulo de Kanizsa es de Wikipedia, a donde remite el enlace. Las fotos son mías, tomadas desde Bariloche con ayuda de mi compinche Eduardo Andrés.