Mostrando entradas con la etiqueta NGC 253. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NGC 253. Mostrar todas las entradas

14/02/2026

Un concilio de gigantes

En el mito griego hay dos guerras entre dioses: la titanomaquia y la gigantomaquia. La primera es la guerra contra los titanes, en la cual los olímpicos vencen a Cronos, que devoraba a sus hijos. Más de una vez hemos comentado algunos episodios. Después de derrotar a los titanes, Zeus y su familia lucharon contra los gigantes, también engendrados por Gea y Urano como los titanes, y establecieron el orden definitivo del cosmos, en el cual se desarrolla la historia humana. El mito de Piscis, que alguna vez hemos comentado es un episodio de esta teomaquia. Estas guerras en las que una generación de dioses se enfrenta a una anterior y la substituye son bastante comunes también entre otros pueblos europeos. Por ejemplo, en los pueblos nórdicos hay otro grupo de dioses que también se traducen usualmente como "gigantes", los jötunn, derrotados por los dioses de Asgard (el padre de Loki es un jötunn). En el sistema solar, tan poblado de dioses grecorromanos, tienen nombre de gigantes Encélado y Mimas, ambos satélites de Saturno (que es el titán Cronos). Pero en general pocos nombres de gigantes son familiares hoy en día.

Mucho más allá, a millones de años luz, nos rodean doce gigantes:

Circinus, Bode, Cigarro, Ojo de Gato, Ojo Negro, Maffei Uno, Maffei Dos, Moneda de Plata, Molinillo Austral, Centaurus A, IC 342, NGC 4945.

Algún lector desatento podrá creer que se trata de personajes mitológicos. Pero hacia el final de la lista hay unos nombres sospechosamente astronómicos. ¿NGC? ¿IC? ¿Esas no son galaxias? Sí, son. Y los nombres propios que las preceden también son galaxias que hemos visitado: Moneda de Plata es NGC 253, la galaxia de Sculptor. Molinillo Austral es Messier 83. Centaurus A es la galaxia peculiar NGC 5128. Y NGC 4945 es "la otra" galaxia de Centaurus.

Este Concilio de Gigantes fue identificado recién en 2014 por el astrónomo canadiense Marshall McCall. Forman un anillo a unos 12 millones de años luz, con muy poca dispersión hacia arriba y abajo del plano medio:

La Vía Láctea está un poquito corrida del centro del anillo. Y ambas galaxias grandes del Grupo Local, Vía Láctea y Andrómeda, también están en el plano del Concilio, formando una estructura plana que se llama Hoja Local. La evolución del Grupo Local y del Concilio de Gigantes parece haber sido conjunta en el pasado, cuando el universo era más pequeño, ya que las direcciones de sus rotaciones parecen estar más o menos alineadas, y son muy distintas de las correspondientes a galaxias más lejanas. Esta estructura achatada es precisamente lo que predicen los modelos de evolución del universo primitivo: una especie de esponja, con grandes vacíos separados por superficies de materia oscura, donde se forman las galaxias. La Hoja Local es una de las paredes del Vacío Local. Los grandes surveys de galaxias muestran que esta esponja filamentosa llena todo el universo

Entre las galaxias del Concilio hay varias muy activas, ya sea por su núcleo o por starburst, y nos bombardean con partículas subatómicas de gran energía. Son los rayos cósmicos ultraenergéticos que comentamos la semana pasada, que el Observatorio Auger (en la provincia de Mendoza) está finalmente caracterizando. Este mapa del cielo muestra cómo los rayos cósmicos extragalácticos parecen venir del Concilio de Gigantes. 

El cúmulo de Virgo también está en el plano de la Hoja Local, si bien bastante más lejos. Por esta razón muchas galaxias brillantes aparecen alineadas en el cielo. En la próxima "temporada de galaxias", en otoño, aprovechen a identificar desde nuestra perspectiva esta enorme estructura, que es uno de los ladrillos de todo el universo.
 


El paper de McCall es: McCall, A Council of Giants, MNRAS 440:405–426 (2014). La ilustración de las dos vistas del Concilio está basada en su Figura 3.

La primera foto es del Friso de la Gigantomaquia, del Altar de Pérgamon (CC BY-SA user Sailko, Wikimedia). 

La figura del los rayos cósmicos es de: Auger Collaboration, The Distribution of Ultrahigh-energy Cosmic Rays along the Supergalactic Plane Measured at the Pierre Auger Observatory, ApJ 984:123 (2025).  

La ilustración de las 14 galaxias es de Wikipedia, usuario Piquito Veloz

07/05/2022

PSG

Para el aficionado a la astronomía del hemisferio sur, PSG no es solamente el equipo de Messi, es también el Polo Sur Galáctico, que ya comentamos hace poco. Está en una dirección del cielo perpendicular al plano de la Vía Láctea, en la constelación del Escultor. Por esta razón es una de las "ventanas" de nuestra galaxia, una región con muy pocas estrellas.

Muy muy cerca hay un lindo cúmulo globular, NGC 288, a apenas medio grado del Polo exacto. Y a 2 grados está la magnífica galaxia NGC 253, la Moneda de Plata. En la foto que mostré el año pasado el cúmulo me quedó muy cerca del borde de la foto. Así que volví a hacerla en diciembre, mejor compuesta, una hermosa noche en playa Los Troncos, en compañía de mi compinche Marcelo Álvarez. Aquí está. (Si estás leyendo esto en el celu, subí el brillo, o mejor andá a verlo en una computadora.)

¡Qué belleza la de estas dos metrópolis estelares tan contrastantes entre sí, tanto en aspecto como en concepto! NGC 253 es una galaxia entera, similar a la Vía Láctea, con miles de millones de estrellas, y distante de nosotros 11 millones de años luz, distinguida por un frenesí de producción de nuevas estrellas. El cúmulo globular, en órbita de nuestro propio centro galáctico, es en cambio una colección de apenas algunos miles de estrellas ancianas, de 10 mil millones de años de edad. Está a 29 mil años luz de nosotros, y es uno de los cúmulos globulares menos poblados de la Vía Láctea, tan ralo que está desarmándose. Y, tan cerca del polo galáctico, éste sí que está en una posición inusual para un cúmulo globular.

La foto está hecha con un teleobjetivo fotográfico, de 270 mm a F/6.3, y en un rectángulo de 2 por 3 grados captura una inmensa profundidad de campo. Acercándonos desde la lejana galaxia y pasando por el cúmulo, las estrellas individuales son finalmente de nuestra propia galaxia. La más brillante es una estrella de apenas magnitud 8, a 500 años luz de nosotros. En esta foto marqué también una lejana estrella de nuestra galaxia, una de las que figura en el catálogo Gaia, a 1500 años luz. Y el PSG con una crucecita.

Un negativo de la imagen me permitió identificar tres galaxias mucho más lejanas, a cientos de millones de años luz de distancia. Están cerca del borde izquierdo de la foto y pude identificarlas sólo con ayuda informática, la verdad que a simple vista ni se sospecha que sean galaxias.

En nuestras latitudes esta región del cielo pasa directamente sobre nuestras cabezas, situación óptima para observarla y fotografiarla. Pero en esta época del año lo hace al mediodía, así que háganse una alarma para verla en la próxima primavera.

13/11/2021

Las ventanas de la Vía Láctea

La Vía Láctea es una galaxia espiral. La inmensa mayoría de sus estrellas, el Sol incluído, se encuentran en un disco muy chato. Chato como un CD. Cuando miramos hacia el centro galáctico tenemos ante nosotros casi toda la Vía Láctea, donde su franja es más gruesa y densa en el cielo. Todo alrededor, mirando en la dirección del disco, la galaxia nos oculta buena parte del universo más allá. Pero si miramos en la dirección perpendicular al disco, ya sea hacia el norte o hacia el sur, ¡ah, es como mirar por una ventana y asomarnos al universo lejano! 


El centro galáctico está en la constelación de Sagitario, como hemos contado muchas veces, y desde nuestra latitud lo vemos mejor en invierno, sobre nuestras cabezas. Las noches de verano nos traen la vista hacia afuera, hacia Auriga y Tauro, donde la franja de la Vía Láctea es más finita y rala en el cielo. Desde nuestras latitudes, el polo norte galáctico está siempre más bien bajito, en la constelación de Coma Berenices, visible en otoño. En la primavera austral podemos ver al mismo tiempo hacia el centro galáctico y hacia el polo sur galáctico, en la dirección de Sculptor. La diferencia es sobrecogedora:

Las dos fotos fueron tomadas el mismo día, con exactamente el mismo equipo. Ambas son exposiciones de 25 minutos, calibradas y procesadas exactamente de la misma manera. Abarcan 5 grados de ancho (10 lunas), y las dejé sin recortar los bordes, donde la aberración cromática es más fuerte, para la comparación. 

La primera foto muestra muchísimas estrellas (un cálculo aproximado me da 15 millones), tantas que hasta se confunden en un resplandor indefinido. Se destacan, además, las dos famosas nebulosas brillantes M8 (de la Laguna) y M20 (Trífida), junto con sus cúmulos estelares. Hay además una multitud de cumulitos pequeños, tanto abiertos como globulares, y la filigrana de polvo oscuro que caracteriza a las galaxias espirales como la nuestra. El centro galáctico está un poco fuera del campo, hacia la izquierda.

La otra foto tiene muchísimas menos estrellas. No es una ilusión: estamos viendo a través de apenas 500 años luz del disco delgado de la Vía Láctea, mientras hacia el centro está casi toda la galaxia, miles y miles y miles de años luz de estrellas, gas y polvo. El polo sur galáctico está cerca del ángulo superior derecho de la foto, marcado con una crucecita en la versión anotada de abajo. Se destaca la galaxia espiral NGC 253, la Moneda de Plata (que ya mostramos una vez en visión telescópica), y un pequeño cúmulo globular de nuestra propia galaxia cerca del borde derecho. Otro día comentaré más sobre esta foto, especialmente si logro rehacerla con estos dos objetos, tan contrastantes, más en el medio del campo.




Las fotos son mías, y la ilustración también. Avisá si las vas a usar.

27/07/2019

El tanque y el quasar

Vamos a revisar un par de fotos de las sesiones que me ocuparon en enero mientras el Balseiro dormía. Para empezar ésta, con Orión, Tauro y las Pléyades cerniéndose sobre la vieja torre de agua y el edificio de la División Diseño Avanzado (cuyo revestimiento de piedra está pleno de amonites, no se lo pierdan cuando visiten el Centro Atómico Bariloche).

Procesando esta foto me di cuenta de que cerca del ángulo superior izquierdo, que se moja en la constelación del río Erídano, había un quasar (se dice cuéisar) particularmente brillante: PKS 0405-12, de magnitud 14 y redshift z = 0.57, uno de los quasars más cercanos... ¡a 5000 millones de años luz! Sus fotones no sólo son de antes de los amonites, ¡son de antes de la Tierra!

Lo busqué y lo rebusqué, estirando los tonos de la imagen de una manera que no me animo a mostrar en público. No lo encontré. Con magnitud 14, no hay duda de que a través del telescopio lo habría pescado en el Erídano. Pero con la lente gran angular no llegué más que a magnitud 11 más o menos. Lástima.

La noche siguiente volví al Centro Atómico, pero esta vez en lugar de fotografiar los edificios vacíos bajo el cielo estrellado me dediqué a los cielos profundos, haciendo algunas fotos de larga exposición con un teleobjetivo. Con 65 fotos de 15 segundos capturé esta imagen de una de mis galaxias favoritas, la Moneda de Plata en el Escultor:


El que mire con atención verá que hay más de una nebulosidad en esta imagen:


La más brillante es NGC 253, la Moneda de Plata, preciosa espiral de canto. Está a 11 millones de años luz. Los amonites ya estaban extintos. A la misma distancia (forman parte del mismo cúmulo de galaxias) está NGC 247, en la constelación de la Ballena (las ballenas sí existían hace 11 millones de años). La otra nubecita conspicua, a la izquierda de NGC 253, no es una galaxia: NGC 288 es un cúmulo globular, bien lejano pero dentro de nuestra propia galaxia. Está más o menos a la misma distancia que el centro galáctico, pero aquí estamos mirando casi exactamente hacia el polo sur de la Vía Láctea. Otras dos galaxias que marqué, en cambio, sí son lejanas: NGC 177 y 172, también espirales de lado, de magnitudes 14 y 15 (como el fallido quasar de Erídano).

La sorpresa fue que nuevamente, casi en el borde, había un quasar de regalo: Q0043-2923, de magnitud 15 y redshift 0.9, ¡10 mil millones de años luz! ¿Lo querés en kilómetros? Son

95 000 000 000 000 000 000 000 km

Tremendo. Hice un recorte, porque achicado no se debe ver nada:


Los quasars son galaxias, o mejor dicho, son los núcleos muy activos de algunas galaxias, como el de M87 donde está el famoso agujero negro. Sólo que el inmenso chorro de materia y energía apunta directamente hacia nosotros, y por eso logramos verlos a través de abismos de espacio y tiempo. Los vemos como estrellas: eso significa quasar, quasi stellar radio source, si bien el Telescopio Espacial Hubble logra discernir en algunos casos la (mucho más tenue) galaxia que los aloja.

Mi alegría no duró mucho, ya que revisando la información sobre Q0043-2923 me encontré con que Gaia había medido su paralaje: 0.7 milisegundos de arco, que son 4 mil y pico años luz. ¡No era un quasar! Así lo cita Simbad: "Misclassified QSO in some references". Convencido de que también Gaia se puede equivocar (las clasificaciones se hacen automáticamente hoy en día) traté de encontrar un espectro, que delataría si se trata de una estrella o un quasar. El recentísimo Million Quasars Catalogue, Version 6.2 (22 May 2019), que usa abundantes datos de Gaia, todavía lo cita como quasar cierto, con "espectro de líneas anchas dominado por el núcleo". La referencia que dan de su redshift es una tesis de 1987, pero no encuentro los espectros.

Me queda alguna esperanza. ¿Será o no será? 

06/04/2013

Moneda de plata

Mirando casi exactamente hacia el polo sur de nuestra galaxia, en una región donde hay muy pocas estrellas, encontramos una de las maravillas del cielo austral. Es la galaxia espiral NGC 253, a veces llamada Moneda de Plata, por su aspecto, o Galaxia de Sculptor, por su constelación, el Escultor. Así la fotografiamos hace unos meses desde Bariloche. Creo que el telescopio estaba un poco descolimado, así que la foto no me satisface del todo. Pero está bastante buena como para mostrarla.

Recuerdo exactamente cuando mi amigo Damián "descubrió" esta galaxia. Era en noviembre, cuando la Vía Láctea está casi invisible en el horizonte y tenemos el polo sur galáctico cerca del cenit. Damián recorría el cielo con los binoculares y de pronto dijo "¿Qué es eso? ¿Es una galaxia? ¡Opa, qué galaxia!" Apuntamos con el telescopio y era una galaxia notable. Que resultó ser NGC 253. Naturalmente ya descubierta. ¡Pero qué excitación en ese momento! Algo que los que usan telescopios computarizados GOTO no experimentan jamás. Me pasó algo similar cuando "descubrí" el notable cúmulo abierto NGC 2477. Hay que usar los binoculares...

NGC 253 es una galaxia espiral vista de manera oblicua, casi de canto. Vemos que tiene un núcleo muy pequeño, una textura granulosa, y un borde más nítido que el otro. Todas estas cosas se ven a ojo en el ocular. Pero ni los colores ni los detalles de las inmensas nubes de polvo que oscurecen los enjambres de estrellas de su disco se ven a ojo. Sólo se hacen aparentes en fotografías de larga exposición como ésta. NGC 253 está catalogada como una galaxia starburst, indicando que está creando estrellas a un ritmo inusualmente intenso (no por mucho: medido actualmente en 5 masas solares por año comparado con 1 masa solar por año en la Vía Láctea).

Hablando de polvo, hay una cosa curiosa en una de las numerosas galaxias más lejanas que se ven en la misma imagen. En mi foto hay que tener buen ojo para encontrarla, así que voy a usar una impresionante imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble (click para verla más grande):


¿Qué tal? Y la he achicado considerablemente para meterla aquí (vayan a verla acá en toda su gloria galáctica, y después vuelvan). La flecha señala otra galaxia, mucho más lejana. Tiene el improbable nombre 6dFGS gJ004821.8-250737, y está a 900 millones a años luz. Miren atentamente: ¡son dos galaxias! Acá están de nuevo, tamaño baño.

¡Es un eclipse galáctico! La galaxia de atrás, la más grande, es una espiral preciosa. La que le pasa por delante es otra espiral, que vemos más de canto. Cuando vi esta imagen creí que el halo oscuro alrededor de la galaxia delantera era un artificio del procesamiento de la imagen. Pero cuando revisé los catálogos resultó que no: es el polvo de la galaxia de adelante, que ocupa un espacio mucho más extenso que su disco brillante, ocultando las estrellas de la galaxia de atrás. Guau. Se conocen unos pocos casos de estos fortuitos eclipses galácticos, y éste es el mejor. Han permitido descubrir precisamente esto: que en las galaxias espirales el disco de polvo es mucho más grande que el disco de estrellas. Este par fue descubierto de casualidad en la foto de NGC 253 (link al paper, muy bueno). No dejen de observar la multitud de estrellitas individuales que llenan la imagen: ¡son estrellas de NGC 253!

La Galaxia de Sculptor vive a 13 millones de años luz de nosotros. Es una distancia inmensa (si bien es aquí nomás en términos de galaxias). Todas las estrellas individuales que vemos en mi foto son estrellas de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Están a unos cientos o miles de años luz de nosotros. Miles, decenas de miles de veces más cerca que la galaxia. Nuestra visión binocular, que nos permite enhebrar una aguja o atajar una pelota, es completamente inútil para apreciar semejante perspectiva cósmica. Quise de todos modos darme una idea de cómo veríamos esta escena si pudiéramos separar nuestros ojos algunos cientos de años luz. Bueno, en realidad quería subirme a la moda 3D que está invadiendo la industria visual. En todo caso, como no encontré mediciones de distancia para la mayoría de las estrellas de la escena (salvo un puñado), lo hice a ojo, acomodando las estrellas como me pareció. El resultado es esta imagen estereoscópica. Hay que mirarla cruzando los ojos, poniéndose bizco hasta que en el medio podamos formar una imagen única, que veremos con sensación de profundidad: las estrellas delante y la galaxia atrás. Sirve, por supuesto, poner la imagen lo más grande posible, así que lo mejor es descargarla y verla fuera del navegador. Se ve muy bien en una tele tipo LCD donde podamos enchufar un pendrive o la salida de video de la computadora. Acá está.



La imagen del HST es de la NASA/ESA/STScI, procesada por Robert Gendler, vayan a verla acá porque es increíble.

La otra foto es mía, con la colaboración del Fresco y Yimy. Es una exposición de 21x5 min, ISO 1600, Meade LX10 20", F/6.3, Canon T1i en foco primario. La imagen tiene como dos lunas de ancho.