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08/08/2020

Virgo virtual

Rhys Taylor es un astrofísico que trabaja observando galaxias en la banda de 21 cm, algo que él define como "mayormente, observar estática". También escribe una serie de blogs que leo habitualmente: Physicists of the Caribbean (porque hizo un postdoc en Arecibo), y sus spin-offs Little Physicists and Decoherency. Me encanta su estilo, su humor, y las cosas que cuenta (si bien es muy verborrágico, y sus notas son larguísimas, algo que yo aprendí a evitar). Allí cuenta y muestra cuestiones astronómicas, muchas veces ilustradas con la maestría de su segunda pasión, las animaciones CGI, hechas en la computadora.

Hace unos meses, justo cuando yo estaba escribiendo sobre el cúmulo de Virgo y sus galaxias, Rhys publicó una visualización preciosa, Virgo Virtual Visuals. Esta es una imagen.

No es una foto, como la mía, sino una visualización basada en las imágenes de las galaxias hechas como parte del proyecto SDSS. Rhys recortó cada galaxia del cúmulo, limpió y procesó las imágenes, y las acomodó en un mapa que parece una foto. Pero no sólo esto: usando los mejores datos disponibles de la distancia a cada galaxia individual, su mapa es tridimensional. Es mucho mejor que una foto, ya que se puede navegar a través del cúmulo como nunca podremos hacerlo en la vida real. Preparó un videíto con un vuelo (pónganlo en full screen):



¿No es una preciosidad? Traten de identificar las galaxias principales del cúmulo, que hemos comentado aquí, y seguirlas durante el vuelo: M87, M49, M86 y la cadena de Markarian...

Pero esto no es todo. Aburrido durante la cuarentena del Covid-19 en Praga (ahora trabaja en Praga, habiendo escapado de las selvas caribeñas), decidió incorporar interactividad a su visualización. Y lo hizo explotando las posibilidades 3D de la internet moderna, ya que la visualización entera es un archivo html que se puede usar dentro del propio navegador. Es un archivo medio gigante, de 90MB, así que conviene descargarlo y abrirlo localmente, a menos que tengas una conexión súper rápida (que no es el caso en Bariloche). El enlace es éste: Virgo Virtual Visuals.


Tiene unos poco controles bastante fáciles de usar, que permiten acercarse, alejarse y moverse alrededor del cúmulo. Y una opciones (un poco intrusivas, para mi gusto) que permiten sacar o poner elementos: escala, etiquetas y tipos de galaxias.

A propósito de éstas, la nomenclatura no es obvia: ETG (early type galaxies, tipo temprano) y LTG (late type galaxies, tipo tardío). ¿Qué es esto del tipo temprano y tardío? ¿Acaso las galaxias evolucionan y envejecen? Sí y no. Las galaxias evolucionan, como hemos contado más de una vez, mediante colisiones y fusiones. Pero las denominaciones de tempranas y tardías no tienen nada que ver con esto. Es una de esas cosas que quedan fosilizadas en la tradición, y nunca se van del todo. Como el bang del Big Bang, pero en este caso ni siquiera es un nombre marketinero. El culpable, en este caso, es el mismísimo Edwin Hubble, de galáctica fama.

Básicamente, las ETG son galaxias suaves, sin estructura, tirando al cremita (los astrónomos dicen rojo, pero es un beigecito), compuestas mayormente por estrellas ancianas y se han quedado con poco gas interestelar. Las galaxias elípticas son de este tipo. Las LTG tienen todavía mucho gas, están activamente formando estrellas, lo cual les da un color mucho más azulado. Tienen además generalmente bastante estructura, típicamente espiral, como la Vía Láctea. Como se ve, ¡la denominación es más bien al revés! Aunque ni siquiera, porque la evolución de las galaxias no es tampoco así de lineal. Nadie sabe por qué Hubble inventó estos nombres, ya que él mismo, en una nota de pie de página, reconoce que no se refiere a la edad cronológica de las galaxias, sino a la complejidad de sus estructuras cuando se las acomoda en un diagrama que él inventó:


La visualización permite encender y apagar independientemente las galaxias tempranas y tardías, y apreciar una segregación morfológica: las galaxias tempranas tienden a amontonarse, mientras que las tardías están más dispersas, incluso formando la periferia del cúmulo. ¿Por qué pasa esto? La verdad que no se sabe, y es un tópico de intensa investigación entre los galactólogos. ¿Acaso las elípticas están en el fondo de un pozo gravitacional que ellas mismas crean, y la espirales caen hacia ellas? En el cúmulo de Virgo, las ETG forman un esqueleto alargado, que ya mencioné en aquella nota.

Otra cosa interesante que se puede visualizar con una herramienta como ésta es que Virgo no es un cúmulo monolítico, sino que está formado por varias componentes. También mencionamos este aspecto cuando revisamos mi foto. Las dos componentes principales son las que están dominadas por dos grandes galaxias tempranas, M87 y M49, pero hay otras, grandes y chicas, que pueden apreciarse bien moviéndose alrededor.

¿Cómo sabemos la distancia a estas galaxias, si están tan lejos que ningún método geométrico funciona? La clave la descubrió Hubble, quien cuando no estaba inventando terminologías absurdas era bastante genial. En la luz de cada galaxia está escondida su distancia, codificada como la velocidad a la que se aleja de nosotros arrastrada por la expansión del universo. Hoy en día se puede medir esta velocidad con enorme precisión, del orden de 1 km/s (¡a millones de años luz!). Pero superpuesto a este alejamiento está la velocidad propia de cada galaxia dentro de su cúmulo, y no es fácil desentrañar los dos efectos. Según Rhys, este es el punto más débil de la visualización, ya que la posición en la tercera dimensión es mucho más incierta que en las otras dos. Igual, me encantó.

Se acaba de publicar la decimosexta edición del catálogo SDSS, con un par de millones de galaxias y quasars, y estaría buenísimo poder usarlo para navegar interactivamente en 3D. No sé si Rhys hará algo, pero estaré atento. Pronto DESI llevará ese número a un par de decenas de millones, y nuevos telescopios espaciales como Euclid de la ESA y WFIRST de la NASA medirán redshifts a cientos de millones de galaxias. Antes del fin de la década la "tensión" en la constante de Hubble se habrá resuelto.


Todas las imágenes son de Rhys Taylor, o generadas con la visualización de Rhys Taylor, quien gentilmente accedió a que difundiera aquí su trabajo. No se pierdan sus otras visualizaciones, en su página web.

E Hubble, Extra galactic nebulae, Astrophysical Journal 64:321-369 (1926). Allí dice que: "“Early” and “late,” in spite of their temporal connotations, appear to be the most convenient adjectives available for describing relative positions in the sequence." Ah, bueno.

01/08/2020

El cometa de la cuarentena

El cometa Neowise (C/2020 F3 NEOWISE) llegó de las profundidades del sistema solar por el lado del sur, haciendo piruetas entre Carina y Centauro. Cuando se lo descubrió estaba cerca de la brillante estrella Canopus, aproximándose al Sol en una órbita casi parabólica, muy inclinada y retrógrada. Típico de un cometa que viene de la nube de Oort.


A principio de julio alcanzó su máxima aproximación al Sol (casi en la órbita de Mercurio), al mismo tiempo que cambió de hemisferio. Rápidamente se convirtió en un cometa brillante. Con un núcleo que alcanzó la primera magnitud, más la coma y dos grandes colas, se lo pudo ver a simple vista durante un par de semanas en el cielo del amanecer del hemisferio norte. En fotografías se lo veía magnífico y, por supuesto, todos los aficionados del hemisferio sur empezamos a cruzar los dedos para poder verlo.


El movimiento combinado del cometa y de la Tierra lo convirtió de cometa matutino en cometa vespertino en la cuarta semana de julio. Alrededor del 23, coincidiendo con su máximo acercamiento a la Tierra, empezó a aparecer apenas sobre el horizonte de los cielos australes. Lamentablemente, como los cometas no brillan con luz propia sino que reflejan la del Sol, a medida que se aleja brilla cada vez menos. Pude verlo desde Bariloche recién el día 27, a sólo 5 grados sobre el horizonte, a las 19:50. La claridad del atardecer, más la Luna en cuarto creciente, más la cercanía al horizonte, todo conspira en contra para nuestras latitudes. Pude fotografiarlo, muy bajito sobre la cordillera de los Andes.


Definitivamente ya no es un objeto visible a simple vista. La estrella que vemos sobre el cometa tiene magnitud 5.7, completamente invisible en estas circunstancias. Con binoculares logré apenas vislumbrarlo, pero no la cola, que ni siquiera salió en la foto. Lo que sí se ve en la imagen es el característico color verde de la coma (la atmósfera de gases y polvo que, una vez empujada por el viento y la radiación solar, forman la cola). Nada más.


La órbita del Neowise, tras su paso cruzando las órbitas de los planetas, resulta una elipse estiradísima, con un período de miles de años. Es ahora un cometa de período largo. Se pasará la mayor parte de ese tiempo a cientos de unidades astronómicas del Sol, mucho más lejos que Plutón. Y algún día volverá, y quién sabe si alguien lo observará desde la Tierra, o desde dónde. Ahora es ya un cometa de morondanga, y prefiero despedirme con el recuerdo de algún cometa posta, como el Panstarrs del 2013.



La foto del cometa sobre Stonhenge es de Matthew Browne (c).

La imagen de la trayectoria del cometa en el cielo es de Tomruen (CC BY-SA). Las espirales que hace cuando se acerca y cuando se aleja se deben al movimiento de la Tierra, no del cometa. Cada vuelta es un año.

La imagen de la órbita del cometa es de Gideon van Buitenen (anotada por mí).

25/07/2020

La distancia a la Luna

Cuando conté hace poco la medición de la distancia al Sol por métodos geométricos (usando el tránsito de Mercurio), un lector quedó intrigado sobre los métodos que los antiguos griegos habrían usado para medir estas cantidades astronómicas sin instrumentos de precisión. La verdad que es bastante fácil, si bien impreciso. Voy a contarlo, sin demasiados detalles ni exactitud histórica, más bien para que se vea la idea conceptual.

La Luna da una vuelta al cielo en 27.3 días, eso ya era conocimiento antiguo incluso para los griegos. Son 360 grados, y el tamaño de la Luna en el cielo es medio grado. Así que son 720 diámetros lunares en 27.3 días. Si dividimos 720 por 27.3×24 nos da 1.1 horas para recorrer su propio diámetro. Eso por un lado.

Los eclipses lunares más largos son cuando la Luna atraviesa la sombra de la Tierra por el medio, y permiten comparar ambos tamaños. El eclipse del 27 de julio de 2018 fue de este tipo. Desde que la Luna empezó a entrar en la sombra (la umbra) hasta que empezó a salir, o sea desde el contacto U1 al U3, pasaron 2 horas 49 minutos, es decir 2.8 horas.

Supongamos que el Sol está infinitamente lejos. No está, pero para hacer un cálculo rápido los físicos razonamos así, porque somos muy vagos. Entonces la sombra de la Tierra tiene el mismo tamaño que la Tierra. Podemos juntar los dos valores que calculamos antes: la Luna la atravesó en 2.8 horas, y tarda 1.1 horas en recorrer su propio diámetro. Así que la Tierra es 2.8/1.1 = 2.5 veces más grande que la Luna. Si la Tierra mide 13000 km de diámetro (Eratóstenes lo midió), el de la Luna es 5200 km. En realidad son 3500, así que no está tan mal.

¿Y a qué distancia está? Si miramos una bolita de lejos podemos hacer que tenga el mismo tamaño que la Luna. Hice la prueba y saqué una foto durante la cuarentena Covid-19:


La canica que usé mide 1.6 mm, y tuve que ponerla a 184 cm de la cámara:


De esta manera tenemos construidos dos triángulos semejantes, con la cámara en el vértice, y bases en la bolita y en la Luna.


La geometría era pan comido para los griegos. Sin pensarlo dos veces, el griego te dice que el cociente entre la bolita y su distancia es igual al cociente entre la Luna y su distancia. La única cantidad desconocida de esas cuatro es la distancia a la Luna, y usamos las otras tres para calcularla:

3500 km × 184 cm / 1.6 cm = 400000 km

¡Cuatrocientos mil kilómetros! El griego sonríe satisfecho, se está asomando a un universo mucho más grande que el Peloponeso.

Otro día cuento la distancia al Sol.


NB: Seguramente ningún astrónomo de la Antigüedad habrá calculado exactamente así. Pero las ideas son éstas. Del genial Aristarco de Samos se conserva una sola obra, Sobre los tamaños y las distancias, donde precisamente calcula estas cosas. Lo hace con mucha más exactitud, ya que tiene en cuenta la distancia y el tamaño del Sol.

En el cálculo del tamaño de la Luna hay varias fuentes de error, no sólo el tamaño de la sombra de la Tierra que ya mencioné. Habría que tener en cuenta que la Tierra (y su sombra) también se mueven durante el eclipse, no sólo la Luna. O hacer una composición fotográfica como la que hizo Aldo Kleiman junto con José Luis Sánchez. Esto se puede corregir, porque el movimiento de la Tierra es el que hace que una lunación (de nueva a nueva) no sean 27.3 días sino 29.5. También habría que usar la duración de un eclipse exactamente central, no como yo que usé el primero que encontré. Pero los griegos tenían acceso a miles de años de observaciones de los babilonios, así que podían mejorar este valor.

La foto de la umbra de la Tierra, reconstruída en base a múltiples eclipses lunares, está buenísima. Me la cedió gentilmente Aldo para esta nota. Aldo también participó en la observación del tránsito de Mercurio para medir la paralaje solar. No se pierdan el resto de sus fotos.

20/06/2020

El chorro de M87

Vos nacistes pa' chorro como yo pa' hacer versos.
Celedonio Flores, Chorro

Si estuviera a mil millones de años luz estaría catalogada como quasar (sean cool y digan cuéisar). O como objeto BL Lac: fuente de radio variable y polarizada, intensa radiación no térmica en todo el espectro... Pero está aquí nomás, la vemos con binoculares, a 53 millones de años luz de nosotros en el cúmulo de galaxias de Virgo. Así que Messier 87 es simplemente una galaxia. Bueno, es una galaxia extraordinaria: la más grande en nuestra región del universo, y aunque su tamaño es apenas mayor que el de la Vía Láctea, su masa es cientos de veces mayor. Tiene unos 12 mil cúmulos globulares, a comparar con los 150 de la Vía Láctea.


Pero la característica más notable de M87 es que en su núcleo tiene un agujero negro gigantesco, 4000 millones de veces más pesado que el Sol (mil veces mayor que el de la Vía Láctea, Sgr A*). Recientemente el Event Horizon Telescope logró fotografiarlo, o más precisamente fotografiar la materia supercaliente a su alrededor, una imagen que ingresó inmediatamente al Hall de la Fama de la Astronomía.

También hemos comentado que estas galaxias tienen enormes chorros relativistas de materia superenergética, moviéndose al 99% de la velocidad de la luz o más, que surgen de la interacción entre el agujero negro central (y su campo magnético) y la materia a su alrededor. En nuestra comprensión actual de su funcionamiento, la inclinación de estos chorros hacia nosotros explica los distintos tipos: quasars, blazars, BL Lac's, OVV's, FSRQ's, AGN's... El chorro de M87 apunta casi hacia nosotros, pero no exactamente. Fue descubierto en 1918 por Heber D. Curtis en el Observatorio Lick: "A curious straight ray... apparently connected with the nucleus by a thin line of matter." Se extiende 20 segundos de arco desde el centro de la galaxia (que mide 20 veces más), así que no sólo es muy pequeño, sino que está superpuesto a la parte más brillante de la galaxia. Existe un solo reporte de una observación visual antes de los 90s: Otto Struve lo vio con el telescopio de 100 pulgadas de Mt. Wilson (claro, aluminizado por Gaviola). No hay chance de verlo con mi telescopio de 20 cm. ¿Pero fotografiarlo? ¡Aaaahhh!

La resolución de mi cámara en el foco primario de mi telescopio es de 0.7" por pixel, así que el chorro debería ser perfectamente fotografiable. Desde el año pasado, cuando M87 saltó a la fama mundial, estuve intentando hacerlo. Lo más difícil es que queda enmascarado por el brillo de la galaxia, así que necesita una exposición corta. Pero no tanto, porque la magnitud del chorro es aproximadamente 15, mucho más tenue que el núcleo. Después de varios intentos, logré hacerlo desde el balcón de casa durante la cuarentena del COVID-19, en mi última chance de la temporada, durante la luna nueva de mayo:


¡Yupi! ¡Fotografié el chorro relativista! La imagen abarca como una Luna de ancho, medio grado. Reduje la resolución para ponerla en esta columna, pero puse un detalle al 100% para que se vea mejor (igual se ve en la imagen ancha, si se fijan, ¡descárguenla!). Se distingue claramente la parte más brillante del chorro, e incluso un poco más si uno tiene el ojo entrenado. El otro detalle muestra una foto a la misma escala tomada por el Telescopio Espacial Hubble (visual + IR). Vale la pena decir también que la galaxia es mucho más grande que lo que parece, ya que en estas fotos de 10 segundos sólo se ve el núcleo brillante. Calibrando la imagen en Cartes du Ciel se puede apreciar la escala de la galaxia entera (en rojo).

Debo decir que busqué otras fotos de aficionados y encontré algunas notables, especialmente ésta hecha por Astrojedi con un telescopio similar al mío. No sé por qué le quedó tan buena: tal vez una mejor cámara, o un sitio oscuro (yo fotografié desde el centro de Bariloche), o mejor seeing (que Bariloche, seguro), o mejor foco... O usó la Fuerza.


El chorro de M87 se extiende hacia el noroeste del centro de la galaxia, y aunque mide 5000 años luz de largo es pequeño comparado con la galaxia, y mucho más comparado con la distancia entre las galaxias del cúmulo. Sin embargo, curiosamente, apunta exactamente hacia la galaxia grande más cercana, M86. ¿Será una casualidad? Tal vez no, tal vez sea parte de un fenómeno dinámico que involucra al cúmulo de galaxias en su conjunto. Si nos fijamos solamente en las galaxias más grandes del cúmulo (las del catálogo Messier), vemos que están bastante alineadas en esa misma dirección. Correspondiendo a este eje principal del cúmulo tal vez hay campos magnéticos alineados, y tal vez haya una realimentación entre estos y el flujo de plasma que forma el chorro. No sé. Se los dejo para que lo piensen.

Hermano chorro, yo también
sé del escruche y de la lanza...
la vida es dura, amarga y cansa
sin tovén.
Carlos de la Púa, Hermano chorro 


La imagen del agujero negro de M87 es del Event Horizon Telescope. La imagen de M87 y su chorro (inset de la mía) es de NASA/ESA/STScI/HST. La imagen de M87 y su chorro hecha por Astrojedi está discutida en Cloudy Nights. Las cartas están hechas con Cartes du Ciel.

Denis Martínez, del Observatorio Tharsis en Cipoletti, compartió esta foto justo la misma semana que yo hice la mía. ¡Se pone de moda M87!

Al día siguiente de mi charla sobre el eclipse de Eddington me escribió Horacio Medina, que estuvo en la audiencia desde Tucumán, y me mandó la que hicieron con su hermano Eduardo. Está buenísima, vean el detalle del blob más brillante del chorro. El telescopio de los changos Medina también es de 20 cm, diseño Newtoniano F/5, con una cámara especializada muy popular. Recomiendo que no se pierdan el resto de sus fotos, son extraordinarias.
 

Las otras imágenes son mías, pero las presto.

Ah, y para los lectores de otras latitudes: en Argentina, un chorro es un ladrón.

30/05/2020

Espejito, espejito

Los espejos, además de para construir telescopios, sirven para entretenerse durante la cuarentena del COVID-19. Recuerdo que en una clase de física del Colegio, el profesor Imbrogno preguntó qué tamaño tenía que tener un espejo para vernos de cuerpo entero. Me pasé días pensando y calculando sin éxito. La clase siguiente el profesor preguntó si alguien había resuelto el problema. Mi amigo Gonzalo pasó al pizarrón y demostró, para mi asombro, que alcanza un espejo de la mitad de la propia altura, independientemente de la distancia a la que lo pongamos.

Podemos demostrarlo con un teléfono celular frente al espejo del baño: vamos a encontrar el tamaño del espejo necesario para reflejar el celular entero, visto por su propia cámara. Nos ponemos frente al espejo, a cualquier distancia pero suficiente para dibujar sobre el vidrio con comodidad. La idea es mantener el celu bien quieto y, mirando en la pantalla su imagen reflejada, dibujar el contorno del celu reflejado con un marcador.

Ese rectángulo que dibujamos es el pedazo de espejo que refleja el celular entero. Podemos verificar que la imagen del celular cabe exactamente dentro del mismo rectángulo, independientemente de la distancia al espejo. Podemos sacar fotos como éstas, a distintas distancias, que lo muestran.
Una vez satisfechos de que dibujamos bien el rectángulo (tal vez tenemos que borrar y volver a empezar varias veces), dibujamos un segundo rectángulo igual al primero. Alcanza con copiarlo a ojo, más o menos. Tienen que quedar tocándose por una esquina. Los dos rectángulos nos ayudan a visualizar, en el espejo, una superficie que es el doble de ancha y el doble de alta que la que nos había alcanzado para reflejar el celular entero, visto por su propia cámara. Si hicimos todo bien, esa superficie debería ser igual al tamaño del celular...

Así que lo apoyo sobre el espejo y verifico (en este caso tuve que sacar la foto con otra cámara, como se ve). ¡Sí, alcanza un espejo de la mitad de alto (y de la mitad de ancho) para que el celular se vea entero a si mismo! Lo mismo vale para una persona: le alcanza un espejo de la mitad de ancho y la mitad de alto para verse entera.


Podemos hacer un trazado de rayos, por supuesto, que es lo que Gonzalo dibujó en el pizarrón. Los rayos de luz se reflejan en un espejo plano con el mismo ángulo con que incidieron, así que es fácil de dibujar. Así podemos comprobar además a qué altura tenemos que poner el espejo: la parte de arriba justo entre los ojos y la parte de arriba de la cabeza, y por lo tanto la parte de abajo a la mitad de la altura de los ojos desde el piso. Y funciona a cualquier distancia:

Es una creencia habitual que la imagen que nos devuelve el espejo tiene invertidas la izquierda y la derecha. ¡No es verdad! Aprovechen, ya que están jugando frente al espejo, para pensarlo bien. ¿Cómo podría el espejo invertir izquierda y derecha pero no arriba y abajo? Si lo giro y lo pongo de costado, ¿cómo hace para seguir "pareciendo" que invierte izquierda y derecha, usando las partes de espejo que antes estaban arriba y abajo? Claramente, no puede ser. La creencia proviene de imaginar que hay una persona (nuestro reflejo) del otro lado, como si fuera una ventana. Entonces, cuando yo levanto la mano izquierda, la otra persona parece levantar "su" mano derecha. Pero esto no es verdad. La persona del reflejo levanta la mano que está del mismo lado que "su" corazón, así que es la izquierda.

¿Entonces, si no invierten izquierda y derecha, qué invierten los espejos? Invierten atrás y adelante. Dejo una foto para que lo piensen.


En física, esta operación se llama paridad. Para los aficionados a la matemática: la transformación de paridad tiene determinante -1, mientras que si uno va y se pone del otro lado del espejo como si fuera una ventana, la transformación sería una rotación (alrededor de un eje vertical), que tiene determinante +1. Aunque los espejos de baño parezcan sugerir lo contrario, sabemos que el universo reflejado en el espejo no es el mismo que nuestro universo. Algunos experimentos, reflejados, dan resultados distintos. Es como si pudéramos ver dentro del cuerpo reflejado y decir ¡ah, no, tiene el corazón del otro lado, esa no es una persona, es un reflejo! Todo esto está relacionado con el lamentable caso de la noticia del universo paralelo que seguro todos leyeron. No sé si vale la pena agregar algo. Mejor vayan y vean la conversación entre mi amigo José Edelstein y Javier Santaolalla, quienes hicieron un vivo en Instagram que vale la pena. La parte física empieza por la mitad, al principio charlan sobre la cuestión periodística.

23/05/2020

El cúmulo de Virgo

"Leo, a roaring Lion lies in the path [...]; we escape
and hail Virgo, the Virgin! that's our first love."
Herman Melville, Moby Dick

En el cielo hay objetos únicos, que capturan el interés tanto de astrónomos profesionales como aficionados: la Luna, Saturno, la nebulosa Homúnculo... Entre Denébola, la Cola del León, y Vindemiatrix la Vendimiadora, está el cúmulo de galaxias de Virgo.


Los ladrillos del universo no son las estrellas ni las galaxias, son los cúmulos de galaxias. Son grandes conglomerados de galaxias ligadas gravitacionalmente entre sí, dinámicos, alejándose unos de otros arrastrados por la expansión del universo. Forman una especie de espuma, como se ve en este relevamiento, donde los cúmulos son como paredes de burbujas que encierran grandes vacíos. En el universo, el cúmulo de Virgo es uno más. Pero en nuestro cielo es especial porque, a 50 millones de años luz, es el más cercano, y nuestro Grupo Local de galaxias siente su gravedad*. Para los astrónomos, es un laboratorio único con miles de galaxias de todos los tipos y luminosidades, todas a la misma distancia para conveniencia de su estudio. Para los aficionados, es el único lugar en el cielo donde pueden verse montones de galaxias, incluso varias en el mismo campo, con telescopios medianos de 15 o 20 cm. Es también una oportunidad única para fotografiarlas con equipos modestos.

Esta foto la tomé en la Star Party Valle Grande 2019, con la Canon T3i y teleobjetivo Canon de 100 mm F/2 stoppeado a F/2.8. Aquí no hay telescopio. La cámara, eso sí, está sobre una montura motorizada iOptron SkyTracker, que me permitió hacer exposiciones de 2 minutos. Con 23 de ellas compuse esta imagen de 46 minutos de exposición:


Las galaxias son tenues, y como el campo abarca 13 grados de ancho hay muchas estrellas de nuestra propia galaxia que confunden. Hice una versión en negativo para que las galaxias se vean mejor, y con etiquetas mostrando las más notables.


El cúmulo tiene varias partes. La principal, más grande y más masiva, es la que ocupa la parte inferior de mi imagen. Está dominada por la gigantesca elíptica M87, la galaxia de la famosa foto del agujero negro central del año pasado. La segunda componente es la que está al sur (arriba), dominada por la galaxia M49. Voy a mostrar algunos recortes al 100% de resolución, porque la foto del cúmulo completa está muy reducida en esta columna. Igual están achicadas, para verlas al 100% van a tener que clickearlas cada una.

Esta es la región central del cúmulo de Virgo, donde encontramos la enorme M87 y el notable grupo de galaxias alineadas llamado Cadena de Markarian:


En un telescopio mediano con un campo visual grande la Cadena de Markarian puede verse entera o casi, lo cual es una vista única y sobrecogedora. Podemos identificar algunas de ellas en una imagen en negativo:


Las más brillantes de la cadena son M84 y M86, dos galaxias elípticas que junto a las espirales vistas de canto NGC4388 y NGC4402 forman una linda cara, con una sola ceja, que en la foto general se ve invertida, y que aquí al lado acomodé mejor. La nariz también es una galaxia, la pequeña elíptica NGC4387. El centro de masa del cúmulo no se encuentra en la galaxia dominante M87, como suele creerse, sino en la mejilla derecha de esta carita. M86 no tiene un redshift sino un blueshift: se mueve hacia nosotros a más de 400 km por segundo, reflejando la dinámica interna del cúmulo.

La alineación de estas ocho o más galaxias es un efecto de perspectiva. M84 no está tan cerca de M86 como parece, sino bastante más atrás. La galaxia grande más cercana a M86 es la gigante M87. De hecho, puede verse que mientras M84 es bien redondita, M86 parece estirada, precisamente en la dirección de M87. Tiene también una larga cola de gas, producida por su movimiento supersónico en el medio intergaláctico. En negativo se ve mejor el estiramiento, en la dirección que indica la flecha:


Curiosamente el famoso jet relativista de M87, que surge de su agujero negro central, apunta exactamente hacia M86. ¿Cómo sabe el agujero negro dónde está M86? Es un misterio. O una casualidad. 

En el cúmulo hay muchos otros ejemplos de galaxias en interacción, en distintas etapas de colisión y fusión. Uno de los más famosos está también en la Cadena de Markarian: las galaxias NGC4435 y 4438, que forman los Ojos de Copeland por su aspecto en el telescopio. Aquí seleccioné cuatro lindos ejemplos:


NGC4302 y 4298 son una preciosura pero no tienen nombre propio, pobrecitas. Forman un par muy contrastante, una espiral de canto y una casi de frente. Busquen sus fotos del Telescopio Hubble, son impresionantes. Están en una linda región del cúmulo, donde encontramos otra gran espiral de frente, M99, y otra más, M98, de canto:


Otra de las grandes galaxias del cúmulo es NGC4216, una espiral con un núcleo muy brillante (o un disco poco brillante: es una galaxia anémica, con poco gas), más grande que nuestra vecina la galaxia de Andrómeda. Dos espirales chiquitas con la misma inclinación la acompañan:


Identifiqué una manchita insignificante cerca de NGC4216 como una galaxia enana en interacción con ella, en medio de una larga cola de gas visible en algunas fotos. Es como nuestras Nubes de Magallanes. Tiene magnitud 19, lo cual me deja boquiabierto, la lente tiene 58 mm de apertura.

M49 es la galaxia más brillante del cúmulo (magnitud 9.4), y es la que domina el subcúmulo B. Es una gran elíptica, en cuyo campo se encuentran dos lindas espirales, NGC4535 de frente (la Galaxia Perdida de Copeland, que increíblemente en mi foto muestra varias de sus regiones de formación estelar) y 4526 de canto:


En una tierra de nadie entre ambas componentes del cúmulo está M58, una gran espiral barrada (que muestra algo de su polvo en mi foto, aunque no se distinguen los brazos), y las Siamesas que ya mostré, y que son como deben haber sido las Antenas hace unos 100 millones de años:


Si tenés un telescopio mediano o grande, y acceso a un lugar oscuro, no dejes de observar el cúmulo de Virgo en las noches del otoño austral. Ahora es la mejor época: está directamente al Norte un par de horas antes de la medianoche. Recordá que cada una de sus miles de galaxias, que te parecerán manchitas de luz, tiene cientos de miles de millones de estrellas y planetas.

"We recognize how every object has a divine beauty in it; 
every object still verily is a window through which 
we may look into Infinitude itself."
Thomas Carlyle


La imagen del sondeo de galaxias es del 2dF Galaxy Redshift Survey. Muestra dos rodajas del cielo, hasta una profundidad de 2500 millones de años luz, una de cada lado del plano de la Vía Láctea, como se ve en esta ilustración.

* El cúmulo de Virgo es la mayor componente del supercúmulo de Virgo, o supercúmulo local, que abarca un centenar de cúmulos y grupos (como nuestro Grupo Local). La estructura llamada Laniakea abarca varios supercúmulos vecinos pero, a diferencia de estos, no está ligada gravitacionalmente y se desarmará en el futuro. Estas estructuras, como se ve en el sondeo 2dF, no tienen bordes nítidos sino que forman un continuo de filamentos y burbujas.

16/05/2020

El agujero más negro

N.B.: Trabajos más recientes descartan la existencia del agujero negro comentado aquí. 

El 6 de mayo el Observatorio Europeo Austral anunció el descubrimiento del agujero negro más cercano a la Tierra, en un sistema estelar visible a simple vista. Esa misma noche salí al balcón para tratar de verlo. Con magnitud 5, y muy bajito sobre el horizonte, no tenía chance de verlo a simple vista. Pero con el avance del mal tiempo no podía arriesgarme, así que aproveché igual para fotografiarlo (y fue la última noche despejada desde entonces). Esta es la foto de ángulo amplio, con el zoom a 18 mm. La estrella es QV Telescopii, en la constelación del Telescopio (una más de las constelaciones olvidadas del cielo sur), señalada como QV Tel. Para encontrarla conviene buscarla más bien entre el Pavo y Ara, que son más fáciles de localizar. En las fotos no tuve dificultad para identificarla, aun en ésta, aunque seguramente les costará encontrarla incluso si descargan la imagen, que es una versión reducida de la original. (Los símbolos superpuestos son de la calibración de astrometry.net.)

Hice fotos también a 46, 100, 200 y 270 mm para enmarcarla. Voy a poner aquí sólo la de 270 mm. El campo es unas 10 veces menor que el de la foto de arriba, sólo 4 grados de ancho. Allí está QV Tel, una estrellita que no dice gran cosa. La designación QV delata que es una estrella variable. Otras designaciones de catálogo son HR 6819 y HD 167128. Aunque aparece como una estrella única incluso a los telescopios más poderosos, el análisis espectral de su luz mostró hace algunos años que se trata de dos estrellas de tipo espectral B, una en órbita de la otra. Una de ellas es una gigante azul, una estrella muy masiva que ya ha abandonado la secuencia principal de quemado de hidrógeno y está fusionando helio. La otra es una estrella menos evolucionada, también de tipo B pero de un subtipo raro: es una estrella Be (se pronuncia "be e"), es decir una estrella B (de secuencia principal), con líneas de emisión que delatan la existencia de material caliente en órbita. Son estrellas que rotan muy rápido y centrifugan una buena cantidad de gas, que queda formando un anillo, quizás como un Saturno estelar. ¡Qué lindas deben ser de cerca! (Varias de la Pléyades son estrellas Be, y también la brillante Achernar.)

La cuestión es que, haciendo un espectro muy preciso con el telescopio de 2.2 metros de La Silla, descubrieron una modulación de 40 días de una de las estrellas, pero no de la otra, que delata la presencia de un tercer objeto. Observen cómo algunos de los colores bailan y otros no, en estos espectros desplegados en el tiempo:

Esas líneas onduladas, más la física de la gravedad, permiten calcular la órbita y la masa del tercer cuerpo. Así se estudian, por ejemplo, los planetas alrededor de otras estrellas. Pero éste resultó que no es un planeta: la masa calculada es por lo menos 4 veces la del Sol. Debería ser una estrella. Pero no brilla. Así que es un agujero negro. Hubo una tercera estrella en el sistema, más masiva que las dos sobrevivientes, que por lo tanto envejeció más rápido y ya explotó, dejando tras de sí el agujero negro.

El sistema QV Tel es entonces triple. Triple jerárquico, precisamente: QV Tel A está formada por la gigante azul QV Tel Aa y el agujero negro QV Tel Ab, en órbita apretada cada 40 días. La otra componente, QV Tel B (la estrella Be), orbita más ampliamente alrededor de las dos componentes QV Tel A.



La inmensa mayoría de los agujeros negros conocidos se han identificado por ser fuentes intensas de rayos X, que se originan en el disco de materia supercaliente a su alrededor. Esto ocurre tanto en los residuos estelares de explosiones de supernovas (como el primero descubierto, Cygnus X-1), o en los supergigantes en el centro de las galaxias. Pero si un agujero negro no tiene materia alrededor, no emite radiación (salvo el tenue resplandor de Hawking) y es realmente negro. Los autores dicen que los modelos de evolución estelar permiten deducir que habría unos mil millones de agujeros negros de masa estelar en la Galaxia, y que sin embargo se conocen unos 200 objetos binarios como Cygnus X-1, muchos de los cuales ni siquiera tienen un agujero negro, sino una estrella de neutrones. Así que es un misterio dónde estarían esos agujeros negros negros. Bueno, aquí hay uno, dicen. A apenas 1000 años luz de nosotros, en una estrella visible a simple vista. El paper menciona la similitud de este sistema con otro, llamado LB-1, que cuando se anunció parecía tener un agujero negro raro, de 70 masas solares, pero que según ellos se podría reinterpretar como el de QV Tel, con masa estelar. Y seguramente haya unos cuantos así de cercanos o más, que podrán ser descubiertos y estudiados, como éste, si se encuentran en sistemas estelares múltiples.

En mis fotos el cielo nocturno se ve azul porque, encima, había luna llena. Ya que estaba en el balcón, también aproveché para fotografiarla con el Tamron a 270 mm:



El paper (de donde saqué el espectro) es:

Rivinus et al. A naked-eye triple system with a nonaccreting black hole in the inner binary, Astronomy & Astrophysics, manuscript no. 38020corr (2020).

La nota de prensa está en: ESO Instrument Finds Closest Black Hole to Earth.

18/04/2020

Fascinantes experimentos en cuarentena

La gente del Museo Interactivo de Ciencias de Concordia, que tuve el gusto de visitar hace unos años, me pidió experimentos que los chicos puedan hacer durante la cuarentena. Les mandé mis favoritos, y me pareció que también les pueden servir a mis lectores, ya sea para sus niños o para hacerlos ellos mismos, ya que están buenísimos. Los dibujos están hechos medio a la apurada con tableta que uso para dar clase a distancia en cuarentena, sepan disculpar. ¡Si conocen más experimentos de este tipo, déjenlos en los comentarios!


Inflar un globo con una reacción química

1. Poné una cucharadita de polvo de hornear o bicarbonato de sodio dentro de un globo.
2. Usando un embudo, poné un pocillo, o media tacita de vinagre en una botella de gaseosa o agua chica (tipo medio litro).
3. Poné la boca del globo ajustando la boca de la botella. ¡Sujetá fuerte la goma para que no se zafe!
4. Con la botella en la mesa, levantá el globo para que el polvo caiga dentro del vinagre en la botella.
¡CUIDADO QUE PODRÍA REVENTARSE!
El bicarbonato en contacto con vinagre produce una reacción química que libera mucho dióxido de carbono, que inflará el globo rápidamente. Soltalo con cuidado y atalo para jugar.

Cómo hacer una (especie de) supernova

1. Conseguí dos pelotas, una grande (fútbol o básquet) y una chica (tenis, paleta o ping-pong).
2. Soltá la pelota chica (dejándola caer, sin hacer fuerza) y fijate hasta qué altura rebota.
3. Con una mano sostené la pelota grande y con la otra la chica, apoyada justo arriba de la grande.
4. Soltá las dos pelotas a la vez y dejalas rebotar contra el piso.

La pelota chica será lanzada con una increíble fuerza hacia arriba, y alcanzará una altura mucho mayor que cuando la soltaste la primera vez. ¡Cuidado que no rompa nada! Lo que pasa es que de esta manera no rebota contra el piso que está quieto, sino contra la pelota grande que ya viene subiendo. Este choque le produce un gran aumento de velocidad. Podés probar con tres pelotas, una grande, una mediana y una chica. Es más difícil de hacer, pero el efecto es todavía mayor.

Algo parecido ocurre cuando se apaga el núcleo de una estrella gigante, cuya energía la mantiene inflada resistiendo la gravedad. Toda la materia de la estrella se precipita hacia el centro. Las capas más internas rebotan contra el núcleo apagado, y en su rebote chocan contra las capas exteriores que vienen cayendo sobre ellas. Esto produce una explosión que destruye la estrella, llamada supernova. Tengo un folleto y un video con este experimento, lo encontrarás en esta nota junto con el experimento del espectroscopio casero: De CDs viejos y rebotes. El video está en: https://youtu.be/xq59aF91V0I.

La gravedad contra el magnetismo

La fuerza más familiar de todas las fuerzas de la naturaleza es la gravedad: la atracción que nos mantiene sobre la superficie de la Tierra, la que hace que las cosas se caigan al piso. Parece muy fuerte, ¡pero es la fuerza más débil del universo!

1. Agarrá un clip metálico, o un alfiler, y un imancito de heladera.
2. Soltá el clip en el aire delante tuyo. Se cae al piso, porque el planeta Tierra lo atrae hacia su centro.
3. Con una mano sostené el imán delante tuyo, y con la otra acercale el clip por debajo. Soltá el clip. No se cae. 

¡Un imancito de morondanga le gana a la atracción gravitatoria de un planeta entero! La fuerza de la gravedad es inmensamente más débil que la fuerza magnética. Y lo más increíble es que todavía no sabemos por qué.

Indicador casero de acidez

1. En un jarro o cacerolita, poné a hervir un par de hojas de repollo colorado cortadas en pedazos. Después de un rato a fuego bajo, el agua se pondrá de un color morado. Sacale las hojas y dejá enfriar el líquido en la misma cacerola, o en otra jarrita o taza.
2. Tomá tres vasos transparentes (pueden ser de plástico), ponelos en línea en una mesa y poné en cada uno un poco del líquido del repollo (2 o 3 cm de altura alcanzan).
3. En el vaso de la derecha poné una o dos cucharadas de jugo de limón. El líquido se pondrá rosado, indicando que es una sustancia ácida.
4. En el vaso de la izquierda, poné una cucharadita de polvo de hornear o bicarbonato de sodio y agitá. Se pondrá de un color azul verdoso, indicando que es una sustancia alcalina.
5. El color del vaso del medio, morado, corresponde al agua y a las sustancias neutras.
¡PONERSE GUANTES DE LAVAR LOS PLATOS PARA EL AMONÍACO Y LA LAVANDINA! ¡CUIDADO!
6. Si tenés suficiente líquido y más vasos, podés probar con otras sustancias: vinagre (ácido), amoníaco (alcalino), lavandina (alcalina), leche... El amoníaco da un color verde precioso, pero cuidado que es peligroso tocarlo. Tené también cuidado con la lavandina.

El color morado del repollo colorado es un pigmento vegetal llamado antocianina, que es muy común en las flores. Les sirve de pantalla solar natural, y además les da colores que resultan atractivos a los insectos y otros animales polinizadores. Si vas a guardar el líquido indicador, ponele un poquito de alcohol para que no se le hagan hongos. No desperdicies alcohol que hace falta para combatir la epidemia.

La atracción de un globo

1. Inflá un globo y atalo (puede ser el que se infló solo en el primer experimento).
2. Frotalo un poco contra tu pelo.
3. Ponelo contra el techo, ¡y se queda pegado!
4. Acercalo a un chorrito finito de agua de una canilla, ¡y verás que atrae el agua!

Al frotarlo, el globo queda cargado eléctricamente, lo cual le permite quedarse pegado contra el techo o atraer el agua, cuyas moléculas tienen sus cargas eléctricas positivas y negativas un poquito separadas. La atracción del chorro de agua podés hacerla también con una birome, frotada el pelo o la manga de un pulóver de lana. Lo que no vas a conseguir es que la birome se quede pegada del techo, ¡es muy pesada!

El colapso de una lata
¡ATENCIÓN, PONERSE ANTIPARRAS PARA ESTE! ¡CUIDADO CON LA LATA CALIENTE!
1. Poné una lata VACÍA de gaseosa a calentar sobre un tostador, parada. Un par de minutos alcanza.
2. Llená un bowl, o ensaladera, con agua y cubos de hielo.
3. Tomá una pinza grande (cualquiera, pero las pinzas de cocina son especialmente adecuadas, esas que usamos para dar vuelta los chorizos, por ejemplo). CON CUIDADO y con la pinza tomá la lata y ponela rápidamente en el agua, con la abertura hacia abajo. ¡BANG! 

El aire dentro de la lata está caliente. Al ponerla en el agua se enfría de golpe, y los gases se achican al enfriarse. Así que la presión atmosférica aprieta desde afuera y colapsa la lata.

Apagar una vela
¡CUIDADO CON EL FUEGO!
1. Prendé una vela (apoyada sobre una mesa, no en la mano).
2. Poné una cucharada de polvo de hornear o bicarbonato de sodio en un vaso o un frasco.
3. Poné un poco de vinagre encima del polvo y esperá que termine el burbujear.
4. Despacito, tomá el vaso y “verté” el gas de su interior sobre la llama de la vela. ¡Se apaga!

La reacción química del vinagre con bicarbonato produce dióxido de carbono, que es más pesado que el aire. Por eso se lo puede verter, como si fuera un líquido invisible, sobre la vela. Como la llama necesita oxígeno para arder, el dióxido de carbono la extingue. Así funcionan algunos matafuegos.

¿Este huevo está duro o no?

1. Tomá dos huevos, uno crudo y uno duro. (Si no tenés un huevo duro, ¡aprendé a prepararlo!)
2. Sobre una mesa, hacé girar uno y el otro. El huevo duro gira rápido, y el crudo se frena en seguida.

Así podés reconocer si un huevo de la heladera está duro o crudo, sin riesgo de romperlo. La diferencia del movimiento se debe a que el huevo duro gira como un cuerpo rígido, mientras que el crudo es líquido.

3. Si ponés a girar muy rápido el huevo duro, se para sobre uno de sus extremos. ¡No trates del hacerlo con el huevo crudo, lo vas a romper!

Lo mismo se puede hacer con una pelota de rugby. La fuerza de rozamiento contra la superficie hace trabajo en contra de la gravedad, y logra levantar el centro del huevo. Cuando deja de girar, cae de nuevo de costado.

Fluorescencia

Esto hay que hacerlo de noche en una habitación completamente oscura.

1. Conseguí una lámpara de luz negra (se venden en los negocios de iluminación, pero a lo mejor alguien ya tiene una, se usan en fiestas). Ponela en un velador o portalámpara.
2. En un vaso transparente poné soda o agua.
3. En otro vaso igual poné agua tónica (tipo Paso de los Toros).
4. Apagá la luz de la habitación y encendé la luz negra. ¡El agua tónica brilla con un resplandor verdeazulado! Se ve completamente distinta del agua.

El agua tónica tiene quinina, que es una sustancia fluorescente. La luz negra tiene mucha radiación ultravioleta y poca luz visible (por eso se ve tenue y se llama “negra”). La quinina absorbe el ultravioleta y lo convierte en luz visible de un color característico. Seguramente hay muchas otras sustancias fluorescentes en casa, probá con papeles, tintas, ropa, jabón en polvo…

En el universo, la radiación ultravioleta de las estrellas jóvenes hace brillar por fluorescencia las grandes nebulosas de hidrógeno que de otra manera serían invisibles. Dentro de los tubos fluorescentes (y de las lámparas “de bajo consumo” se produce una descarga eléctrica que produce radiación ultravioleta, que impacta contra la pintura blanca pegada a la parte interior del vidrio, y la hace brillar por fluorescencia.

El ancho de un pelo

1. Conseguí un láser (rojo o verde, pero verde es mejor porque en general son más brillantes)
2. Usando broches de la ropa, acomodá sobre una mesa el láser para que ilumine un pelo. Tiene que ser muy preciso. Cuando esté bien alineado, en una pared a más de 1 metro de distancia se verá que el puntito del láser se divide en varios puntos.
3. Usando una cinta métrica, medí con cuidado la distancia del pelo a la pared. En la pared medí la distancia entre las dos primeras zonas oscuras a ambos lados del punto brillante central. Anotá los valores, en centímetros.
4. Usando una calculadora, hacé el siguiente cálculo. Si el láser es verde:
\[\frac{0.000532\times \text{distancia a la pared}\times 2}{\text{distancia entre los puntos}}\]
Y si el láser es rojo:
\[\frac{0.00067\times \text{distancia a la pared}\times 2}{\text{distancia entre los puntos}}\]
El resultado es el ancho del pelo en milímetros. El fenómeno que permite hacerlo se llama difracción, y se produce cuando una onda de un único color (como un láser) rodea un objeto pequeño. Al combinarse del otro lado del objeto, la onda de luz que pasó de un lado interfiere con la que pasó del otro lado, y forma las bandas de luz y sombra que viste en la pared. 

Si tenés un láser verde, hacelo brillar a través de una botella de aceite. El aceite le cambia el color. También es un fenómeno de fluorescencia.