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25/07/2026

El tamaño de Júpiter

Este debe ser el único caso en que, como resultado de la observación de la esposa, el marido resulta ser más delgado. 

Se trata de Júpiter, que es holgadamente el planeta más grande del sistema solar. Específicamente, de su tamaño: ¿cuánto mide de polo a polo, cuánto mide en el ecuador? No es una pregunta fácil de contestar. Es más difícil de medir que su masa, que se conoce con enome precisión debido a su acción gravitatoria sobre sus lunas y los robots que lo han visitado. El tamaño es más difícil, en primer lugar porque está muy lejos de la Tierra, y en segundo lugar porque su superficie visible no es sólida: vemos solamente su atmósfera exterior, completamente ocupada por nubes. Con el Sol rasante, en el limbo del planeta, este tipo de superficie es difícil de ver.

La mejor manera de determinar el tamaño de un objeto astronómico es observar cómo oculta una fuente puntual de luz (típicamente una estrella). Si el objeto no tiene atmósfera, esto es relativamente fácil de hacer. Si tiene atmósfera es más complicado, porque la atmósfera afecta la desaparición. Lo que puede hacerse es medir precisamente cómo se distorsiona la luz ocultada (por absorción y refracción en la atmósfera), y calcular dónde se encuentra la superfice en la cual la presión atmosférica es 1 bar (que es la presión atmosférica normal en la superficie terrestre). Esa superficie es la que define, convencionalmente, el "tamaño" del objeto.

Esto suena razonable, pero también es difícil. ¡En particular, cuando la atmósfera es opaca, como la de Júpiter! Hay una salida: la atmósfera es opaca en luz visible, pero es bastante transparente en radio. Durante los sobrevuelos de las sondas Pioneer y Voyager (en la década de 1970) se usaron las ocultaciones de las naves detrás del planeta para medir cuidadosamente sus transmisiones de radio. El resultado fueron 6 puntos, a distintas latitudes, que permitieron calcular el radio de Júpiter con gran precisión:

radio polar: 66 854 ± 4 km

radio ecuatorial: 71 492 ± 4 km

Un error de 4 km en 70 mil está bastante bien, es un 0.005%, pero debería poder hacerse mejor. Años más tarde, el robot Galileo estuvo en órbita de Júpiter durante 8 años, pero no se usó su transmisor para medir el planeta. No sé por qué, tal vez porque su antena principal falló y no confiaron en hacer una buena calibración con las antenas secundarias. Pero desde hace ya 10 años está en órbita la nave Juno, bautizada con el nombre de la esposa del dios grecorromano, con la misión precisa de espiar bajo el velo de nubes. Un trabajo publicado este año ha usado las ocultaciones de Juno para medir el tamaño de su marido en un montón de latitudes. 

Han usado incluso un modelo mejorado, que tiene en cuenta los fuertes vientos medidos por Juno, y redujeron el error de medición a apenas 400 metros:

radio polar: 66 842 ± 0.4 km

radio ecuatorial: 71 488 ± 0.4 km

Así que el radio ecuatorial es 4 km menor que el valor de 50 años atrás, y el radio polar 12 km menor. El aplastamiento polar (debido a la rápida rotación de Júpiter, que completa un día en 10 horas) también cambió: el actual es 6.5%, algo mayor que en la medición anterior, de 6.49%. Aquí están comparados en una figura:

Cuatro kilómetros parecen poco, pero los autores han evaluado el impacto que tiene esto en los modelos físicos de Júpiter. Al ser más chico, para la misma masa, es más denso. El ligero aumento de densidad resulta significativo en la composición elemental, afectando hasta en un factor 2 la presencia de elementos pesados cerca de la superficie (pero no tanto en la profundidad). Van a usar más ocultaciones de Juno, por lo que dure la misión, así como del robot europeo JUICE que está en camino y que llegará a Júpiter en 2031, para refinar todavía más el modelo del planeta gigante. Ahora conocemos miles de planetas gigantes, alrededor de otras estrellas, y hay que tener buenos modelos para entenderlos.


  


El paper es: Eli Galanti et al. The size and shape of Jupiter, Nature Astronomy (2026). En el mismo número tienen un sumario: The shape of Jupiter is redefined by radio-occultation data from the Juno spacecraft. Nature Astronomy guarda sus artículos tras una estricta barrera paga, pero los encontré para descargar en la web del autor senior, Yohai Kaspi. De ellos son casi todas las figuras que usé. Salvo la de Júpiter visto por el telescopio Hubble.

En uno de los gráficos que puse, es curioso notar que el hemisferio sur parece más "gordito" que el norte. Veremos si esto se sostiene en futuras mediciones. 

También está en camino a Júpiter el Europa Clipper, de la NASA, pero los autores no lo mencionan. 

Las ocultaciones de Galileo sí se usaron para caracterizar la ionósfera de Júpiter (acá).

07/12/2024

Junocam

Recientemente me enteré de dos cosas que me apenaron: la primera es que falta menos de un año para el final de la misión Juno, que desde hace más de 8 años está en órbita de Júpiter. Juno lleva a bordo una cantidad de instrumentos que le han servido para explorar el interior del planeta. Pero además lleva una cámara, agregada un poco a último momento, llamada Junocam. Alguien se dio cuenta de que estaban mandando un robot a Júpiter y que no estaba planeado que llevara una cámara. ¡A quién se le ocurre! Así que agregaron Junocam, que ha sido inmensamente exitosa, además de popular. ¿A quién no le gustan las fotos de un planeta gigante visto de cerca, de tan cerca que la Gran Mancha Roja parece abarcar el planeta?

Los paisajes de nubes en todas las latitudes de Júpiter son fascinantes e hipnóticos. Y Juno pasa tan cerca que hasta permite ver las tormentas con una tercera dimensión que nadie imaginaba:

¿Ven los topes de las nubes, formando una especie de pochoclo blanco? Pochoclo joviano:

Estas nubes, más formalmente llamadas "mushballs" son ricas en agua y amonícao, y están sujetas a interminables descargas eléctricas:

Juno ha sobrevolado los satélites grandes de Júpiter en repetidas ocasiones, dándonos vistazos extraordinarios de estos mundos helados, que tal vez alberguen vida en sus profundidades. Hemos comentado las visitas a Europa y a Ganímedes, y creo que tengo guardadas algunas cosas para mostrar todavía.

La cuestión es que la misión de Juno terminará en septiembre de 2025, cuando el robot se suicide zambulléndose en las profundidades de Júpiter. Esto se hace para evitar que quede en una órbita fuera de control, que eventualmente pudiera hacerla caer sobre alguna de las lunas jovianas, contaminándola. Lo mismo hizo Cassini, en Saturno, en 2017, poniendo fin a dos décadas apasionantes.

La segunda noticia triste, más inesperada, es que el sitio unmannedspaceflight, un foro de colaboración de aficionados y profesionales entusiastas de la exploración del sistema solar, apoyado por la Planetary Society, cerrará a fin de este año. Junocam no tiene un equipo dedicado a la preparación de sus imágenes: la NASA las provee crudas al público (en un formato muy raro), y unmannedspaceflight es uno de los sitios donde fueron magistralmente elaboradas y publicadas por aficionados. Los administradores van a preparar un archivo para que la enorme cantidad de material pueda seguir accesible, pero el sitio cerrará definitivamente. Una pena, pero uno no puede dejar de imaginar que algo similar surgirá eventualmente, y que tal vez será mejor aún. Esperemos.

Lamentablemente, las últimas imágenes de Junocam no estarán en unmannedspaceflight, habrá que estar atentos a ver quién las pone a disposición del público. Seguramente así será.



El sobrevuelo de la Gran Mancha Roja de la primera imagen es del paper Sánchez-Lavega et al., The Rich Dynamics of Jupiter’s Great Red Spot from JunoCam: Juno Images, The Astronomical Journal, 156:162 (2018).

La dinámica del pochoclo está contada en dos trabajos: Guillot et al., Storms and the Depletion of Ammonia in Jupiter: I. Microphysics of “Mushballs”, JRG Planets (doi:10.1029/2020JE006403) y Storms and the Depletion of Ammonia in Jupiter: II. Explaining the Juno Observations, JRG Planets (doi:10.1029/2020JE006404).

14/01/2023

Los cielos de Júpiter

«¿Es este cielo azul de porcelana?»
Conrado Nalé Roxlo, El grillo

Durante el más reciente perijove (el punto más cercano a Júpiter), el robot Juno hizo fantásticas imágenes de la nubosa superficie del gigante. Las imágenes de JunoCam no son fáciles de procesar, pero los "aficionados" de unmannedspaceflight lo hacen con maestría. Uno de ellos es Björn Jónsson, quien mostró esta imagen:

Es una típica región tormentosa del hemisferio norte de Júpiter, con turbulentos topes de nubes, cruzados por uno de los belts (beigecito). Para destacar las volutas gaseosas Jónsson procesó exageradamente la imagen, pero posteó también una en "colores verdaderos", cercana a lo que veríamos con nuestros ojos si volásemos a bordo de Juno:

En esta imagen, hacia el horizonte, podemos ver un color atmosférico familiar: el azul de los cielos de la Tierra. Jónsson hizo un recorte para destacarlo:

Guau. ¡Podría perfectamente ser una foto desde la órbita terrestre! No sólo se ve el tono azulado del cielo sobre las nubes, sino que en el horizonte se ve una línea bien azul de la atmósfera superior, libre de nubes, vista de lado. Parecía un efecto artificial del procesamiento, o de alineación de los filtros, pero no. Otro mago de unmannedspaceflight, Kevin M. Gill, hizo su propia versión para asegurarse y observó lo mismo:

¿Cómo es esto? ¿Acaso no es nuestro planeta el proverbial pale blue dot? En realidad, casi cualquier atmósfera es azul: el efecto se debe a que el color más dispersado es el azul. Se llama dispersión de Rayleigh, y es lo que hace la luz en un medio donde las partículas dispersoras son mucho más pequeñas que las longitudes de onda de la luz que las atraviesa. Esto ocurre con las moléculas diatómicas de la atmósfera terrestre, y también con casi cualquier otra molécula razonablemente pequeña, incluso los hidrocarburos ligeros de la atmósfera joviana. Los otros colores que vemos en la Tierra o en otros planetas se deben a gotitas condensadas o polvo que dispersan (y reflejan) la luz de otra manera: blanco de agua o amoníaco, naranja de metano o de polvo marciano, etc. Cuando New Horizons sobrevoló Plutón nos mandó esta silueta, en la que vemos la azul atmósfera del mundito helado:

Y Cassini nos mostró que sobre la bruma anaranjada de Titán también hay cielos azules:

Kevin M. Gill hizo esta semana un simulacro notable, mostrando cómo se vería el tope de las nubes de Júpiter desde una órbita baja, simulando el relieve a partir de los tonos:

¿Y si estuviéramos más abajo, en un sobrevuelo rasante? Hace algunos años, durante un vuelo a Buenos Aires en medio de gigantescas tormentas doradas por el cielo del atardecer, me imaginé volando sobre Júpiter. Hice un par de composiciones de las fotos que tomé ese día con una de las lunas galileanas, y hoy es el día ideal para compartirlas. Sirven de fondo de pantalla, una vertical y otra horizontal. Se las dejo de regalo.




Las imágenes son de NASA, Juno, B Jonsson, KM Gill, New Horizons, Cassini, Galileo, G Abramson. De cada quien, la suya.

31/12/2022

La Luna en 2023

Para despedir el 2022, presentamos un clásico de En el Cielo las Estrellas: todas las lunas de 2023, en 3 minutitos. Está acelerada 200 mil veces, y vista con el polo sur hacia arriba, tal como la vemos desde el hemisferio sur.

No hay eventos lunares muy destacados en 2023. El 20 de abril hay un eclipse solar que comienza como anular sobre el océano Índico y rápidamente se convierte en total. Rozará Australia y luego será visible desde Timor Oriental y Papúa Occidental, y acabará en el Pacífico ecuatorial. 

El 5 de mayo habrá un insignificante eclipse penumbral de la Luna, visible desde el Viejo Mundo. A partir de esta luna llena habrá una linda seguidilla de superlunas en los meses del invierno austral, de manera que serán superlunas muy altas en el cielo. No se las pierdan.

El 14 de octubre hay un lindo eclipse solar anular que cruza los Estados Unidos desde el estado de Washington hasta Texas, y tras cruzar el golfo de México oscurecerá Yucatán, América Central y una franja de Sudamérica ecuatorial. Será un eclipse parcial desde casi todo el continente.

El 28 de octubre un eclipse lunar apenas más interesante que el de mayo: parcial, pero muy pequeño. Será visible desde parte de Sudamérica con la Luna bajita. 

Hay varias ocultaciones (u ocultamientos, mini-eclipses) de algunos planetas por la Luna. En la primera mitad del año la Luna ocultará a Júpiter en 4 ocasiones:


Las cuatro son interesantes para nuestro continente. La mejor ubicada para la Argentina es la del 22 de febrero, cuando veremos a Júpiter meterse en la luz cenicienta de la noche lunar durante el crepúsculo, para aparecer por el lado de una fina creciente menos de una hora después (predicciones para Bariloche).

Es particularmente interesante que Europa, la luna de Júpiter, estará a su vez oculta detrás del planeta cuando éste quede detrás de nuestra Luna. Cuando Júpiter reaparezca Europa ya habrá reaparecido, pero estará en eclipse solar e invisible en la sombra de Júpiter, en una alineación casi exacta entre el Sol, la Tierra, la Luna, Júpiter y Europa, que sólo se hará visible unos 40 minutos después. Como para quedarse mirando...

La Luna está muy cerca, así que las circunstancias exactas, igual que en un eclipse de Sol, dependen de la ubicación del observador. Busquen en In-The-Sky para predicciones locales.  

El otro planeta interesante es Marte, que también se esconderá detrás de la Luna en 4 ocasiones (eliminé una que sólo se verá desde el polo norte):

La del 15 de octubre será visible desde Ushuaia: muy rasante, de día, con una Luna apenas pasada de nueva. Ojo con el Sol si observan con binoculares o telescopio. Lectores en otras latitudes: atentos en enero y en septiembre. La foto es de una hermosa ocultación el pasado 7 de diciembre:

La Navidad de 2023 estará iluminada por la última luna llena del año.

¡Feliz Año Nuevo!



Animación de la Luna hecha con Celestia. Predicciones de ocultaciones hechas con Occult v4. Ocultación de Júpiter, hecho con Cartes du Ciel. Ocultación de Marte, impresionante foto de Tom Williams. Mapa del eclipse solar de Time and Date.

08/10/2022

La nueva vieja Europa

«Todos estos mundos son para ustedes, excepto Europa.»
A. C. Clarke, 2010: Odisea dos

El robot Juno, en órbita de Júpiter, ha sobrevolado Europa a apenas 350 km de su superficie, algo que sólo había hecho Galileo en el año 2000. Las imágenes que toma JunoCam no son fáciles de procesar, pero varios de los "aficionados" de unmannedspaceflight han producido notables resultados. Entre ellos Kevin Gill, que hizo esta composición:

Europa está completamente cubierta por un glaciar, debajo del cual hay un océano global. Vemos que la superficie casi no tiene cráteres, como la Tierra. Justamente, como la Tierra, esto se debe a que hay procesos dinámicos que renuevan la superficie y borran las cicatrices de los impactos. 

El rasgo más prominente de Europa son las líneas (lat. lineae), que se entrecruzan en todas direcciones. Son fracturas del hielo, producidas por las mareas de Júpiter, a través de las cuales ha surgido el agua del mar, que al recongelarse deja esas cicatrices lineales. En esta imagen reprocesada de Galileo se ve una enorme cantidad de detalles:

El color rojo (que está exagerado) muestra depósitos de sales y otras substancias provenientes del mar. Estas regiones caóticas donde el glaciar está muy fracturado se llaman, precisamente, Chaos. Esta es una vista (42 km de ancho) del Chaos Conamara, donde se ven icebergs que quedaron de algún evento que fundió parte del glaciar y movió las islas antes de recongelarse:

Juno ha sobrevolado el hemisferio que apunta permanentemente hacia Júpiter, una región que Galileo no había visto en alta resolución, así que estas vistas complementan las de hace 20 o 30 años. ¿Habrá alguna región fracturada en el tiempo transcurrido? Los especialistas seguramente las están buscando. 

¿Hay alguna imagen de resolución equivalente en este nuevo encuentro con Europa? Juno, después de todo, no fue en absoluto diseñada para observar las lunas. Curiosamente hay una, pero no fue hecha con JunoCam sino con la Stellar Reference Unit, una cámara de navegación:

Las manchas oscuras que rodean a algunas líneas son como el material rojo de las fotos color: sales surgidas del mar interior. ¿Qué será esa estructura en forma de corchea? La nota parece un impacto, con una línea corta asociada que termina abrazando algo raro. La imagen tiene 150 km de ancho, y está iluminada por Júpiter, en plena noche europeana.

Europa es uno de los mejores lugares del sistema solar para buscar vida extraterrestre, tal vez mejor que Marte. En pocos años habrá un par de nuevos exploradores. JUICE, de la Agencia Espacial Europea, partirá el año que viene y ocho años después comenzará a estudiar principalmente Ganímedes, pero también Callisto y Europa. Y la NASA enviará en 2024 el Europa Clipper, que se concentrará en el estudio de Europa. Lamentablemente ninguno de los dos llevará un módulo de aterrizaje, y mucho menos uno capaz de penetrar el hielo y llegar al agua líquida. Pero algún día ocurrirá, y ya se están diseñando los instrumentos para analizarla (tanto para Europa como para Encélado).

Este sobrevuelo ha cambiado la órbita de Juno, de manera que en 2023 podrá hacer dos sobrevuelos muy cercanos de la luna más interior de Júpiter, la volcánica Ío.



La imagen panorámica de Europa es de NASA/Juno/JunoCam/Kevin McGill. Las de primeros planos del hielo son de NASA/Galileo. Y la última es de NASA/Juno. La última es de NASA/Juno/JunoCam/Bjorn Jonsson.

21/08/2021

Juego de sombras en Júpiter

Los satélites galileanos de Júpiter (sus cuatro lunas mayores) son como un relojito en el cielo. Tan predecibles son sus movimientos que Newton promovía usarlos como manecillas de un reloj celeste y con ellas calcular la longitud geográfica en alta mar. También por esos años Ole Rømer logró usarlos para medir por primera vez la velocidad de la luz. Hoy en día su movimiento no tiene secretos ni mayor interés científico (salvo que quieras mandar un robot a explorarlos), pero sigue siendo una delicia observar su danza, como compartió nuestro amigo Mariano Ribas recientemente. Podemos ver todo tipo de eclipses exóticos: ocultamientos detrás del planeta, tránsitos (de ellos o de sus sombras) delante, y los mucho más raros eventos mutuos, en los cuales se eclipsan entre sí, tapándose o haciéndose sombra.

El domingo 29 de agosto hay un evento particularmente interesante: un doble tránsito de sombras:

Esta es la situación a las 20:00 hora argentina (23:00 UT). Vemos las sombras de Ganímedes y de Europa, el propio Ganímedes por delante del planeta, y la Gran Mancha Roja. Europa se ve a la derecha (el oeste), e Ío del otro lado. Pero si quieren ver algo realmente bueno, les recomiendo observar unos minutos antes (19:47 UT-3), porque casi al mismo tiempo que Europa salga del tránsito, la sombra de Ganímedes estará ingresando por el otro lado:


En Bariloche, a esa hora, Júpiter estará bastante bajo en el cielo, pero igual se puede probar. Si estás más al este (en Buenos Aires, por ejemplo), las condiciones son mejores. 

Esta semana habrá otro evento parecido (sin Gran Mancha Roja) el día 22. Pero es a las 17:30 hora argentina (20:30 UT), con Júpiter todavía bajo el horizonte. Pero algún lector en otras longitudes tal vez pueda aprovecharlo:


¿Y no podrá haber tres lunas transitando Júpiter a la vez? No con Ío, Europa y Ganímedes (por razones que contaré otro día), pero si una es Calisto, la más alejada de las cuatro, sí se puede. De hecho, hubo uno de estos triples tránsitos hace poco, el 15 de agosto. Sólo fue visible desde regiones del extremo Oriente, y no he encontrado muchas fotos. Un observador australiano de sobrenombre Quopaz compartió ésta en Cloudy Nights:

De izquierda a derecha, son Europa, su sombra, Ganímedes (mirar con cuidado, está pegado a la sombra de Europa), su sombra, Calisto (cerca del limbo derecho) e Ío (fuera del planeta).

Los tránsitos de tres sombras son más raros todavía. El próximo será en 2032, y el anterior fue en 2015, cuando José Luis Sánchez y Aldo Kleiman lo fotografiaron así desde Rosario:

Véanlo en video, con el relato de cada ingreso y egreso, incluyendo el triple tránsito de lunas:

Ahora que Júpiter está en oposición, súper brillante en el cielo toda la noche, vale la pena estar atentos a estas encantadoras vistas. Pueden usar cualquier planetario para anticipar los eventos, o herramientas específicas como la de Sky&Telescope, que dan una lista de los momentos clave para el día que uno elija. 

 


Agradezco a Aldo que me mandara sus imágenes. La del triple tránsito de 2021 es del usuario Quopaz en Cloudy Nights.

Las imágenes de Júpiter están hechas con Cartes du Ciel.

10/07/2021

Los cráteres de Ganímedes

El robot Juno, en órbita de Júpiter desde hace 5 años, ha cumplido hace rato sus objetivos primarios: el estudio de las profundidades de Júpiter, incluyendo su misterioso núcleo y su dinámica atmósfera por debajo de los coloridos remolinos que vemos desde afuera. Cuando se diseñó la misión, Juno ni siquiera iba a llevar una cámara. Pero, ¿vas a ir a Júpiter sin una cámara? ¡Sería como ir a Venecia sin una cámara! ¡Por favor! Así que algún genio agarraró una cámara diseñada para el rover marciano Curiosity, la reforzó para el ambiente muy radiactivo de Júpiter, y así nació Junocam. Y ha sido todo un éxito.

Como si fuera la mitológica esposa celosa de Júpiter, Juno ha espiado debajo del velo nuboso del dios, y ahora va a controlar de cerca a sus amantes: han extendido la misión y cambiado la órbita para que pueda hacer sobrevuelos de algunos satélites. El primero ha sido Ganímedes, hace poquito. Esta es una vista:

Ganímedes era un hermoso chico troyano, que fue secuestrado por Zeus para convertirlo en mozo del Olimpo. Según otra versión del mito, el muchacho no fue secuestrado sino comprado, lo cual no sé si es mejor o peor. La cuestión es que Zeus, convertido en águila, se lo llevó al Olimpo para que sirviera el divino néctar y la inigualable ambrosía. El dios se los hizo probar para otorgarle inmortalidad. Dice Eratóstenes en los Catasterimos que la constelación de Acuario bien podría ser Ganímedes, sirviendo no agua sino la bebida de los dioses. La constelación del Águila, después de todo, se encuentra junto a él en el cielo. Pero estos mitos eran ya antiguos en la época de Eratóstenes, así que andá a saber.

Cuando mostré la nueva foto de Ganímedes en Twitter, mi amigo Ale Kolton observó que algunos cráteres parecían tener depresiones en el centro. Por ejemplo, varios de los que se ven en este recorte, incluso el notable Tros en medio de la foto (la luz viene de la derecha):

Esto me llamó la atención porque estamos acostumbrados a que, en el medio de los cráteres lunares, haya montañas, no pozos. Como ésta en medio de Tycho (la luz también de la derecha): 

Resulta que el descubrimiento de Ale Kolton ya estaba descubierto desde la época del Voyager en 1979. Y no sólo Ganímedes tiene cráteres con pozos centrales, sino también Callisto e incluso Marte. Se cree que su formación obedece a la gran cantidad de sustancias volátiles en el material excavado, comparado con, por ejemplo, la Luna o Mercurio. Pero muchos detalles todavía se discuten entre los especialistas. Lo que sí, son muy abundantes. En uno de los papers encontré este mapa, donde se muestran todos los cráteres con pozos centrales:

Ganímedes es un mundo enorme, es más grande que el planeta Mercurio, y tiene una geología fascinante. En las imágenes obtenidas por Junocam hay un montón de cosas destacables, que mantendrán ocupados a los geólogos por mucho tiempo. Hay una tectónica de placas, de hielo en lugar de silicatos como en la Tierra, con las fallas y los desplazamientos todos a la vista. Vean por ejemplo este cráter que fue cortado en dos y desplazado por una o un par de fallas:

El plan de vuelo de Juno sigue con un sobrevuelo muy rasante sobre Europa en septiembre del año que viene, y dos sobre Io en 2023 y 2024, que serán relevantes en el diseño de las venideras exploraciones de estos munditos en busca de vida subglacial. El fin de la misión por ahora está en septiembre de 2025, seguido de la autodestrucción de la nave en Júpiter para proteger el ambiente de los satélites.



Es interesante: Alzate & Barlow, Central pit craters on Ganymede, Icarus 211:1274–1283 (2011). De allí tomé el mapa.

Las imágenes de Junocam no son fáciles de procesar, porque la cámara rota con la nave mientras las toma. Las que elegí son de Kevin Gill, que participa en el indispensable foro de unmannedspaceflight.com.

La foto de Tycho es de NASA/LRO. Las de Ganímedes son de NASA/Juno, procesadas por Kevin Gill.

El jarrón es una foto de David Liam Moran en Wikipedia, de una pieza antigua que se encuentra en el Metropolitan Museum of Art (New York).

13/02/2021

Fotobomba en la Gran Conjunción

Cada 20 años Júpiter y Saturno nos regalan una de las más raras conjunciones planetarias, la Gran Conjunción. Durante varios meses durante la cuarentena del covid-19 pudimos verlos acercándose en el cielo, hasta que el 21 de diciembre estuvieron extraordinariamente juntos (un décimo de grado), como no se veía hacía siglos. Así los vimos al caer la noche, desde la playa del Ñirihuau donde se juntó un grupito de curiosos y aficionados:

A pesar del viento y la turbulencia atmosférica no quería perderme la rara posibilidad de ver los dos planetas gigantes a la vez en el mismo campo ocular. Fue una cosa notable, con las ya conocidas exclamaciones de asombro de la gente que nunca había visto Saturno a través de un telescopio, esta vez un poco apagadas por los barbijos. La foto es mucho peor que otras, tomadas en condiciones más favorables, pero es linda igual:


Ganímedes no se ve, estaba superpuesto con el planeta. Sí se veían Titán y Japeto, que no salieron en la foto.

Esta conjunción fue extraordinaria por una razón adicional. ¡Entre Júpiter y Saturno estuvo Plutón! A veeeeer...

Esta es una foto del 22 de agosto (el 21 de diciembre Plutón estaba ya a casi 7 grados de los gigantes). Al principio no lo encontré, pero revisando la imagen con cuidado y usando el catálogo Gaia, pude identificarlo en Cartes du Ciel. He aquí un recorte (tienen que descargarlo para verlo a resolución completa):

Bien al límite, pero ahí está, colándose en medio del abrazo de los gigantes.

El pequeño Plutón era completamente invisible aquel día desde la playa. La que sí se veía sin problema era la Luna, que también se mereció algunas fotos (y las exclamaciones emocionadas de los primerizos, como con Saturno).


 La Luna fotobombeó a los gigantes más de una vez en 2020. He aquí una de agosto:

Y una junto a Júpiter el mismo día, con coloridas nubes:

Volviendo al día culminante de la Gran Conjunción, comparto también unas fotos con photobombing de las agujas del cerro Catedral...





Las fotos son mías, pero se las presto.

12/12/2020

La Gran Conjunción de 2020

Si estás buscando información del eclipse, fijate la nota de la semana pasada: Qué observar en el #GranEclipsePatagónico.

El 21 de diciembre se producirá una conjunción extraordinaria de los planetas Júpiter y Saturno. Mirando al Oeste al comienzo de la noche los dos planetas se verán tan juntitos que casi se confundirán en un único lucero del ocaso:

La distancia entre Júpiter y Saturno será de un décimo de grado (mucho menos que una Luna, que ocupa medio grado en el cielo). Será una situación ideal para ver y fotografiar ambos planetas gigantes simultáneamente a través de un telescopio. La máxima aproximación (el apulso) será a las 13:30 UT (10:30 UT-3 hora argentina). Pero, como se ve, a las 22:30 de la noche del 21 la conjunción será todavía muy cercana. Un día antes, en la noche del 20, la distancia será de menos de 8 minutos de arco. Ténganlo en cuenta, según cómo venga el pronóstico de nubes. El 22 ya estarán a 10 minutos y medio (nada despreciable). 

Si podés, observalos todos los días, para ver cómo se van acercando. No se necesita ningún instrumento. El día 16 los visitará la Luna, que viene de su propia conjunción con el Sol en el #GranEclipsePatagonico

Estas conjunciones (aproximaciones en el cielo) entre Júpiter y Saturno son raras. La combinación de los períodos orbitales de Júpiter (11.86 años) y Saturno (29.5 años) hace que se produzcan cada 20 años más o menos. Podemos verlo en un gráfico. Si suponemos que las órbitas son circulares, y que los planetas recorren sus 360 grados de manera uniforme, a lo largo de los años trazan estas dos líneas:

Vemos que cada 20 años las líneas de Júpiter y de Saturno se cruzan, indicando que están en el mismo ángulo de la órbita, alineados con el Sol (formando una sizigia, palabra buenísima para el scrabble, y mejor en inglés: syzygy). En esa situación, desde la Tierra, se los ve en conjunción.

No todas las Grandes Conjunciones son iguales. La de 2020, a apenas un décimo de grado, es extraordinaria. Es la más cercana desde el año 1623, cuando también se acercaron a 0.1°. Aquélla fue la primera Gran Conjunción, además, en producirse después del invento del telescopio. Curiosamente, ¡parece que nadie la observó! La de 1683, con los planetas al doble de separación, 0.2°, fue la primera que los astrónomos vieron con ambos en el mismo campo del telescopio. 

En 1603 se produjo una Gran Conjunción casi desapercibida (por su proximidad al Sol, como la de 2000, también notable), a la que meses después se les unió Marte y atrajo gran atención. Johannes Kepler observó el triángulo, y en medio de los tres planetas descubrió su "nova" (la más reciente supernova galáctica). Estudió sus posiciones con precisión, calculó las efemérides, y llegó a una conclusión que agregó como apéndice en su libro sobre la estrella nueva. Allí Kepler sugiere que la estrella que vieron los Reyes Magos, que les anunció el nacimiento de Jesús, fue una Gran Conjunción (a 1°) que se produjo en mayo del año 7 A.C. La Gran Conjunción de 2020 se produce muy cerca de la Navidad, así que podemos decir que es la Estrella de Belén. Se non è vero, è ben trovato. 

 


Burke-Gaffney, Kepler and the Star of Betlehem, Journal of the Royal Society of Canada 1:417 (1937). De allí tomé la figura de la observación de Kepler. 

Las otras figuras están hechas con Stellarium.

En los medios están diciendo que una Gran Conjunción como esta no ocurre desde hace 800 años. No sé de dónde sacaron ese número, ya que la de 1623 fue como la de 2020. La de 1226, eso sí fue a apenas 2 minutos de separación, eso sí, una cosa de locos.